<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414</id><updated>2012-02-14T17:34:31.220+01:00</updated><category term='Munch'/><category term='sexo'/><category term='tango'/><category term='conceptos'/><category term='microrrelatos'/><category term='esclavitud'/><category term='religión'/><category term='poesías'/><category term='música'/><category term='Morente'/><category term='filosofía'/><category term='arte'/><category term='política'/><category term='da vinci'/><category term='reflexiones'/><category term='frases'/><category term='literatura'/><category term='trabajo infantil'/><category term='violencia'/><category term='Grosz'/><category term='rodin'/><category term='pensamientos'/><category term='cuentos'/><category term='escritores'/><category term='personas'/><category term='belleza'/><category term='artículos de periódico'/><category term='el grito'/><category term='Bieito'/><category term='pessoa'/><category term='Ghirlandaio'/><category term='misterio'/><category term='culturas'/><category term='flamenco'/><category term='Cioran'/><category term='proverbios'/><category term='ciencia ficción'/><category term='haiku'/><category term='novela'/><category term='viajes'/><category term='Tania Souza'/><category term='suicidio'/><category term='poesía'/><category term='actualidad'/><category term='cine'/><category term='tanka'/><category term='cante'/><category term='prosas'/><category term='cenáculo'/><title type='text'>Champán Cristal</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>438</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4130703292225421445</id><published>2012-02-14T17:17:00.003+01:00</published><updated>2012-02-14T17:31:38.149+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><title type='text'>En el Kaos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oAGvOdx7OtA/TzqMB4Xfv1I/AAAAAAAABNQ/uHael4Zw4As/s1600/untitled.bmp"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 162px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5709029441584217938" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-oAGvOdx7OtA/TzqMB4Xfv1I/AAAAAAAABNQ/uHael4Zw4As/s320/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hacia Grecia, nuestra cuna, sólo me cabe una palabra en este momento de Kaos, palabra griega, la de "compasión", del latín cumpassio, calco semántico o traducción del vocablo griego συμπάθεια (sympathia), palabra compuesta de συν πάσχω + = συμπάσχω, literalmente "sufrir juntos", "tratar con emociones ...", simpatía. Eso es lo que siento hacia Grecia y los griegos. Y ante cada una de las gotas que en forma de noticias nos llegan, sesgadas, apagadas, como s is de un serial ajeno se tratase, sólo eso me cabe la compasión, la simpatía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y aquí expongo algo más que esas noticias del telediario o de los periódicos, algo que se dice en las redes sociales y que no se cuenta, que se oculta, la otra realidad, la real, la realidad veraz y auténtica, mientras ocurren cosas como que dos héroes nacionales, Manolis Glezos, de 91 años, y Mikis Theodorakis, de 87, fuesen agredidos por la policía mientras participaban en las protestas pacíficas junto a decenas de miles de personas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;COMUNICADO DE INTEGRANTES DE LA MARCHA A ATENAS QUE ESTÁN ACTUALMENTE EN GRECIA: Los medios de comunicación internacionales han hablado de la noche pasada en Grecia. Han hablado de fuego, de caos, de violencia... Hablan de las 100.000 personas congregadas en syntagma, pero no de las 200.000 que realmente habia ni de las 300.000 que no pudieron llegar a la plaza porque las calles y el metro estaban bloqueadas por la policia. No han hablado de como la policia provoco el inicio de los disturbios a las 17:00 arrojando gases lacrimogenos, indiscriminadamente por toda la plaza Syntagma, dispersando a los manifestantes por todo el centro de Atenas, para que no molestaran frente al parlamento. Los medios han hablado de destruccion indiscrimanada, han hecho correr el rumor de que la biblioteca nacional de Atenas ardia en llamas. Falso. Han ardido bancos, cafeterias y tiendas, franquicias de las industrias multimillionarias que han llevado a Grecia a esta situacion, los medios hablan de jovenes antisistema, pero no hablan de mujeres y hombres ancianos con sus mascaras antigas mostrando su apoyo durante horas golpeando ritmicamente las verjas de los bancos y multinacionales con manos y pies, silbando y gritando en apoyo a las primeras lineas que resistian los embites de los antidisturbios en calles llenas de lacrimogenos y fuegos, aplaudiendo al ver las llamas en alpha bank y eurobank. Hablan de que la Violencia no arreglara la situacion en Grecia, pero no hablan de la asamblea inter-barrios que se celebro la pasada semana en la universidad de pantios, no hablan de que la ocupacion de la universidad de nomiki tenia como objetivo ser un lugar de intercambio y debate entre los distintos movimientos griegos, no hablan sobre los comedores libres y mercados de intercambio que se realizan semanalmente en los barrios. Lo que no dirán los medios, es que tras la última expropiación masiva en un supermercado, y la distribución de lo alimentos en un barrio obrero de Salónica, las viejas decían que no habían llegado a tiempo, que volviéramos a entrar, y aunque por el momento ellas no entren, saben donde está su gente. Lo que no dirán es que mientras caminábamos por un barrio obrero, en una pequeña manifestación lejos del centro, la gente asomaba a los balcones alzando el puño, y la manifestación multiplicó su afluencia, la gente bajaba de sus casas, se sumaba, las viejas asomadas aplaudían, los viejos... Joder, los viejos cantaban himnos, no entendía ni papa pero no os imagináis, nos os hacéis idea, y eso no lo dirán los medios, pero ya lo decimos nosotrxs. Aqui, en Atenas, saben que no estan solos, que toda europa sigue el mismo camino, lo que no saben es que estamos haciendo el resto de europa... si estamos haciendo algo el resto de europa. No estamos viendo solo el presente de Grecia, Estamos viendo nuestro futuro. Atenas 13-2-2012&lt;br /&gt;Y, por último, algo del gran Theodorakis, tan conocido, tan hermoso, tan mediterráneo, tan nuestro, tan griego, como la antigua Grecia, como esta Grecia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=hw-Sho4sxuQ"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=hw-Sho4sxuQ&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4130703292225421445?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4130703292225421445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4130703292225421445&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4130703292225421445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4130703292225421445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2012/02/en-el-kaos.html' title='En el Kaos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-oAGvOdx7OtA/TzqMB4Xfv1I/AAAAAAAABNQ/uHael4Zw4As/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7877209807170221379</id><published>2012-02-02T18:41:00.004+01:00</published><updated>2012-02-02T19:01:25.467+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Dionisos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oYDqnQ9RVT0/TyrLSAy6K8I/AAAAAAAABMs/namsEfMzEHg/s1600/dionisos%2Bysus%2Binvitados.%2Bricardo%2Brodriguez%2Bgarc%25C3%25ADa.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 318px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5704595388329765826" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-oYDqnQ9RVT0/TyrLSAy6K8I/AAAAAAAABMs/namsEfMzEHg/s320/dionisos%2Bysus%2Binvitados.%2Bricardo%2Brodriguez%2Bgarc%25C3%25ADa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; Ricardo Rodríguez García. "Dionisos y sus invitados"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Nunca los atardeceres fueron fruto de un espanto anunciado hace milenios. Quizá su luz, oblicua, lo fuera hace ya años, pero no ahora que los miro aquí sentado, prosternado más bien, derramando pensamientos en la acuosa visión de ese horizonte lejano, donde se diluyen los recuerdos, donde alguna vez hubo sonrisas o debió haberlas, si es que ellas no son sino entelequias imaginadas y tal vez deseadas.&lt;br /&gt;Hubo un tiempo en que la luz no se quebraba. Era un tiempo de místicos y de ascetas. Hoy sólo quedan comerciantes.&lt;br /&gt;Oigo el quejido de la mecedora en que descanso el cansancio de mis huesos, y el sonido de un cuco que ya no sale de ese reloj de pared que cuelga al lado y que lleva parado eternidades. Son sonidos tan familiares que apenas reparo en ellos, sólo de vez en vez lo hago por sentir los espacios. Quizás ni están y yo los llevo.&lt;br /&gt;Las nubes ocultan ya el ocaso, o será la noche que de nuevo extiende su suave sueño. Otra noche de otro día, de otro año, ya de tantos. No hay suficientes muertos para el destierro.&lt;br /&gt;Anoche te oí llegar, con tu lúgubre y fétido olor a muerto. Habéis sido tantas que no sé ni cómo respirar puedo. Y aquí sigo, aquí me quedo.&lt;br /&gt;Reinventan a Apolo enterrando a Dionisos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7877209807170221379?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7877209807170221379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7877209807170221379&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7877209807170221379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7877209807170221379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2012/02/dionisos.html' title='Dionisos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-oYDqnQ9RVT0/TyrLSAy6K8I/AAAAAAAABMs/namsEfMzEHg/s72-c/dionisos%2Bysus%2Binvitados.%2Bricardo%2Brodriguez%2Bgarc%25C3%25ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5347202448825486540</id><published>2012-01-22T12:39:00.004+01:00</published><updated>2012-01-22T13:04:24.362+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='artículos de periódico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><title type='text'>Escepticismo</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xgCI_yE9zDU/Txv6izsOj2I/AAAAAAAABMU/zg2-6NnZn7Q/s1600/la-creacion-360.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 196px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700425229265702754" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-xgCI_yE9zDU/Txv6izsOj2I/AAAAAAAABMU/zg2-6NnZn7Q/s320/la-creacion-360.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt;La creación de Adán. Capilla Sixtina. Miguel Ángel Buonarotti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Llevo una racha con cosas así, de reflexionar sobre cosas, sobre la vida en directo, la palpable, y sus tristezas y sus estupideces. Ayer, mientras andábamos en esa multitudinaria manifestación en Alicante, de 40.000 personas, contra los recortes en Sanidad y Educación, de esta Administración Valenciana que ha dejada las arcas secas y la Comunidad en bancarrata, hablaba con unos amigos sobre la Ciencia, la pseudociencia y la estupidez humana. Y hoy he desayunado con este artículo, un poco largo, es cierto, pero clarividente y certero. Yo, es evidente, no podría exponerlo mejor, pero me sumo a lo que dice con la humildad y el respeto de un lego.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;A continuación lo transcribo íntegro:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La fe del escèptico mueve montañas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Si hubiese un método infalible y barato para hacer crecer el pelo, no habría calvos; si la baba de caracol eliminase milagrosamente las arrugas, la piel de todo el mundo estaría tersa como la de un bebé; si alguien pudiese adivinar el futuro, parece poco probable que desperdiciase su don en la madrugada de una televisión local; si cada avance tecnológico provocase cáncer, sería raro que la esperanza y la calidad de vida del ser humano no pare de crecer; si una civilización extraterrestre hubiese desarrollado la tremenda tecnología para llegar a la Tierra, quizás no se mostraría en exclusiva al tonto del pueblo.&lt;br /&gt;La falta de información, las intuiciones erróneas, los intereses económicos, la superstición, el “a mí me funciona” o la propia condición humana provocan que millones de personas tengan fe ciega en fenómenos que no están probados científicamente. O, más allá, que van contra los fundamentos de la física y la química. Para combatir esto, en busca de un pensamiento crítico y racional, gana espacio el movimiento escéptico.&lt;br /&gt;A muchos de sus integrantes no les acaba de convencer la etiqueta “movimiento”. Se dicen simplemente personas heterogéneas preocupadas por el triunfo de la sinrazón en muchos ámbitos de la vida. Y que dudan. Dudan cuando algo se les presenta sin datos que lo respalde, sin comprobación, sin rigor. En las últimas semanas, la presión de muchas de ellas ha logrado parar el avance de cursillos pseudocientíficos que se habían colado en varias universidades españolas. Gracias a la recogida de firmas en la Red consiguieron frenar uno en la de Girona que, con el título Salud y harmonía del hábitat, trataba temas como la radiestesia, que es la supuesta y mágica capacidad de los zahoríes para localizar agua. Ante la protesta de los internautas, el decano de la de Granada decidió anular los ocho créditos que se concedían por la asistencia al curso Constelaciones familiares, una teoría que asegura que “todos los miembros de la familia, incluyendo aquellos ausentes por muerte y separación, están energéticamente presentes en la estructura familiar y afectan a los otros”.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Estos y muchos más nutren el blog La lista de la vergüenza, de Fernando Frías, vicepresidente del Círculo Escéptico. En su página pretende sacar los colores a “colegios profesionales, universidades y organismos públicos que promueven la pseudociencia”. Basta un vistazo para comprobar que son muchos más los que prosperan que los anulados.&lt;br /&gt;El éxito de la recogida de firmas no ha sido más que “un espejismo”, en opinión de Luis Alfonso Gámez, periodista científico del diario El Correo y autor de Magonia, uno de los blogs escépticos más veteranos en español. “Cualquiera puede reunir unas miles de firmas para casi cualquier causa. Está bien que hayan anulado esos cursos, pero no tiremos fuegos artificiales”, reflexiona.&lt;br /&gt;Una de sus premisas para divulgar el conocimiento frente a la superstición es no ofender a quienes profesan determinadas creencias o a los que, simplemente, han sido engañados. “No se le puede decir a nadie: ‘Tú eres imbécil porque piensas que los espíritus se conectan contigo’. A todos nos engañan. No eres más tonto que la media, pero si no sabes de esto, vamos a hablar”, explica.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Cree que uno de los grandes errores del escepticismo en España es que no ha sabido comunicar, atraer con la misma intensidad que lo hacen los profetas del misterio. Él trata de aprovechar las oportunidades para ser didáctico: “Si sale uno diciendo que ha encontrado el arca de Noé, construye un discurso para contar por qué esto no puede ser cierto, cómo se escribió la Biblia, las leyendas de la época, y concluye que buscar el arca es como buscar la cesta de Caperucita. Pero no le digas a la gente que es tonta porque hay cosas que nos las vienen enseñando desde pequeños”.&lt;br /&gt;Gámez ha sido el presentador del programa Escépticos, que durante los últimos meses se ha emitido en la ETB, la televisión pública del País Vasco. Aunque las audiencias en televisión han sido discretas, las sucesivas entregas se convirtieron rápidamente en lo más visto de la página web del canal autonómico. Su creador y director, José A. Pérez, quería abordar un programa de divulgación científica desde un punto de vista diferente de los que había en España. En cada uno de los 12 capítulos han escogido un tema, desde los alimentos transgénicos a la llegada del hombre a la Luna, pasando por la religión o la homeopatía. “Pensé que era una fórmula que podía funcionar en televisión. Le damos a la ciencia un antagonista: el creyente, el estafador. Era fácil hacer un programa en el que se reflejasen, entre muchas comillas, un bueno y un malo, siempre con la visión científica como predominante”, relata.&lt;br /&gt;Uno de los problemas que Pérez encuentra en España es que los científicos son, según dice, “reacios a la divulgación, casi está mal vista”. Los más conocidos son otros, como Eduard Punset, el economista que dirige Redes, Ana Montserrat, directora de Tres14 en La 2, o los propios responsables de Escépticos, que tampoco son investigadores, sino un guionista y un periodista. Ambos han conseguido que Televisión Española se interese por el formato y que esté prácticamente cerrado un acuerdo para emitirlo en su segundo canal el año que viene. “Esto es realmente extraño. En el mundo anglosajón, quienes se encargan de esa labor son científicos”, dice. Pone el ejemplo de Richard Dawkins, biólogo que hace en la BBC el programa Enemies of Reason. Pérez reconoce que Escépticos es “una copia en barato” de este espacio.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;El coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco, Juan Ignacio Pérez Iglesias, matiza que no se llega hasta el punto de que la divulgación esté mal vista, pero reconoce que “lo prioritario es la investigación”. “Es nuestra primera vocación y es la manera de progresar académicamente. Algunos desempeñamos la divulgación como un añadido”. Los investigadores basan su prestigio y su carrera, sobre todo, en las publicaciones en medios especializados. La Ley de Ciencia aprobada el pasado junio trata de animarlos a que dediquen más esfuerzos a la divulgación. Rosa Capeáns, directora del Departamento de Cultura Científica y de la Innovación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), asegura que, cuando se desarrolle esta norma, la divulgación tendrá un impacto en la carrera de un investigador. Ahora se están articulando las fórmulas para evaluar esta actividad.&lt;br /&gt;Hacer llegar el conocimiento generado por la ciencia a la sociedad es capital, según Pérez Iglesias, para inmunizar a la ciudadanía respecto a fenómenos paracientíficos. “Aunque no se puede generalizar, también me encuentro a científicos con extrañas creencias”, matiza. Internet puede tener un papel muy importante en esta divulgación y, de hecho, es uno de los focos de crecimiento del movimiento escéptico. Pero si se mide el impacto de la divulgación en comparación con el ocultismo y el misterio, por ejemplo, la batalla está claramente perdida. “La Red es un foco de pensamiento mágico terrible. Programas como Escépticos y blogs como Magonia están dando una batalla con algunos éxitos, como la retirada de cursos paracientíficos en algunas universidades. Generan un caldo de cultivo y con el tiempo cada vez seremos más los que vemos ese tipo de cosas como algo irracional, antiilustrado”, añade Pérez Iglesias.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Pero también hay mucho de convencer a convencidos. Quienes suelen acudir a los blogs escépticos son, muchas veces, personas de la misma cuerda. Es difícil llegar más allá. Por eso, Félix Ares de Blas, presidente de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, prefiere los medios tradicionales. “A veces dicen que somos dictadores. No. Solo queremos que se nos oiga”, explica. Él es uno de los pioneros del movimiento escéptico, cuando este se basaba sobre todo en la lucha contra la creencia de que los ovnis visitaban constantemente el planeta: “Ahora a cualquiera le parece una idiotez, quien quiera que los crea, pero en los ochenta aparecían avistamientos en prensa con frecuencia. Igual que la telepatía”.&lt;br /&gt;Las creencias populares evolucionaron y con ellas el movimiento escéptico. Decayeron las abducciones extraterrestres como en su día lo hicieron las apariciones marianas. Ahora hay una especial preocupación por las cuestiones que pueden afectar a la salud de las personas. “Si quieres ir al homeópata porque te sientes mejor, ve, aunque tenga el mismo efecto que el agua de Lourdes, porque muchas dolencias se curan con simple atención. Pero si te están tratando un cáncer no dejes la quimioterapia o la radioterapia que te ha prescrito el médico”, aconseja Ares de Blas.&lt;br /&gt;Los medios de comunicación serían el vehículo ideal para afianzar la cultura científica. Pero muchas veces se dedican más bien a lo contrario. Y no solo por programas de entretenimiento que se basan en el espiritismo. En noticias puras y duras se cuelan, igual que en las universidades, supercherías con pátina científica que contribuyen a la desinformación.&lt;br /&gt;En el blog Amazings, que reúne gran actividad escéptica en la Red, tienen una sección llamada Alerta magufo. Trata tanto de desenmascarar a charlatanes como de poner en ridículo a medios de comunicación que les dan cancha. Su fundador, Javier Peláez, reconoce que hay “mucha mala leche” en este rincón de su web. “Creemos que es una buena práctica dar un toque de atención a los medios porque mucha gente se cree lo que le llega desde ellos. Un problema muy grande es el de la equidistancia. Si hablas de videncia, no puedes tratar a las dos partes por igual. Es como si alguien dijese que la tierra es plana y lo confrontases con otro que asegura que es redonda”, relata.&lt;br /&gt;Aunque es muy activo en su labor divulgadora en Internet, Peláez cree que es difícil que gente de cierta edad le coja el gusto a la ciencia: “Si te apasiona es porque desde pequeño a lo mejor disfrutabas con Félix Rodríguez de la Fuente o con la serie La vida es así. Ahora no hay nada de eso. La ciencia en España son documentales de leones a la hora de la siesta”. Aunque, por la misma regla de tres, también tiene la solución para cambiar el panorama a largo plazo: “Tendríamos que hacer como las religiones: inculcar las cosas a los niños desde el principio de sus vidas”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Un comunicador estadounidense sostiene un plátano en un programa de televisión. Lo muestra como prueba de que el hombre fue creado, tal y como es hoy, directamente por Dios. Explica que cada una de las aristas del plátano fueron diseñadas por el todopoderoso para adaptarse a la mano humana y que, tal y como el hombre ideó las latas de refrescos con una pestaña para abrirlas, el creador del universo puso sobre la banana un apéndice para que los humanos pudiésemos pelarla fácilmente. Semejante espectáculo, que echa por tierra todos los estudios sobre la evolución y la antigüedad del universo (defienden que tiene solo unos miles de años), refleja la conciencia de un amplio sector de la población del país más poderoso del mundo, encabezada por algunos de los que se disputan la candidatura a la presidencia del Gobierno en el partido republicano. Los plátanos que comemos hoy, dicho sea de paso, son fruto de la manipulación del hombre.&lt;br /&gt;El creacionismo es uno de los caballos de batalla de los escépticos. Lo suelen poner al mismo nivel de la astrología, los videntes, los médiums, los ovnis, el tarot u otro tipo de misterios similares. Pero por encima de todos ellos, sus preocupaciones principales están por lo general en los aspectos que pueden afectar a la salud y cómo los ciudadanos reciben información errónea. Estos son algunos.&lt;br /&gt;» Terapias alternativas. El problema de estas terapias surge cuando un paciente abandona las que están probadas científicamente. Un caso célebre es el de Steve Jobs, el fundador de Apple, que decidió posponer la quimioterapia para su cáncer de páncreas para centrarse en dietas y tratamientos sin respaldo científico. Puede que hubiese muerto de cualquier forma, pero perdió unos meses valiosísimos para luchar contra su enfermedad.&lt;br /&gt;» Homeopatía. Entre las terapias alternativas, es la que goza de más predicamento. Es frecuente que sea relacionada con la medicina natural, cuando el concepto es algo distinto. Fue inventada en el siglo XVIII, cuando el funcionamiento del cuerpo humano era casi desconocido. Se basa, a grandes rasgos, en que la sustancia que causa un mal, diluida en proporciones infinitesimales en agua, puede curarlo. Se venden soluciones que equivalen a poner una gota de sustancia en el océano y agitarlo. Los análisis muestran que no son más que agua, con glucosa o lactosa. La prestigiosa revista médica The Lancet determinó en 2005, tras revisar un centenar de artículos, que la homeopatía no tiene más eficacia que el placebo. Sin embargo, en España está presente en varias universidades y se estima que la recomiendan unos 10.000 médicos, de los alrededor de 223.000 colegiados.&lt;br /&gt;» Ondas electromagnéticas. La radio, como otros tantos avances, llega por ondas electromagnéticas. No había calado la idea de que esto pudiese afectar al ser humano, pero con la proliferación de tecnologías como el wifi o los teléfonos móviles se está generando un gran negocio que asegura que estas ondas pueden causar enfermedades, cansancio o dolores de cabeza, algo que carece de fundamento científico con los conocimientos actuales. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud incluyó a los teléfonos móviles como una posible causa de cáncer, en una escala que los situaba al mismo nivel que el café. Un estudio posterior publicado el pasado octubre en la revista British Medical Journal, el más extenso que se ha hecho hasta el momento, con un seguimiento de 350.000 personas durante 18 años, no halló ninguna relación entre tumores y uso de los celulares.&lt;br /&gt;» Movimiento antivacunas. En 1998, un estudio halló una relación entre la vacuna triple vírica y la aparición de autismo en niños. Además de su falta de rigor, obvió un factor crucial: la edad en que se suministra esa vacuna y la de la aparición de los síntomas de este trastorno es la misma. El médico que promovió el estudio, Andrew Wakefield, tiene prohibido el ejercicio de la medicina en Reino Unido por sus prácticas deshonestas. Pero la idea caló. Hasta el punto de que hay movimientos de padres que se niegan a aplicar esta vacuna a sus hijos. En tres años, los casos de sarampión se han cuadruplicado en Europa, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;http://sociedad.elpais.com/sociedad/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5347202448825486540?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5347202448825486540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5347202448825486540&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5347202448825486540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5347202448825486540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2012/01/escepticismo.html' title='Escepticismo'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xgCI_yE9zDU/Txv6izsOj2I/AAAAAAAABMU/zg2-6NnZn7Q/s72-c/la-creacion-360.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1958136843035000545</id><published>2012-01-20T15:58:00.007+01:00</published><updated>2012-01-20T20:36:24.608+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esclavitud'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frases'/><title type='text'>Borregos; borregos eternamente apaleados.</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-5r0kHM0y4A8/TxmCv8DY4LI/AAAAAAAABL8/PlNUZ4hKHHs/s1600/192px-Charpin_Pastora_con_Ovejas.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 192px; DISPLAY: block; HEIGHT: 132px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699730563499876530" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-5r0kHM0y4A8/TxmCv8DY4LI/AAAAAAAABL8/PlNUZ4hKHHs/s320/192px-Charpin_Pastora_con_Ovejas.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;Albert Charpin. Pastora con ovejas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;En el siglo XVII pasaban estas cosas en el gobierno de Francia, y como es lógico en cualquier otro gobierno. Cuatrocientos años después todo sigue igual, nada cambia. Siguen haciendo lo mismo y seguimos comportándonos igual. Doscientos años de lucha obrera no han servido de nada; todos los esfuerzos de esos luchadores, todas sus vidas dadas y entregadas, todas las ilusiones, todas sus conquistas nos las quitan una a una y callamos como borregos. Somos lo que decía Mazarino a su misnistro de Hacienda. Así nos va y así nos irá. Quizá sea eso lo que nos merezcamos, por borregos, si seguimos callando y aguantando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Para los que piensan que debemos "jodernos", que no debemos quejarnos, que debemos aguantarnos, y para los que piensan que debemos hacer lo contrario y debemos decir y hacer algo, entre los que me encuentro, ahí va esto:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Colbert&lt;/strong&gt;: Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta el cuello...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mazarino&lt;/strong&gt;: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto! No se puede mandar al Estado a prisión. Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose. ¡Todos los Estados lo hacen!&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colbert&lt;/strong&gt;: ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mazarino:&lt;/strong&gt; Creamos otros.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colbert&lt;/strong&gt;: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mazarino&lt;/strong&gt;: Es cierto, eso ya no es posible.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colbert&lt;/strong&gt;: Entonces, ¿sobre los ricos'&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mazarino&lt;/strong&gt;: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Colbert&lt;/strong&gt;: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mazarino&lt;/strong&gt;: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día con enriquecerse y temiendo a los pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más! A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitemos! ¡Son una reserva inagotable!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Toda una lección para inútiles, para estúpidos. Toda una lección de la Historia, esa ciencia que no sirve para nada, que no enseña nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1958136843035000545?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1958136843035000545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1958136843035000545&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1958136843035000545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1958136843035000545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2012/01/borregos-eternamente-borregos-apaleados.html' title='Borregos; borregos eternamente apaleados.'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-5r0kHM0y4A8/TxmCv8DY4LI/AAAAAAAABL8/PlNUZ4hKHHs/s72-c/192px-Charpin_Pastora_con_Ovejas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3849367886710446693</id><published>2012-01-10T22:31:00.003+01:00</published><updated>2012-01-10T22:39:27.364+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Wang</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-u2XzlRi772E/TwyvsbLuwbI/AAAAAAAABLk/llMN-kLMUQo/s1600/0250-0252_un_jeune_zephyr.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 238px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5696120806462898610" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-u2XzlRi772E/TwyvsbLuwbI/AAAAAAAABLk/llMN-kLMUQo/s320/0250-0252_un_jeune_zephyr.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Pierre-Paul Prou´dhon. Un Céfiro joven&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Trato de dar explicaciones del viento, también al viento, y a mí mismo tal vez, no sé. Pero no hay un entiendo, y no deja de soplar y es gélido y envuelve abrazándote y te deja helado, y no quiero, y no puedo, y me lo niego.&lt;br /&gt;No soy un iconoclasta, pero si un libertario. Yo no negocio, y no comercio en este mundo absurdo y que amo tanto sin embargo, donde todo es agua, comercio, canje. Yo soy otro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3849367886710446693?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3849367886710446693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3849367886710446693&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3849367886710446693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3849367886710446693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2012/01/wang.html' title='Wang'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-u2XzlRi772E/TwyvsbLuwbI/AAAAAAAABLk/llMN-kLMUQo/s72-c/0250-0252_un_jeune_zephyr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4316986077569595049</id><published>2012-01-03T02:14:00.003+01:00</published><updated>2012-01-03T02:19:09.065+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><title type='text'>Cuando éramos reyes</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Vs6WZPm0gIo/TwJW9GlyckI/AAAAAAAABLM/VGvT-tT--TM/s1600/Diana%2By%2BActe%25C3%25B3n.%2BGuillermo%2BP%25C3%25A9rez%2BVillalta.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 258px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5693208486690845250" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-Vs6WZPm0gIo/TwJW9GlyckI/AAAAAAAABLM/VGvT-tT--TM/s320/Diana%2By%2BActe%25C3%25B3n.%2BGuillermo%2BP%25C3%25A9rez%2BVillalta.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt; Guillermo Pérez Villalta. Diana y Acteón&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Comenzó a contar sus pasos de nuevo, despacio. Al llegar a quince se quedó parado. No sabía seguir. Volvió hacia atrás. Comenzó de nuevo. Uno, dos... En el quince se repitió el hecho. Estaba en blanco. No recordaba cuántas veces le había pasado eso ya, de forma consecutiva.&lt;br /&gt;Llevaba así desde que era pequeño, desde que recordaba. No sabía cuánto ya de aquello. Una eternidad sin duda. Sí, una eternidad. Tres mil millones de años tal vez. Una locura. Y solo, siempre solo en aquel diminuto espacio donde había sido desterrado por no recordaba, tampoco, qué, ni por cuánto tiempo.&lt;br /&gt;Volvió sobre sus pasos y comenzó otra vez. Uno, dos...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4316986077569595049?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4316986077569595049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4316986077569595049&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4316986077569595049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4316986077569595049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2012/01/cuando-eramos-reyes.html' title='Cuando éramos reyes'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Vs6WZPm0gIo/TwJW9GlyckI/AAAAAAAABLM/VGvT-tT--TM/s72-c/Diana%2By%2BActe%25C3%25B3n.%2BGuillermo%2BP%25C3%25A9rez%2BVillalta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-638784787545268402</id><published>2011-12-14T09:55:00.003+01:00</published><updated>2011-12-14T10:01:00.779+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Detalles</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-KGukMHnAI9U/TuhlhWbhkXI/AAAAAAAABKQ/4vFFsXCuMao/s1600/toulouselautrecthekissw.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 212px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5685906153186365810" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-KGukMHnAI9U/TuhlhWbhkXI/AAAAAAAABKQ/4vFFsXCuMao/s320/toulouselautrecthekissw.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt; El beso. Toulousse Lautrec&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hay detalles que acercan, como la fragilidad de la aurora, hasta convertir los instantes, el tiempo, en piel.&lt;br /&gt;Y hay detalles, también, que alejan con una constancia desgarradora, como un deceso anunciado, como el adiós a un ciego en el andén de una estación de tren, vacía, con la mano levantada, mirándote sin ver.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-638784787545268402?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/638784787545268402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=638784787545268402&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/638784787545268402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/638784787545268402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/12/detalles.html' title='Detalles'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-KGukMHnAI9U/TuhlhWbhkXI/AAAAAAAABKQ/4vFFsXCuMao/s72-c/toulouselautrecthekissw.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7077980488692870247</id><published>2011-12-11T21:24:00.004+01:00</published><updated>2011-12-11T21:43:44.041+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Donde la noche rompe en colores</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-pST_r2x_Vxc/TuUUNDrFwJI/AAAAAAAABJ4/Z6iiSccsGL0/s1600/sobrevivientes.%2BRoberto%2BFabelo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684972319182012562" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-pST_r2x_Vxc/TuUUNDrFwJI/AAAAAAAABJ4/Z6iiSccsGL0/s320/sobrevivientes.%2BRoberto%2BFabelo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sobrevivientes. Roberto Fabelo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Va de un lado a otro sin sentido alguno, parece, en su deambular. No para de mover las antenas hacia todas las direcciones, como si buscase algo al tacto, como si de los bastones de un ciego se tratase. Perece un ciego borracho andando por una pista de hielo. A veces me mira, o eso creo. Parece que me conociera. Me enfrenta su figura, aquieta las antenas y las dirige hacia mí, y me mira, parece, para instantes después volver a su desquiciante carrera por la mesa, en busca de algo que no sé, y no sé si ella tampoco. Tal vez una salida.&lt;br /&gt;Una vez tuve una en la mano. Pero no es aquella, espero, ni su descendencia. O sí. No sé. No entiendo mucho de blatodeos. Aunque nunca se sabe. Estaba quieta, aquella de hace tiempo, sobre la palma de mi mano. Me miraba, inquieta supongo, aunque no lo demostrase con movimiento al guno, salvo el de sus antenas, palpando el aire a su alrededor, como si otros dos ojos tuviese que mirasen más de cerca. Me resultaba extraño que no huyera un animal tan tímido, tan huidizo. Esa timidez que les ha hecho alejarse de nuestra especie, aunque sólo en apariencia, escondiéndose en los sitios más repulsivos y oscuros, las cloacas, en los desagües. Tan lejos y tan cerca, tan dentro. Son seres de lo repugnante. La timidez les lleva ahí, y sin embargo para estar cerca, creo, con nosotros.&lt;br /&gt;La cogí descuidada -extraño en ellas-, como a esta. O quizás no tanto. Tal vez una plan urdido por ambas. Tal vez tratan de decirme, de decirnos algo, pero no sé qué es.&lt;br /&gt;¿Y si ese deambular extraño no fuese una búsqueda sino un lenguaje basado en líneas, en dibujos trazados sobre la superficie y que sólo un fino olfato ligado a un cerebro adecuado, fuesen capaz de fijarlo y establecer la urdimbre, el todo dibujado? Tal vez un simbolismo muy avanzado, tal vez un universo o parte de él, explicado.&lt;br /&gt;¿Y si con el movimiento de las antenas me dijese algo que no acierto a entender? ¿Y si fuesen palabras no pronunciadas, o sí, que el aire transporte pero que mi mente, absurda, no consigue traducir?&lt;br /&gt;Me duele la cabeza.&lt;br /&gt;He tratado de descifrar el mensaje, si es que lo hay, pero no lo encuentro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Cada vez me repugna más. Me molesta ese desenfreno, ese desquiciante viaje a ninguna parte y sin sentido alguno. Ya no me entretiene. Y lo peor no es el aburrimiento, sino el hastío que me produce no entender ese siempre lo mismo, ese vacío de nada o de algo, si es que lo hay.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;El sonido es crujiente.&lt;br /&gt;En mi cabeza hay dos sensaciones (al margen del dolor producido, sin duda, por ella), asco y crujido. Es extraño.&lt;br /&gt;Es frustrante tratar de entender a alguien y no conseguirlo.&lt;br /&gt;Aún sigue moviendo las antenas, aunque más lentamente. Parece como si tratase, de nuevo, de decirme algo. Tal vez implorando clemencia, tal vez que acabe con el sufrimiento. No lo sé. Con la otra ocurrió igual.&lt;br /&gt;Cuando me agacho hacia ella y acerco mis ojos a los de ella, sólo veo sus antenas y ese su lento, ahora, movimiento.&lt;br /&gt;No la entiendo, como a aquella otra. Y lo peor es que cada vez me duele más la cabeza. Ojalá alguien me lleve a donde la noche rompe en colores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7077980488692870247?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7077980488692870247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7077980488692870247&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7077980488692870247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7077980488692870247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/12/donde-la-noche-rompe-en-colores.html' title='Donde la noche rompe en colores'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-pST_r2x_Vxc/TuUUNDrFwJI/AAAAAAAABJ4/Z6iiSccsGL0/s72-c/sobrevivientes.%2BRoberto%2BFabelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6225626709589448010</id><published>2011-12-01T18:31:00.004+01:00</published><updated>2011-12-01T18:43:59.133+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Haz como yo, mira los pájaros</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-inJ-fKicHlE/Tte7uDh2CZI/AAAAAAAABJU/eCcdybxSTqk/s1600/joanna-chrobak-L-BFBnRi.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 258px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681215854846806418" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-inJ-fKicHlE/Tte7uDh2CZI/AAAAAAAABJU/eCcdybxSTqk/s320/joanna-chrobak-L-BFBnRi.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt; Joanna Chroback&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Si dijese que no lo encuentro, cuando camino... Pero las razones de las abejas se me escapan, y la miel es dulce pero la cera...&lt;br /&gt;Suelo mirar a los pájaros cuando se posan en las baldosas rotas para beber el agua de esos pequeños charcos, casi lagunas para ellos. Andan a saltos, los gorriones. Me gustan. Las palomas se contonean, sin gracilidad alguna,&lt;br /&gt;Siento la lluvia. Despacio. A veces golpea con más intensidad. Hoy. Los sonidos ásperos elevan palabras sin sentido, hacia nadie, y sin embargo provocan lo innecesario. Aún no sé porqué.&lt;br /&gt;Los árboles se convierten al amarillo, esa religión oficial tan extendida en los otoños cálidos. Suelo mirar con fijeza buscando un cromatismo negado a la mayoría no sé muy bien porqué. Sí, ¿pero qué importancia tiene? El agua no deja ser. El miedo más bien. El miedo al agua. Regueros de agua de lluvia por doquier. Hoy es ayer. Mañana no fue.&lt;br /&gt;Llueve otra vez. Estoy oyendo cantar jazz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6225626709589448010?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6225626709589448010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6225626709589448010&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6225626709589448010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6225626709589448010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/12/haz-como-yo-mira-los-pajaros.html' title='Haz como yo, mira los pájaros'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-inJ-fKicHlE/Tte7uDh2CZI/AAAAAAAABJU/eCcdybxSTqk/s72-c/joanna-chrobak-L-BFBnRi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4234871207045284101</id><published>2011-11-22T20:12:00.002+01:00</published><updated>2011-12-01T17:19:31.289+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><title type='text'>Nada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y si sólo fuésemos reflejos, tenues luces de la nada moviéndose en un cristal que no es sino la vida misma? ¿ Y si sólo fuésemos la simple ilusión de una falacia creada por nosotros mismos para contentarnos con nada? ¿Y si simplemente fuésemos nada?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4234871207045284101?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4234871207045284101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4234871207045284101&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4234871207045284101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4234871207045284101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/11/nada.html' title='Nada'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8823284233556322313</id><published>2011-11-16T21:42:00.004+01:00</published><updated>2011-11-17T00:22:16.621+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Era</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BIsb_UKaJ9E/TsQiKFA6MrI/AAAAAAAABIk/TjHpDYGxxQo/s1600/Homenaje_Jules_Verne.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 215px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5675698986933695154" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-BIsb_UKaJ9E/TsQiKFA6MrI/AAAAAAAABIk/TjHpDYGxxQo/s320/Homenaje_Jules_Verne.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Paul Delvaux. Homenaje a Jules Verne&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Venía de un lugar donde nunca había nadie. Buscando o buscándose; tropezando con cada una de las personas que se cruzaba, sin comprender que, para llegar o encontrar, no es necesario tropezar siempre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Tenía esa mirada de las personas que vienen para quedarse, de las que si pasan de largo, a tu lado, te gustaría, al mirar en sus ojos, que se quedasen, aun sólo un instante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8823284233556322313?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8823284233556322313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8823284233556322313&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8823284233556322313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8823284233556322313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/11/era.html' title='Era'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BIsb_UKaJ9E/TsQiKFA6MrI/AAAAAAAABIk/TjHpDYGxxQo/s72-c/Homenaje_Jules_Verne.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5293427520597587546</id><published>2011-11-09T21:23:00.002+01:00</published><updated>2011-11-09T21:26:18.910+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Murmullo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-kdHGMlWrxnc/TrrhoZFfPJI/AAAAAAAABIM/G_I9N_sWVk4/s1600/UNA_NO%257E1.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 317px; DISPLAY: block; HEIGHT: 315px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5673094764671483026" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-kdHGMlWrxnc/TrrhoZFfPJI/AAAAAAAABIM/G_I9N_sWVk4/s320/UNA_NO%257E1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;¿Conoces la sensación en la piel cuando acaricias las espigas en los ocres campos de trigo, al amanecer? Así es la vida si sabes vivirla. Esa debería ser la necesidad, pero se mira y de ahí la falta. Y nada es ausencia si quieres, y sin embargo alargada. Siempre te necesitas a ti. La luz no es un problema. ¿O sí? Podría decirte tanto. Podría decir, juégame, sólo si quieres, Al final sólo quedará el murmullo de las palabras. La ingenuidad la mataron hace tiempo y yace en el barro, en el cenagal del campo de batalla en que convertimos nuestros días. Sólo hay calles, ahora. Grises adoquines. Quizá solo te necesites a ti. El problema es que por más que te lo diga, ni aunque gritase, no lo sabrás, no te darás cuenta.&lt;br /&gt;¿Has visto caer una pluma? Tan extremadamente suave, tan sutilmente delicado, y sin embargo, sin una ráfaga de aire no es nada, apenas nada, una pluma apenas sobre una calle gris, adoquinada y desierta. Tan solo un detalle, un murmullo apagado, un punto y aparte. Nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5293427520597587546?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5293427520597587546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5293427520597587546&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5293427520597587546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5293427520597587546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/11/murmullo.html' title='Murmullo'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-kdHGMlWrxnc/TrrhoZFfPJI/AAAAAAAABIM/G_I9N_sWVk4/s72-c/UNA_NO%257E1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-96968849548308552</id><published>2011-10-25T19:17:00.003+02:00</published><updated>2011-10-31T00:48:03.969+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>Caos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Quizá necesitásemos una concepción más imaginativa de la realidad, percibida o no, tal vez incoherente, fuera de toda lógica. Quizá si imaginásemos el caos y lo hiciésemos como algo hermoso, inmenso y creativo, podríamos tener una oportunidad, pero me temo lo peor. Creo que faltan procesos imaginativos, y pasión y dulzura. Sobra comercio. Necesitamos, sin duda, esa concepción imaginativa de la realidad, y la necesitamos ya, porque somos incapaces de oler. La mística ha muerto y la lírica está a punto de desaparecer. A veces oígo música, un contrabajo lejano y un violín y una extraña paz me inunda. Es un Requiem. Tal vez sea necesaria, también, la muerte del Hombre, y volver al caos primigenio. Tal vez.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-96968849548308552?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/96968849548308552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=96968849548308552&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/96968849548308552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/96968849548308552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/10/caos.html' title='Caos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5407595434512768680</id><published>2011-10-19T00:38:00.002+02:00</published><updated>2011-10-19T00:40:55.344+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>Todo es agua</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Todo es agua. No hay certezas donde asirnos. Después de tanta lucha nos preguntamos, ¿y ahora qué? Miramos un poco más allá de nosotros y todo es ilusorio. Hasta el amor se ha convertido en algo líquido. Huimos ante el menor compromiso; ante la más mínima dificultad como ratas abandonamos el barco; huimos de la responsabilidad, de cualquier vínculo afectivo. Y lo peor, lo peor es que no encontramos asidero donde agarrarnos en un mundo cada día más cambiante e imprevisible. Hemos convertido todo en comercio. Los sentimientos también, las relaciones, todo. Vivimos en el miedo, anclados en el miedo, rodeados de miedo. Tenemos miedo al miedo. Agua. Todo es agua.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5407595434512768680?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5407595434512768680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5407595434512768680&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5407595434512768680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5407595434512768680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/10/todo-es-agua.html' title='Todo es agua'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1281308893514758762</id><published>2011-09-25T01:37:00.002+02:00</published><updated>2011-11-03T00:49:13.718+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Soñar tus ojos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-yhZ8tXK12ro/Tn5qCWO8egI/AAAAAAAABGI/L6LqUJ1oEi8/s1600/ojos%2Bverdes.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 218px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5656074770584467970" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-yhZ8tXK12ro/Tn5qCWO8egI/AAAAAAAABGI/L6LqUJ1oEi8/s320/ojos%2Bverdes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Buscaré el aire a tu lado y sonreiré dibujos cuando lo encuentre, que te daré, tan solo, por haber mirado. Escucharé tus manos como las mueves, y seguiré tus pasos. Es un descanso soñar tus ojos, oír tu pelo, sentir tu tacto, olerte lento, ser contigo cuando caminas...&lt;br /&gt;La lluvia regala espacios de seda azul, como a intervalos. Gotas de agua que se deslizan, ríos de apagadas lágrimas, tan solo pasos.&lt;br /&gt;Quizás...&lt;br /&gt;Y no sé y no acierto y pienso que...&lt;br /&gt;Y a veces siento. Y quiero decirte eso que siento, pero no sé hacerlo. Yo soy pequeño, soy sólo un niño que ríe y llora, un hombre solo y sólo un hombre con sólo un alma, que ríe y llora y a veces canta. Sólo conozco el sonido de las palabras entre la lluvia cuando me moja, cómo me acogen.&lt;br /&gt;Dame la mano y dime si esas lágrimas riegan tus ojos. Mira en mi alma.&lt;br /&gt;Es un descanso soñar tus ojos. Te he visto dentro, créeme, y es ahí donde quiero soñar despierto. Quizá sea mucho, quizás no tanto. Soy solo un niño, tú ya lo sabes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1281308893514758762?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1281308893514758762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1281308893514758762&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1281308893514758762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1281308893514758762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/09/sonar-tus-ojos.html' title='Soñar tus ojos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-yhZ8tXK12ro/Tn5qCWO8egI/AAAAAAAABGI/L6LqUJ1oEi8/s72-c/ojos%2Bverdes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8602560335854290591</id><published>2011-09-19T18:17:00.003+02:00</published><updated>2011-09-19T18:53:16.779+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conceptos'/><title type='text'>Derroteros lúdicos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-zUcqfL7oNTs/Tndt81DUSYI/AAAAAAAABGA/eGzsTFm_xkM/s1600/Aeropuerto.%2BSebasti%25C3%25A1n%2BGarret%25C3%25B3n.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 290px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5654108748987517314" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-zUcqfL7oNTs/Tndt81DUSYI/AAAAAAAABGA/eGzsTFm_xkM/s320/Aeropuerto.%2BSebasti%25C3%25A1n%2BGarret%25C3%25B3n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt; Aeropuerto. Sebastián Garretón&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Sólo hacen falta cincuentas días para vender el alma. ¿Tenemos? Mejor no preguntar. Treinta monedas de oro a cambio. Final. Sol, Luna, estrellas, montañas, mares. ¿Quién somos? Nadie. ¿Qué somos? Nada. Espectros. Animales. Farsa. Mentira. ¿Sentimientos? Recursos. La India. Australia. Miradas. Oscuridad. ¿Dónde? No hay lugar. Vacío. Vivo. Miento. No miento. Me lo creo. Utilizo. Las personas son juguetes. Necesidades. Uso. Tiro. ¿Reciclo? ¿Dejarse llevar o dejarse ir? Sombras. Imágenes distorsionadas. ¿Inteligencia o astucia? Respiro. Vivo. Me ahogo. Soy. ¿Qué? Almas vacías, secas, mustias. Corazones podridos. Negación de la realidad. &lt;em&gt;Listen to mi now&lt;/em&gt;. Lo real y su opuesto. Soledad. Miedo. Incapacidad. Conciencia. En la cuneta. Caminar a trompicones. Avanzar y retroceder aún más. Mejor mentirnos. Miedo a la verdad. Cierro los ojos. Cierro la mente. No quiero ver. No quiero leer. No quiero saber. Tiempo. ¿Sencillez o simpleza? La simpleza: superficialidad camuflada. Inutilidad. Me conformo. La realidad es demasiado fuerte. Incapacidad. Aún más. ¿Arrastrarse o andar? Reptar. Serpientes. Ponzoña. La estabilidad de la medianía. Burdos cayados. Necesidad de alguien. Cualquiera. Lo desechado. Lo inútil. Cincuenta días para vender el alma. Judas vendió al maestro. Final. Ahorcado en un olivo. El beso de Judas. Ese es mi maestro. Muerte. Resurrección. El otro. Suena la música. Verdad. Risas y risas. Las oigo a mis espaldas. Maldad. La hiena ríe mejor. Música. Chingón. México. La voz que eleva el alma. El silencio, la música de Dios. Soledad sin miedo. Solo en soledad. Yo. Soledad en compañía. Solo sin mi yo. Miedo. Pavor. El poder de las sombras. ¿Quién soy yo? Barreras. Cadenas. Engaños. &lt;em&gt;Is there any body out there?&lt;/em&gt; Desconfianza. Acusaciones. Tergiversaciones. Ocultaciones. ¿Eres tú o soy yo? ¿Somos? La mentira como arma. El fin justifica los medios. Maquiavelo redivivo. El amor. Utilización. Cincuenta días para vender el alma. Espero un poco. Dejo un espacio, bebo absenta. Mejor. Disipo. Espero y escucho… Ya. Puedo seguir. O creo. Lo intento. Sigo. La pérdida de la sombra. ¿Quién entiende? Cristales rotos. Paredes blancas, manchadas. Lirios pisoteados. La pureza mancillada. Muertos en vida que crecen. Muertos en vida que se arrastran. Personas que son. Unos son. Otros han vuelto a ser. Bastones de apoyo. Vacía necesidad. Apariencias que engañan. Sabemos. Arañar el barniz y no encontrar sino vacío. No ver. No quiero. Sobrevivir. Negación de la evidencia. Renquera vital. Miedo atroz. Fantasmas que mienten y se mienten. ¡El poder de la palabra…! Confusión. Quiénes fuimos y quiénes somos y quién pudimos ser. &lt;em&gt;Hello&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;hello&lt;/em&gt;, hola. ¿Quién es? Copiar. Burdamente copiar. Copiar al que copia. No hay originalidad. Caricatura. Sólo hay mediocridad. Conceptos. Realidad e irrealidad. Caravaggio. Luces y sombras. Sombras para realzar. Incapacidad. ¿Y ante eso qué? Dejarse ir. Vivo. Miento. Muero. Vendo. Utilizo. Piso. Cincuenta días para vender el alma. Treinta monedas de oro. Menos aún. Un muerto. Dos. Tres. Nadie. Vino. Una botella. Dos. Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8602560335854290591?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8602560335854290591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8602560335854290591&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8602560335854290591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8602560335854290591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/09/derroteros-ludicos.html' title='Derroteros lúdicos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zUcqfL7oNTs/Tndt81DUSYI/AAAAAAAABGA/eGzsTFm_xkM/s72-c/Aeropuerto.%2BSebasti%25C3%25A1n%2BGarret%25C3%25B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5730966684144935694</id><published>2011-09-08T13:37:00.004+02:00</published><updated>2011-09-08T14:17:37.975+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>La oscura estupidez de una manzana. IV</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-joO_zKXgzIw/TmiqYtpkwyI/AAAAAAAABFo/b3Vj6v1tnjw/s1600/mujer-manzana.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 158px; DISPLAY: block; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5649953074083840802" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-joO_zKXgzIw/TmiqYtpkwyI/AAAAAAAABFo/b3Vj6v1tnjw/s320/mujer-manzana.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mujer manzana. Carlos Killian&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hoy he tenido que ir a comer con ella a un restaurante. Estaba cansado de sándwiches y cosas similares. Lo justifiqué con habilidad, pero todo tiene un límite y las explicaciones peregrinas comenzaban a crear un mal mirar que me hacían temer lo peor. El hecho de comer así, y esas porquerías, evitaba el tener que mirarla, el tenerla de frente, con todo lo que ello trae aparejado para mi salud mental, visual y estomacal. Lo lamentable era tener que oír el rumiar constante de zanahorias y algunas yerbas, amén de galletitas y cosas por el estilo –cosas de vegetarianos y su mundo-. Hoy, al insinuar que quería comer en un sitio decente, se ha puesto delante y me ha mirado de una forma excesivamente extraña, al tiempo que parecía retarme a que dijese que no. Y si ya de por sí me da miedo, esta vez me ha puesto los pelos como escarpias, al aproximarse y casi rozarme con sus globos oculares, incrustándome su olor corporal unido al de esa infame colonia que usa, y ese aliento aterrador que surge, sin duda, de lo más profundo del Averno, de sus cloacas estomacales, de sus intestinos, habitados por Dios &lt;/span&gt;sabe qué tipo de seres infectos, qué clase de bacterias o algas, gérmenes venidos de este y otros mundos.&lt;br /&gt;Terror, eso es lo que he sentido, y balbuceando le he dicho que de acuerdo, o algo parecido.&lt;br /&gt;Al final se decidió por un restaurante de comida típica, el Olde Hansa, en el número 1 de la calle Vana Turf. Estaba cerca, gracias a Dios. Temía el tener que andar mucho tiempo a su lado y soportar la mirada de asombro y terror, al tiempo, de los habitantes del lugar, hacia ella, cuando se cruzan con nosotros. Y son, miles y miles, tal vez cienmiles, más los extranjeros, que los hay y son legión. Y ese andar extraño, junto al sonido de sus pasos, que parece que golpea con todo el pie, con toda la planta del pie, provocando un sonido áspero, sordo, desagradable; y el balanceo de su cuerpo, bajo el manto de esta pertinaz lluvia que me acompaña como un ataúd, y ella mi sudario.&lt;br /&gt;Desde que comenzamos esta andadura, que se me está haciendo eterna, tengo una sensación como de muerte en vida, como si viviese en una ciénaga y un ser extraño, pútrido y estúpido, me vigilara de cerca con oscuras y aviesas intenciones.&lt;br /&gt;Nos trajeron la carta, y tardaron, y nos habían visto llegar y sentarnos, pero… es comprensible. Hube de insistir en que se acercaran (tal es el grado de rechazo y temor que provoca). En la separata de bebidas había kefir. Lo pidió para cenar, como bebida de acompañamiento. Me sorprendí, al igual que la camarera, ataviada a la moda medieval. Me reí, o sonreí más bien, y tímidamente. Ella se volvió hacia mí e hizo un comentario impertinente hacia mí y mis costumbres, añadiendo que ya lo había encontrado en otras cartas de otros restaurantes como bebida de acompañamiento, y que era de uso común, que está en la carta y que se puede beber con cualquier cosa. Yo le digo que en ella también está el espresso y el mojito, y que por qué no pide uno para los entrantes y el otro para el principal. Su mirada es hosca y muestra desprecio. Tú nunca has… La interrumpo y le digo que lo deje, que no importa, que está bien así si así lo considera, pues no sé dónde me puede llevar eso y con qué consecuencias. Y lo temo, y mucho.&lt;br /&gt;Lo probó al servírselo. Puso cara de disgusto, o de asco más bien. Yo pensé para mí que era lo normal, pero preferí callar. Le echó sal y pimienta mi entras yo miraba hacia la ventana buscando algo o alguien, pero nada ni nadie pasó. Observé, con el rabillo del ojo, pues no quería que se sintiese observada, el proceso. Bebió, y antes de cada trago salpimentó el kefir. Acabó con el vaso. Le pregunté si no era para la comida. Su mirada fue de profundo desprecio, con toques de asesina múltiple. Trajeron la comida y decidí fijar mi mirada en mi plato. Sacó su cámara e hizo una foto al suyo.&lt;br /&gt;Toda la noche la he pasado vomitando. He sentido el ruido de pasos cerca, pero no he visto a nadie. Hay un geco apostado en el alfeizar de la ventana. Creo que mira la manzana verde que hay sobre su mesilla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5730966684144935694?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5730966684144935694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5730966684144935694&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5730966684144935694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5730966684144935694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/09/la-oscura-estupidez-de-una-manzana-iv.html' title='La oscura estupidez de una manzana. IV'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-joO_zKXgzIw/TmiqYtpkwyI/AAAAAAAABFo/b3Vj6v1tnjw/s72-c/mujer-manzana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8362338416332118116</id><published>2011-08-30T12:06:00.003+02:00</published><updated>2011-08-30T12:09:56.910+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frases'/><title type='text'>Hambre</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-UzBs0uDUsE4/Tly224k244I/AAAAAAAABFI/QkNRLzfcU0E/s1600/1312352397833.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 183px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646589086831928194" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-UzBs0uDUsE4/Tly224k244I/AAAAAAAABFI/QkNRLzfcU0E/s320/1312352397833.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;"Es noble intentar lo imposible". Borges.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Lo lamentable es que casi nadie hacemos, tan siquiera, lo posible. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8362338416332118116?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8362338416332118116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8362338416332118116&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8362338416332118116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8362338416332118116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/08/hambre.html' title='Hambre'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-UzBs0uDUsE4/Tly224k244I/AAAAAAAABFI/QkNRLzfcU0E/s72-c/1312352397833.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-811494202954112900</id><published>2011-08-27T18:38:00.006+02:00</published><updated>2011-08-27T19:04:25.994+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>La oscura estupidez de una manzana. III</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-PINa6jahguw/TlkhARTG9_I/AAAAAAAABFA/Ikl2yzd1_DA/s1600/Simpsons%2By%2B%2BMagritte.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 255px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5645579896412895218" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-PINa6jahguw/TlkhARTG9_I/AAAAAAAABFA/Ikl2yzd1_DA/s320/Simpsons%2By%2B%2BMagritte.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;Simpsons y Magritt. Matt Groening&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Ayer no había papel en el aseo, nuevamente, repetición constante de un acontecimiento que no por ser habitual deja de sorprenderme. Comienzo a preocuparme seriamente. Seriamente. Lo reponen a diario, dos rollos. Lo sé porque inquirí ante su ausencia. Le pregunté a ella, también, a pesar del malestar de estómago que me produce ver sus dientes y sentir su pútrido aliento, pero sólo me sonríe con esa sonrisa sin sentido, meliflua, que sólo Dios o el Diablo sabrán lo que quiere decir, y esa mirada perdida y retorcida al tiempo.&lt;br /&gt;La noche pasada me quedé despierto para averiguar qué hace con él, pero debí dormirme en algún momento pues esta mañana no había -papel me refiero-. Tal vez se levante en sueños, o despierta, no sé, y se enrolle con él cual momia egipcia; tal vez se lo coma, tal vez… No quiero pensar lo peor. Lo dejaré ahí. Me preocupa seriamente.&lt;br /&gt;Hoy, mientras miraba el tiempo en el ordenador, he notado una presencia detrás de mí, y como una leve, fría y continua corriente de aire en mi brazo derecho. Tenía miedo, pavor más bien, y temía girarme. Pero… al final la curiosidad, o ese impulso que nos lleva a hacer cosas que no queremos o la morbosidad o vaya usted a saber qué, me hizo girar la cabeza tras esos minutos eternos de vacilación, o segundos quizá, momento en el que ella puso la suya en paralelo a la mía al tiempo que introducía su mirada en la pantalla utilizando sus ojos de sapo, tanto que casi la roza con ellos, dándome un susto de muerte.&lt;br /&gt;Es un ser extraño. Tal vez ni sea de este mundo. Por ventura ni un ser siquiera. Quizá una pesadilla, una de mis peores pesadillas. Acaso mi karma, si creyese en él, quién sabe, pero no creo, por tanto... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-811494202954112900?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/811494202954112900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=811494202954112900&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/811494202954112900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/811494202954112900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/08/la-oscura-estupidez-de-una-manzana-iii.html' title='La oscura estupidez de una manzana. III'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-PINa6jahguw/TlkhARTG9_I/AAAAAAAABFA/Ikl2yzd1_DA/s72-c/Simpsons%2By%2B%2BMagritte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5477864834995415071</id><published>2011-08-21T11:01:00.005+02:00</published><updated>2011-08-27T18:56:07.538+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>La oscura estupidez de una manzana. II</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2gX4tcPkzxg/TlDMLnsdiWI/AAAAAAAABEg/KoDfjS-TVLA/s1600/fernanda%2Bpringles.%2BMujer%2Bde%2Bbombin.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 132px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5643234833101326690" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-2gX4tcPkzxg/TlDMLnsdiWI/AAAAAAAABEg/KoDfjS-TVLA/s320/fernanda%2Bpringles.%2BMujer%2Bde%2Bbombin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt;Fernanda Pringles. "Mujer de bombín"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Sigo pensando qué hacer y cómo hacerlo.&lt;br /&gt;Una fugaz aparición suya desvía mis pensamientos y me distrae en algo que le cuelga del mentón, una incipiente papada a modo de cresta desprendida, resbalada por la cara pintada de rojo, y enganchada a la mandíbula, pequeñísima; agarrada, moviéndose al compás de la música que el masticar compone en una especie de tenebroso vals, lleno de chasquidos (apenas perceptibles), guturalidades constantes cuando es ausente, con los saltones ojos clavados en el brócoli, y un cuchillo en una mano -que nunca deja- y el tenedor en la otra, mientras está masticando. En la cama (yo pegado a una esquina de la mía, la más alejada de su cuerpo -presto para cualquier eventualidad-), mientras Morfeo trata de huir de ella, pequeños chillidos surgen de sus adentros, como un ratoncillo afligido o como una rata famélica que hubiese obtenido algún placer largo tiempo anhelado; y esas respiraciones, que incitan a uno mismo a dejar de hacerlo.&lt;br /&gt;Dios, no puedo más. Y sin embargo aquí me hallo, sin poder salir, o sin saber cómo.&lt;br /&gt;Y clavo la vista de nuevo, en esta sala de espera, mientras el tiempo pasa con una cerveza en la mano y el tren no llega, buscando en un panel que anuncia líneas que no puedo coger, a Amsterdamas, a Bremenas, Londonas, Minskas, Paryžas, Kaliningradas… Todo recogido en la Tarptautiniai maršrutai. Qué extraño lenguaje el de estos paises que recorro despacio.&lt;br /&gt;Y para qué, me digo, si los lagartos acechan detrás de las paredes, con una constancia aterradora, implacables. Seguros de su poder, seguros del tiempo y de su inevitabilidad.&lt;br /&gt;Trata de ahogarme en la putridez. Tal vez busque mi desfallecimiento, que baje la guardia, que me abandone a lo inevitable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Tras ir al baño, éste se ha convertido en un vertedero. Miles de pelos enroscados, sinuosos, se esparcen por el suelo, por las paredes de la ducha, del lavabo, de un inodoro nunca bajado, donde a veces deja un pequeño regalo, redondo, amarronado, que algún significado tendrá pero que no acierto a dar con él y sólo puedo quedarme con el detalle, lamentable detalle, por otra parte, de lo que es, restos de su defecación para el que detrás venga, que sólo soy yo; y forman, también, los pelos, una pequeña colina en el sumidero de la ducha. Pelos cortos, anaranjados.&lt;br /&gt;El agua moja casi todo el suelo, encharcado. Hay que entrar con botas katiuskas.&lt;br /&gt;Cuando sale, si no se ha secado el pelo con secador, lo hace peinada, o repeinada más bien. Una obra de imaginería. La Roldana se sentiría orgullosa si su discípula fuera. Una raya en medio le parte la cabeza en dos (figuradamente), hasta donde debió estar la fontanela y que probablemente se le cerró antes de tiempo, pues es imposible que haya alguien tan lerdo, tan estúpido e idiota, con un cerebro formado con normalidad. A partir de ahí el pelo cae hacia delante para formar un flequillo que tapa la frente, aunque siempre he pensado que esta es ausente, pero debe haberla, aun mínima. ¿Cómo será? ¿Qué habrá en ella? Cae, el pelo, sobre la figurada frente, en mechoncillos diminutos, en hileras con espacios entre ellas. Mil son, ni uno menos. El resto hacia los lados, en mechones extraños cogidos con una pinza en los laterales, en tonos naranja oscuro y algo reflectante. Previamente se ha vaciado un bote de espuma para poder hacer algo así y que con el tiempo el efecto siga. ¿Las razones? Oscuras, sin duda, siniestras.&lt;br /&gt;He renunciado a mis queridas palabras tratando de mantenerme cuerdo, pero dudo de mi cordura ya. Y es que es de locos seguir hablando y no buscar el fin rápido. Las plantas, los árboles, dijo un día con cara de sentar cátedra, no son seres vivos. Y se quedó tan pancha. No sufren, porque no tienen sistema nervioso, ni sangran, porque no tienen sangre. Inmóvil el rictus, indiferente al resto de las expresiones en el resto de los presentes. Inmune a las palabras, las de los demás, a los razonamientos, a las demostraciones, a la ciencia, al saber, a la lógica.&lt;br /&gt;Decía, afirmaba, dogmatizaba, que ella como buena vegetariana, budista/hinduista, mezcla o engrudo de no se sabe muy bien qué, no comía seres vivos, ni a los que se les había hecho morir (que tiene su lógica tras la primera afirmación). Recalcaba que sólo, entre otras cosas por eso, comía plantas. Un plátano no está vivo. ¿Y cuando lo arrancas del árbol? Me atreví a contestarle. Tampoco. Fue rotunda. Y no sufre, apostilló. Claro, si no está vivo, pensé para mí.&lt;br /&gt;Me veía en ese piélago de absurdez, hablando con alguien como ella sobre algo como eso, sabiendo hacia donde me llevaría o me podría llevar. Y sin embargo seguía. Había algo que me impulsaba a seguir. ¿Y si las plantas no son seres vivos, qué son? Me atreví a preguntar. Un silencio se hizo ante mi gigantesca cerveza. No sufren, respondió al rato. Casi me ahogo con el trago que estaba bebiendo. Cuando me repuse la incité, ¿Son minerales entonces? El silencio se hizo de nuevo. Yo he leído… Hay un escrito de un médico vegetariano… Deberías hacer una nueva taxonomía, le dije interrumpiéndola, pero no me oía. Nunca me oye, jamás escucha. Decía…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;He renunciado a todo y sin embargo me siento ausente. Los alacranes son augures siniestros, la suciedad me invade y ya no veo con claridad.&lt;br /&gt;Juro por Dios que es verdad, y sin embargo no sé, ya, dónde radica la verdad. Hacia dónde voy no lo sé. Y espero salir, pero las fuerzas son cada vez menos y no sé, realmente, ni quién soy.&lt;br /&gt;Tallín ya no es lo que era. Siniestra ventura su llegada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5477864834995415071?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5477864834995415071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5477864834995415071&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5477864834995415071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5477864834995415071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/08/la-oscura-estupidez-de-una-manzana-ii.html' title='La oscura estupidez de una manzana. II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-2gX4tcPkzxg/TlDMLnsdiWI/AAAAAAAABEg/KoDfjS-TVLA/s72-c/fernanda%2Bpringles.%2BMujer%2Bde%2Bbombin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6697473957328433580</id><published>2011-08-17T19:40:00.004+02:00</published><updated>2011-08-27T18:56:20.716+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>La oscura estupidez de una manzana. I</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-X7SFH7Usgt8/Tkv-3JDePJI/AAAAAAAABEQ/vwvusByAs7g/s1600/La_manzana_De_Rene_Magritte-968759.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 242px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5641883181488422034" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-X7SFH7Usgt8/Tkv-3JDePJI/AAAAAAAABEQ/vwvusByAs7g/s320/La_manzana_De_Rene_Magritte-968759.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La manzana. Rene Magritte&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y juro por Dios que es verdad.&lt;br /&gt;Me encontraba debajo del alero de un tejado, en la hermosa Tallín, resguardado de la lluvia, con ella detrás, en el silencio grato que provocan las gotas entre el gris plomizo, sumida la mirada en la belleza estática del juego de volúmenes que la geometría de los techos de la ciudad y sus torres provoca, cuando, de repente, como por ensalmo, aparece ella (otra ella, es evidente, salvo que no esté cuerdo), por delante, con un hombre al lado, de pelo blanco y corto, y perilla, blanca también. Enfundada en un chubasquero, dejando al aire su extraña cara de mil picos, con su gesto agrio; con sus ojos saltones, caídos, rodeados de mil rayas gigantes como cañones del colorado; con sus pegotes de colorete rojo teja sobre los pómulos blancos, como aquellas muñecas antiguas o como esas viejas, blancas, pajizas, antiguas también, casi muertas o céreas; con su pequeñísima boca de bordes caídos, a juego con los ojos y sus rayas, y que esconden unos dientes semiverdosos; y con unas guedejas encuadrando ese extraño óvalo, o lo que sea, que surgen de debajo de la capucha que la resguarda; uedejas de color teja, también (tal vez en productos naturales, como la otra –hena-). Viste una especie de pantalones pirata que dejan ver los huesudos tobillos. Anda como a descompás, con cierto vencimiento a la izquierda. Una ligera cojera que no lo es, y como golpeando con toda la planta al pisar, quizá debido a la curvatura del cuerpo, con un ligero abombamiento de la espalda, a la altura de los omoplatos, hacia atrás, en tanto que los hombros están como disparados hacia delante. Tal vez sea ese desastre lo que provoque el extraño balanceo lateral y su cuasi renquera. No lo sé a ciencia cierta, pues no soy anatomista, ni experto en andares, ni traumatólogo, ni… no sé. Pero que así es es algo que a la vista salta como un sapo a destiempo en días de calor.&lt;br /&gt;Me mira y la mira. Le sonríe, deduzco, porque conozco bien esa mueca que no es sonrisa pero sí, aunque no. Extraña, asaz extraña. Él me mira tras verla a ella, la de detrás de mí. Me sonríe con tristeza y sigue.&lt;br /&gt;Me giro hacia ella, la que me acompaña, y está ahí. No es un salto en el tiempo. No he envejecido quince años, aunque ella es la otra ya. Pero yo no. Ella sí. Tal vez haya sido así durante toda su eternidad. Tal vez nació así ya. Tal vez sea una premonición, un aviso de algo o de alguien. Algo como corre cuanto puedas. No me lo puedo creer. es aterrador, una pesadilla, un juego macabro de mi mente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6697473957328433580?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6697473957328433580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6697473957328433580&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6697473957328433580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6697473957328433580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/08/la-oscura-estupidez-de-una-manzana-i.html' title='La oscura estupidez de una manzana. I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-X7SFH7Usgt8/Tkv-3JDePJI/AAAAAAAABEQ/vwvusByAs7g/s72-c/La_manzana_De_Rene_Magritte-968759.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5572951315052853741</id><published>2011-07-10T13:26:00.004+02:00</published><updated>2011-07-10T13:35:18.743+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='misterio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>En Xanadu, Kubla Khan</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-njgS8Rp5iRY/ThmNj9cGAxI/AAAAAAAABEI/0unU7pBNTLs/s1600/Libro-de-las-maravilla-Marc.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 238px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627684858303480594" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-njgS8Rp5iRY/ThmNj9cGAxI/AAAAAAAABEI/0unU7pBNTLs/s320/Libro-de-las-maravilla-Marc.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Ilustración del Libro de las Maravillas de Marco Polo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La trama del pensamiento es especial, y es curioso cómo funciona el subconsciente (también el consciente, pero...). El azar y las conexiones, las casualidades, todas esas cosas que pasan. En un breve periodo de tiempo, por determinadas circunstancias aparecen en mi vida, o reaparecen, Marco Polo, Venecia, Mongolia, Borges, la montaña, la espeleología, confluyendo todo en el poema incompleto de Coleridge.&lt;br /&gt;Siempre me gustó lo que escribió Borges sobre él, casi más que el poema mismo. Dice Borges:&lt;br /&gt;"&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Un emperador mogol, en el siglo XIII, sueña un palacio y lo edifica conforme a la visión; en el siglo XVIII, un poeta inglés que no pudo saber que esa fábrica se derivó de un sueño, sueña un poema sobre el palacio. Confrontadas con esta simetría, que trabaja con almas de hombres que duermen y abarca continentes y siglos, nada o muy poco son, me parece, las levitaciones, resurrecciones y apariciones de los libros piadosos.&lt;br /&gt;¿Qué explicación preferiremos? Quienes de antemano rechazan lo sobrenatural (yo trato, siempre, de pertenecer, a ese gremio) juzgarán que la historia de los dos sueños es una coincidencia, un dibujo trazado por el azar, como las formas de leones o de caballos que a veces configuran las nubes. Otros argüirán que el poeta supo de algún modo que el emperador había soñado el palacio y dijo haber soñado el poema para crear una espléndida ficción que asimismo paliara o justificara lo truncado y rapsódico de los versos. Esta conjetura es verosímil, pero nos obliga a postular, arbitrariamente, un texto no identificado por los sinólogos en el que Coleridge pudo leer, antes de 1816, el sueño de Kubla. Más encantadoras son las hipótesis que trascienden lo racional. Por ejemplo, cabe suponer que el alma del emperador, destruido el palacio, penetró en el alma de Coleridge, para que éste lo reconstruyera en palabras, más duraderas que los mármoles y metales. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;El primer sueño agregó a la realidad un palacio; el segundo, que se produjo cinco siglos después, un poema (o principio de poema) sugerido por el palacio; la similitud de los sueños deja entrever un plan; el período enorme revela un ejecutor sobrehumano. Indagar el propósito de ese inmortal o de ese longevo sería, tal vez, no menos atrevido que inútil, pero es lícito sospechar que no lo ha logrado. En 1691, el P. Gerbillon, de la Compañía de Jesús, comprobó que del palacio de Kublai Khan sólo quedaban ruinas; del poema nos consta que apenas se rescataron cincuenta versos. Tales hechos permiten conjeturar que la serie de sueños y de trabajos no ha tocado a su fin. Al primer soñador le fue deparada en la noche la visión del palacio y lo construyó; al segundo, que no supo del sueño del anterior, el poema sobre el palacio. Si no marra el esquema, alguien, en una noche de la que nos apartan los siglos, soñará el mismo sueño y no sospechará que otros lo soñaron y le dará la forma de un mármol o de una música. Quizá la serie de los sueños no tenga fin, quizá la clave esté en el último&lt;/em&gt;." &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y aquí el poema de Coleridge:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;En Xanadú, Kubla Khan&lt;br /&gt;mandó que levantaran su cúpula señera:&lt;br /&gt;allí donde discurre Alfa, el río sagrado,&lt;br /&gt;por cavernas que nunca ha sondeado el hombre,&lt;br /&gt;hacia una mar que el sol no alcanza nunca.&lt;br /&gt;Dos veces cinco millas de tierra muy feraz&lt;br /&gt;ciñeron de altas torres y murallas:&lt;br /&gt;y había allí jardines con brillo de arroyuelos,&lt;br /&gt;donde, abundoso, el árbol de incienso florecía,&lt;br /&gt;y bosques viejos como las colinas&lt;br /&gt;cercando los rincones de verde soleado.&lt;br /&gt;¡Oh sima de misterio, que se abría&lt;br /&gt;bajo la verde loma, cruzando entre los cedros!&lt;br /&gt;Era un lugar salvaje, tan sacro y hechizado&lt;br /&gt;como el que frecuentara, bajo menguante luna,&lt;br /&gt;una mujer, gimiendo de amor por un espíritu.&lt;br /&gt;Y del abismo hirviente y con fragores&lt;br /&gt;sin fin, cual si la tierra jadeara,&lt;br /&gt;hízose que brotara un agua caudalosa,&lt;br /&gt;entre cuyo manar veloz e intermitente&lt;br /&gt;se enlazaban fragmentos enormes, a manera&lt;br /&gt;de granizo o de mieses que el trillador separa:&lt;br /&gt;y en medio de las rocas danzantes, para siempre,&lt;br /&gt;lanzóse el sacro río.&lt;br /&gt;Cinco millas de sierpe, como en un laberinto,&lt;br /&gt;siguió el sagrado río por valles y collados,&lt;br /&gt;hacia aquellas cavernas que no ha medido el hombre,&lt;br /&gt;y hundióse con fragor en una mar sin vida:&lt;br /&gt;y en medio del estruendo, oyó Kubla, lejanas,&lt;br /&gt;las voces de otros tiempos, augurio de la guerra.&lt;br /&gt;La sombra de la cúpula deliciosa flotaba&lt;br /&gt;encima de las ondas,&lt;br /&gt;y allí se oía aquel rumor mezclado&lt;br /&gt;del agua y las cavernas.&lt;br /&gt;¡Oh, singular, maravillosa fábrica:&lt;br /&gt;sobre heladas cavernas la cúpula de sol!&lt;br /&gt;Un día, en mis ensueños,&lt;br /&gt;una joven con un salterio aparecía&lt;br /&gt;llegaba de Abisinia esa doncella&lt;br /&gt;y pulsaba el salterio;&lt;br /&gt;cantando las montañas de Aboré.&lt;br /&gt;Si revivir lograra en mis entrañas&lt;br /&gt;su música y su canto,&lt;br /&gt;tal fuera mi delicia,&lt;br /&gt;que con la melodía potente y sostenida&lt;br /&gt;alzaría en el aire aquella cúpula,&lt;br /&gt;la cúpula de sol y las cuevas de hielo.&lt;br /&gt;Y cuantos me escucharan las verían&lt;br /&gt;y todos clamarían: «¡Deteneos!&lt;br /&gt;¡Ved sus ojos de llama y su cabello loco!&lt;br /&gt;Tres círculos trazados en torno suyo&lt;br /&gt;y los ojos cerrad con miedo sacro,&lt;br /&gt;pues se nutrió con néctar de las flores&lt;br /&gt;y la leche probó del Paraíso&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5572951315052853741?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5572951315052853741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5572951315052853741&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5572951315052853741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5572951315052853741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/07/en-xanadu-kubla-khan.html' title='En Xanadu, Kubla Khan'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-njgS8Rp5iRY/ThmNj9cGAxI/AAAAAAAABEI/0unU7pBNTLs/s72-c/Libro-de-las-maravilla-Marc.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6991579210790271296</id><published>2011-06-29T01:19:00.002+02:00</published><updated>2011-06-29T01:36:32.029+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frases'/><title type='text'>Caminando</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-42dfvSQYstA/TgplDvp-ghI/AAAAAAAABDw/JfaEk2N5X6c/s1600/caminantes.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 177px; DISPLAY: block; HEIGHT: 220px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5623418199732027922" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-42dfvSQYstA/TgplDvp-ghI/AAAAAAAABDw/JfaEk2N5X6c/s320/caminantes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;David Alfaro Siqueiros&lt;/strong&gt;. "&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Caminantes&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;A veces, cuando camino, siento el suelo bajo mis pies, cómo se mueve, y noto el viento en mi rostro, cómo golpea, y sigo. Jamás me siento, aun con llagas, y siento.&lt;br /&gt;Leí una noche, en un aseo, dos mensajes, o peticiones, no lo sé. Decía el primero:&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Chica soltera y de aspecto agradable busca el último reducto de inteligencia masculina en el planeta Tierra. Abstenerse casados y casuales&lt;/em&gt;”. Me dio mucho que pensar. ¿Qué pasa en los otros planetas? ¿A ese nivel hemos llegado ya? ¿Por qué en un aseo para mujeres?&lt;br /&gt;El segundo de los mensajes, escrito inmediatamente debajo del anterior, decía: “&lt;em&gt;Busco hombre, buena gente, inteligente y con inquebrantable sentido del humor. El resto es negociable. Abstenerse casados y casuales&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Ya no pensé. Me lavé las manos y me fui, porque, en la vida, el activo más valioso es el tiempo.&lt;br /&gt;La vida no se elige, se vive. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6991579210790271296?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6991579210790271296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6991579210790271296&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6991579210790271296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6991579210790271296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/06/caminando.html' title='Caminando'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-42dfvSQYstA/TgplDvp-ghI/AAAAAAAABDw/JfaEk2N5X6c/s72-c/caminantes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3738042848785395626</id><published>2011-06-13T23:51:00.004+02:00</published><updated>2011-06-14T00:09:16.134+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>La sustancia de la vida</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Wf7GCaumG4U/TfaJmyKtBqI/AAAAAAAABDY/Pi_-nIeJPBs/s1600/Marrakech%2BMarzo2011%2B%2528178%2529.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5617828884585973410" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-Wf7GCaumG4U/TfaJmyKtBqI/AAAAAAAABDY/Pi_-nIeJPBs/s320/Marrakech%2BMarzo2011%2B%2528178%2529.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fez. Fotografía propia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hay momentos, instantes tan sólo, en que la sustancia de la vida se adentra de forma tal, que se hace tangible, que te empapa, que te ahoga. Hay lugares donde esa sustancia puede, incluso, corporeizarse. Esa bruma entre verdes que apenas moja, que acaricia suave, y un cartel que decía, en otro idioma: &lt;em&gt;Precaución, este es un paso de hadas&lt;/em&gt;. Me quedé sentado allí, esperando toda la tarde, pero no pasaron, o no las vi; aunque sentí, eso sí, algo que no sé muy bien que era.&lt;br /&gt;Ese instante fue así. Y hubo otros, pocos bien es cierto, pero intensos, absolutos; siempre antes.&lt;br /&gt;¿Alguna vez has sentido algo así como si se detuviese el tiempo, como si toda trascendencia dejara de serlo, como si todo transcurriese con una lentitud eterna, como si pudieses escuchar la caída de una hoja de árbol, aun tan leve, como si pudieses paladear, casi, el tiempo? Hay días, contados, momentos en la vida que, por determinadas circunstancias, las sensaciones se exacerban hasta límites inverosímiles, donde sentimos de una forma que apenas logramos comprender, menos, aún, expresar, y, desde luego, jamás asir. Algo así como esos momentos de verano, tal vez en la juventud, seguro en la infancia, tumbado bajo la sombra de los chopos, en los juncales, a la vera del río que habla, apenas, que sólo murmura. Sumido en el intenso sonido del calor de la siesta, tan delicado que ni los pájaros osan romper su encanto. Oyendo el leve temblor del aire cuando una rana salta al agua. Y las cigarras… En la atmósfera densa del aire cálido, adormecido en las partículas suspendidas en un suspiro, quieto, casi perdido. Y la imagen de aquella niña, morena, de ojos negros y piernas eternas en pantalones cortos, azules. Y su sonrisa…&lt;br /&gt;El tiempo lento, detenido…&lt;br /&gt;Algo así debe ser estar enamorado, o así lo entiendo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3738042848785395626?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3738042848785395626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3738042848785395626&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3738042848785395626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3738042848785395626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/06/la-sustancia-de-la-vida.html' title='La sustancia de la vida'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Wf7GCaumG4U/TfaJmyKtBqI/AAAAAAAABDY/Pi_-nIeJPBs/s72-c/Marrakech%2BMarzo2011%2B%2528178%2529.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3349654319215627780</id><published>2011-06-02T19:56:00.002+02:00</published><updated>2011-06-02T20:00:09.779+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viajes'/><title type='text'>La inmensidad plana. El país de los holandeses</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-a5K3ORUUqL0/TefPhG4BJUI/AAAAAAAABCk/0Y6d39SAsZY/s1600/P1040541.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613683628228814146" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-a5K3ORUUqL0/TefPhG4BJUI/AAAAAAAABCk/0Y6d39SAsZY/s320/P1040541.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Amsterdam. Fotografía propia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hileras de chopos acompañan los canales que cuadriculan los campos verdes, de pasto, moteados de ovejas y, a veces, vacas, y en cada cuadrícula una pequeña granja de ladrillo. La inmensidad plana. Diría, si no lo supiese y supiese a ciencia cierta que observo desde la ventanilla de un tren, que estoy ante un cuadrote Brueghel. Es ese paisaje holandés tan visto en él y que se repite ahora ante mis ojos. La inmensidad plana de Ámsterdam a Maastricht.&lt;br /&gt;Es un país ordenado, salvo Ámsterdam, la rareza, y aun así, ésta, con orden dentro del desorden (quizás ahí radique el encanto. Todo es bajo, lineal, recto, absolutamente armónico. Casas, campos, cielos, canales, personas.&lt;br /&gt;Y sus fisonomías parecen que se han estancado en el tiempo. Son los retratos de Hal, de los Primitivos Flamencos, de Rembrandt. Su carácter se encuentra en las caras de los descendientes. Una espada en una mano y una jarra en la otra. Un alto para celebrar, para la risa. Rostros reservados, pelo rubio, lacio; ojos alegres, claros; sonrisa franca. Son altos, rápidos, amables, calvinistas reformados, holandeses de hoy, y de siempre.&lt;br /&gt;Es un país encantador, mezclado, ávido de lo de fuera, deseoso de experiencias. La inmigración le ha dado ese toque que lo distingue y ellos lo han tomado y apreciado. Lo usan, aun sin entrar en su profundidad.&lt;br /&gt;Son como su arquitectura, de grandes ventanas, abiertas a la vista del exterior, buscando el sol, buscando la luz, queriendo mostrarse y mostrar. Moral calvinista.&lt;br /&gt;Verde. Holanda es verde. Y agua. Holanda fluye por canales. Holanda es verde y agua. Y bicicletas, claro; es un país hecho para ellas.&lt;br /&gt;Hay una paloma en el andén, en Vatrek, mientras espero que arranque de nuevo, con esa forma tan peculiar que tienen de moverse, buscando restos.&lt;br /&gt;Los tópicos y los típicos también están, se ven, pero son otra cosa, y para qué aquí si… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3349654319215627780?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3349654319215627780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3349654319215627780&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3349654319215627780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3349654319215627780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/06/la-inmensidad-plana-el-pais-de-los.html' title='La inmensidad plana. El país de los holandeses'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-a5K3ORUUqL0/TefPhG4BJUI/AAAAAAAABCk/0Y6d39SAsZY/s72-c/P1040541.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5158537950692964665</id><published>2011-05-21T20:16:00.002+02:00</published><updated>2011-05-21T20:30:51.012+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><title type='text'>Los tiempos están cambiando</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-rz4dBRXbfUA/TdgB-Oq7gFI/AAAAAAAABCc/uaTGPwh_9J0/s1600/bob.jpeg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 259px; DISPLAY: block; HEIGHT: 195px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609235504491626578" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-rz4dBRXbfUA/TdgB-Oq7gFI/AAAAAAAABCc/uaTGPwh_9J0/s320/bob.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;¿No es un buen momento para esta “vieja” canción de &lt;strong&gt;Bob Dylan&lt;/strong&gt;?:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Los tiempos están cambiando&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Venga la gente de alrededor, reúnanse, dondequiera que estén,&lt;br /&gt;y admitan que las aguas han crecido a su alrededor&lt;br /&gt;y acepten que pronto estarán calados hasta los huesos,&lt;br /&gt;si creen que su tiempo es digno de salvarse,&lt;br /&gt;será mejor que comiencen a nadar o se hundirán como piedras&lt;br /&gt;porque los tiempos están cambiando.&lt;br /&gt;Vengan escritores y críticos que profetizan con su pluma&lt;br /&gt;y mantengan los ojos bien abiertos, la ocasión no vendrá de nuevo,&lt;br /&gt;y no hablen demasiado pronto pues la rueda todavía está en giro&lt;br /&gt;y no ha nombrado quién es el elegido&lt;br /&gt;porque el ahora perdedor será más tarde el ganador&lt;br /&gt;porque los tiempos están cambiando.&lt;br /&gt;Vengan senadores, congresistas por favor, oigan la llamada&lt;br /&gt;y no se queden en el umbral, no bloqueen la entrada,&lt;br /&gt;porque resultará herido el que se haya opuesto,&lt;br /&gt;hay en el exterior una batalla furibunda,&lt;br /&gt;pronto golpeará su ventanas y crujirán sus muros&lt;br /&gt;porque los tiempos están cambiando.&lt;br /&gt;Vengan padres y madres de alrededor de la tierra&lt;br /&gt;y no critiquen lo que no pueden entender,&lt;br /&gt;sus hijos e hijas están fuera de su control,&lt;br /&gt;su viejo camino envejece rápidamente,&lt;br /&gt;por favor, dejen paso al nuevo si no pueden echar una mano&lt;br /&gt;porque los tiempos están cambiando.&lt;br /&gt;La línea está trazada y marcado el destino&lt;br /&gt;los lentos de ahora, serán rápidos más tarde&lt;br /&gt;como lo ahora presente más tarde será pasado,&lt;br /&gt;el orden se desvanece rápidamente&lt;br /&gt;y el ahora primero más tarde será el último&lt;br /&gt;porque los tiempos están cambiando.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me gusta esta versión de la canción:&lt;br /&gt;http://youtu.be/YcOY-C76mbU&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5158537950692964665?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5158537950692964665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5158537950692964665&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5158537950692964665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5158537950692964665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/05/los-tiempos-estan-cambiando.html' title='Los tiempos están cambiando'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-rz4dBRXbfUA/TdgB-Oq7gFI/AAAAAAAABCc/uaTGPwh_9J0/s72-c/bob.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-373405703978191324</id><published>2011-05-16T23:50:00.003+02:00</published><updated>2011-05-17T23:05:18.027+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Naturaleza muerta</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-YP0u3411lzY/TdGcWJpqEzI/AAAAAAAABCU/2Uire8onYBs/s1600/naturaleza%2Bmuerta.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 232px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5607434915414676274" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-YP0u3411lzY/TdGcWJpqEzI/AAAAAAAABCU/2Uire8onYBs/s320/naturaleza%2Bmuerta.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;Pieter Claesz. "Naturaleza muerta" &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Una mosca está posada sobre el cristal de la ventana; se limpia las alas con las patas traseras, ajena al mundo -al mío-, impidiéndome ver parte del follaje de un árbol de la calle (mera cuestión de perspectiva). Mira en el plano del cristal. No sé qué mira con esos ojos tan alejados de los míos. Es un mundo extraño el de las moscas. El de las hormigas no me lo parece tanto; muy organizadas, con cierto parecido a éste donde habito, pero el de las moscas... asaz extraño.&lt;br /&gt;Pela la naranja como si de un acto místico se tratara, como si formase parte de la liturgia religiosa de una secta minoritaria, recién escindida, perseguida. Levanta la mirada de vez en vez, para evitar ser sorprendida en ese amoroso acto previo a la comunión. Chupa con fruición un gajo.&lt;br /&gt;Hace viento fuera. Ligeramente fuerte. No molesta. Suaviza, por otra parte, el sol que quema. Me gusta la primavera de esta tierra, me recuerda los finales de agosto de la Provenza, aunque falta el sonido de las cigarras. El azul del cielo es intenso. El aire huele distinto, denso. Matices de un olor espeso. Apenas el sonido de algún ave, de apenas coches, casi todo es silencio, sólo mirada.&lt;br /&gt;Un llavero escueto sobre la mesa, de metal, sencillo, que encierra llaves. Casi perfecto. Plano. Cuatro lados que delimitan una calavera fumando, sobre fondo negro. Ese van Gogh de aprendizaje, uno de sus humores. Abruma la sencillez del metal gris, sus precisas formas. El pequeño cable de trenzados hilos de acero que une los agujeros de las llaves. Las tenues formas de la simplicidad de la belleza sobre un libro de tapas rojas y pequeñas letras blancas (Ángel Bahamonde. Extraño juego de palabras. Qué curioso es el lenguaje, y divertido si sabemos jugar con él). La mesa verde, casi apagada. Triste. Hay, sobre ella, en la otra esquina, un vaso de plástico, horrible, de un blanco raspado, opaco. Letras rojas, y el logotipo de un sindicato (no podía ser de otra forma. La dilución, en ese aspecto, aún no ha llegado). Un clip en el borde; dos lápices, de color verde, dentro, y un bolígrafo mordido. Un asa tiene, en forma de oreja extraña.&lt;br /&gt;Papeles blancos y letras negras. Un libro en otro idioma, sobre ellos, hace las veces de pisapapeles. La pasta gris. Escuálido, promesa de un vacío interior. Cuatro jóvenes dibujados, dos de cada sexo, en esa tapa. Los de en medio coloreados. Estética de cómic, de cómic depresivo, y deprimente. Guapos, esbeltos, bien vestidos. Idiotas e idiotizados. Recomendado libro de lectura de alguna vaciada asignatura.&lt;br /&gt;La mosca se ha ido, sin duda huyendo de este espacio, de este Centro, buscando la vida en su extraño mundo. Tal vez sea la mejor opción, porque éste no es sino una naturaleza muerta. Y bien muerta, apostillaría. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-373405703978191324?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/373405703978191324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=373405703978191324&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/373405703978191324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/373405703978191324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/05/naturaleza-muerta.html' title='Naturaleza muerta'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-YP0u3411lzY/TdGcWJpqEzI/AAAAAAAABCU/2Uire8onYBs/s72-c/naturaleza%2Bmuerta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3735086234876504968</id><published>2011-05-10T00:02:00.004+02:00</published><updated>2011-05-10T00:31:44.562+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><title type='text'>Zooropa station</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-K0XRHKrWC2w/TchlcIee5iI/AAAAAAAABCE/tHSM5aZuvps/s1600/zoo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 208px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5604841270248662562" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-K0XRHKrWC2w/TchlcIee5iI/AAAAAAAABCE/tHSM5aZuvps/s320/zoo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Supongo que fui joven alguna vez; y es que, cada vez que me veo en una fotografía -es un tormento el hecho digital- que me hayan hecho, es esa la cuestión que me asalta. Es impúdico, lo sé, casi venéreo, pero ahí está.&lt;br /&gt;No me ocurre lo mismo con el espejo. Es un objeto amigable. No esputa al reflejarme. Me miro cada día, al levantarme, y la imagen reflejada es la misma que la de hace una eternidad, que la de cada día de cada mes, de cada año, de cada vida.&lt;br /&gt;Soy el mismo, y sin embargo...&lt;br /&gt;Es un desasosiego calmo en el que quedo quieto, casi yerto diría, si no fuera porque ando.&lt;br /&gt;No es la arruga lo que me preocupa sino el hecho, aunque más en sí que el hecho mismo; la sorpresa que produce; lo insólito de la instantánea, no el reflejo; y tal vez, pero esto es ya casi un pecado, incluso el solo hecho de mentarlo, las tristezas arracimadas en los surcos, como a oscuras.&lt;br /&gt;Y tras ese tráfago me pregunto, como si estuviese en un deceso, si quien soy es el reflejo de quien he sido y ese reflejo es lo reflejado... ¿quién he sido? ¿Pura deriva existencial?&lt;br /&gt;Pareciera, sin embargo, el pensamiento, si lo hubiese, de un soldado, en el gris campo de batalla, embelesado ante la furia de la nada, ante la ausencia, incluso, de la muerte.&lt;br /&gt;Aunque, en el fondo, he de decirlo, esto no es sino pura pirotecnia verbal, y tal vez sin sentido; y tal vez un homenaje, aunque no sé a qué o a quién, ni por qué. Zooropa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3735086234876504968?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3735086234876504968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3735086234876504968&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3735086234876504968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3735086234876504968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/05/zooropa-station.html' title='Zooropa station'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-K0XRHKrWC2w/TchlcIee5iI/AAAAAAAABCE/tHSM5aZuvps/s72-c/zoo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7309182197351643246</id><published>2011-05-01T21:34:00.002+02:00</published><updated>2011-05-01T21:37:29.160+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><title type='text'>Ad eternum</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-wB51XxlLKSs/Tb22Jpj9n4I/AAAAAAAABBs/LtuHYZCEeEg/s1600/ad.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 183px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601833788410535810" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-wB51XxlLKSs/Tb22Jpj9n4I/AAAAAAAABBs/LtuHYZCEeEg/s320/ad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Se levantó y se miró al espejo. La misma triste y desangelada imagen de siempre.&lt;br /&gt;No puedo más, gritó en silencio, al tiempo que giraba levemente la cabeza hacia atrás.&lt;br /&gt;Vuelve de una vez, dijo una voz aguda desde el otro lado de la puerta.&lt;br /&gt;Ya voy, le contestó él.&lt;br /&gt;Suspiró. Apagó la luz y volvió sobre sus pasos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7309182197351643246?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7309182197351643246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7309182197351643246&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7309182197351643246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7309182197351643246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/05/ad-eternum.html' title='Ad eternum'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-wB51XxlLKSs/Tb22Jpj9n4I/AAAAAAAABBs/LtuHYZCEeEg/s72-c/ad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-459875943450532048</id><published>2011-04-13T23:21:00.002+02:00</published><updated>2011-04-14T08:47:19.538+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>INXS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-JXNANsOkj-I/TaYUXt9gYtI/AAAAAAAABBk/Uz_8wnFL3hY/s1600/excesos.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595181984761537234" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-JXNANsOkj-I/TaYUXt9gYtI/AAAAAAAABBk/Uz_8wnFL3hY/s320/excesos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Era extraño el pensamiento, y raras las sensaciones. Olía a jara o algo parecido (había olvidado ya la esencia de ese olor -demasiado tiempo sin él-)-, mientras yacía allí, sin nada, o eso creía. La fantasía de un herido, el grito de un cobarde, el aullido de un chacal en la noche cierta. Una luciérnaga dibuja soles o sólo lo intenta entre gamas de ausencias. Se levantó. Sintió el graznido en el camino. Miró en todas direcciones. Nunca acaba Pentecostés, pensó, dibujando una sonrisa helada, descompuesta, y agrietada. El aire, acre, suspendido. ¿De qué está hecha la sustancia de los sueños? -se dijo-. Hay promesas que no se alcanzan, sedas... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Miró la caja y quitó la tapa, Siempre el mismo resultado. El tiempo quieto, pesado. Líneas de amarillo, oblicuas. Óvalos encerrados en un espacio rectangular, diminuto y eterno. Gritó en silencio. La cerró. Sacó dos amapolas arrugadas, aplastadas, del bolsillo de la chaqueta que llevaba, y las dejó sobre la tapa. Una gota cayó sobre ellas con un golpe seco, apenas audible. Se levantó y se fue. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;No habría más días, sólo el día. Caminó ahíto sobre las piedras, la mirada ida, entre extraños que miran el agotado andar, los desdibujados pasos. Soñó Verona, pero aquello no era sino un Gólgota ansiado, casi pedido, suplicado quizá, temido también. En la tierra donde huele a sangre, y a higos y a... Y es que a veces respirar duele tanto, y por eso... Y es tiempo de auroras. Ya todo es acabado. Ya es tiempo, el tiempo -se dijo-.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-459875943450532048?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/459875943450532048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=459875943450532048&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/459875943450532048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/459875943450532048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/04/inxs.html' title='INXS'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-JXNANsOkj-I/TaYUXt9gYtI/AAAAAAAABBk/Uz_8wnFL3hY/s72-c/excesos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2206637351013640401</id><published>2011-04-03T21:39:00.004+02:00</published><updated>2011-04-05T13:15:31.456+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viajes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='culturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frases'/><title type='text'>Marrakech</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VyHWuwfOaIg/TZjNvdP0QVI/AAAAAAAABA8/hxvEpu5J0N4/s1600/P1030699.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5591445152568983890" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-VyHWuwfOaIg/TZjNvdP0QVI/AAAAAAAABA8/hxvEpu5J0N4/s320/P1030699.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt; Plaza &lt;strong&gt;Djema el Fna&lt;/strong&gt;. Marzo 2011. Fotografía propia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La prisa mata, escuché en Marrakech hace poco, tras ofrecerme un pequeño presente -el envoltorio natural de los cominos, del que se aprovechan, allí, la cubierta como palillos- con la intención de que volviese a su tienda a comprar algo, cuando le dije que tenía prisa en llegar a Djema. Se tortuga, diría Lao Tse. Mil veces que vuelva a Marrakech y siempre encontraré mil cosas, en esas mil veces, que me sorprenderán. Tal es la capacidad que esa cultura, ese país y esa ciudad en concreto tienen en mí, al margen de la fascinación que, en mí también, ejercen. Es tan inmensa, en el aspecto sensorial, la amplitud de sorprender de esta ciudad que, en momentos, aturde, y puede, en determinados instantes y por determinadas razones, llevar al agobio. No hay ningún espacio que pueda, con un mínimo de sensibilidad, dejar indiferente. Toda la ciudad huele con una intensidad extraordinaria, y lo hace de una manera distinta a nuestra habitualidad. Pero es al introducirnos en los zocos, y sobre todo en los antiguos, o al cruzar el &lt;em&gt;limes&lt;/em&gt; del turista, cuando los olores transforman el aire a cada paso, y de qué manera. Cada puerta esconde un hueco y cada hueco es una tienda o un oficio, de mayor o mayor tamaño, y algunos son mínimos. Se trabaja hacia la calle y para la calle. Todo está a la vista, el producto y su realización. Y todo huele, y huele de una forma distinta. Cada paso que se da es un olor distinto que se ve y que se mastica, que se toca. Hay que abrir la boca y degustarlos. Hay que abrir los ojos y observar los olores con la mirada, dejarse envolver por ellos, notar como se adornan en nuestro cuello y se desprenden conforme avanzan los pasos, como pañuelos de tintes africanos. Y los olores se visten de color como en pocos sitios, y el aire es rojo y azul índigo, es amarillo y argenta, y cada aroma tiene mil matices, y deslumbran y brillan y agotan. La vista no para, y gira en cada giro de cada calle, en cada puerta, en cada mirada y en quien la lleva, en los andares, en los gestos y en las palabras que, a veces, las acompañan. En pocas ocasiones se puede uno encontrar con tal gama cromática tantas veces repetida, tan intensa. Es una ciudad viva, de las más vivas que me he encontrado. No llena de gente, que también, sino viva. Una ciudad donde los ritmos vitales acostumbrados deben ser dejados de lado so pena de no saborear los autóctonos con la intensidad que requieren. La prisa mata. Ahí es cierto. Lo malo, o no, es acostumbrarse a la frase. Hay que hacer un esfuerzo para no volverse loco de tanto donde mirar. Es difícil escoger donde posar los ojos. Es la redención de los sentidos, o su condena. No sería extraño caer presa del síndrome de Balzac, aunque en este caso no por el Arte sino por elementos ajenos a él, por los olores, los colores, los gestos, los sonidos... Hay que anclarse a &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Djema&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, colocarte en su centro, de día, y dejar vagar la vista, ahora aquí y ahora allá, mientras se siente cómo la llamada a la oración te envuelve desde todas las esquinas, desde todos los minaretes de las mil mezquitas de esta ciudad de ocres, colorista, al tiempo que la complejidad de sonidos suben y bajan, entran y salen al compás de tantas cosas, de los gritos de los vendedores, de las conversaciones de los corros, de la música de la &lt;em&gt;ghaytah&lt;/em&gt;, de los tambores, de las lenguas, de las motos y de los coches, de los silbidos de los que conducen bicicletas, que cruzan todos, casi al tiempo, entre las gentes, en un deambular perpetuo de niños y viejos, de mujeres y hombres, de gentes del sur y del norte, de las montañas y del desierto, de la ciudad y del extranjero. Nadar entre el asombro. Sentir la llamada. Quedarte mudo. Escuchar el sonido de Dios entre tanto alboroto. Cabalgar el ruido. Y en la noche mirar las danzas entre los corros, de hombres y de mujeres y de travestidos, escuchar las salmodias de los augures, las historias de los cuentistas, de los predicadores, de los encantadores, de los vendedores, escuchar el sonido del misterio. Cenar rodeado de ellos y con ellos, vestido por el humo, ente los olores tan intensos de la comida... Vivir allí, en ello, con ellos. Hay un sentimiento, en algunos, como de estar perdido (y no son ellos), deambulando sin un ancla, sin un dónde, como con miedo, como si se entrase en un sitio excesivamente conocido y sin embargo extraño, muy extraño, ajeno, que no es tuyo, que no es tuyo pero que ansías, como vivido hace tiempo. Y este sentimiento, este pensamiento vale también, quizás, para la vida de uno, en la mayoría de los tiempos, en el propio mundo, en el que sobrevivir es, incluso, no ya un ejercicio vital sino un esfuerzo. Y un paso más allá está este otro, tan poblado, tan sediento, tan lleno de olores, de sabores, de colores, de movimientos. Todo un regalo para el alma, y para el cuerpo. Marrakech es preciosista, y quizá algo decadente, a su manera. Es África y Oriente. Es, simplemente, Marrakech, un lugar donde perderse y tal vez, si se sabe ir, encontrarse un poco o encontrar simplemente. Y aun lamentándolo cada vez más occidente. De cualquier forma siempre será, por lo que seguiré volviendo, bajando, adentrándome.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2206637351013640401?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2206637351013640401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2206637351013640401&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2206637351013640401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2206637351013640401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/04/marrakech.html' title='Marrakech'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VyHWuwfOaIg/TZjNvdP0QVI/AAAAAAAABA8/hxvEpu5J0N4/s72-c/P1030699.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-389347910272317385</id><published>2011-03-29T22:34:00.004+02:00</published><updated>2011-04-05T13:01:17.932+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Los matices del color</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-zsEANlbAAuQ/TZJFpW272pI/AAAAAAAABA0/p8bcVgJtvbY/s1600/P1030860.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5589606664333154962" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-zsEANlbAAuQ/TZJFpW272pI/AAAAAAAABA0/p8bcVgJtvbY/s320/P1030860.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt; &lt;strong&gt;Marrakech&lt;/strong&gt;. Marzo 2011. Fotografía propia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Descubrí descuidadas flores, pisadas por el hálito del desdén, ajadas, como la cuarteada piel de una mujer malgastada, jamás soñada, esperando un edén que no llega. Es tan fácil vivir entre las flores que son de plástico. Y tan terrible, sin embargo. Tan falaz como un eterno trago de mescal en el lóbrego patio trasero de un burdel de carretera, entre unas manos cualesquiera, que no acarician. Y ya no hay desconsuelo, sólo letargo. Las lágrimas se agolpan en las cuencas creando mares. Nunca hay ríos de llanto. A veces cae una suave lluvia, de seda, sobre mi cara. Y huele a hierba y a lavanda. Tan sutil es esa mirada que regala tactos de dentro, tan delicada. Hay un ramo de lirios y de azucenas que no marchitan, sobre una losa, fría, y un epitafio breve y sencillo, casi callado, que dice... palabras, sólo palabras. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-389347910272317385?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/389347910272317385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=389347910272317385&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/389347910272317385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/389347910272317385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/03/los-matices-del-color.html' title='Los matices del color'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zsEANlbAAuQ/TZJFpW272pI/AAAAAAAABA0/p8bcVgJtvbY/s72-c/P1030860.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7371229754479958025</id><published>2011-03-22T20:54:00.003+01:00</published><updated>2011-03-23T00:09:30.217+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frases'/><title type='text'>The catalyst</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-dz7nLLo9qkc/TYkBSpFQsmI/AAAAAAAABAU/oa8oI0TxpSs/s1600/The_Catalyst_Wallaper_by_scud17.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586998232507003490" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-dz7nLLo9qkc/TYkBSpFQsmI/AAAAAAAABAU/oa8oI0TxpSs/s320/The_Catalyst_Wallaper_by_scud17.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Ayer encontré un papel arrugado en el suelo. Lo cogí y lo leí. Lo memoricé y lo dejé, con reverencia, otra vez en el suelo, como si fuese el altar y el papel el objeto consagrado. Me fui lento, callado y lento; cabizbajo y pensativo, casi muerto.&lt;br /&gt;Decía:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Me quedo aquí. Siempre quise morir tumbado, rodeado de los míos; sin embargo he de hacerlo solo y de pie, y descalzo. No sé si sirve ni si sirvió de algo, andar así, caminar como un desterrado, o como un franciscano -voces en ambos sentidos saldrán, las unas en susurro, las otras ladrando-. No puedo más, y juro por Dios que soy de esfuerzos titánicos. Necesito enraizarme a la tierra, sentirme anclado. Vivir como un nómada y hacerlo descalzo te deja lacerada el alma ante tanto espanto. Y es que los ríos de la infamia hieden, y Asisi queda tan lejos y yo no soy un fratelli.&lt;br /&gt;No hay efebos sin pústulas. Necesito Tiempo.&lt;br /&gt;Bebí la vida como un cosaco. Y ahora...&lt;br /&gt;Viví las guerras como mis guerras, como la Guerra. Anduve por los yertos campos, entre cuerpos mutilados, fragmentados, casi como un poseso en busca de algo, en busca de mí, en busca de ti, en busca de un hombre. Diógenes moderno, agotado, cansado, muerto.&lt;br /&gt;Me quedo aquí. Hay tantos tonos de verde a mi lado. Hay tanto que mirar, tanto que ver. Sin embargo... se me cierran los párpados.&lt;br /&gt;Hay un francotirador arrodillado, a lo lejos, camuflado, que mira algo en en la línea del horizonte. Hay como un espantajo, que perdió la dignidad en el camino de las sombras, movido a impulsos de un viento helado, clavado a una mirilla, crucificado, en un tiempo que no es tiempo, sin espacio. Pero, ¿ya muerto Caravaggio, qué retiene el tiempo? La dignidad es un pesado fardo, incluso puede que sólo un punto de vista.&lt;br /&gt;Me quedo aquí, de pie. Estoy cansado. En el fulgor del último momento, con la brillantez del sonido, tras la línea dibujada en el espacio por ese objeto metálico.&lt;br /&gt;Una vez leí: “Si el resplandor de mil soles fueran a estallar a la vez en el cielo, eso sería como el esplendor del Todopoderoso. Yo soy poderoso, tiempo de destruir el mundo”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Sólo lo transcribo, y aun así no sé si es lo que debía hacer en ambos casos. No puedo quitarme esa canción de la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7371229754479958025?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7371229754479958025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7371229754479958025&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7371229754479958025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7371229754479958025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/03/catalyst.html' title='The catalyst'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-dz7nLLo9qkc/TYkBSpFQsmI/AAAAAAAABAU/oa8oI0TxpSs/s72-c/The_Catalyst_Wallaper_by_scud17.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5076877020036580120</id><published>2011-03-14T18:08:00.005+01:00</published><updated>2011-03-18T23:21:32.157+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Haití. Cuentos Solidarios III -Líneas sin sombra-</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-8zla3rp-CFM/TX5N1L0hTyI/AAAAAAAABAE/MwPlzdpCpEM/s1600/librocsolidarios2010_thumb12_thumb%255B2%255D.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5583986164087476002" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-8zla3rp-CFM/TX5N1L0hTyI/AAAAAAAABAE/MwPlzdpCpEM/s320/librocsolidarios2010_thumb12_thumb%255B2%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Ya &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;ha salido el volumen III de Cuentos Solidarios. Apenas nada, pero para Haití un mundo. O eso espero. Cuando la noticia desaparece de los medios de comunicación desaparecen, también, las ayudas. Por eso insistimos en ese país. Haití ya era uno de los países más pobres del mundo; tras el terremoto... Pero ya no está en los telediarios ni en los periódicos; y ahora está Japón. Haití no existe. ¿Existió? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Todos los beneficios de su venta son para ese país. Espero que sirva de algo.&lt;br /&gt;Empezamos hace tres años y me parece una eternidad. Seguimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://cuentossolidarios.blogspot.com/&lt;br /&gt;Comprar en Bubok:&lt;br /&gt;http://www.bubok.com/libros/200528/Cuentos-Solidarios--Lineas-sin-sombra&lt;br /&gt;Descarga gratuita en Bubok:&lt;br /&gt;http://www.bubok.es/download.php?book=MjAwNTI4LTIwMTEwMzEyLQ==&lt;br /&gt;Versión virtual en línea:&lt;br /&gt;http://issuu.com/masliteratura/docs/cuentossolidarios2010&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5076877020036580120?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5076877020036580120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5076877020036580120&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5076877020036580120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5076877020036580120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/03/haiti-cuentos-solidarios-iii-lineas-sin.html' title='Haití. Cuentos Solidarios III -Líneas sin sombra-'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-8zla3rp-CFM/TX5N1L0hTyI/AAAAAAAABAE/MwPlzdpCpEM/s72-c/librocsolidarios2010_thumb12_thumb%255B2%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6417839388309832704</id><published>2011-03-12T12:53:00.004+01:00</published><updated>2011-03-13T00:30:47.386+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Tienes nombre de oasis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bdPPzkTypkY/TXte9dEK0WI/AAAAAAAAA_0/YRMMkF5l4Vg/s1600/Nomada_Mali_34g.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5583160572923007330" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-bdPPzkTypkY/TXte9dEK0WI/AAAAAAAAA_0/YRMMkF5l4Vg/s320/Nomada_Mali_34g.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hay quien se ciega, incluso, con el halo de la luna. Levantan la mirada en la noche y sólo ven algo, como gotas de agua, brillantes, suspendidas en un papel de cartón que todo lo cubre, oscuro, un poco más arriba del espacio que habitan y por el que se mueven.&lt;br /&gt;Y a veces, sólo a veces, sale el sol y alarga su sombra. Una más de sus bombillas vitales.&lt;br /&gt;¿Habéis visto el baile de las luciérnagas en la noche?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Sonreí, pero apenas miró, apenas estuvo. El miedo es libre y siempre es de noche. Una noche de cartón plagada de gotas de agua que brillan.&lt;br /&gt;Y sé... Y sé que la venganza del amor sólo es un mar de sargazos, y la del deseo... la del deseo es el amor, ese extraño que comparte mi espacio vital. Todo un exceso.&lt;br /&gt;Tienes nombre de oasis.&lt;br /&gt;Yo he visto llorar las estrellas, al levantar la vista para mirar. Otro de mis excesos que no puedo evitar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Tienes nombre de oasis.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6417839388309832704?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6417839388309832704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6417839388309832704&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6417839388309832704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6417839388309832704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/03/tienes-nombre-de-oasis.html' title='Tienes nombre de oasis'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-bdPPzkTypkY/TXte9dEK0WI/AAAAAAAAA_0/YRMMkF5l4Vg/s72-c/Nomada_Mali_34g.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1551254273151451943</id><published>2011-03-06T20:53:00.002+01:00</published><updated>2011-03-06T20:56:21.670+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Tal vez</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-jR2ghRJoudg/TXPme_VRUlI/AAAAAAAAA_s/j0EDaSPXQ_I/s1600/tal%2Bvez.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5581057783313289810" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-jR2ghRJoudg/TXPme_VRUlI/AAAAAAAAA_s/j0EDaSPXQ_I/s320/tal%2Bvez.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;De lejos era un objeto sin importancia, o lo parecía; poco llamativo. Un trapo en sí mismo, sin más. De apariencia delicada, eso sí, pero que, debido a unas manchas que el sol resaltaba, le hacía parecer si no usado si desgastado, o afeado, por las inclemencias atmosféricas, tras llevar allí, con toda probabilidad, varios días. Tal vez tirado, tal vez usado. Tal vez por otras circunstancias, tal vez. O era un análisis excesivo para una simple percepción visual.&lt;br /&gt;La vacuidad intelectual que un exceso de alcohol -sobre todo si forma parte de tu atuendo existencial- provoca en la mente, es tal que, a veces, lo que ves es como un complejo juego de espejos en el que se reflejase un espejismo. Y mi vida era, en aquel momento, un Sahara vital, eterno e infinito, regado de vodka sin hielo. ¿Las razones? Los eriales emocionales son tan oscuros que es absurdo intentar esclarecer los abismos, más si se carece de candil, siquiera, para poder dar un paso sin caerte en ese pozo sin fondo.&lt;br /&gt;Escribiré, tal vez, esa larga historia de desechos que es mi vida, pero deberé escoger entre ir a comprar un lápiz -pues el que arrastro por el papel está mordido (y eso perturba, aun en estas circunstancias, mi sentido de la estética) y es tan pequeño que apenas puedo usarlo sin hacerme daño en los dedos- o seguir degustando este horrible vodka que sublima mis recuerdos, tal vez, no estoy seguro, o los despedaza. No lo sé. Y siento, pero claro, es sólo una percepción basada en el sándalo alcohólico, que primará mi deseo de seguir soñando. Tal vez, sólo tal vez. Y suena Tom Yorke.&lt;br /&gt;Como dijo el sabio Homero cuando fue abducido: “No me comáis extraterrestres, tengo mujer e hijos, comeos a ellos”. Pero claro, él era Homero Simpson, maestro de tanto, y yo un simple mortal que ha visto un pañuelo de seda en la calle, ensuciado tal vez, sólo tal vez, por los humores del vodka.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1551254273151451943?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1551254273151451943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1551254273151451943&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1551254273151451943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1551254273151451943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/03/tal-vez.html' title='Tal vez'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-jR2ghRJoudg/TXPme_VRUlI/AAAAAAAAA_s/j0EDaSPXQ_I/s72-c/tal%2Bvez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7333643223184462383</id><published>2011-02-28T20:06:00.005+01:00</published><updated>2011-02-28T20:27:42.398+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conceptos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Allegro ma non troppo</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-KHLK-Rxd_Oc/TWv20UkFBNI/AAAAAAAAA_U/3vxB54Ai42s/s1600/alberteinstein.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 101px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5578823942162154706" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-KHLK-Rxd_Oc/TWv20UkFBNI/AAAAAAAAA_U/3vxB54Ai42s/s320/alberteinstein.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana, &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Albert Einstein&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Carlo M. Cipolla&lt;/strong&gt;, el gran historiador italiano, me resulta cercano por mi formación, pero en esta ocasión -no podía ser de otra forma- lo traigo aquí por razones que nada tienen que ver con la Historia.&lt;br /&gt;De él, ahora, me interesa exponer su famosa Teoría de la estupidez. ¿Las razones? Quien haya estado vagando por aquí seguramente podrá entenderlas; quien no, probablemente echando un vistazo a su alrededor las encuentre.&lt;br /&gt;Es un tema que, tras leer a Ortega, Borges y tantos otros, pero quizá la relectura de estos últimos en algún aspecto muy concreto, me llevó a repensar al respecto de la estupidez humana. ¿Y qué mejor que traer a la luz de esta página la magnífica Teoría de la estupidez, de Cipolla? La intelegencia sonreirá e inclinará la cabeza, la estupidez seguro que estirará el cuello con desdén.&lt;br /&gt;Pues aquí está: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Tengo la firme convicción, avalada por años de observación y experimentación, de que los hombres no son iguales, de que algunos son estúpidos y otros no lo son.&lt;br /&gt;Como ocurre con todas las criaturas humanas, también los estúpidos influyen sobre otras personas con intensidad muy diferente. Algunos estúpidos causan normalmente perjuicios limitados, pero hay otros que llegan a ocasionar daños terribles, no ya a uno o dos individuos, sino a comunidades o sociedades enteras. La capacidad de hacer daño que tiene una persona estúpida depende de dos factores principales: del factor genético y del grado de poder o autoridad que ocupa en la sociedad.&lt;br /&gt;Nos queda aún por explicar y entender qué es lo que basicamente vuelve peligrosa a una persona estúpida; en otras palabras en qué consiste el poder de la estupidez. Esencialmente, los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta dificil imaginar y entender un comportamiento estúpido.&lt;br /&gt;Una persona inteligente puede entender la lógica del malvado. Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad: racionalidad perversa, si se quiere, pero al fin y al cabo racionalidad. El malvado quiere añadir un "más" a su cuenta. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener un "más" para sí, procurando también al mismo tiempo un "más" para los demás, deberá obtener su "más" causando un "menos" a su prójimo.&lt;br /&gt;Desde luego, esto no es justo, pero es racional, y si es racional uno puede preveerlo. Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Una criatura estúpida os perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo alguno racional de prever si, cuándo, cómo, y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.&lt;br /&gt;Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, de ello se deriva que: generalmente el ataque nos coge por sorpresa incluso cuando se tiene conocimiento del ataque no es posible organizar una defensa racional, porque el ataque, en sí mismo carece de cualquier tipo de estructura racional.&lt;br /&gt;El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque.&lt;br /&gt;Hay que tener en cuenta también otra circunstancia. La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente de que es malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez.&lt;br /&gt;Al contrario de todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora.&lt;br /&gt;Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente.&lt;br /&gt;No hay que asombrarse de que las personas incautas, generalmente no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni las malvadas consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor de la estupidez. Generalmente, se tiende incluso a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto significa que se está confundiendo la estupidez con la candidez.&lt;br /&gt;Sería un grave error creer que el número de estúpidos es más elevado en una sociedad en decadencia que en una sociedad en ascenso. Ambas se ven aquejadas por el mismo porcentaje de estúpidos. La diferencia entre ambas sociedades reside en el hecho de que en la sociedad en declive los miembros estúpidos de la sociedad se vuelven más activos por la actuación permisiva de los otros miembros.&lt;br /&gt;Un pais en ascenso tiene también un porcentaje insolitamente alto de individuos inteligentes que procuran tener controlada a la fracción de los estúpidos, y que, al mismo tiempo, producen para ellos mismos y para los otros miembros de la comunidad ganancias suficientes como para que el progreso sea un hecho.&lt;br /&gt;En un país en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos sigue siendo igual; sin embargo, en el resto de la población se observa, sobre todo entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de malvados con un elevado porcentaje de estupidez y, entre los que no están en el poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los incautos.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Carlo M. Cipolla&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7333643223184462383?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7333643223184462383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7333643223184462383&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7333643223184462383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7333643223184462383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/02/allegro-ma-non-troppo.html' title='Allegro ma non troppo'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-KHLK-Rxd_Oc/TWv20UkFBNI/AAAAAAAAA_U/3vxB54Ai42s/s72-c/alberteinstein.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4456727032115702586</id><published>2011-02-22T00:21:00.006+01:00</published><updated>2011-02-24T10:36:12.312+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Nuestros silencios</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BYmbFRU8c4g/TWL2A5FJ14I/AAAAAAAAA_I/9TsG8CXxxkM/s1600/silencios.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5576289783820965762" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-BYmbFRU8c4g/TWL2A5FJ14I/AAAAAAAAA_I/9TsG8CXxxkM/s320/silencios.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Nuestros silencios&lt;/strong&gt;. Del escultor mexicano &lt;strong&gt;Rivelino&lt;/strong&gt;. Roma 2010&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Llovían palabras ausentes, vacías, sin sentido, sin sonido alguno que les diera, al menos, apariencia; caían lánguidas, envueltas en pompas de vapor de agua que, al golpear el suelo, se transformaban, ausentes de sonido, en perlas brillantes.&lt;br /&gt;Véndeme palabras, me dicen. Yo les venderé silencios, y más caros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4456727032115702586?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4456727032115702586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4456727032115702586&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4456727032115702586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4456727032115702586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/02/nuestros-silencios.html' title='Nuestros silencios'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BYmbFRU8c4g/TWL2A5FJ14I/AAAAAAAAA_I/9TsG8CXxxkM/s72-c/silencios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8269577983156320506</id><published>2011-02-12T18:00:00.004+01:00</published><updated>2011-02-17T00:37:52.243+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>En la ciudad de los muertos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Zsr8kxFrNE8/TVa9swRAJGI/AAAAAAAAA_A/bYqEmmE853g/s1600/habitante_Ciudad_Muertos.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 320px; display: block; height: 235px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5572850165485675618" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-Zsr8kxFrNE8/TVa9swRAJGI/AAAAAAAAA_A/bYqEmmE853g/s320/habitante_Ciudad_Muertos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Les gustaría meterte en un sepulcro y apartarte, obligarte a deambular en la ciudad de los muertos, salvo que aceptases ser como ellos, sumido en la estupidez general, rancio, soez, malpensante y maledicente. Y es que están podridos por dentro.&lt;br /&gt;Si les das la mano no sólo te exigen el brazo sino que te la muerden y piensan desde su pútrido interior que quieres algo. Son así de tristes y de indecentes. Pero si no se la tiendes... Si sonríes suponen que eres taimado, que escondes algo, que buscas algo. Son así de retorcidos y desalmados. Pero si no lo haces... Hagas lo que hagas estás cautivo, perdido. Por eso siempre prefieren a los drogados y a los vendidos, a los como ellos o parecidos, antes que la verdad y la naturalidad, antes que a los distintos.&lt;br /&gt;Y qué difícil es andar entre la gente. Qué difícil y qué cansancio produce. Dan ganas de abandonar, de convertirte en un autómata vital, invisible, vulgar; realizar un horario y no hablar, ni sonreír, ni tan siquiera mirar.&lt;br /&gt;O eres un vampiro de mirada pérfida, lengua viperina y alma pútrida o tratarán de enterrarte vivo, en un sepulcro, en la ciudad de los muertos, y ahí deambular; porque los muertos no necesitan más. Los vampiros, en cambio, sí, la sangre de los demás; para ellos es vital.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8269577983156320506?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8269577983156320506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8269577983156320506&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8269577983156320506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8269577983156320506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/02/les-gustaria-meterte-en-un-sepulcro-y.html' title='En la ciudad de los muertos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Zsr8kxFrNE8/TVa9swRAJGI/AAAAAAAAA_A/bYqEmmE853g/s72-c/habitante_Ciudad_Muertos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6592499116028608673</id><published>2011-01-30T17:36:00.002+01:00</published><updated>2011-01-30T17:41:56.846+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Veredas frías</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TUWTyxi9TRI/AAAAAAAAA-Y/ljXopcVBoNs/s1600/%25C3%2581rboles%2Bmuertos%2Ben%2Bveredas%2Bfr%25C3%25ADas.%2BMilton%2BEstrella%2Bgaviria.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 317px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5568019014816189714" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TUWTyxi9TRI/AAAAAAAAA-Y/ljXopcVBoNs/s320/%25C3%2581rboles%2Bmuertos%2Ben%2Bveredas%2Bfr%25C3%25ADas.%2BMilton%2BEstrella%2Bgaviria.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuadro del pintor ecuatoriano &lt;strong&gt;Milton Estrella Gaviria&lt;/strong&gt;, de su serie "&lt;strong&gt;Árboles muertos en veredas frías&lt;/strong&gt;".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Como cuando todo se eleva.&lt;br /&gt;Como la lluvia que cae sobre hojas no escritas.&lt;br /&gt;Entre nanas que no se cantaron viven los niños que nunca lo fueron, que no son nada. Entre aires de dentro respiran las hojas caídas, al calor de una vela apagada.&lt;br /&gt;Y miran, y vagan, con ellas, figuras que apenas ya andan entre las nadas; apenas presencias, apenas...&lt;br /&gt;Como cuando todo se acaba.&lt;br /&gt;En colores de noches cerradas, en desteñidas jornadas de ríos que no llevan agua, en noches sin luna.&lt;br /&gt;Tránsitos lentos por rotos espacios, en leves murmullos de preces a nadie, más allá de la nada, al vacío, a la muerte, a Dios.&lt;br /&gt;Como cuando todo se eleva.&lt;br /&gt;Como cuando todo se acaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6592499116028608673?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6592499116028608673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6592499116028608673&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6592499116028608673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6592499116028608673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/01/veredas-frias.html' title='Veredas frías'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TUWTyxi9TRI/AAAAAAAAA-Y/ljXopcVBoNs/s72-c/%25C3%2581rboles%2Bmuertos%2Ben%2Bveredas%2Bfr%25C3%25ADas.%2BMilton%2BEstrella%2Bgaviria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2831685207903050971</id><published>2011-01-25T00:07:00.001+01:00</published><updated>2011-01-25T00:10:09.169+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><title type='text'>El río de las sombras. IV</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Y todo son recuerdos, imágenes que no sé ya...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Yo era un hombre tranquilo que sólo soñaba. Ahora no sé lo que hago, lo que siento o lo que soy, ni tan siquiera dónde estoy. A veces pienso que el diablo está en todas partes.&lt;br /&gt;Llueve sin parar y sin límites. Recuerdo, a veces, las tazas de loza, finamente decoradas, en las que mi madre servía el café por las mañanas, y la luz que entraba por la gran ventana del salón, cuando desayunaba. Ahora parece que vivamos en el fin de los tiempos, como si Dios hubiese cerrado los ojos y se negase a ver el punto a que ha llegado su obra. Todos hablan todas las lenguas, pero nadie se entiende, quizás porque nadie escucha, ni siquiera a uno mismo. Sólo se oyen alaridos silenciosos. Es el tiempo de la utopía de la soledad y de la tristeza. La nieve cubre los agostos con un manto que ensombrece y hace enloquecer.&lt;br /&gt;Es como si la tierra quisiera que muriésemos todos, lentamente. Nunca hay un mañana para los que no supieron trascender el presente, para los que olvidaron el pasado; sólo ilusión y días bastardos. En el caos es fácil invocar a los dioses, pero no oyen o no quieren escuchar, es el tiempo del hombre, sin hombres, y sin dioses a quien invocar. Olvidamos las leyendas y los mitos para centrarse en la nada, en el vacío, en el posibilismo de un ahora material plagado de vacuas promesas. Nadie quiere forjarse su destino, transformarse uno mismo en leyenda, ser la propia leyenda o formar parte de ella; prefieren no ser nada, ser nadie, formar parte de una masa ingente de dirigidos, de autómatas bastardos de la humanidad, sin alma, sin vida, grises formas de la nada. Y así un día y otro día y otro día más, durante toda la eternidad gris.&lt;br /&gt;Y aún no estoy muerto. Ahora me muevo, entre estas cuatro paredes, por secretos océanos, cabalgando olas de nívea espuma, en busca del color alado. Sé que existe, que está en alguna parte; yo lo he visto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2831685207903050971?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2831685207903050971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2831685207903050971&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2831685207903050971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2831685207903050971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/01/el-rio-de-las-sombras-iv.html' title='El río de las sombras. IV'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2679553207646988871</id><published>2011-01-17T23:25:00.001+01:00</published><updated>2011-01-17T23:31:20.511+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><title type='text'>El río de las sombras. III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La niña, sentada sobre la alfombra, roja, de la habitación, jugaba con unas barras de hierro imantadas y unas bolas, tratando de crear formas, letras y números. Tenía los ojos de color azul verdoso, siendo el azul como el halo del verde; grandes y de forma almendrada; con unas pestañas eternas. El pelo no muy largo y recogido atrás, en una pequeña cola, bastante alta; los labios carnosos y sonrosados; la cara ovalada. Su piel era blanca y cálida, suave. Llevaba una sudadera roja, de Hello Kitty, con el dibujo y el nombre en blanco, y unos pantalones del mismo color.&lt;br /&gt;Hacía calor en la habitación. Mira papá lo que he puesto. Con las piezas había escrito su nombre. La miró sonriendo y le corrigió la última A. Al cabo de cierto tiempo le dijo que recogiera todas las piezas y las metiera en su bote para guardarlas. Le costaba deshacer algunas de ellas, que se habían pegado, ya que al separarlas se unían a otras por efecto del magnetismo y la proximidad de todas. De repente las tiró todas y levantando la voz dijo: ¡Ay, qué lío! No pudo, él, reprimir una carcajada y, acercarse a ella, abrazándola y repitiendo, qué lío, qué lío, hasta conseguir una sonrisa en sus labios. La besó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2679553207646988871?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2679553207646988871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2679553207646988871&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2679553207646988871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2679553207646988871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/01/el-rio-de-las-sombras-iii.html' title='El río de las sombras. III'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1386152008367475463</id><published>2011-01-05T20:36:00.004+01:00</published><updated>2011-01-05T21:00:09.185+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><title type='text'>El río de las sombras. II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Vamos, le apremió su padre. Abrió la caja con una lentitud extrema, y un olor especial, jamás olido, invadió su nariz. Un olor que jamás olvidaría. El sonido se hizo más intenso, pero apenas algo más. Miró por la rendija de aquel mundo que había abierto, pero la luz que pasaba era tan escasa, tan tenue, que apenas dejaba ver lo que guardaba su interior. Ligeros movimientos de formas indefinidas, y un murmullo constante, como si mil bocas diminutas estuviesen murmurando una oración. El sonido de un mundo en miniatura, de un mundo ajeno al suyo, ausente; las preces silenciosas a un dios disminuido; en éste, y ausente, a la vez, de éste.&lt;br /&gt;La levantó del todo, vio, y la luz se hizo. Movimientos incesantes y un ligero aumento del sonido, más nítido, más intenso, más cierto y real, más música que sonido. Un mundo verde y blanco, como un campo de lirios. Pureza. Nunca había visto tanta belleza en un espacio tan pequeño, en un mundo tan aparentemente intrascendente. En ese momento supo lo que debió sentir Dios cuando separó la luz de las tinieblas e iluminó el mundo. Hágase la luz, dijo en voz baja -para que su padre no lograse entenderle-; y la luz se hizo, continuó sin dejar de mirar aquel cuadro de extrema belleza, limitada a una pequeña caja de zapatos Gorila, blanca y gris. Tan sutil, tan perfecto. Pureza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Tenía un breve recuerdo en blanco, como aleteos, como si pequeños papeles, cortados con cuidado, cayesen revoloteando en una pesada atmósfera, entre motas de polvo en suspensión, movidas a impulsos de aire, que las elevan levemente para volver a dejarlas caer hasta posarse, casi con timidez, en el suelo. Pequeños papeles blancos posados en el suelo. Plumas blancas de extraños pájaros, pequeños como mariposas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo es frío y oscuro, desapacible, fuera. Es como si toda la tierra hubiese sido cubierta por millones de kilómetros de hilo de araña y sus habitantes se hubiesen convertido en seres abúlicos, esperando a ser devorados por los señores del gris, arañas que tejen eternamente las mentes. Ya sólo quedaba el interior. La muerte es un don en este mundo gris, donde hasta el simple hecho de andar se convertía en un mero trámite, en un estar esperando en el pasillo que conduce al Averno, si es que el Averno no lo había ocupado ya. La muerte es un don, y sin embargo nadie hacía uso de ello en beneficio propio. Ahí radicaba la extrañeza del hecho. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1386152008367475463?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1386152008367475463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1386152008367475463&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1386152008367475463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1386152008367475463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2011/01/el-rio-de-las-sombras-ii.html' title='El río de las sombras. II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1987587933140392964</id><published>2010-12-24T18:50:00.003+01:00</published><updated>2010-12-24T19:08:01.330+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><title type='text'>El río de las sombras. I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TRTgkYJ4nHI/AAAAAAAAA8o/4m-8_kyunuw/s1600/rio%2Bsin%2Bsombra.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 310px; DISPLAY: block; HEIGHT: 310px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5554311156018486386" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TRTgkYJ4nHI/AAAAAAAAA8o/4m-8_kyunuw/s320/rio%2Bsin%2Bsombra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La habitación es absolutamente desapacible. Diez metros cuadrados ocupados por un retrete, un lavabo y un camastro -apenas vestido por una sábana, una almohada y una manta gris con unas rayas negras, descoloridas-. Sobre él, en el rincón del cuarto, un hombre se recoge las piernas con los brazos, casi contra su pecho. La cabeza se mueve constante y rítmicamente hacia delante y hacia atrás. Los ojos cerrados. La cama deja escapar, apenas, un leve sonido, como de rozadura metálica, como el ronquido de un agonizante en los postreros momentos. No hay ningún otro sonido en el espacio, como si el mundo se hubiera parado y él fuera el único ser vivo, y aquel sonido el ritmo de la respiración de un planeta vacío.&lt;br /&gt;Los techos son altos, blancos como las paredes, de un blanco sucio, rayadas, desconchadas, con algunos dibujos apenas perceptibles por el paso del tiempo, la suciedad y la humedad (líneas rectas, círculos, espirales, a veces superpuestas; frases sin sentido, que quizá lo tuvieran en otro tiempo o para otros habitantes del lugar, pero no para él).&lt;br /&gt;En la pared más estrecha, en la opuesta a la que está la puerta, hay una ventana, enrejada, que deja entrar la luz del día, una luz gris, casi lunar, iluminando la puerta de hierro carcomido por el tiempo, desde el suelo hasta su final. No hay más fuentes de luz que esa. El resto de ese mundo que habita es penumbra. Un espacio frío y gris.&lt;br /&gt;Él sigue con su movimiento de cabeza adelante y atrás, con la mirada fija en las oscuras líneas que separan las grises baldosas del suelo.&lt;br /&gt;El camastro deja de rechinar. El último rayo gris de luz, del exterior, ha desaparecido. La oscuridad es casi total. Gris casi negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía la sensación de estar en una caja de zapatos, como aquellas caja de zapatos de su niñez. Zapatos Gorila. Negros, fuertes, de piel, y con una gruesa suela de goma, negra también. La caja blanca por fuera y gris por dentro, de un gris burdo, mortecino. Vacías sus paredes de todo. Planitud. Un mundo liso y gris, vacío. La única vida era él, y no sabía si era o estaba, y quizás ni tan siquiera esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Le extrañó que su padre le diera -con una sonrisa en los labios- una caja de zapatos -, ya que los que tenía no estaban, aún, rotos. No hacía ni dos meses que se los habían comprado. Además, normalmente, su madre se los probaba por la noche, cada vez que le compraban un par nuevo.&lt;br /&gt;Al mirar a su padre vio su extraña sonrisa. No era una persona de sonreír, su padre. Del interior de la caja nacía un apenas perceptible sonido, casi inaudible si había cualquier otro sonido en el ambiente. Hipnotizado por él, dejó de mirar a su padre, como inquiriendo, y posó sus ojos en la caja, en la tapa, como si tratase de ver a través de ella, pero sin abrirla, temiendo romper la magia del sonido. Un sonido extraño, que jamás antes había escuchado. Áspero, continuo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1987587933140392964?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1987587933140392964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1987587933140392964&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1987587933140392964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1987587933140392964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/12/el-rio-de-las-sombras-i.html' title='El río de las sombras. I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TRTgkYJ4nHI/AAAAAAAAA8o/4m-8_kyunuw/s72-c/rio%2Bsin%2Bsombra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2418564766669115950</id><published>2010-11-29T21:41:00.001+01:00</published><updated>2010-11-29T21:47:02.613+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Lluvia sobre adoquinado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TPQRFkQksZI/AAAAAAAAA8g/0dAmK06WN_U/s1600/lluvia.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 147px; DISPLAY: block; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5545075828530131346" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TPQRFkQksZI/AAAAAAAAA8g/0dAmK06WN_U/s320/lluvia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;No sé cuál es la ciudad. No logro ubicarla entre las que hay en mi recuerdo. Ninguno de los suelos que he pisado se corresponde con ella, ni las calles deambuladas, ni los balcones ni las ventanas traspasadas o cerradas. Y son todas, sin embargo.&lt;br /&gt;Lo que sí tengo claro es que está lloviendo sobre un suelo adoquinado de una ciudad de calles cortas y no muy anchas, con continuos zigzag que la convierten en una espiral eterna, para perderse o encontrarse, donde las personas están pero no están; tal vez dentro, sin duda, o quizás no, no lo sé cierto.&lt;br /&gt;Todo es gris, quizás por el efecto de la lluvia, o por el de recrear. Que no hay colores es evidente. No sé si es así siempre, no lo sé, tampoco sé esto.&lt;br /&gt;Y de repente un interior, desconocido también.&lt;br /&gt;Una máscara, de un lúgubre blanco, impoluto y ausente. Sin sonrisa, sin expresión alguna. Carece de cabello. Una lágrima, en negro, brillante, le escurre por la mejilla creando un reguero de azabache que se detiene, como suspendida, en su mitad, ajena, en ese mar de palidez extrema. Los ojos ausentes, vacíos. Mirada falaz y desapacible, como una hiedra negra que dijese palabras que no son sino ausencias, falsas letras de nada alineadas tras la cara; como una mantis, como una araña que espera y teje, que hiela y mata. Ausencias presentidas y negadas.&lt;br /&gt;Yo desordené las letras tratando siempre de encontrar la magia para poder llegar a los oídos de Dios. No me sirvió de nada. Maldito Abulafia.&lt;br /&gt;Fuera de la máscara sólo hay vacío, y dentro sólo hay nada.&lt;br /&gt;Sigue lloviendo sobre el adoquinado. No sé el nombre de la ciudad, ni tan siquiera su lugar exacto. No sé si fui y luego expulsado. Un segundero late al ritmo monocorde y constante de una melodía que persigue el tiempo bajo el sonido de la lluvia sobre el adoquinado. Me recuerda &lt;em&gt;Linkink Park&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2418564766669115950?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2418564766669115950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2418564766669115950&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2418564766669115950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2418564766669115950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/11/lluvia-sobre-adoquinado.html' title='Lluvia sobre adoquinado'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TPQRFkQksZI/AAAAAAAAA8g/0dAmK06WN_U/s72-c/lluvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8042331260013357382</id><published>2010-11-15T13:07:00.001+01:00</published><updated>2010-11-15T13:24:15.857+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>En silencio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TOEmSN9hbZI/AAAAAAAAA8Y/6_tnZUbjXj4/s1600/silencio"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5539751111069625746" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TOEmSN9hbZI/AAAAAAAAA8Y/6_tnZUbjXj4/s320/silencio" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Encerrada en el cristal de una lágrima.&lt;br /&gt;Tan extraño es el dulzor que derrama. En sangre, se derrama en sangre.&lt;br /&gt;Silencio; en silencio vivo, en la carretera, en los márgenes.&lt;br /&gt;Vivo, o lo intento más bien, en busca del olor de la belleza, como un poseso, como un loco poseso de una idea.&lt;br /&gt;Despacio a veces, en silencio. Siempre callo; porque sólo cabe en mí, cuando siento, el silencio.&lt;br /&gt;Aparto el néctar por beber de ahí.&lt;br /&gt;Es extraña la sensación, de un dolor inmenso. La belleza es así, silencio. Dolorosamente inmensa. Silenciosa.&lt;br /&gt;Yo he oído germinar lágrimas de cristal negro.&lt;br /&gt;He visto la música de la hierba, en primavera.&lt;br /&gt;En silencio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8042331260013357382?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8042331260013357382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8042331260013357382&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8042331260013357382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8042331260013357382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/11/en-silencio.html' title='En silencio'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TOEmSN9hbZI/AAAAAAAAA8Y/6_tnZUbjXj4/s72-c/silencio' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7875398290908800895</id><published>2010-11-07T13:47:00.001+01:00</published><updated>2010-11-07T13:49:25.881+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>No hay silencios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;A veces llueve a cántaros y a veces para, pero el agua no deja de caer. La llave no entra con facilidad en la puerta. Subo. La escalera tiene el pasamanos raído, como si le hubieran dado mordiscos. Es imposible acariciarlo. El color perdido, manoseado.&lt;br /&gt;En el rellano hay una niña. Ojos tristes. Necesita un comentario, pero no sé qué decirle. Creo que se lo dije ya todo, antes, aquel día que la vi por primera vez, abajo, en la calle. No me creyó. Prefirió subir por el ascensor, con otras personas, o eran las sombras de otras personas, no recuerdo bien. No quería escaleras. Le costaba. Prefiero no andar, e ir con ellas, me dijo, creo. ¿Qué haces?, le pregunté. Espero las sombras, para ir a una fiesta, me contestó. Está bien, le repliqué, y tras mirarla detenidamente le volví a preguntar, ¿te gustan las fiestas? No, todas son iguales, dijo, pero tengo que ir, pero no por la escalera, no quiero andar más, cuesta, cuesta llegar arriba. Los ojos tristes. El cuerpo desconchado, como la escalera. Tal vez sea eso. No sé. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Un perro ladra en algún lugar. No es el mío. Hay una maceta de flores de plástico en el rellano del tercero.&lt;br /&gt;La lluvia sigue cayendo, impertérrita. Oigo su llanto cuando golpea la noche, en los adoquines de las desiertas calles. No hay silencios.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7875398290908800895?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7875398290908800895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7875398290908800895&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7875398290908800895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7875398290908800895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/11/no-hay-silencios.html' title='No hay silencios'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3838066000208830219</id><published>2010-11-01T19:22:00.001+01:00</published><updated>2010-11-01T19:24:17.707+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suicidio'/><title type='text'>Basura</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;He tenido noches muy oscuras, y muy largas y muy frías; tan frías como el suelo en el que me sentaba, en un diminuto cuartito vestidor…&lt;br /&gt;Sentada, apoyando mi cabeza sobre mis rodillas, llorando… Sosteniendo en mi mano… un arma; un arma más fría que la propia noche…&lt;br /&gt;Nunca olvidaré… su tacto, el tacto de ese arma… su tacto siempre helado.&lt;br /&gt;La acariciaba… la miraba… y pensaba… lo fácil que era apretar su gatillo… y ya… se acabó. Era demasiado fácil… Sólo había que tener un poco de valor.&lt;br /&gt;Necesitaba descansar, dejar ya de luchar… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3838066000208830219?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3838066000208830219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3838066000208830219&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3838066000208830219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3838066000208830219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/11/basura.html' title='Basura'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7119823830980684117</id><published>2010-10-25T18:34:00.002+02:00</published><updated>2010-10-25T18:57:18.687+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Locuacidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La locuacidad, unida al insano estigma de la estupidez, se ha convertido en una pandemia del mundo moderno. La vida está llena de locos del verbo, que mantienen en guetos a los dominadores de la palabra. El silencio es un delito que se castiga con el destierro.&lt;br /&gt;Amantes, como las moscas, del zumbido constante, perpetuo. Amantes, como ellas, de los cuerpos descompuestos, y también de lo extremadamente dulce. Siempre dando vueltas en torno a nada, en torno a alguien, cualquiera. Siempre en la molestia.&lt;br /&gt;La locuacidad de la nada es un valor en alza. Se ensalza a quien más habla, no a quien más sabe. Lo importante es el sonido, no la palabra.&lt;br /&gt;Mi perro, me parece que anda preguntándose por el camino al desierto, donde habita el silencio, pues mira siempre la arena con aire de nostalgia y de deseo. En este mundo de ruido ya ni las orejas levanta. Bosteza y mira. No hay palabra. Algún día dejarán estos de mirar, y entonces…, creo que piensa, pero no estoy seguro, pues nunca dice nada, y además es un iconoclasta.&lt;br /&gt;Empiezo a notar la meticulosidad del&lt;/span&gt; tiempo, y la frugalidad del espacio. Al menos no soy alopécico, me digo, aunque no sé qué tiene que ver esto con el resto.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7119823830980684117?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7119823830980684117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7119823830980684117&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7119823830980684117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7119823830980684117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/10/locuacidad.html' title='Locuacidad'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-9114041192344649663</id><published>2010-10-19T00:19:00.002+02:00</published><updated>2010-10-19T11:39:04.585+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Tempus...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TLzLwCc412I/AAAAAAAAA7w/kJllm2rzZfU/s1600/tempus.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5529518468656322402" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TLzLwCc412I/AAAAAAAAA7w/kJllm2rzZfU/s320/tempus.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Vivo en la ciudad de los nombres perdidos, el lugar de los perros, de los ciegos y de los tullidos, en los confines de la luz, donde está el límite de las palabras; pero mi perro es un iconoclasta sentado en la sala de espera de este hospital lleno de augures de los tiempos modernos, incapaces de ver más allá de las entrañas pútridas de las aves muertas, que miran con sus ojos velados…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-9114041192344649663?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/9114041192344649663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=9114041192344649663&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/9114041192344649663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/9114041192344649663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/10/tempus.html' title='Tempus...'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TLzLwCc412I/AAAAAAAAA7w/kJllm2rzZfU/s72-c/tempus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-215164848293012866</id><published>2010-10-14T23:07:00.001+02:00</published><updated>2010-10-14T23:09:09.445+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>El día de año nuevo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Bajo este cielo de rojo sangre hoy es el día de año nuevo, cuando el camino cambia, ahogados los deseos de las noches en charcos de lodo azucarado. Todos los días deberían ser días de año nuevo. Espero que sigáis todos vivos, si es que estáis vivos y no estoy ciego. Espero que sigas viva y que no sigas utilizando esas pastillas placebo para seguir viviendo. Sopla un viento de poniente. Me abrigo. Miro alrededor de los colores y los sitios por los que me muevo. No estoy sedado. Hay un andamio que cubre un edificio semiderruido. La nevada no ha dejado testigos sobre el adoquinado, sólo algún mendigo que merodea, a hurtadillas, aterido, con las manos en los bolsillos de un abrigo de hace cien años, por los alrededores de un hipermercado, en espera de los restos de algo; con un brik en la mano y un cigarrillo, apagado, que le pende de los labios. No sabe que es el día de año nuevo. Un niño corre sin sentido a ninguna parte. En una esquina orín y los restos de vómitos, dos preservativos usados, y un anillo pisado. Es día de año nuevo. Nada ha cambiado. Espero que sigáis vivos. Espero que no hayas muerto, y que el placebo siga siendo el abrigo en cada uno de estos días de este año, de esta vida. Quizá estéis ya muertos. Quizá lo estemos todos. Quizá sueño que hoy es el día de año nuevo. Necesito un cuadernillo de solfeo para escribir una canción. Hoy es año nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-215164848293012866?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/215164848293012866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=215164848293012866&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/215164848293012866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/215164848293012866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/10/el-dia-de-ano-nuevo.html' title='El día de año nuevo'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8510729040748702197</id><published>2010-10-03T19:56:00.000+02:00</published><updated>2010-10-03T20:01:18.356+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Del lado oscuro de la luna. IV</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Comenzó a respirar más lento, más largo. Cerró los ojos. Relajó todos y cada uno de los músculos. Se concentró en la respiración para olvidarse de todo lo demás. Ésta era cada vez más pausada. Había momentos, incluso, en los que ni exhalaba ni inhalaba. Ya no pensaba, ni sentía. Estaba vacío. No estaba.&lt;br /&gt;Las palabras de la canción lo llenaban todo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;...it´s who you know&lt;br /&gt;Machine gun blues, her vacant rush is so steel&lt;br /&gt;I´m unaware, lost inside your visions&lt;br /&gt;I got mine too over, i got mine and i got you&lt;br /&gt;Cause i know you, you¨re love&lt;br /&gt;It´s what you wanted to see, it´s who you&lt;br /&gt;wanted to be...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Habían pasado varios minutos desde que se tumbara cuando, repentinamente, abrió los ojos, casi con violencia. No había expresión alguna en ellos. Mientras, el resto de su cuerpo se mantenía inerte. Parecía como si...&lt;br /&gt;Se quitó la túnica, sacándola por la cabeza absolutamente rasurada. Estaba completamente desnudo, sin mácula de pilosidad en todo su cuerpo, incluso las cejas y las pestañas habían sido desprovistas de todos sus pelos. La piel blanca, casi lechosa, de días y días sin recibir la luz del sol (pues sólo salía de noche y esto en contadas ocasiones y por pura necesidad), parecía refulgir en aquella semioscuridad, partida por los rayos de sol que se filtraban por la persiana. La dobló y, con sumo cuidado, la dejó en una mesa rectangular cubierta con una tela de terciopelo, color burdeos, que caía derramándose hasta el suelo.&lt;br /&gt;Los instrumentos de percusión se habían adueñado del ambiente que a base de ritmos casi monocordes producían una cadencia de la que era difícil sustraerse. La voz aguda de Corgan se había hecho casi estridente, convirtiéndose casi en un gemido.&lt;br /&gt;Podía sentir el dolor a través de aquella voz. ¿Lo sentiría ella? Se preguntó. No, seguro que confundía el dolor de los demás con su propio dolor. Necedad humana. ¿Qué sabe ella del dolor? Se respondió.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8510729040748702197?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8510729040748702197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8510729040748702197&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8510729040748702197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8510729040748702197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/10/del-lado-oscuro-de-la-luna-iv.html' title='Del lado oscuro de la luna. IV'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7905789381697047000</id><published>2010-09-26T18:49:00.002+02:00</published><updated>2010-09-26T18:56:53.471+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Del lado oscuro de la luna. III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Movió levemente la cabeza, como siguiendo las líneas de pequeños círculos imaginarios dibujados en el aire. Con los ojos entrecerrados se paró frente al mueble de discos compactos, una especie de serpiente metálica que surgía del suelo elevándose sinuosamente, casi con voluptuosidad. Alargó la mano y cogió uno. Abrió la caja, puso el dedo pulgar en el orificio central mientras el corazón rozaba, con un ligero toque, el extremo, al tiempo que el resto de los dedos quedaban suspendidos en el aire, extendidos, formando un escorzo con los otros dos, como la mano de una bailaora en trance. Tras un breve momento sacó el disco, con delicadeza, casi con... amor. Extendió la mano libre y pulsó el botón de &lt;em&gt;power&lt;/em&gt; del equipo de música. Al instante, un sinnúmero de luces comenzó a parpadear. Apretó otro botón y el expulsor del lector de discos salió con un leve chirrido. Introdujo el compacto, pulsó de nuevo el botón y observó como el disco desaparecía ante sus ojos. Desvió la mirada hacia la derecha del aparato, sin brusquedad, paseándola por todo él y, alargando la mano, apretó rápidamente el selector de canciones. De repente el sonido invadió el mundo, su mundo, su principio y su final, su todo y su nada, su universo y su yo. Las notas que surgían reforzaron o matizaron el ambiente preexistente, se podía decir que, incluso, crearon una nueva atmósfera.&lt;br /&gt;Aquellos sonidos, de graves llevados al extremo, de guitarras, surgiendo alternativamente por cada uno de los cuatro altavoces que pendían del techo en cada una de las esquinas; del bajo y de la batería repitiendo sin cesar el mismo ritmo, y la voz, la voz sugerente y cautivadora y envolvente de Billi Corgan, equidistante de todos los tonos y de ninguno, llenaron el espacio.&lt;br /&gt;Su cuerpo se sacudió. Como poseído por la música se giró despacio, paseando los ojos por su entorno. Intentaba captar todos y cada uno de los detalles de aquel ambiente. Aspiró cada uno de los matices que emanaban de las esencias del pebetero. Absorbió, si eso era posible, por sus retinas, todas las tonalidades de la luz y de las sombras, los colores sutilmente modificados por los rayos del sol, las partículas de polvo en suspensión, las espirales de humo derramadas. Se fundió con los contornos de los muebles en la penumbra, con las proyecciones de las figuras, con los colores transformados de los tapices y del terciopelo que cubría la mesa...&lt;br /&gt;Extendió los brazos, con la palma de la mano derecha hacia arriba, con la palma de la mano izquierda hacia abajo, como un derviche y, como ellos, giró, atrapando, mientras lo hacía, los sonidos dentro de la espiral del laberinto de sus oídos.&lt;br /&gt;Lentamente paró, mientras en su mente se repetían las frases de la canción que se oía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;... ten times removed&lt;br /&gt;i forget about where it all began&lt;br /&gt;bastard son of a bastard son of&lt;br /&gt;a wild eyed child of the sun&lt;br /&gt;and right as rain,&lt;br /&gt;i´m not the same but&lt;br /&gt;i feel the same, i feel nothing&lt;br /&gt;holding back the fool again&lt;br /&gt;holding back the fool pretends&lt;br /&gt;i forget to forget nothing&lt;br /&gt;is important...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No conseguía recordar la frase. ¿Cómo era?, se preguntó. No podía continuar sin ella. No podía romper la armonía del todo. Tenía que buscar en su interior, porque estaba allí, de eso estaba seguro.&lt;br /&gt;Lánguidamente se tumbó junto a ella, extendió los brazos y posó las palmas de las manos en el suelo. Abriría su mente, abriría todos y cada uno de los poros de su piel, abriría todos los orificios, abriría su cuerpo, entero, y dejaría que la esencia de la vida le penetrara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7905789381697047000?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7905789381697047000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7905789381697047000&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7905789381697047000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7905789381697047000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/09/del-lado-oscuro-de-la-luna-iii.html' title='Del lado oscuro de la luna. III'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8994264089646570635</id><published>2010-09-20T20:17:00.001+02:00</published><updated>2010-09-20T20:18:53.597+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Del lado oscuro de la luna. II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Era un drogadicto de ambientes...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Comprendía a aquellos asesinos americanos que mataban en nombre de Dios. ¡Hermosa locura! Pensaba. Los comprendía porque a él, que era fruto tardío del “68”, el efecto que éste produjo sobre su educación católica se tradujo en una melancolía imposible de amortiguar tras la desaparición de Dios, de su Dios.&lt;br /&gt;Se incorporó levemente, levantó la cabeza y dejó vagar la mirada. Siempre necesitó la belleza, pensó, para poder seguir respirando, o para ser más exactos, rectificó, siempre necesitó de lo sublime, también de la belleza, pero sobre todo de lo sublime, más aún en lo tocante a los asuntos del espíritu. Pero era una necesidad conceptual y por tanto no necesariamente visual, porque los sujetos dominados por la melancolía, como había leído en alguna parte, estaban especialmente inclinados a la contemplación de lo sublime, entre otras cosas porque esto mitigaba de alguna manera la melancolía que les posee. Y eso era cierto para él.&lt;br /&gt;La luz del sol entraba por las rendijas de la persiana, totalmente bajada, formando un ángulo de cuarenta y cinco grados, como si un centenar de soles diminutos iluminaran tenuemente la habitación. Los rayos tamizaban las volutas de un humo verde azulado que surgían del pebetero dorado que había en una de las esquinas de la habitación, donde una mezcla de incienso, mirra y otras esencias aromáticas, se quemaba con lentitud, esparciendo un olor desasosegante por el espacio.&lt;br /&gt;¿Cómo era aquello? Se preguntó, mientras se pasaba el dorso de la mano por la frente, como si con aquel movimiento pudiera eliminar esa especie de velo que le impedía recordar.&lt;br /&gt;Dejó la maquinilla de afeitar en la bandeja que había en el suelo. Encendió el aspirador de pilas y se lo pasó por ambas manos. Con una pulcritud extrema pasó la boca por el dorso, por las palmas, a lo largo de los dedos y entre ellos; primero de la mano izquierda, luego de la derecha. Cuando terminó, apagó el aparato y lo dejó también en la bandeja, al lado de la maquinilla. Se levantó sin rapidez, incluso con parsimonia.&lt;br /&gt;Que importantes son las formas, pensó, todo debe hacerse con armonía, sin romper el ambiente, integrándose en él, formando un todo con él. ¡Pureza! Esa era la palabra. La levedad de la mariposa al desplazarse. Pureza...&lt;br /&gt;Pasó a través de los rayos de luz y el humo le siguió creando formas, apariencias sutiles.&lt;br /&gt;Para él, ningún movimiento, ninguna palabra, ningún acto carecía de sentido. Todo se hacía con un propósito. Pero si importante era éste, más, si cabe, lo era la forma de llegar a él, de ahí la importancia de los gestos, de ahí la importancia de las formas. Toda obra de arte es bella en cuanto lo es en su totalidad, por el orden armonioso de sus elementos, ordo partium in toto. Pero si uno solo de ellos no lo era rompía con la armonía, quebraba el todo y, por tanto, ya no era bella. Incluso, pensaba, no podía haber belleza en la creación si la forma en que se realizaba, los gestos que se producían, el lugar donde se llevaba a cabo, en suma, el ambiente, no era bello. Por eso había creado su &lt;em&gt;santa santorum&lt;/em&gt; de la belleza, y en él se encontraba, en el centro del útero materno y en contacto con la tierra, la Madre Tierra. Él había creado el ambiente ideal, donde el vacío no existía ni tan siquiera en la atmósfera, rota por la luz, por el humo, por el sonido...&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8994264089646570635?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8994264089646570635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8994264089646570635&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8994264089646570635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8994264089646570635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/09/del-lado-oscuro-de-la-luna-ii.html' title='Del lado oscuro de la luna. II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8832087386707442570</id><published>2010-09-16T23:40:00.001+02:00</published><updated>2010-09-17T00:07:19.369+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Del lado oscuro de la luna. I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;El vacío de los sueños siempre lleva a un sueño vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentía el rumor inmundo de los cuervos, al anidar por la noche en el centenario nogal que había en el segundo patio, como un martilleo constante que le taladraba los oídos. Castigado en la oscura cuadra, anegado en lágrimas por el terror que se escondía tras la puerta interior, donde su padre le había dicho que, más allá, habitaban los demonios. Cuatro años, y ya el sufrimiento atroz de estar donde estaba, pero sobre todo, el sufrimiento por el daño inflingido a sus padres, por la carga que habían de soportar por su presencia, y que ni tan siquiera los violentos correazos, con que hasta aquella cárcel demoníaca le había llevado su progenitor, podían mitigar.&lt;br /&gt;¡Dios, cuánto dolor por cuanta infamia! Jamás podría ser perdonado. Jamás podría ser amado, jamás podría ser salvo. Jamás podría alcanzar la felicidad, ni en este mundo ni el venidero. Jamás. Y las lágrimas le corrían por las infantiles mejillas como un río sin fin y sin destino. Y no había nadie. Nunca había nadie. Sólo la noche, que le acogía en sus dulces brazos, como una muerte amable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8832087386707442570?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8832087386707442570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8832087386707442570&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8832087386707442570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8832087386707442570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/09/del-lado-ocuro-de-la-luna-i.html' title='Del lado oscuro de la luna. I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7261321010572757958</id><published>2010-09-14T02:10:00.002+02:00</published><updated>2010-09-14T08:03:26.943+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Ruidos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Es como ser mudo y susurrar palabras en la noche. No hay quien te oiga, nadie te escucha. Es inútil. Sordos en un mundo de ruidos, de ruidos que no dicen nada, de ruidos que dañan, pero con los que la estupidez humana baila. El “hombre nada” siempre lo es, a veces no lo ves, se oculta, se tapa, pero siempre reaparece.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Tal vez somos incapaces de adaptarnos a nuestras deformaciones. Y, por lo tanto, posiblemente no podamos aceptar el dolor y el sufrimiento que provocan. Pero lo que no estoy dispuesto es adaptarme a las deformaciones de los demás.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7261321010572757958?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7261321010572757958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7261321010572757958&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7261321010572757958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7261321010572757958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/09/ruidos.html' title='Ruidos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3980814853809691366</id><published>2010-09-12T20:15:00.002+02:00</published><updated>2010-09-12T20:18:58.917+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>No sabía</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Con la última sonrisa notó su mueca, y oyó un golpe seco, y como un desgarro sintió sus alas rotas. Ya no hay poesía, sólo tristeza.&lt;br /&gt;Iba y venía sin saber a qué o a quién culpar, con una ceguera de siglos y el alma pesada, muerta, perdida.&lt;br /&gt;Idas y venidas sin "adondes", a cualquier lugar. Palabras y palabras, sin sentido, por justificar. Ahora sí, ahora no. Tú sí, tú no, él sí, él no, ellos sí, ellos no. Yo. ¿Soy? Lo sé, pero no lo sé. Me invento, me visto, me tapo. ¿Quién soy? Siempre dándose vueltas, convertidas en revueltas en una espiral sin fin, sin sentido, sin final.&lt;br /&gt;No sabía, en la pérdida, que toda su vida sería, ya, sólo una triste y pálida mueca del respirar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3980814853809691366?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3980814853809691366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3980814853809691366&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3980814853809691366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3980814853809691366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/09/no-sabia.html' title='No sabía'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3854008285953856738</id><published>2010-09-07T16:22:00.001+02:00</published><updated>2010-09-07T16:23:46.218+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Ángel "El cojo".</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Era aquel un personaje espectral. Parecía surgido de las mismas entrañas del Averno. Todas las partes de su cuerpo, que la ropa dejaba al descubierto, eran pústulas abiertas...&lt;br /&gt;Ángel, el cojo, llevaba con cierta gracia el Misalito Regina, libro de reflexión con tapas de nácar blancas. Lo portaba en una mano a modo de hisopo, mientras con la otra cogía el aparato ortopédico que le permitía el desplazamiento, haciendo las veces de tercera pierna incorporada al juego con el que nació. Lo usaba porque la pierna que iba en el lado de aquella especie de prótesis, colgaba como un badajo, inerte, a unos veinte centímetros del suelo, especie de balancín siniestro, que lo mismo apuntaba a la diestra que a la siniestra.&lt;br /&gt;Después he sabido que se dedicó a rufián, regentando un lupanar... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3854008285953856738?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3854008285953856738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3854008285953856738&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3854008285953856738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3854008285953856738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/09/angel-el-cojo.html' title='Ángel &quot;El cojo&quot;.'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-470842370908725677</id><published>2010-08-30T22:18:00.002+02:00</published><updated>2010-08-30T22:22:58.470+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>¡No hay mosquitos en Cuba! Final</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Nada. El silencio es atroz. Un silencio que todo lo llena, que todo lo cubre, como la mortaja de un difunto. Nada. Hace dos días me desperté como echando en falta algo. Cuando miré hacia la cama de al lado, su ocupante no estaba. Evidentemente no se había marchado por su propio pie. No creo que pudiese, ni en sus mejores sueños, andar en busca de sus mosquitos, si es que alguna vez los había buscado. Se lo habían llevado, no hay duda, ¿pero a dónde? No sé por qué estaba aquí ni por qué gritaba. No sé por qué estoy aquí, o sí, pero no por qué me encuentro postrado tantos días sin poder apenas moverme, cuando ingresé por una simple operación epitelial de mi órgano sexual. No sé por qué nadie habla. No sé por qué hace dos días que no veo a nadie. No sé nada. He gritado, pero creo que nadie me oye. Y grito, lo sé, pero nadie me oye. Quizá sólo sea producto de mi imaginación. Sé que grito, pero creo que no sale sonido alguno de mi garganta. Ya no sé si es una pesadilla o una burla de mi mente. He llegado a preguntarme, tal es ya la idiotez a la que puedo llegar, si no será uno de esos &lt;em&gt;reality shows&lt;/em&gt;. Se puede ser más estúpido, me respondo inmediatamente. Pero qué quieres, en este estado, en este mundo blanco de silencio en el que me encuentro. Hasta echo de menos los gritos paroxísticos sobre los mosquitos. Hasta tal punto que es difícil de imaginar. Añoro aquellos días de despertares sobresaltados, de sustos de muerte. Añoro el sonido de las palabras, el saber que a mi lado, en otro lecho, había una presencia, que solía hacer acto de presencia en contadas ocasiones y para llevarme a la locura, bien es cierto, pero un presencia al fin y al cabo, alguien. Bendita locura, me digo. Silencio. Aterrador silencio.&lt;br /&gt;Esta mañana, al despertarme, seguía el silencio. No hay mosquitos en Cuba, he susurrado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Al lado de mi cama, sobre la mesilla donde dejan la comida, he visto que, en su lugar, había un sobre con el sello del hospital. No sé cuándo lo dejaron. He logrado leer mi nombre, en mayúsculas y, debajo, en letras rojas, en minúsculas, y con esa maldita letra que suelen tener los médicos, algunas palabras, de las que sólo he entendido, “final”, “últimas”, y “urgente”. No he logrado desentrañar el resto, por lo que no sé qué dice en su conjunto. Le he dado vueltas, pero nada. ¿Y en su interior? ¿Qué habrá en su interior? Esta tensión va a acabar conmigo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-470842370908725677?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/470842370908725677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=470842370908725677&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/470842370908725677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/470842370908725677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/08/no-hay-mosquitos-en-cuba-final.html' title='¡No hay mosquitos en Cuba! Final'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-64440316458455750</id><published>2010-08-20T02:02:00.001+02:00</published><updated>2010-08-20T02:10:57.982+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>¡No hay mosquitos en Cuba! III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;¿A dónde van los pájaros cuando las estrellas dejan de brillar en la noche? Siempre me hago esa pregunta en mis sueños, desde que estoy aquí; y no encuentro respuesta. Me despierto empapado por un sudor frío que parece surgido de dentro. Mis sueños son fríos, y acres. Hay cápsulas de metal traslúcido pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco, vacío, asimétrico -como si algo hubiese salido mal-, sin hojas, yermo; plantado en medio de la nada, una nada entre gris y ocre, eterna. Las cápsulas tienen, en su interior, insectos deformes.&lt;br /&gt;Conté el sueño al médico y a la enfermera. Se limitan a mirarme, de hito en hito. No sé si me escuchan o no. Comienzo a pensar que no. Tal vez ni tan siquiera me oyen. Tal vez no puedo hablar y todo es parte de un sueño, o de ese sueño. Es como si un pintor hubiera pintado un cuadro dentro del cuadro, un metacuadro.&lt;br /&gt;Le he dado vueltas. He tratado de interpretarlo, buscar su raíz, su origen. Siempre pensé, antaño, que hay personas así, muchas, que permanecen encerradas por su apariencia.&lt;br /&gt;Huele a plátano. A veces ponen plátano de postre. Me recuerda mi infancia. El olor, al pelarlo, me lleva a aquellos años, a un salón en penumbra, amplio, fresco, en el silencio de los veranos andaluces a la hora de la siesta; todo el mundo durmiendo; el sonido impertérrito de las cigarras, afuera; las cortinas moviéndose lentas con el aire que entra por los balcones entreabiertos, entre las rejas. A veces mi madre se levantaba, cuando no podía dormir por el calor, y ponía un disco de Brahms, una sinfonía. La miraba mirar el aire, como si pudiese, ella, ver la música. Siempre pensé que podía, que tenía esa capacidad. Movía las manos dirigiendo una orquesta invisible. Aquel era un acto puro, filosófico, casi esotérico. Yo me quedaba quieto, sentado en la silla de ratán, en un rincón, extasiado, con el plátano en las manos. Y el olor se unía a los sonidos que surgían de aquello, como si se estuviese construyendo un edificio mágico, hermoso y eterno; una sinfonía como quizá sólo Beethoven. Al terminar, ella se iba, y yo acababa mi plátano. No me veía. Nunca me veía.&lt;br /&gt;A Jerjes también le gustaban los plátanos. Cuando vio uno, por primera vez, quedó tan arrobado, tan deslumbrado, que ordenó que todas sus concubinas colgasen sus joyas en las ramas de aquel árbol.&lt;br /&gt;¡Qué poder tienen los plátanos! En mí, al menos, y en Jerjes, claro.&lt;br /&gt;Tal vez vayan al árbol de mis sueños, los pájaros. No lo sé, no los he visto en él, pero tal vez vayan allí, después, si logro terminar el sueño.&lt;br /&gt;Anoche –aunque nunca sé si es de noche o de día, porque no hay ventanas; lo deduzco porque apagan las luces, nada más- tuve otro sueño, además del de los pájaros. Pero no lo recuerdo muy bien, no recuerdo si es que soñé que miraba unos pechos o que yo tenía pechos. Me despertó el grito de siempre, ese maníaco obsesivo y sus dichosos mosquitos. Le grité: ¿Tú sabes dónde coño van los pájaros? ¿Eh? No me contestó. Fuera de mí le volví a increpar que se callara y me dejase en paz, de una vez, con los mosquitos de los cojones. Y es que ni siquiera se puede soñar tranquilo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-64440316458455750?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/64440316458455750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=64440316458455750&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/64440316458455750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/64440316458455750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/08/no-hay-mosquitos-en-cuba-iii.html' title='¡No hay mosquitos en Cuba! III'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7376645611650188090</id><published>2010-08-15T00:43:00.004+02:00</published><updated>2010-08-15T00:57:30.563+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Ahora</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TGcesn7CN4I/AAAAAAAAA6Y/VVbFoM9JTkc/s1600/nadie.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 317px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505402821463390082" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TGcesn7CN4I/AAAAAAAAA6Y/VVbFoM9JTkc/s320/nadie.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Me llamo nadie. El sol brilla con fuerza, arriba. Casi quema. Perdí la dulzura en medio de algo, del camino, en las súplicas, entre la verdad de los números, de las voces, y firmé todo, sin deber hacerlo. Pero ahora callo. Hazlo, me digo. Ahora sonrío. Ya veo, huelo y siento, saboreo.&lt;br /&gt;Pedí por favor, y su consecuencia fue un número impar. Conté cuentos alrededor de todo. Ahora, levántate, me dije. Lo hago. Deslizo por el cielo, pero callo. Tal vez los antiguos, tal vez el universo. Yo puedo ser, llorar, ver, y evitar los accidentes. Todo es real, ahora, para mí.&lt;br /&gt;Hay de todo y de nada, ahora. Grito, sé tú mismo. Basta de control. La verdad, sólo la verdad. El resto no merece la pena. Los demás… entrad dentro, desentrañad el nudo, si podéis, si queréis, aunque dudo que lo intentéis.&lt;br /&gt;Conduje durante horas en busca de nombres que no dicen nada, y siempre lo hice por los alrededores del universo. Y caí, en silencio. Pero el centro queda lejos, lejos de todo, de la verdad y la vida. En él está el sonido, donde hay que ir. Yo voy ahí, lo he oído. Estoy harto de controles.&lt;br /&gt;Vosotros, que estás ahí, en la nada, callad. Yo iré. Aunque me llame nadie. Ahora sé el nombre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Ua vez escribió un poeta: "&lt;em&gt;Cuando hables de mí, que sé que lo harás, como lo has hecho ya, hazlo apenas, y sé amable, sé conmigo, sé benévola&lt;/em&gt;." Silencio, el sonido de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7376645611650188090?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7376645611650188090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7376645611650188090&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7376645611650188090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7376645611650188090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/08/ahora.html' title='Ahora'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TGcesn7CN4I/AAAAAAAAA6Y/VVbFoM9JTkc/s72-c/nadie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-99986450816091383</id><published>2010-08-01T19:54:00.002+02:00</published><updated>2010-08-01T20:02:21.335+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>¡No hay mosquitos en Cuba! II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y así día tras día desde que ingresé para que me operasen de una simple fimosis. Una nimiedad. Pero a mí edad, qué cosas. ¿A quién se le ocurre? Con treinta y cinco años y operarse de fimosis. Si es que… Cualquiera pensará que soy virgen, pero no, no lo soy, y quiero hacer hincapié en ello, no soy virgen, que quede claro, no soy un conquistador nato, pero no soy virgen. Lo llevé todo muy en secreto, y es lógico, no iba a ir contando por ahí a todo titirimundi lo de la fimosis, y menos a mis amigos -conociéndolos como los conozco-. Sería el hazmerreír del grupo. Y de ahí a empezar a elucubrar sobre mis inclinaciones sexuales, o la ausencia de relaciones, que es lo que pensarían todos, habría un paso. Y si hubiera dicho la verdad, peor, porque, ¿quién podría creer que es debido a una necrosis epitelial provocada por un hongo? ¿Qué pensaría todo el común? No quiero ni ponerme a imaginar al respecto. Me pongo rojo y todo de pensarlo. Y es que aquí cobra vida la frase, y de una forma literal, de que se me iba a caer la picha a trozos. Cuando me lo dijo el urólogo no podía dar crédito. Se te ha muerto la piel, me dijo. Coño, pensé, cómo va a ser eso posible. Me lo dijo mirándome el aparato, desde la distancia, mientras yo lo sostenía -el aparato- con mis dedos, en una posición un poco incómoda, de pie ante él, con los pantalones por los tobillos, calzoncillos incluidos, mientras miraba a uno, el urólogo, y otra, la picha. Pasé de la cara de sorpresa a la de alucinación, para terminar en la de temor. Le miré con lástima, a ella también, que tantas satisfacciones me había dado, no como él, que para lo poco que le conocía y ya me había dado un disgusto. Hay que cortar, me dijo. Casi me da un vahído. Joder, es que esas cosas hay que decirlas suavemente y con delicadeza, preparando el terreno, porque uno piensa que te la van a cercenar entera y ahí mismo, en ese mismo instante. Y soy un hombre, carajo. Ya te ves como un &lt;em&gt;castratti&lt;/em&gt;. Una lágrima me escurrió mientras le miraba, ahí, con mi arte entre los dedos…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;¡No hay mosquitos en Cuba! Otra vez. No gano para sustos, joder. Erre que erre, sin conmiseración alguna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-99986450816091383?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/99986450816091383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=99986450816091383&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/99986450816091383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/99986450816091383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/08/no-hay-mosquitos-en-cuba-ii.html' title='¡No hay mosquitos en Cuba! II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8082290461620454495</id><published>2010-07-30T00:05:00.002+02:00</published><updated>2010-07-30T00:09:11.373+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>¡No hay mosquitos en Cuba! I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Algo breve y ligero para este entreacto entre viaje y viaje.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No hay mosquitos en Cuba! Así, todos los santos días, una y otra vez y otra vez más. Me sobresalta el cuerpo que yace al lado de mi cama, en la otra cama de este horrible hospital en el que me encuentro. No sé si llevará razón o no el hombre -porque es un hombre el que ocupa ese cuerpo, o eso parece, pues sólo puedo atisbarlo de reojo y con dificultad-, no lo sé. No sé si hay mosquitos en Cuba, no lo sé, ya que no he estado nunca en la isla y tampoco me había planteado nunca el hecho, de ahí mi falta de información. Nunca entré en Google ni en enciclopedia alguna, en busca de si hay mosquitos o no en Cuba. Y no es que no me atraigan los temas del Caribe, ni de su perla en particular, ni que no esté interesado en la entomología, ni en ese insecto de forma individual, simplemente es que jamás pensé en ese hecho, por inusual tal vez, dada mi lejanía del lugar, y que a mí, particularmente, lo que me interesa son las rocas, pues soy geólogo. Además, ¿a quién coño se le ha pasado por la cabeza, alguna vez, si hay mosquitos o no en Cuba? ¿Quién se lo ha planteado alguna vez que no haya pensado en ir de vacaciones a Cuba, o a vivir allí? Y él erre que erre. No tiene límites. ¡No hay mosquitos en Cuba! Así, con su voz estentórea, sin miramiento alguno, sin avisar. Si al menos tuviera la decencia de avisar de alguna forma. No sé, un leve movimiento en la cama, un suave pestañeo, un ligero carraspear. Pero no. Nada de nada. Es como si estuviese en coma profundo, con los ojos en el techo de la habitación, siempre abiertos -o eso me parece-, y de vez en cuando despertase para soltar la frase. ¡No hay mosquitos en Cuba! Joder, el corazón se me va a parar en cualquier momento. Y no tiene una pauta fija, en cuanto al tiempo, me refiero, para que pueda estar al tanto y prevenido. ¡Qué desastre! Me dan ganas de contestarle, con acento cubano incluido: ¡Y a mí qué coño me importa, “mhijo”! ¿O eso de “mhijo” lo dicen los canarios? También he pensado en taparle la boca y la nariz, y que duerma el sueño de los justos (de los injustos en este caso), pero sería excesivo por tan sólo una frase. Me pregunto qué habrá tras ella. Debe ser algo terrible. Estás aquí, yacente, en la cama, sin decir ni mu (es un decir, porque mu es verdad que no dice, pero la frase parece ser el aviso del principio del Apocalipsis), y sueltas esa frase, así, a voz en grito, repetidamente, sin más, y sin menos, claro; y ya está, sólo eso. Debe esconder algo tremendo, oscuro, terrible y mefítico. Porque esto es un sanatorio para desequilibrados, o eso creo, si no de qué. La verdad es que no estoy seguro. Ni yo sé muy bien porqué estoy aquí, de ahí que piense que lo es, pues en caso contrario ¿qué hago aquí yo con este sujeto a mi lado? Sólo veo a una enfermera, tres veces al día,, que me toma la tensión, me pone un termómetro en la boca, y anota los datos en la hoja que hay a los pies de la cama; deja una bandeja de comida y la recoge una hora después; hace lo propio con el de los mosquitos cubanos y ya no se le vuelve a ver el pelo. También entra un médico, una vez cada día. Me mira los ojos con un lápiz de luz, me destapa, mira mis partes pudendas, mueve negativamente la cabeza mientras me mira a los ojos y se larga. Nunca me dice nada, como la enfermera. Tampoco yo le pregunto. Quizá sea un mundo de mudos –salvo el de los mosquitos, eso está claro-. A éste lo ignora. Tal vez sepa ya todo lo que hay que saber sobre los mosquitos cubanos, o tal vez no tenga solución, o no tiene partes pudendas porque se las han amputado. No tengo ni la más remota idea. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8082290461620454495?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8082290461620454495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8082290461620454495&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8082290461620454495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8082290461620454495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/07/no-hay-mosquitos-en-cuba.html' title='¡No hay mosquitos en Cuba! I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3788877621166443302</id><published>2010-07-12T21:03:00.006+02:00</published><updated>2010-07-13T02:02:04.509+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritores'/><title type='text'>Revista Mas Literatura, nº3; y hasta la vista.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Ya está en la calle, es un decir, el número tres de la revista Mas Literatura, en descarga libre, en papel y en su versión virtual. Espero que sea del agrado de todos aquellos que se acerquen a ella de una manera u otra. El posible placer que se pueda obtener, al leer alguno de sus elementos, será suficiente para satisfacer a todos los que hemos participado en ella.&lt;br /&gt;Aquí dejo los accesos directos a cada uno de sus formatos:&lt;br /&gt;Descarga gratuita: http://www.bubok.es/libro/detalles/186026/Mas-Literatura--n-3--Julio-20&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;10--Formato-Ebook&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Versión virual: http://issuu.com/masliteratura/docs/revista-julio2010&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Versión impresa: http://www.bubok.com/libros/176301/Mas-Literatura--n-3--Julio-2010&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Y ya, ahora, me voy de vacaciones, a viajar casi sin rumbo, sólo con fecha de salida y de vuelta. Aquí dejo algo, en palabras, para despedir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;De espaldas siempre, materializando el paso del tiempo y la compleja tarea de rememoración. Perdemos, con metros metálicos en las manos, midiendo espacios vacíos, señales de circulación con extrañas palabras, extraños símbolos, en lugares sin sentido. Debemos esculpir la vida, no gritarle ni increparle. Debemos sacar de la vida la palabra, aunque se obstine en su mudez, aunque sólo nos muestre su cara. Insistamos, seamos escultores de la vida. Imitemos al Divino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3788877621166443302?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3788877621166443302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3788877621166443302&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3788877621166443302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3788877621166443302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/07/revista-mas-literatura-n3-y-hasta-la.html' title='Revista Mas Literatura, nº3; y hasta la vista.'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2889970957466766572</id><published>2010-07-08T23:56:00.001+02:00</published><updated>2010-08-01T19:54:54.622+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Bajo la sombra del sauce ciego. III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Cogí la botella de la coctelera. Cuando me dispuse a servirme la absenta en el vaso, se levantó, tan repentinamente que me asusté. Se rió de aquella forma tan suya, tan agradable, con aquel sonido tan sensual, al tiempo que cerraba casi en su totalidad aquellos ojos grises, de un gris tan profundo como las tardes lluviosas de los países boreales. Me indicó con gestos que esperase. Entró en la casa para reaparecer enseguida con una botella de vodka que balanceó ante mis ojos. Sonrió. La metió en el bolso que le había comprado. Me cogió de la mano y me dijo, deduje, en su idioma, que nos fuéramos. Paseamos hasta la playa. La oscuridad de la noche se había asentado. El rumor de las olas era muy nítido cuando lamía, suavemente, la orilla. Una pareja se besaba, al abrigo de la oscuridad, sentados en la arena, a la manera india, uno enfrente de otro. Iwana me miró con ternura. Nos sentamos alejados de ellos, frente al mar. Sacó la botella de vodka y la abrió. La levantó hacia la luna, que iluminaba el agua, en naranja y argenta. Le dio un trago y me besó en la boca, introduciendo el líquido en la mía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2889970957466766572?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2889970957466766572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2889970957466766572&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2889970957466766572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2889970957466766572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/07/bajo-la-sombra-delsauce-ciego-iii.html' title='Bajo la sombra del sauce ciego. III'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-856067471889699358</id><published>2010-07-05T21:38:00.002+02:00</published><updated>2010-07-06T00:50:03.640+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Bajo la sombra del sauce ciego. II</title><content type='html'>&lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Cuando salí encontré a Iwana sentada bajo el sauce, acariciando al perro con un suave movimiento de su mano izquierda, sobre el lomo, mientras con la derecha se llevaba una fresa a la boca. Masticó con delicadeza, moviendo apenas los labios, unos labios finos y bien delineados. Me sonrió. Cogió otra fresa de la fuente de cristal azul marino que había sobre la mesa de madera de teca y me la ofreció alargando el brazo al tiempo que me sonreía. Siempre sonreía. Negué con la cabeza mientras me acercaba. Me agaché hacia ella cuando estuve a su lado y la besé en la mejilla. Me dijo algo, en su idioma, que no comprendí. Me senté junto a ella y me entretuve mirando como comía. Se rió a carcajadas y un leve hilo de color rojizo le escurrió de la boca hacia la barbilla. Se lo limpió con el dorso de la mano. Me gustaba quedarme así, mirándola mientras hacía cosas, cómo se movía al andar, cómo cortaba el aire con las manos mientras hablaba en su extraño idioma, intentando, supongo, decirme cosas, aun sabiendo que yo no la entendía en absoluto. Era todo un prodigio de gestualidad. Llevaba un pantalón mío, de lino, y una camiseta de algodón, mía también, verde oscura, con dos corazones en rosa, uno más grande que otro, y la frase “&lt;em&gt;I love your tail&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;No tenía nada. No llevaba nada cuando se sentó conmigo, aquella tarde de hacía dos semanas, en Spandau, tras separarme de Diana y Jorge por cuestiones de destino. Él quería seguir a Praga y yo no. Diana dijo que también quería ir a Praga. Llevábamos, ella y yo, todo el viaje sin apenas dirigirnos la palabra. Ambos lo habíamos utilizado como excusa para reencontrarnos, sabiendo que en realidad era la excusa para acabar con una historia que éramos incapaces de sobrellevar como la teníamos y que, sin embargo, ninguno de los dos encontraba el momento ni la situación para decidirse o para creer que era lo que debíamos hacer. Saqué un billete de tren para Munich, y como aún quedaban seis horas para su salida, decidí hacer tiempo, tras comer una salchicha en la misma estación, sentándome en una especie de cervecería que había cerca de ella. Pedí una jarra grande y abrí el libro de Murakami, Norwegian Wood, por donde lo había dejado. Ella, Iwana, estaba sentada en la mesa de al lado. Me miraba constantemente, pero no le di más importancia y me dediqué a leer mi libro. Al rato la vi delante de mí, de pie, mirándome fijamente. Le dije que no hablaba alemán, pero no contestó. Inquieto, le pregunté si hablaba inglés. Negó con la cabeza. Me dijo algo en un idioma que no conocía, tal vez ruso o polaco. Sonreía -jamás la he visto dejar de hacerlo desde que la conozco-. Le hice un gesto con la mano para que se sentara. Lo hizo. Miró el billete de tren que yo había dejado sobre la mesa. Lo hice yo también. Me sonrió. Le dije, en español, y con gestos, que me iba a Munich y que, si quería (en tono de broma), se podía venir conmigo. No debió entender el tono. Se levantó, me cogió de la mano y me indicó, con gestos, que cogiera mi bolso de viaje. Lo hice, sorprendido, y la seguí. No me soltó ni un solo instante, apretando mi mano con fuerza, como si temiese que me fuera a desasir. Me llevó a la estación. Buscó la ventanilla donde se vendían los billetes para Munich. Miró a la chica que allí había, y después a mí con cara lastimosa. Estaba absolutamente desconcertado. No sabía qué hacer. Por qué no, me dije. Estaba solo y ella también. En el peor de los casos siempre nos podíamos despedir allí, en Munich, o tal vez sólo quería que le pagara el viaje. Saqué dinero y le compré el billete.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-856067471889699358?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/856067471889699358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=856067471889699358&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/856067471889699358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/856067471889699358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/07/bajo-la-sombra-del-sauce-ciego-ii.html' title='Bajo la sombra del sauce ciego. II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1578549703159389514</id><published>2010-07-01T00:24:00.001+02:00</published><updated>2010-07-01T01:01:32.751+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Bajo la sombra del sauce ciego.I</title><content type='html'>&lt;div style="color: rgb(0, 0, 0);" align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Sobrevivo a base de absenta helada. El calor me pega a la sombra, en la que me resguardo como una culebra, aletargado, casi inerte. No se mueve ni una hoja, de un verde casi desaparecido, traslúcido. El tiempo detenido por un sol que abrasa, bajo, tan bajo que parece que en cualquier momento se vaya a caer; de un amarillo excesivo, hiriente. Todo parece muerto, la hierba, los árboles, el aire, como si todo el mundo hubiese muerto o se hubiese ido; los animales también, salvo las cigarras, impertérritas ante el infierno de calor en que vivimos, siempre cantando su sonido áspero, espeso, constante, taladrando ese aire denso, caliente y asfixiante que todo lo envuelve, como una orquesta casi monocorde, todas afinando sus instrumentos al tiempo, repitiendo una partitura de dos únicas notas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;No hay ni una sola nube que rompa el azul casi desaparecido del cielo, cautivo del amarillo intenso del sol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Me he despertado empapado en sudor. Me duele la cabeza. Absenta. Demasiada absenta para paliar el calor y esta quietud que todo lo cubre, que todo lo encierra, que oprime mi cuerpo contra el suelo y me impide cualquier actividad. Me levanto a duras penas para darme una ducha fría. Un último trago al vaso de absenta mientras observo como el sol desaparece tras las quebradas montañas en la lejanía, en la línea del horizonte. Anaranjado casi rosáceo. Las gaviotas vuelven de algún lugar de tierra adentro, formando grupos, como rosarios extendidos sobre mi cabeza, allá arriba, en la bóveda celeste, regalo de un dios adormecido. Algún vencejo cruza el cielo, con su vuelo rápido, casi en zigzag, con esa forma tan peculiar de volar, de batir las alas, y el dibujo exquisito, en su simplicidad, de su cuerpo al desplazarse, con las alas extendidas; manchas negras bajo un cielo que anochece. Uno gato atigrado se pelea con otro, negro. Se miran, se retan, corren y se enzarzan en un cuerpo a cuerpo, entre maullidos de furia y de aspereza. El negro cae a la piscina, de la que sale rápido y, perseguido por el otro, corre hacia el seto, dejando sus huellas de agua sobre las baldosas. Mi perro los mira desde la distancia, tumbado, abúlico, inerte, sobre la hierba, bajo el sauce. Parece muerto, ajeno a todo. Sólo las pupilas se mueven siguiendo el quehacer de los gatos. Es hembra pero él no lo sabe, cree que es macho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1578549703159389514?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1578549703159389514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1578549703159389514&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1578549703159389514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1578549703159389514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/07/bajo-la-sombra-del-sauce-ciegoi.html' title='Bajo la sombra del sauce ciego.I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2970120040073695967</id><published>2010-06-29T23:38:00.008+02:00</published><updated>2010-06-30T00:24:41.746+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Pareidolia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TCppG51jFsI/AAAAAAAAA5w/48t_Nw3devg/s1600/P1020582.JPG"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 320px; display: block; height: 240px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488314663229920962" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TCppG51jFsI/AAAAAAAAA5w/48t_Nw3devg/s320/P1020582.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;La fotografía es mía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;U&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;n pequeño homenaje al único cuadro de Dalí que me gusta, “La ventana”. Y sé que decir esto implica mucho, por lo que de icónico tiene Salvador Dalí, pero qué le vamos a hacer, no me gusta casi nada de lo que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt; hizo, y aún más, y más tremendo, ni cómo lo hizo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Existimos para la búsqueda, para conocernos a nosotros mismos, y ello para buscar la paz, leí en algún lado, con nosotros mismos y con los demás. Los niños ayudan, los perros también, y algunas personas, aunque pocas, muy pocas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Pero la mayoría de las veces nos creamos ilusiones que nos permiten ver formas ambiguas como figuras definidas, para engañarnos. Ciegos en un mundo de ciegos. Elegimos caminos, personas, para evitar, para seguir, tratando de encontrar las pérdidas, los ríos, las bifurcaciones, los avatares del destino, de la vida, y vemos que no es ahí, ni por ahí, o deberíamos darnos cuenta de ello, pero erramos; es la esencia humana, aunque también es humano, o debería serlo, reconocer, aprender, rectificar. Jugamos al azar, a veces, y hay cosas con las que no se debe jugar, y ello a pesar de lo atractivo del juego, del placer de hacerlo, pero hay cosas que están po encima del juego, donde hay que saber mirar y hacerlo con mucha profundidad, siendo, escuchando y escuchándonos de verdad, oliendo. No me quiero equivocar más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Una pareidolia es una interpretación arbitraria de la mente humana, producida al asociar un patrón o forma con una figura reconocible de una persona u objeto. Puede ocurrir naturalmente,  como por ejemplo ver un una nube y en ella reconocer un perro o cualquier otro animal, o puede ser inducida artificialmente, como cuando un pintor oculta en su obra alguna que otra figura, casi imperceptible, en el agua o la corteza de un árbol. Con ellas nos autoengañamos muchas veces, para seguir o para intentarlo, en vez de hacer lo que deberíamos hacer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2970120040073695967?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2970120040073695967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2970120040073695967&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2970120040073695967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2970120040073695967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/pareidolia.html' title='Pareidolia'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TCppG51jFsI/AAAAAAAAA5w/48t_Nw3devg/s72-c/P1020582.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6586029484022450234</id><published>2010-06-27T23:26:00.002+02:00</published><updated>2010-06-27T23:32:20.181+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Mis pequeña sacrificio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Qué pedazo de luna. Qué maravilla. Es de una belleza que aturde. Inmensa, eterna. Rota a veces por jirones de nubes negras. De un blanco inmaculado. Serena, tranquiliza. Es soberbia. Merece la pena pararse un momento y contemplar, deleitarse en ese espectáculo. Un momento, tan sólo un momento, y maravillarse de algo tan aparentemente simple, tan al alcance de la mano, y sin embargo tan ignorado. Pero no es de esto de lo que iba a escribir, sino de una mujer que conocí hace tiempo; y es que se me va la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CDiego%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:applybreakingrules/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:usefelayout/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:SimSun; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-alt:宋体; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;} @font-face 	{font-family:"\@SimSun"; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:SimSun;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Era una mujer impredecible, arbitraria. De esas que cuesta entender el código ético por el que se rigen, si es que lo tienen, que lo dudo, y que, caso de tenerlo, se basa en el simple y llano deseo de satisfacer los suyos, primordialmente emocionales, pero sin olvidar, momentos después, los puramente carnales. Era esa típica dama de bien, a veces, sobre todo cuando se bañaba en lágrimas, pero era puro esnobismo, o deseo de llamar la atención, de enganchar mediante los sentimientos. Teatralidad sin más. Al igual que su adicción a jugar a los Reyes Magos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Era el tipo de mujer más autodestructivo con que me he tropezado. Y lo malo no era su destrucción, que sólo repercutía en ella, sino que arrastraba, con ella, a todos los que podía consigo, destruyendo a todo aquel que se le arrimaba. No sabía de soledad, a pesar de que siempre estaba sola. Pero buscaba como un vampiro, para dormitar en el ataúd que era su alma, regodeándose con la sangre que había sorbido.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Y en tensión era un infierno, inaguantable.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Se vestía de puerilidad para camuflar su vacío, y avanzaba con pasos seguros, a base de tropiezos que achacaba al destino, al sino o a cualquiera con que se enconntraba en su camino, hacia ningún lugar; y es que la inteligencia tiene sus límites pero la estupidez no. Con un frío en su interior que helaba. Cuanta tontez en la noche, cuanta chatarra. Vendía su alma y su cuerpo como si no fueran nada, a cambio de un poco de atención, de calor. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Daba la sensación de que su estilo no era ni más ni menos que cansina expresividad. Su interior, un universo tan retorcido como pueril.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Sus conversaciones, de aparente felicidad o terrible desaliento, de aparente profundidad, parecían recitadas al azar, sacadas de retazos de otras conversaciones, de lecturas, de citas, de muchas citas sacadas de aquí y allá, buscadas para aparentar ser, en un intento forzado de parecer natural y profunda, pero que no eran sino simple y llanamente insoportables.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Esa aparente modélica mujer, mujer sacrificio y sacrificada, ella misma y por los demás, tenía anclajes emocionales, de los cuales había derivado a la mentira, de la que se alimentaba, hacia ella misma y los demás. Olvidando la realidad, la vida, tergiversando lo que estaba bien y estaba mal, concluyendo en el adulterio consigo misma y con los demás, cuando podía y con quien podía, mental, espiritual y físicamente. Esas adicciones emocionales son las que te pueden llevar a comprender su verdadera naturaleza.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Quería ser sugerente, penetrante, compleja, para lo que se vestía con una fachada de perfección armónica, casi minimalista en ocasiones, barroca en otras, pero que, a lo único que conducían era, en momentos, a preguntarte, con cierta intriga, sobre su personalidad, y en la mayoría de ellos sólo conducían al bostezo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;La conocí en un viaje, a Lisboa –cosas del destino-. Iba solo, en tren, desde Madrid. Se sentó conmigo, enfrente. Viajaba sola, también. Yo leía. Al poco comenzó a hablarme y, como suelo hacer, la escuché. Al principio me pareció interesante. Me preguntó las razones de mi viaje, si trabajo, amigos, amiga, placer… Cuando supo que era esto último me dijo que ella también. Hablamos sin tiempo, más ella que yo. Al final pasó todo el fin de semana conmigo. Terrible error. Demasiadas horas de oír, de saber, de ver todas sus interpretaciones, su teatralidad, su… todo, que no era sino nada, una terrible nada vestida de apariencia, un querer aparentar, un intentar tener u obtener. Pero me hizo preguntarme por mi ser. ¿Y si yo soy así también? Espero que ella no llegase a esa conclusión. Después de pensarme, yo creo que no, aunque nunca se sabe cómo te ven. Pero eso es lo de menos, o al menos eso creo yo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6586029484022450234?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6586029484022450234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6586029484022450234&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6586029484022450234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6586029484022450234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/mis-pequena-sacrificio.html' title='Mis pequeña sacrificio'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-917512440404406462</id><published>2010-06-25T09:07:00.000+02:00</published><updated>2010-06-25T09:08:56.491+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>El miedo a vivir de verdad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;A veces pienso que realmente nos merecemos lo que tenemos, lo que somos, el vivir en la mediocridad. Y lo lamentable es que personas que pueden, que saben, que ven, de repente las circunstancias de la vida les da la posibilidad de tener lo que ansían, lo que han deseado, a quien han querido, lo aparentemente imposible, y se echan atrás, huyen, se esconden; se conforman con un pequeño momento de brillantez, con saber que han podido tenerlo, que lo han tenido al alcance de la mano, que lo han rozado. El miedo es libre, y el miedo nos atenaza. No somos capaces de asumir determinados riesgos y preferimos vivir en la más simple y abúlica normalidad, en la tranquilidad de lo de siempre, como siempre, donde no pasa nada, y lo que pasa lo adornamos o intentamos hacerlo para que sea más digerible. El miedo al qué dirán, a si sabré, a si podré, a si estaré a la altura, a todas las circunstancias que puedan rodean los hechos importantes, a los convencionalismos sociales. Y no nos damos cuenta de que sin riesgo no hay placer, sin riesgo no hay vida, sin él no avanzamos sino que nos quedamos estabilizados, anclados en la rutina de la abúlica normalidad. No hay gloria sin sufrimiento. A veces nos comportamos como unos simples cobardes estúpidos, y escondemos lo que deseamos en lo más profundo tapándolo con un montón de “es que…”. No nos atrevemos a dar el siguiente paso, aunque nos pongan un puente de plata. Nos matan los convencionalismos, los miedos. Somos demasiado débiles, demasiado cobardes, demasiado normales. Nos conformamos casi con cualquier persona, cuando soñamos con la ideal, y cuando ésta la tenemos al alcance de la mano, pero hay que asumir un esfuerzo, enfrentarse a los convencionalismos, arriesgar, aparece el miedo y nos echamos atrás. Es que…, nos decimos. Y toda la vida recordaremos lo que pudimos, lo que perdimos, y seguiremos braceando en la marea, con personas que nos darán un poco, pero nada más. Nos conformamos con cualquier estatus, y cuando nos ofrecen la posibilidad de cambiarlo, de dar un salto cualitativo, pero que entraña un riesgo, que implica cambiar, asumir, enfrentarse a la sociedad, aparece el miedo y nos echamos atrás. Es que…, volvemos a decirnos. Siempre igual. A veces somos capaces de hacerlo, durante un momento, por determinadas circunstancias, pero fuera de ellas, cuando desaparecen, nos diluimos como azucarillos, el miedo nos arrebata y preferimos esconder la cabeza como el avestruz, y volver a la tranquilidad de la nada, donde nos nadie nos diga nada, donde no pase nada, donde no tengamos que arriesgar, con quien todo es nada… Preferimos seguir viviendo en la vulgaridad, en la normalidad, pudiendo tener, pudiendo saborear, pudiendo cambiar. Y, sin embargo, somos tan absolutamente cobardes que cuando hemos tenido lo deseado, la brillantez, en las manos, el pánico a tanto y lo que lo rodea nos hace echar a correr despavoridos hacia atrás. Recordaremos esa posibilidad a menudo, lamentaremos el haberla perdido, pero nos conformaremos, adornaremos la cobardía con muchos “es que”, y seguiremos malviviendo, sobreviviendo, a la espera de algún otro momento de brillantez, de alguna otra persona brillante. A veces pienso que no merecemos más de lo que tenemos, y que no tenemos ningún derecho a quejarnos. Ser cobardes no es un mérito, aunque ayude a sobrevivir sin sobresaltos. Prefiero otro tipo de vida, otro tipo de personas, prefiero asumir riesgos y vivir, aunque me pueda caer, aunque puedan decir, aunque pueda perder; prefiero saborear, prefiero lo brillante, prefiero mirar y tocar, que esconderme y estar por estar. Pero cada cual es cual, y el miedo es libre. Todo es respetable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-917512440404406462?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/917512440404406462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=917512440404406462&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/917512440404406462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/917512440404406462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/el-miedo-vivir-de-verdad.html' title='El miedo a vivir de verdad'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5620230405401790550</id><published>2010-06-22T20:56:00.000+02:00</published><updated>2010-06-22T20:58:02.559+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>He visto tus ojos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Juraría que he visto el reflejo de tus ojos sobre el agua clara de un estanque; del color de la yedra en primavera, de los tonos del sol entre la lluvia, por la tarde. Delicados, suaves, de mirar amable, como el deslizar del terciopelo. Ojos de otra vida, de otro instante. Y me ha gustado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5620230405401790550?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5620230405401790550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5620230405401790550&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5620230405401790550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5620230405401790550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/he-visto-tus-ojos.html' title='He visto tus ojos'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-860111371976579154</id><published>2010-06-20T21:17:00.003+02:00</published><updated>2010-06-21T10:05:22.073+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viajes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Wroclaw. El paisaje polaco. II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TB5pufiE9VI/AAAAAAAAA5Q/8K9PDNJgp48/s1600/Sabile_abava_2006_06.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 229px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484937643643172178" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TB5pufiE9VI/AAAAAAAAA5Q/8K9PDNJgp48/s320/Sabile_abava_2006_06.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hay personas, ciudades,  que con solo estar, con solo mirar, con apenas una sonrisa, crean alrededores. Me dio la impresión de que las conocía de mucho tiempo atrás. Era algo parecido a la nostalgia…&lt;br /&gt;Hay paisajes que, como las personas, tienen talento. Hay quien lo tiene y quien no. Hay una línea entre ambos.&lt;/span&gt; Hay quien puede cruzarla y quien no. Por eso, si se encuentra alguien con talento, si se encuentra, también, un paisaje así, hay que tratarlos bien para que no se vayan, hay que estarlos, para degustarlos, para saberlos, para sentirlos, para aprender; hay que beberlos hasta el último sorbo, como el vodka polaco.&lt;br /&gt;El tren, de Wroclaw a Berlín, es de una lentitud pasmosa, atraviesa la zona boscosa, inmensa, de los Sudetes. Obras constantemente a ambos lados. Más vías, más carreteras. Y es que el país está en obras, está a medio hacer. Las casas de campo con estética alemana. Me recuerdan el cuadro American Gothic de Grant Wood, o las construcciones de los Amis, en el medio oeste americano. Pareciese que esté en el siglo XIX. Lento, es lento el tren. Para en todas las estaciones.&lt;/span&gt; Eterno. Seis horas hasta Berlín. Pero hay miradas mientras se juega. Alguna iglesia, de vez en cuando, perdida en una zona de pastos, rodeada de casas sueltas, con rodales boscosos. Algunos toques de rojo, de amapolas, colorean los distintos tonos de verde de los campos de cereal, y de vez en cuando el blanco de las trepadoras. El trigo empieza a amarillear. La tierra es muy gris. Obras y obras. Obreros por todos lados, vestidos de naranja, serios. Y el horizonte, al final, eterno, lejanísimo en la plenitud de la llanura; con una transición entre el verde oscuro hacia un azul muy denso, tendente al gris blanquecino de las nubes, como los ojos de las polacas. Parece su reflejo. Es un mundo plano. Preciso. Precioso. Como los duendes de Wroclaw, como el duende de la noche polaca, de Wroclaw. Hay una línea en ese paisaje, en esos alrededores creados, y yo la crucé. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-860111371976579154?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/860111371976579154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=860111371976579154&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/860111371976579154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/860111371976579154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/wroclaw-el-paisaje-polaco-ii.html' title='Wroclaw. El paisaje polaco. II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TB5pufiE9VI/AAAAAAAAA5Q/8K9PDNJgp48/s72-c/Sabile_abava_2006_06.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2017405620797285642</id><published>2010-06-19T18:42:00.001+02:00</published><updated>2010-06-19T18:46:33.051+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viajes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Wroclaw, la ciudad de los duendes. I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TBz0QLnjknI/AAAAAAAAA5I/CtmmhXWPMXU/s1600/prisionero1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 238px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484527005064204914" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TBz0QLnjknI/AAAAAAAAA5I/CtmmhXWPMXU/s320/prisionero1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Con una plaza mayor de las más bonitas que he visto en mi vida, la Plaza de las flores. Color y color, y una geometría extraña, especial, paseada. Te rodea de formas, de ventanas, de color, y en el centro otro edificio deslumbrante, lleno de formas cálidas, de ocres. Flores por todas partes, y veladores abarrotados, llenos de bebedores de cerveza. Los ojos se llenan de esa luz y ese color y esas formas. Es curioso la cantidad de cojos y de problemas en el andar que hay en las personas que se ven en Wroclaw. Y la rareza, para suavizar, en el rostro de los hombres. Una tipología eslava, tal vez, pero muy alejada del canon al que estoy acostumbrado, de lo que me resulta atractivo; y me sorprendió la plenitud de su parte de atrás de la cabeza, que había visto en dibujos de antropología sobre razas, pero que ahora he confirmado; con el pelo muy rapado. Las mujeres, en cambio, son excepcionalmente bellas, sobre todo las morenas, y sus ojos, exquisitos, en una gama del azul al gris, inmensa, de sobrecogedora mirada.&lt;br /&gt;Parece un país a medio hacer, o empezando. Con la estética de los años cincuenta, de la era comunista, de la guerra fría. Edificios grises, calles grises, el cielo gris, la gente gris. Serios, de poco hablar y mucho moverse, mirando hacia delante o hacia abajo; taciturnos. Gente muy respetuosa, acostumbrada a ese estar, tan silencioso, tan obediente, de otros tiempos. Las personas mayores parecen sacadas de una película en blanco y negro de la guerra fría. Todo muy limpio. Los barrenderos se agachan para recoger una a una las colillas del suelo, y los papeles. Siempre mirando al suelo. Tranvías por todas partes; en su mayoría muy antiguos, con su sonido característico, por las calles adoquinadas, antiguas y grises, y como un techo de cables que cubre todo el espacio entre los edificios, altos edificios, antiguos por dentro y por fuero, que se van reparando a detalles, con escaleras de madera, oscura, pisada, gastada enmoquetados -con la moqueta más sucia que he visto en mi vida-, con habitaciones de techo alto, ascensores sin puerta de seguridad. Pobres por todas partes, mendigos, de los que apenas unos cuantos piden, sólo deambulan, y miran el suelo, buscando algo, tal vez lo que hay más debajo de él, están, sólo están, ni siquiera son, o no lo parecen, sólo están. Las palomas son gordas, están como hinchadas, tal vez, de noche, se comen a los mendigos. En algunos pasillos de la ciudad, en algunos de sus espacios, algunas mujeres hacen flores, naturales o de papel, y las venden, sentadas, sin mirar, sin pedir. Sólo están. No hay extranjeros, apenas algunos alemanes, algunos españoles, erasmus –chicas-, y qué curioso, llenas de altivez y de estupidez.&lt;br /&gt;Cereveza, cerveza, miles de litros de cerveza, tirada de precio. Sólo se bebe cerveza, o yo sólo bebí cerveza. Sobra el agua. Y vodka, claro. Magnífico, suave, delicado, con cierto aroma a fruta. Me gusta.&lt;br /&gt;La ciudad de los duendes. Y descubrí que existen. Y me acompañó hasta el final, con dos botellas, pequeñas, de vodka, en un viaje suave, sobre raíles, hasta the last parada, como diría aquel, para estar y oír la voz que sale de dentro, en el frío de la noche, bajo una marquesina, en una BP. Noche de palabras y de sonrisas, y de mirar. Existen los duendes, yo lo sé, los he visto &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2017405620797285642?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2017405620797285642/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2017405620797285642&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2017405620797285642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2017405620797285642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/wroclaw-la-ciudad-de-los-duendes-i.html' title='Wroclaw, la ciudad de los duendes. I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TBz0QLnjknI/AAAAAAAAA5I/CtmmhXWPMXU/s72-c/prisionero1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8535065587449930441</id><published>2010-06-11T20:57:00.005+02:00</published><updated>2010-06-12T01:14:49.978+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>Las ratas no se enamoran</title><content type='html'>&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN-BOTTOM: 0cm"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;Era una puesta de sol tan hermosa que parecía un milagro, que no conseguía explicarlo si no era así. Como si una parte del mundo, de mi vida, se tiñese de rojo, de un rojo tan granate que te hiciese llorar, de placer, de felicidad, como si no pudieses encontrarte, sentirte apenas. Y sentí un estremecimiento interior tan intenso, tan poderoso, un anhelo tan fuerte, que no tuve más remedio que cerrar los ojos y dejar de respirar, aunque sólo fuese un momento, y detener mi vida. Ese hecho despertó en mí algo que llevaba guardado mucho tiempo, tanto que lo había olvidado por completo. Me di cuenta que había estado dormido, como muerto, y aquello me hizo sentir tan triste que no pude sino llorar, llorar con desconsuelo. &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;Recordé a Aiko mientras sonaba &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;Wish you where here&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. Cuando abrí los ojos y volví a mirar hacia arriba, el rojo casi desaparecido, y vi una inmensa línea blanca, estrecha, de nube, como el rastro que deja un avión, pero más ancha, cortando el cielo. Había pasado demasiado tiempo y apenas me había dado cuenta. Era tarde. El tono era hermoso,&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;un azul oscuro, azul medianoche, profundo, luminoso.              &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;Recuerdo la primera tarde que quedamos. Me dijo, sin venir a cuento, que en el mundo, hoy, sobra el olfato, que parecía que las personas no oliesen, como si careciesen de nariz. Y ello es porque son frías, carnales pero frías, y que ni tan siquiera el olor que desprenden merece la pena. Decía que las personas se buscan, se juntan, pero no se miran. Me contó que la mayoría de las personas que había conocido seducen, pero que su atracción era mecánica, fría, terriblemente fría, como la de los robots, personas sin alma, o con ella, pero un alma mecánica también. La mayoría de las personas que habitan este mundo son &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;outsiders&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;, que viven en la vida pero fuera de ella, al margen de ella, aunque no lo creen y se niegan admitirlo, y ello es porque no huelen, porque no saben hacerlo, porque no tienen esa capacidad, no tienen olfato, son personas transparentes, ausentes, cazadores cazados que viven en los confines de la ciudad, en espacios donde todo es frontera, en lugares cambiantes contínuamente, donde se disuelven las líneas de lo real y lo imaginario, de la belleza y la fealdad, donde se confunden los sentidos con los sentimientos, en la modernidad líquida que dice Baumann. Por eso, me decía, es tan importante el Arte, apreciarlo, sentirlo como lo haces tú, como símbolo de la Belleza, de lo esencial, del alma, de su creatividad, y que, en el arte, sólo una cosa importa, aquella que no se puede explicar. Por eso hay que ir a las obras, a las acciones, a las creaciones que son fruto del silencio, a las formas silenciosas que no paran de decirnos cosas. Hay que mirar las obras, las personas que andan por los límites de lo indecible, y que en silencio nos producen millones de sensaciones. Hay que ir a lo intangible de la existencia, y en ello conseguir palparla. Escuché de nuevo la canción:                                                                                &lt;/span&gt;&lt;i style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;                                                                                                                                                 &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;So, So you think you can tell&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;                                                                                                                 &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Heaven from Hell,&lt;br /&gt;blue skies from pain.&lt;br /&gt;Can you tell a green field from a cold steel rail?                                                                                    &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;i style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;A smile from a veil?&lt;br /&gt;Do you think you can tell?&lt;br /&gt;And did they get you trade your heroes for ghosts?&lt;br /&gt;Hot ashes for trees? Hot air for a cool breeze?&lt;br /&gt;Cold comfort for change? And did you exchange&lt;br /&gt;a walk on part in the war for a lead role in a cage?&lt;br /&gt;How I wish, how I wish you were here.&lt;br /&gt;We're just two lost souls swimming in a fish bowl,&lt;br /&gt;year after year,&lt;br /&gt;running over the same old ground. What have we found?&lt;br /&gt;The same old fears,&lt;br /&gt;wish you were here.&lt;/i&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;                                                                                                                                 La recordé a ella, con aquel tono de voz tan característico, dibujando las palabras, suavizándolas, haciéndolas casi tangibles, coloreándolas, cuando me tradujo la letra. Y no pude sino emocionarme de nuevo. La oí hablar del &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic; COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;butoh&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;, otra tarde, tras servirme un té, sentados sobre el tatami de aquella habitación de líneas, de espacios, llena de vacíos, y mientras lo hacía desgranaba movimientos con las manos, cortando el aire en un baile de silencios, de silencios tristes, como era aquella danza, la danza de las tinieblas, inspirada en el caminar desorientado de los supervivientes de Hiroshima, y la repulsión que provocaban sus cuerpos destrozados. Y lloró, mientras lo hacía, delicadas lágrimas por su piel blanca y extremadamente suave, tan delicada que me quemaba de sólo mirarla y verla llorar.                                                                                     Sé lo que quiero, o no, a veces no. Pero sé, exactamente, lo que no quiero. Llegado aquí, a esta historia presente, sólo necesito un pedazo de amor para inventar futuros. No busco héroes, busco personas reales, no huidos ni gente que huye y rehuye, que teme, gente a la que el orgullo le puede, que teme mirar atrás y ver, y sentir, que se refugia en los sentidos, en las guaridas, en los subterfugios del ser; busco gente real, donde la sencillez esté por encima de la apariencia, las emociones por encima de la aparente racionalidad, la verdad sobre lo que nos negamos, los sentimientos reales sobre los aparentes, sobre los sentimientos camuflados de sentidos para buscar, para ocultar. No quiero ciegos, ni tuertos, pues ya hay bastantes ciegos en este mundo de ciegos, quiero personas que sepan mirar y sobre todo admirar, que sepan vivir y apreciar lo que se les da, lo que se les ofrece, con sus luces y sus sombras, y que sepan dar; quiero personas que amen la vida de verdad, no sólo de palabra, que sepan afrontar, no sólo que sepan decir que saben vivir, sino que lo hagan de verdad, que sepan buscar y mirar. No quiero vivir en el lo que hubiéramos podido ser, ni en lo que fuimos, bueno, malo o mejor o peor, sino en lo que somos queriendo ser, en lo que podemos ser, sin subterfugios, luchando por ello. Es la única forma de ir, de andar, de ser, el único lugar donde todo puede ser, donde no hay lágrimas. Decía Proust que, en determinados mometos, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear; por ello perdemos tantas. ¿Hacia dónde? ¿Creer en quién? ¿De qué manera y cuándo? Esto es lo que tengo, lo único que sé. Y por ahora es, sólo es. Un absoluto devenir, una espiral. El azar como como una constante. Ir y venir. Líneas que se cruzan en el espectro de color que es la vida. Desdibujadas a veces, continuas otras, y con discontinuidades las más. A veces aparentemente absurdas. Es un no saber, y sin embargo un caminar, donde mirar es una constante, absolutamente necesaria y exigente. Observo mi piel y veo talladas, como con cincel, las expresiones de una vida, los alegatos contra la muerte en vida, contra el destino, las negaciones a la suerte y sus compañías, los retratos de miradas, las expresiones que las sonrisas reales han dejado, los regalos, los bienes dados, los sentimientos entregados, y los actos sin sentido también, a veces absurdos, o incomprensibles sólo para mí. Observo los surcos que los desastres han dejado, también; hendiduras que han curtido el decurso de un tiempo a veces lento, a veces rápido, pero vivido y sentido con una constancia cierta y con la esperanza, siempre, de lo necesario de estar vivo y hacerlo. Negar la irreverencia del fracaso consentido. Saber qué he sido y quién he sido, quién es y quién puede ser. Sentir lo que se puede y debe hacer. Lo real, no las fantasías de un idiota. Moverte en mares en calma y en los embravecidos. Buscar los caminos con el alma abierta, y esperar, siempre esperar. Sabia Aiko, cuánto sabías, cuánto me enseñaste, cuánto he aprendido contigo. Confiando en que, al final, antes que después, el alma nunca miente si sabe ver, si se sabe mirar -pero ¿quién sabe?, la mayoría es inmune a ese acto, y muchos de los que pueden hacerlo se lo niegan, como ciegos que prefieren mirar con los ojos cerrados para no desmerecer en este mundo de normales anormales, los más, de mi Borges querido-, y que los cruces de camino sólo pueden hacer dudar, un momento tan sólo, para después estar, y confiar en que no todo es lineal; que las líneas paralelas son infinitas, pero que se vuelven a cruzar; que no todo es naufragar, y que los laberintos no son callejones sin salida, que la tienen; que es mejor no buscar ni esconderse en guaridas, que eso es sólo para necios, y que lo mejor es buscar en lo real y saberlo ver y apreciar; lo malo es saber dónde y no confundir, y no mirar y caer en la estulticia de la facilidad, de la comodidad, de la estupidez, de la mediocridad, que es lo que la mayoría hace. He buscado tu mirada en el laberinto de todas las flores, y es inútil engañarse.                                                                                              Sólo hay un olor que hace desangrarse, sólo uno y un color, no hay más, por más que te devanes los sesos, que te rompas el alma y pierdas la vista. El resto sólo es respirar. Y, como siempre decía Miyori, Aiko, las ratas nunca se enamoran, no lo hacen de verdad, todo es superficial, mecánico, pura impulsividad, sólo instinto, sentidos, sin sentimiento, vacío al final; nunca saben ni sabrán lo que es de verdad, y aunque lo hayan tenido nunca lo sabrán mirar.                              Y no sé por qué me vienen todas estas cosas, pero lo hacen, y aquí están. Y ahora me voy, cansado de escribir, a estar por ahí, a mirar, a ser, a ver, por unos momentos ,el mundo oriental, qué son, cómo son, qué dicen, qué piensan, qué sienten. Me voy a viajar, de verdad, a lo distinto, a lo no conocido. Voy a descansar y disfrutar, un momento, tan sólo un momento, para después seguir entre esta masa que absorve y mata, y luchar, seguir luchando contra la marea, y esperar sintiendo, sintiendo de verdad, no como la mayoría, aunque algunos dirán...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8535065587449930441?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8535065587449930441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8535065587449930441&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8535065587449930441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8535065587449930441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/las-ratas-no-se-enamoran.html' title='Las ratas no se enamoran'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7957300157286325396</id><published>2010-06-09T23:21:00.000+02:00</published><updated>2010-06-09T23:22:25.495+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Treinta segundos sobre Tokyo. II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;En el tanatorio todos la miraban a través del cristal. Nadie lloraba, no sé por qué. Quizá por aquel avinagramiento que destiló durante tanto tiempo. Pasaba la gente entre gente, como si no hubiera gente, entre los grupos, y se acercaban a aquella pantalla, como de televisión en directo, de grandes dimensiones. Y es que eso es un velatorio moderno, como un culebrón televisivo, pero en vivo y con un muerto -qué cosas-, y tiempo y gente para debatir. Pasaban y se asomaban para ver con qué se encontraban. Y allí estaba ella, cérea, en el ataúd, difusa, cuan larga era, perdida en el blanco de los volantes, con su vestido estampado, sin las gafas, con los ojos cerrados, perdidos en unas cuencas que ya no eran cuencas sino túneles en tiempo sin tiempo que no había querido ni buscado; como las cuencas de los ciegos, de los ciegos aciagos. Pasaban y decían: está guapa; está más guapa que cuando estaba viva. Qué mal gusto, pensaba yo, o desconsideración, pues hay que estar fea en vida para que la muerte te mejore. Y así iban y venían. Y ni una lágrima recorrió ninguna mejilla. ¿Qué hizo en vida que ni una sola lágrima consiguió arrancar a todo su alrededor? Tal vez aquella iniquidad tan suya, o indignidad, aquel aprovecharse, aquel desmayo de vida, aquel dejar pasar su momento y convertir el resto del tiempo en amargura, aun camuflada, que le llevó a lo demás, a aquel estar tan macilento y desagradable. Y si así se la recordaba en aquel momento tan especial, el de la muerte, cómo se la habría de recordar con el paso del tiempo, si es que se hacía. Desaparecería en un instante, tal vez como fue su vida, desaparecida. Tal vez sea así el decurso de las cosas. El karma que dirían los snobs, o simplemente la vida; aquello de que lo que siembras recoges, o tienes lo que mereces, o qué sé yo. Tal vez uno muera como ha vivido, y no me refiero al hecho físico sino al entorno de lo que has sido y con quién has sido. Uno muere en los demás cuando no se es nadie, cuando no se ha sido, cuando no se está, cuando no se ha querido, cuando en vez de vivir se ha sobrevivido. No lo sé muy bien, supongo que es una cuestión de saber ser, de saber lo que es y lo que no, de saber dar y recibir, de ser, en suma.&lt;br /&gt;Yo no soy de ver a los muertos, de mirarlos quiero decir. Por respeto. Quiero retener las imágenes de vida. Pero con ella algo me impulsó a ir hacia aquella ventana. No acierto realmente con la razón, pero hubo algo que me impelió a hacerlo. Tal vez los comentarios sobre su, en ese momento, extraña belleza; cierta desazón. Mira que si no había muerto, pensaba yo, y aquello no era más que un sueño -que a veces me ha pasado-, un sueño funesto. Qué aprensión. Me puse serio, que no es que no lo estuviera, que sí, pero más; me subí los pantalones, que no es que los tuviera bajados, que no, sino que los tenía desarreglados de tanto tiempo sentado en aquellos butacones de piel con el hueco hecho; me abotoné la chaqueta y me arreglé el pelo. Me encaminé, con decisión, hacia donde yacía la muerta, mi tía, la pobre. Sonreí a diestro y siniestro, y las mismas sonrisas, compuestas, me fueron devueltas. Llegué al cristal y la miré. No era mi tía. Aquel no era mi muerto. Cerré los ojos y los volví a abrir. No, no lo era. Pensé en el tema del sueño. Una mala pasada de la imaginación, drogas, alcohol, falta de sueño… Me pellizqué varias veces. Me dolió. No era un sueño. No me drogaba, ahora tampoco. No bebía. Duermo como un lirón. Joder, estaba claro, no era mi tía, no era mi muerto.&lt;br /&gt;Me giré y noté mil ojos mirándome, como esperando algo de mí, la anunciación de un milagro, la transformación del agua en vino, la multiplicación de los panes y los peces, la resurrección de Cristo, o algo así. No sé, pero me di cuenta de que aquel auditorio esperaba algo de mí, algo espectacular, sensacional. Y lo hice, se lo di. No es éste el muerto, dije. Vi algunas caras de sorpresa, oí cuchicheos, alguien que decía, ¿qué ha dicho? ¿Que no es el muerto? ¿Que no es su tía? Pero qué dices, me espetó alguien, has bebido; seguro, dijo alguien más. Si es que es idiota, siempre lo ha sido, murmuró una vieja. Evidentemente no era aquello lo que esperaban de mí, aunque espectacular era un rato.&lt;br /&gt;Joder, grité, miradla, coño, que no es la tía. Mi padre se levantó, la miró, yo también lo hice. Es verdad, me dijo, llevas razón. Se volvió y afirmó con la cabeza, y con palabras después, no, es verdad, no es la tía.&lt;br /&gt;El lío fue descomunal. Un ir y venir constante a la ventana, un restregarse los ojos, un mirarme continuamente, como si el culpable de aquel desafuero fuese yo solo. Apareció el personal del tanatorio, tanatopractor y director incluidos. ¿Dónde está nuestro muerto?, se les inquiría. Búsqueda inútil por todo el edificio, por las otras salas, todo el mundo mirando todos los muertos, pero cada uno tenía el suyo propio e intransferible. En el depósito tampoco, nadie se correspondía. Había desparecido en la muerte. Lo había hecho como había vivido en la vida, desaparecida.&lt;br /&gt;Ahora, sobrevolando Tokyo, no sé por qué me ha venido este recuerdo. Debe ser que estoy un poco ido, o que desde aquel día el alcohol es mi mejor amigo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7957300157286325396?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7957300157286325396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7957300157286325396&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7957300157286325396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7957300157286325396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/treinta-segundos-sobre-tokyo-ii.html' title='Treinta segundos sobre Tokyo. II'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8048858545874106036</id><published>2010-06-08T00:28:00.002+02:00</published><updated>2010-06-08T00:35:33.751+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Treinta segundos sobre Tokyo. I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Era enjuta, excesivamente enjuta, tanto que podías pensar que en cualquier momento pudiese desaparecer. Parecía que fuese un conjunto de hojas de revista arremolinadas por el viento y puestas, juntas, de pie, con figura de persona, en un día desapacible, por una suerte de casualidad. Y un vestido estampado, de colores chillones, la vestía normalmente. La cara avinagrada, por una vida desquiciada, entre paredes de ladrillo, y de aire, que también las hay o nos las hacemos, por tanto querer a un amor, que dejó y no vino más. El resto, de amores, no le dieron ni para sopas de vino, y de ahí al desastre sólo había un paso. Hambrienta de deseo, de deseo de amor verdadero insatisfecho, no de sexo, pues éste lo regalaba con cierta prodigalidad al primero que le hacía o decía algo con lo que creía llenar el hueco; revolcones de nada que acababan como acaban esas cosas, en deceso, y que la llevaron a un estar sin estar, y a una sonrisa extraña, más mueca que otra cosa, rictus de agonía, sonrisa avinagrada, paniaguada, ante tantos quites mal hechos, de tantas trampas. Primero engordó, luego adelgazó, para quedar finalmente en un pergamino tieso. Las mejillas hundidas, los ojos clandestinos, oscurecidos en oscuras cuencas, tras unas gafas de metal que agrandaban unos puntos oscuros, casi perdidos. El pelo ralo, cardado, creando casi una flor, que quiso ser rosa y se quedó en una sutil amalgama de pelo tendente más a repollo o coliflor, que lucía, por otra parte, con altivez y cierto desprecio hacia el común; peinado dieciochesco que se hacía ella misma en el calor de la tarde, en la hora de la siesta, para ni por las moscas ser molestada en aquella extraordinaria tarea. Los dedos, única parte del cuerpo, junto a las piernas (desde la rodilla hacia abajo), y la cabeza, que dejaba a la vista tras el floreado del vestido, fueron esbeltos, y hasta granados en determinados tiempos, pero llegó un momento que se hizo presente, se convirtió en futuro y después, ya, en eternidad, en que se transformaron en sarmientos; vestidos de algún anillo con cierto significado, que primero le apretaban amenazando con un coágulo, y que después le bailaban en ellos, el baile del pasado, del pasado ido y no vuelto, y recordado y añorado. De ellos colgaba, también, un rosario sempiterno, rezado hasta la extenuación, y es que no quería ver a la muerte ni en pintura, pero después de ella solo a Dios. Tanto era así que, en el pasaje de pedir por las almas, introdujo una adenda, en la que pedía por la inmortalidad de su cuerpo. La recuerdo sentada en la silla, con sus cien o más estampas de santos y santas, empezando por San Antonio de Pádua, como no podía ser de otra manera, a las que rezaba una oración cada día, pidiéndole a cada uno que intercediesen por determinada causa, para no morir de cáncer, ni de ataque al corazón, hasta de sífilis incluía, y así hasta cien o más. Incluso pedía el no morir de sida. La pobre, y mira que fue pródiga, en cuanto al sexo, por aquello de buscar al amor verdadero, pensando que regalando su cuerpo le vendría el amor, hasta que descubrió que lo que hacía era utilizar su cuerpo para conseguir llenar un poco sus huecos emocionales, usando a otros, y estos… qué habría de decir de estos, aprovechaban la situación, y la usaban de colchón. Hasta que no pudo más y se dedicó a darse gusto a sí misma durante un tiempo y después a la devoción. Pasó por un tiempo de lecturas en busca de explicación, del signo de los tiempos, de los demás, de su yo. Al final nada, devoción, ascetismo y estar, detalles que cuidar, recuerdos que recordar… Sesenta y siete años. Pero lo que era evidente es que de sida no iba a morir, que se lo dije, y ella me respondía: niño, nunca se sabe.&lt;br /&gt;Y murió de repente, en una mañana más de su vida, que no presagiaba nada nuevo, sino aquella suave apatía y abulia vital, que vestía con sueños, como los del papel cuché, pero de dentro, y que no eran sino en blanco y negro, o en sepia, y con suerte, con un algún toque de color, de hacía tanto tiempo, tan precioso en su recuerdo. Se escurrió en el aseo, y fue a dar de bruces, con la cabeza, primero en el lavabo y después en el suelo. Y un coágulo se la llevó al fondo de sus sueños. El santo no intercedió, por lo visto, o estaba descansando o no le había rezado con la misma intensidad que a los otros, o estaba despistado -cosas de santos, supongo-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8048858545874106036?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8048858545874106036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8048858545874106036&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8048858545874106036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8048858545874106036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/treinta-segundos-sobre-tokyo-i.html' title='Treinta segundos sobre Tokyo. I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3758468570612648166</id><published>2010-06-07T13:42:00.001+02:00</published><updated>2010-06-07T13:44:29.114+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conceptos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>La mecánica de la razón</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- ¿Qué animal te gusta más?&lt;br /&gt;- El águila.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Porque vuela, porque es libre para volar, y casi siempre va sola ya que arriba casi nunca hay   nadie que quiera estar, que pueda hacerlo. Cuando encuentra el compañero adecuado siempre van juntos.&lt;br /&gt;- ¿Y a ti?&lt;br /&gt;- El león, la ballena, la jirafa, la cebra, la vaca…&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Porque vuelan…&lt;br /&gt;- ¿Las vacas vuelan?&lt;br /&gt;- Las que no dicen muuuu y no dan leche sí.&lt;br /&gt;- ¡Ah! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3758468570612648166?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3758468570612648166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3758468570612648166&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3758468570612648166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3758468570612648166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/la-mecanica-de-la-razon.html' title='La mecánica de la razón'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4411158982077164600</id><published>2010-06-02T21:38:00.006+02:00</published><updated>2010-06-02T22:06:42.891+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>De repente. Miyori</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TAa4u3LbqfI/AAAAAAAAA4g/mzE65bdBmOs/s1600/P1020916.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478269111968180722" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TAa4u3LbqfI/AAAAAAAAA4g/mzE65bdBmOs/s320/P1020916.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0);" &gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y de repente el campo florece, y no se sabe muy bien por qué, o sí, pero lo hace, y de qué manera. Miyori aparece, como los cerezos en flor, como las flores del almendro bajo las que se mecía, y aún hace,&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;o eso dice, mirando las montañas verdes. Hay sorpresas de repente, delicadas, que engalanan, o que dicen lo que miran, lo que regalan, lo que son, como un presente en presente, real, no imaginario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,255,255)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Miyori. Aiko Ueda, de nacida; como el blanco de un kimono de seda, y ese toque de azabache que corona su cabeza y cae en cascada acariciando su piel, tan delicada, casi ausente; más alma que otra cosa. Con ese mirar que se te queda. Y ese dulzor en su hablar, tan considerado, tan tierno, tan suave, tan lleno de silencios&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;llenados con la mirada y con los gestos. Con ese su andar, tan pausado y elegante, con la punta de los pies hacia dentro, tan cierto y sugerente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Es como la recuerdo. Toda de negro, sin sonrisa casi siempre, y ese brillo en las pupilas, espejo de esa fuente que lleva dentro y que&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;mana por ellos en un derramarse sugestivo. Toda de negro, ajustado a ese cuerpo, tan delicado y fuerte, tan especial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Miyori, como las flores, de repente, en primavera. Tan sugerente. Delicado como ella, casi como sólo ella. Sólo unas letras, así, de repente. Siempre fue así, y no ha cambiado, parece. Miyori, silenciosa, de&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;repente, como siempre lo hizo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;En estos días de silencios, donde es tan difícil encontrar la sinceridad, la naturalidad entre la gente, donde todo o casi todo es apariencia y deslealtad, donde es tan difícil sentir lo que se siente y decir, pero sobre todo sentir, y hacer que los sentimientos sean el motor del&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;ser.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Miyori, de repente, en la distancia, en sus breves palabras. Surge así, en los días de frío, en esos que apenas te sientes, que&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;sólo tienes vacíos, que buscas y no encuentras a nadie, que llamas y no se te oye, que las personas pasan a tu lado con gesto&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;indiferente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Y ellas es, y era, y cumplió su promesa y se buscó fuera y encontró la razón de ser, y por eso volvió al lugar del sentimiento, donde se sentía y se siente ella, al lado de lo que le llenaba, y le llena, al lugar de las emociones y a la persona que las provocaba. Tuvo que salir de allí para saber la certeza. Nada la arredró en su vuelta. Y es, ahora, y siente, dice. Y la creo, porque siempre fue cierta. Es ella, sintiéndose, sintiendo, en donde sólo podía ser, con quien sólo podía ser&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;, completa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Miyori, de la que escribí todo un poema, de alegrías y de penas, adornado, imaginado, ampliado e inventado, de vida, de lucha, de ser, después de tanto hablar y escuchar, de percibir, de silencios y mirar, de aprender con y de ella. Toda una mujer, de las que ya pocas quedan. Tan lejana, tan ausente, tan distinta, tan distante y tan cercana, tan de verdad, tan presente. Como ella decía, incluso a miles de kilómetros, la distancia es un segundo entre dos corazones, un espacio inexistente que te acerca por la emoción, que te une, que lo quieres. El sentimiento une, acerca, enriquece, y debes multiplicarlo, sonreírle, degustarlo, como el plato más sugerente. Dejarte llevar por ellos, por los sentimientos, por las emociones; vivir es eso, es así como se debe; luchar por esos sentimientos y emociones, inexplicables, profundos, verdaderos, que nunca se desvanecen sino que crecen con el espacio y el &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; No hay espacio, no hay tiempo si hay senimieno verdadero. El amor todo lo puede, el de dentro, el verdadero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Así era, y es, Miyori. Y aparece de repente, para recordarme aquellas lecciones, para recordarme aquellos ratos&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0);" &gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La de la fotografía&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffffff;"&gt;es ella. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4411158982077164600?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4411158982077164600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4411158982077164600&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4411158982077164600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4411158982077164600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/de-repnte-miyori.html' title='De repente. Miyori'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/TAa4u3LbqfI/AAAAAAAAA4g/mzE65bdBmOs/s72-c/P1020916.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2404439865823835520</id><published>2010-06-01T21:24:00.004+02:00</published><updated>2010-06-02T01:19:54.261+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>El sonido roto de un violonchelo</title><content type='html'>&lt;div style="color: rgb(255, 255, 255);" align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Éste iba a ser un cuento largo, escrito por una escritora, que crearía el papel de una mujer, y yo, que escribiría el del hombre; pero determinados factores han hecho que se quede así, que tenga este final, que sea corto. Una lástima, porque iba a ser una buena experiencia, me hacía ilusión, y prometía; espero que en algún momento se pueda retomar la idea y, espero, en cualquier forma, que haya quedado bien, aunque no era la idea buscada. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Como un desterrado. Así se sentía. Arrodillado en el primer banco de la capilla de la Pasión, en la iglesia de il Gesu, en Rom&lt;/span&gt;a. Solloza en silencio. Parece que, bajos sus pies, todo el mundo temblase. El pecho es un constante movimiento de ascenso y descenso, como espasmos, producto de algo que pugna por salir de su interior y que se niega, enquistado a su alma como una lápida de mármol que pesa y oprime. Duda. Duda de todo y de todos, de sí. Inseguridad. Angustia. Es un sentimiento áspero el que le domina, el que le agosta los canales del espíritu, impidiendo, que le lleva a quedarse dentro, en una desazón sin forma; acre, como el desagradable olor que exhala el pútrido aliento de los cenagales, de las cosas perdidas, de las ausencias, de los vacíos descompuestos. Siente como si todo su mundo, un mundo creado para asir la luz, se hubiese roto en mil pedazos, en multitud de partículas de cristal, de difícil recomposición, imposibilitadas, en ese estado, para reflejar una luz que rozó con la yema de sus dedos, y que ahora es ausencia, vacío y oscuridad. Una rotura anclada en los piélagos de su interior, que repite hasta la saciedad, casi con impudicia, el sonido de las cartas rotas por un amante despechado. Y esa ausencia se recrea en la atmósfera que le envuelve, la de la capilla, la de la iglesia, donde por una vez es incapaz de absorber la belleza que hay en ella, ni tan siquiera de sentirla, de reparar en ella. Ausente de los olores a incienso, a perfumadas velas; ausente de los colores de la pasión de Cristo, en los lunetos de la capilla, los frescos de Pozzi en la cúpula; ausente de las formas, de la Trinidad de Pozzo, en la capilla de San Ignacio. Ausente de todo, rodeado de tanto, vacío de todo. Ausente. Ido. Perdido. Sólo está para sentir su adentro. Con una sensación de estar, de no querer morir sin sentir aquello. Levanta la vista y mira, como un alucinado. La vuelve a bajar. La música, surgida como por un ensalmo, le hiere dentro, royendo los adentros, mascullando aullidos alrededor de sus preces. No le dice nada esa perfección que tanto amara, esa magia surgida del ánima de Bach. Es la sonata en Trío BWV 525 en mi bemol mayor. La recuerda de tantas veces, y ahora es como un réquiem. El sonido es suave y llena el espacio, un sonido poético, claro y detallista, cuyas frases destilan humanidad. Lo sabe, pero no es capaz de aprehenderla; se le escapa como el agua entre las manos, como cuando era niño y jugaba con el cubo y la pala, en la playa. Esa música, sin ampulosidades, tan llena de sentimiento y profundidad, acorde a él, y sin embargo… ahora… no logra sino apagar el murmullo de los escasos turistas que se han perdido en las sombras de il Gesu, cuando cae la tarde, en el tramonto, sus susurros, sus débiles pasos dados en la sonrosada luz que un sol que se apaga deja que entre por la cúpula, y que casi es ausencia en las capillas. Solloza. Lágrimas vacías, lágrimas negras, escupen sus ojos, hacia nada, hacia nadie; surgidas de ese sentimiento tan denso, tan claustrofóbico, tan intenso. Y el temblor del cuerpo se acrecienta ante la angustia que su pensamiento genera, que sus sentimientos desbordados reiteran, como un martillo inclemente golpeando sobre el yunque de su alma. Un sentimiento denso, como la atmósfera de la iglesia, como el dios clavado bajo esa luz que se pierde, indefenso en su altar dorado, tan manierista, tan romano. Muerte pensada y negada. Tal vez encontrarse en otro mundo mejor, pensó y desechó. Esperanzas, sentidas, queridas, casi perdidas, o perdidas ya. El pecho se le levanta en busca de un aire que no respira. El cuerpo le tiembla. Tiembla por tanta angustia, entre tanto desasosiego, ante la necesidad imperiosa de lo perdido, ante una ausencia tan absoluta, por tanta falta. Se siente solo, vacío y hastiado, perdido en un camino hecho y ahora sin rumbo, sin sentido, como una pesadilla de lúcida desesperanza, de tedio aplastante. No sabe como aprovechar el decurso del tiempo, de su tiempo -tan sabido antes, tan sentido y bebido-, de la existencia, de su existencia, de ese camino en el que está, dentro, ineludiblemente. Y le agota. No puede más, y de ahí la contrición. No sabe muy bien por qué, ahí, ahora. O sí. Quizá los hados, quizá el sino. Y qué importa, se dice, entre sollozos amargos, si lo que es, es, y es sólo ausencia. Como un desterrado. Vivió la vida en su máxima expresión y fue expulsado del jardín, del festín de la vida. Y ahora sólo queda una vida amarga, infecunda. Intentada una y otra vez para nada, tras la salida, tras la expulsión, carente de gratificación, perdido en la pérdida y en los absurdos caminos recorridos. Desazón. Es él y no se siente él. Caminos repetidos, caminados una y otra vez. Siente que los ha repetido hasta la extenuación, como antes otros, que como él, no se han librado de ese cruel destino. Y el llanto es amargo, y no cesa. Como un desterrado. Expulsado de la vida, de la música, del color, del jardín vivido. Como si asistiese a sus propias exequias. Llorando en soledad. Él, su única y propia plañidera. Solo. Como un desterrado.&lt;br /&gt;Se sentó. Sacó un pañuelo de seda, azul índigo, del bolsillo de la chaqueta de lana fría, azul marino, que llevaba puesta; el pelo oscuro y ligeramente largo; la barba de días. Se secó las lágrimas de unos ojos enrojecidos por el llanto, perdidos en unas cuencas huidas, con ojeras de tiempos ocupados en su desastre interior. Hundió la cara en el azul, dejando el rastro de su calvario. El momento de la derrota es cruel en exceso y golpea extremadamente fuerte, pero el murmullo del fracaso, de la cobardía, de la huida, es aún más terrible, porque es constante, seco, y nunca desaparece. Era, pensó, y no le cabía la menor duda, una agonía digna de su pasado, de su fracaso. Triste, eternamente triste, infinitamente triste por saber que nunca volvería a aquella ternura que fue, a aquel baile bajo la noche sola. Sintió el olor del perfume, Azzaro, de las dos gotas que ponía cada mañana en él, cuando escogía un pañuelo -como le había visto hacer a su abuelo, hacía ya tanto-. El olor le suavizó. Y es que a veces los sentidos producen ecos que hacen desviar los tiempos. Enjugó las lágrimas y se levantó despacio. La sonata había acabado. Todo era silencio. Apenas nada. Apenas nadie, salvo un par de turistas japoneses despistados. Miró el Cristo, la luz roja, el efecto lumínico. Otro calvario. Tanta belleza, tanta vida, tanto dado, tanto desastre, tanto tirado, tanto perdido, tanto derramado. Tanto. Y en el silencio, oyó como un gemido, como un llanto, delicado. Un llanto dulce, triste, desolado, acompañando el cuerpo del Cristo. Y un gemido más intenso, más hondo. Miró en la dirección de la que provenía. Una mujer, reclinada, derramando llanto. Sintió su lamento cálido. La sintió cercana, conocida, quizá por él, presentida, por el dolor del llanto, tan cercano, y se sintió humano. La miró con una mirada que la vistió de ternura, de amor, de un amor distinto, porque el amor dignifica, te hace humano. Buscó sus ojos para buscar su alma. Ocultados tras unas gafas negras, de pasta, pequeñas, que impedían junto al llanto. La cabeza gacha. El pelo oscuro, lacio. Vestida de negro y rojo. La miró despacio, mientras salía, acariciando esa alma que conocía o que intuía. La sintió lento, despacio; la acarició con la vista, como esperando. Siguió su paso.&lt;br /&gt;Se sentó en las gradas, ligeramente apartado de la puerta principal. Miró la plaza que ante sí tenía. Nada vistosa, nada especial, salvo el palacio de su izquierda. Una plaza ni grande ni pequeña, sin ornamentos, con poco tráfico. La iglesia lo era todo, no necesitaba más y realzaba el lugar. Esperó que saliera. Quería decirle. Quería mostrarle. Quería contarle lo que sabía, lo que saben únicamente los que lloran. Le contaría como en las inmensas praderas de Mongolia se necesita un morinhor para que un camello llore, y así devolver el amor quitado, se necesita de ese instrumento para hacer que el viento dialogue con él y así hacer llorar al animal para producir felicidad, para devolver lo perdido, lo abandonado. Esperó en la tarde, temblando. Pero nunca salió o no la vio salir, ensimismado en sus pensamientos hacia ella, o fue tan sólo un espejismo, algo deseado pero inexistente, falso, producto de su febril imaginación. Miró a lo lejos. Era de noche. Se levantó y se marchó despacio, caminando lento, arrastrando los pensamientos, los sueños, tristes, derrumbados, como el sonido roto de un violonchelo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2404439865823835520?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2404439865823835520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2404439865823835520&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2404439865823835520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2404439865823835520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/06/el-sonido-roto-de-un-violonchelo.html' title='El sonido roto de un violonchelo'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-753084628614714235</id><published>2010-05-29T10:29:00.000+02:00</published><updated>2010-05-29T10:30:35.525+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Mucho más que algo. Tacto.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CDiego%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:applybreakingrules/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:usefelayout/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:SimSun; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-alt:宋体; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;} @font-face 	{font-family:"\@SimSun"; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:SimSun;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Surgió del frío. Surgió de una noche de perros, de lluvia negra, y me hizo sentir viva; por un instante quizá, o quizá, también, por una vida. Lo primero que me dijo, cuando dijo, fue un hauki:&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Me derramaré,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;En tu beso de auroras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Lánguidamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Le pregunté si le volvería a ver. Y su respuesta fue que la pregunta no era esa, sino si él me volvería a ver a mí.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Se acercó por la espalda, muy despacio, tan levemente que no le supe hasta notar que mi respiración se aceleraba. No quise volver la vista. Era extraña esa sensación. Intuí que estaba. Respiré hondo. Estaba detrás. Algo, dentro, me lo decía. Lo necesitaba, lo respiraba. Aturdía aquella sensación. Un desasosiego que me hacía desear su presencia sin habla. Noté cómo su respiración me movía, muy suavemente, el pelo. Noté su aliento tras de mí, como a violetas y almendras, no sabía bien el porqué, y un escalofrío me erizó la piel. No quería moverme, sólo sentirlo, y quedarme ahí, sintiendo aquello que nunca había sentido. Sabía que si me movía le rozaría, sentiría mi culo contra su sexo, de tan cercano. Sentía calor por todas y cada una de las partes de mi cuerpo. Quería el roce, lo ansiaba, y no también. Deseaba el contacto, y a la vez me lo negaba, por estar ahí, así, en ese momento intenso, sin palabras, sintiendo tanto con tan poco. Deseaba el silencio provocado, oír sólo su respiración, mi agitación, la sangre golpeando. Notaba el corazón acelerado, su latido constante. Notaba el suyo, acompasado al mío. Apoyé las manos en la mesa y, al hacerlo, el cuerpo se me dobló hacia atrás y sentí su tacto. Lo retiré al instante. Él no se movió ni un ápice. Sabía que tenía los ojos en mi pelo. Siempre miraba, y cómo miraba. Te entraba dentro y te llenaba de mirada. Traspasaba. Miraba el movimiento de mi pelo al contacto de su hálito. Él era así, de detalles. Hacía de un momento una vida, de un detalle, un cuadro de mil colores. Notaba la tensión, la mía y la suya, la contracción de los miembros, el leve temblor, la alteración de la piel, la excitación. Podía sentir todo lo que éramos, lo que sentíamos, con una percepción inhabitual, como si mi piel, como si todos mis sentidos hubieran multiplicado su capacidad hasta el infinito. El silencio era tan profundo que oía el más leve quejido de la madera de los muebles, pero sobre todo lo sentía a él, y a mí. Acercó su boca a mi oído. Noté el cabello en sus labios. Me susurró: &lt;i&gt;Yo he visto germinar lágrimas de cristal negro en sonidos púrpura, cuando te he sentido. En ese momento, cuando te siento, noto un viento dentro, como la caricia de un violonchelo, roto de pena, quebrado&lt;/i&gt;. El aire que salía de su boca me acariciaba el cuello. Tenía la piel en carne viva. Respiraba más rápido, con más agitación. Creí que me iba a volver loca. La tensión me estaba matando, y sin embargo no podía ni quería salir de ahí, de así. Apreté las manos con fuerza, contra la mesa, hasta sentir daño, para sentir el dolor, para mitigar, en algo, aquella tensión. Eché la cabeza hacia atrás. Mi pelo le llenó la cara. Noté la calidez de su mejilla. Apreté mi espalda contra su pecho, mi culo contra su sexo. Noté sus manos, rozando apenas, en mi cintura, paseándola, y el subir y bajar de su pecho, su respiración agitada, su aliento. Giré la cara buscando sus labios, buscando la boca que me hablaba, que me llevaba, buscando aquel olor en la garganta que me susurraba, su aliento como de violetas y almendras, para envolverme en él y en las palabras, para bebérmelas, para saborearlas, esperando más, deseándolas&lt;i&gt;. Sabes…&lt;/i&gt; -me dijo en voz muy baja-, &lt;i&gt;cuando te veo, cerca o lejos…, cuando te veo, oigo el agua apaciguar la orilla, en su beso largo, y lento. Y quiero acercarme a ti, saberte entera, entrar muy dentro, pero de tus sentimientos. Vivir tu alma, vivir tu carne, ser tú en ti, muy dentro, y no salir, vivir ahí por los tiempos de los tiempos&lt;/i&gt;. Teníamos los cuerpos pegados, más aún el alma, que era cuerpo. Noté sus manos en mi vientre, despacio, y después bajando hacia mi sexo, rodeándolo, sin tocarlo, acariciando los muslos por dentro. Sentía mi humedad, y él también. Se quedó ahí, parado, apretando levemente. Respirábamos al mismo tiempo. Giré aún más la cabeza buscando su saliva en el calor de su boca. Apartó la suya, apenas. &lt;i&gt;Me tumbaré en la hierba para oler tu tacto&lt;/i&gt; –dijo-. Subió las manos a mi vientre. Lo paseó de nuevo, más lentamente, colocando su dedo anular en mi ombligo y apretando con suavidad, creando círculos pequeños, en él, que me llegaban dentro, y más abajo. Vagó, después, con sus dedos por mis senos, sin apenas rozarlos. Noté los pezones erectos. Noté su tacto, el calor de sus manos a través de mi ropa. Sentí el calor de la pasión de mi cuerpo a través de sus dedos. Sentí la suya, cómo se quemaba por dentro, y cómo me quemaba yo. Me giró hacia él. Los cuerpos enfrentados. Absolutamente pegados el uno al otro. Mi sexo junto al suyo. Puso las manos en mis mejillas, los dedos entre mi pelo. Le rodeé la cintura con mis brazos, atrayéndolo aún más si cabe. Los dos apretando. Respirábamos juntos, al tiempo, sintiendo, siendo en el otro cada uno, siendo la vida, sintiéndola, haciéndola. La belleza de un momento único, de una pasión única, desbordante, antigua, eterna. Le besé como nunca había besado en mi vida, como a nadie lo había hecho. Le cubrí los labios y sentí el tacto de su lengua, el calor de su interior, su saliva. Le sentí entero. Nos separamos un instante. Me miró muy dentro, fijamente. &lt;i&gt;Cada vez que me besas me cubres de estrellas&lt;/i&gt; –dijo-, &lt;i&gt;y ahí soy tanto, que quiero morir, morir de ti, morir en ti, siendo. Me besó largo, dentro, suave&lt;/i&gt;. Tacto. Era la esencia del tacto. Se separó de mí, despacio. Se fue andando, de espaldas. Siempre mirándome, dentro, como sólo sus ojos saben mirar, cómo no he visto en nadie. &lt;i&gt;Hay un momento para todo&lt;/i&gt; -dijo-, &lt;i&gt;y éste es este momento, tan especial, así de intenso, como tú&lt;/i&gt;. &lt;i&gt;Sólo así&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Aún sigo dándole vueltas a su respuesta. La respuesta de aquel hombre que surgió del frío.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-753084628614714235?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/753084628614714235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=753084628614714235&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/753084628614714235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/753084628614714235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/mucho-mas-que-algo-tacto.html' title='Mucho más que algo. Tacto.'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-844444161610207075</id><published>2010-05-21T19:57:00.001+02:00</published><updated>2010-05-21T19:59:22.445+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>La vía muerta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S_bJ1RPJPvI/AAAAAAAAA3w/9kzbKYpJdkE/s1600/triste1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 294px; DISPLAY: block; HEIGHT: 304px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473784314112589554" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S_bJ1RPJPvI/AAAAAAAAA3w/9kzbKYpJdkE/s320/triste1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Había una persona en un andén abarrotado, como fijado, anclado a cemento. Viendo desfilar el tiempo. Mirando despacio veía pasar una y otra vez aquel tren desaparecido. Persona triste vestida de domingo, como el último domingo, como un domingo cualquiera, como todos los domingos. La mirada perdida, posada en la vía desocupada, rodeado de gente, en el andén; el alma fría, la vida sola, como un sonámbulo de travesías entre personas, eternamente dormido, como ido, descomulgado, desaparecido.&lt;br /&gt;Aquello tan brillante fue una luz cegadora para los ciegos, regalo inútil para una vida ya sin reposo, llena de espejos que sólo muestran espejismos de un pasado que no repite.&lt;br /&gt;Muestra al cristal de la muerte su rostro ahogado ante la vida, cuyo reflejo es una imagen invertida -que es, pero no, como el espejo-, perdiendo de vista la realidad, que ya no es tal, solo fingida.&lt;br /&gt;Y ya todo es nada; quizá ni tiempo. Todo es destiempo y a destiempo. Ya no hay ni hilván que hile palabras ni pensamientos. Apocalipsis de sentimientos.&lt;br /&gt;La esencia de todo, quedó en el pasado, ido, en un tren ausente, perdido.&lt;br /&gt;Este es un tiempo triste, la edad de los prodigios, de la superchería y la impostura. Ya no llueven estrellas. Ya no hay llanto por alegrías, ni canto. Es el mundo al revés, el final de los tiempos, con los jinetes campando a sus anchas por los eriales llenos de almas que no son almas sino desechos.&lt;br /&gt;Cae la tarde, con desgana, sobre la plaza de arena blanca que es la vida. Y los fantasmas gritan.&lt;br /&gt;Una persona yerta, en el andén, anclada, ve cómo se le va la vida, por su pasado, por la vía muerta, por la vía vacía. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-844444161610207075?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/844444161610207075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=844444161610207075&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/844444161610207075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/844444161610207075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/la-via-muerta.html' title='La vía muerta'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S_bJ1RPJPvI/AAAAAAAAA3w/9kzbKYpJdkE/s72-c/triste1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3306893979076960086</id><published>2010-05-19T17:55:00.001+02:00</published><updated>2010-05-19T17:57:29.165+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>El pesado fardo de Atlas</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CDiego%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:applybreakingrules/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:usefelayout/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:SimSun; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-alt:宋体; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;} @font-face 	{font-family:"\@SimSun"; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:SimSun;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;La lírica, por lo visto, sólo queda para los poetas malditos. Lo importante es sobrevivir, parece, guarecerse, obtener un resultado, no arriesgar sino lo justo, no sentir, dejar eso a buen recaudo, y esperar que los sentimientos se aplaquen o sean sustituidos, estar, simplemente estar.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Estoy cansado. No puedo, a veces, con todo. Hay cosas que me superan, momentos en que todo pesa de una manera tremenda, en que todo se junta y se acumula. A veces, como Atlas, levanto el mundo y sonrío, y parece que las fuerzas son suficientes; pero, a veces, también, el fardo es muy pesado, tan brutal que la sonrisa se troca en mueca y se dobla el espinazo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;No puedo con los drogadictos de la abstracción, con los imposibilistas, con los huidizos, con los insensibles, y con los sensatos para con los sentimientos. No puedo, quizá porque no soy como ellos, porque no los comprendo. Yo soy de sueños, de verdades, de sentires. No sé vagar eternamente, aunque a veces lo hago, por los piélagos del pudiera. Necesito tactos, pero no cualquiera, en esos no entro, sino en los de esencia, no en los d3 apariencia, aunque algunos hacen de ellos los otros. Soy de los que miran y ven que lo que es, es, y lo siento, y lo vivo y lo percibo. Soy de miradas, de palabras. Soy de los que quieren que todas esas cosas sean el resultado de los sueños, de los que están dentro, de los que dan resultado. Soy humano.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Solo. Muchas veces solo. No hay manera. Y es que no me conformo. Y todos recurren. Pero en el estar ya es otra cosa. Ahí cuesta, y cuesta por tantas cosas, por tantos miedos, por tantas fijaciones, por tanto evitar para… Y el fardo pesa y se incrementa.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Necesitamos refugio, a veces, resguardo de determinadas cosas de la vida, cuando nos da en la cara su brisa fría, cuando nos hace daño, por tantas cosas. Y lo buscamos y necesitamos. Pero hay momentos. A veces creemos que cualquier cosa nos guarda, y ahí nos quedamos, y equivocamos, y buscamos, y en otro lado nos guarecemos, y seguimos. Y no vemos, nos negamos. Un zigzag continuo. Respeto todos los caminos, pero no comparto algunos, prefiero otros, los que sigo. Tal vez esté equivocado, tal vez, pero prefiero estos, aun más dolorosos, pero que me son más queridos, más sentidos. Tal vez sea una parte. Pero siempre está ahí la razón que ocultamos, y aun así actuamos, una y otra vez, con una cosa y con otra, aunque sepamos. Y en esa búsqueda, a veces equivocamos nuestros pasos; a veces volvemos atrás, a veces nos conformamos caminando en círculos o en zigzag, por no reconocer quién somos y a dónde vamos, lo que queremos, lo que es importante y lo que tenemos, o lo que podemos, lo que perdemos, cómo saber completar, cómo tenerlo todo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;A veces no puedo. A veces me veo como ese Atlas sofocado, abatido, desconcertado por tantos pesos. Con el rictus en el rostro, en la boca una mueca y partido el espinazo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Necesito de la sinceridad, de la naturalidad, de la sonrisa, de esas personas que saben recibir y dar. Necesito de la verdad, de la naturalidad, no de la artificialidad, del siento pero así, pero cambio, muevo, necesito, estoy así. Necesito un respiro, y lo necesito ya. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Ya no hay lírica. Sólo queda para los poetas malditos. Y eso debo ser yo, un maldito, un proscrito.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3306893979076960086?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3306893979076960086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3306893979076960086&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3306893979076960086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3306893979076960086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/el-pesado-fardo-de-atlas.html' title='El pesado fardo de Atlas'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-1351875831403810936</id><published>2010-05-18T23:23:00.002+02:00</published><updated>2010-05-18T23:32:24.059+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Historias sin acabar. I (Lloraré rosas para ti)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Lloraré rosas para ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CDiego%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:applybreakingrules/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:usefelayout/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:SimSun; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-alt:宋体; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;} @font-face 	{font-family:"\@SimSun"; 	panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; 	mso-font-charset:134; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 680460288 22 0 262145 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:SimSun;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Lloraré rosas para ti, había escrito. Creía que lo había hecho antes de salir, sobre el cristal del espejo del aseo, con la barra de carmín de su madre. Era un niño aún. Había creído que no lo era, pero lo era, todavía lo era. Había crecido rápido, por todos los caminos. Pero no era un hombre, no se sentía un hombre, ya no. Lloraré rosas para ti, había escrito. Dos años de un sufrimiento atroz. Nada ni nadie a su alrededor. La nada, el vacío. Inclemencia. No podía aceptar algo así. Un charco de sangre en una carretera infame. Pinos alrededor, montañas quebradas, y el agua abajo, quieta. Un charco de sangre maquillado por una cabellera azabache. Unos ojos negros perdidos en el cielo. Una sonrisa más brillante que el sol de todos los desiertos, helada, eterna. Tanta belleza, muerta. Lloraré rosas para ti. Era lo único que escribió. Siempre se preguntó por qué él no estaba allí, también. Agonía. Y buscó culpables donde no había. Y buscó salidas por calles vacías.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Se quedó sin dinero a los dos días de llegar a Londres, tras otros dos días cruzando un mundo de carreteras, en autobús, sentado en el incómodo asiento de la lentitud, con los ojos pegados a un cristal cubierto de vaho, que limpiaba con el dorso de la mano, para poder ver un paisaje verde y lluvioso que no cambiaba nunca, ajeno a él. Rodeado de un idioma hostil, extraño. Una habitación triste, fría. Cuatro camas en literas. Se tumbó en una de las inferiores y se quedó dormido. Despertó de noche. Encendió un Fortuna. Cuando lo terminó, se duchó, se puso la otra muda que había llevado y metió la otra en la mochila. Bajó a recepción. Cogió un plano de la ciudad y preguntó por señas, a la chica del mostrador, una alemana, dónde de podía comer. Llegó a un parque donde había, en un lateral, bajo un árbol de hojas rojizas, un carrito que vendía sándwiches y kebab. Estudió a las personas, que se acercaban a él, durante un buen rato. Se acercó y señaló el kebab. &lt;i&gt;Take away&lt;/i&gt;, pronunció como pudo. Pagó. Se sentó en un banco y comió. Era el primer bocado en dos días, a parte de dos cafés con leche y un cruasán. Paseó por las calles hasta que se hizo de noche. Entró en lo que parecía una discoteca. Oscura. La música extraña. El dinero era escaso, pero necesitaba alcohol. Pidió un gintonic. Bebió un sorbo. Llevaba mucho hielo y poca tónica. La ginebra era asquerosa. Dio dos tragos más y lo terminó. Estaba muerto de cansancio, pero no quería volver a aquella habitación vacía y helada. Se sentó en un sofá desgastado. Miró a las personas que deambulaban por el local, la mayoría punkies. Una chica, morena, se le acercó y le dijo algo que no entendió. Intentó decirle que no la comprendía. Ella le pasó la mano, abierta, por la cara, y se marcó dejándole una sonrisa a modo de regalo. Salió de allí y volvió al albergue. Se tumbó en la cama y se quedó dormido. Despertaba a cada rato, entre sueños extraños, de colores verde, rojo y negro. Entraron unos magrebíes gritando. Iban borrachos. Les dijo que se callaran, que quería dormir. Le miraron y siguieron gritando. Uno de ellos se acostó en la litera que había encima de su cama. Le despertó, algo después, el sonido constante de una gota que chocaba contra su pantalón. Se levantó asqueado. Zarandeó al de arriba y le dijo que despertara, que era un cerdo. Sólo obtuvo un gruñido. Se cambió el pantalón y salio a la calle. Llovía. Una lluvia tranquila, que no limpiaba. Un frío infernal. El alma congelada. Sentía una congoja tal que le tenía encogido sobre sí mismo, con la cara escondida entre las manos, apretando la mochila contra su cuerpo, llorando como un alma perdida, como sus lágrimas en la lluvia.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Lloraré rosas para ti, escribió en la libreta roja que llevaba siempre consigo cuando viajaba. Una eternidad escribiendo para volver de nuevo ahí, a la misma clase de tiempo, al mismo sentimiento, a las mismas sensaciones. Como si se hallase inmerso en un bucle temporal. Como si no hubiese agonizado suficiente. Como si no tuviese ningún derecho a persistir en la felicidad. Unos ojos que se le iban, perdidos. Una sonrisa trastocada en ira, en desprecio. Agonía. Lloraré rosas para ti, volvió a escribir. Ninguna otra cosa le salía. Creía que había crecido, que las calles andadas le habían dado otra perspectiva, que había aprendido, que los albañales pisados le habían enseñado, que los tropiezos que le habían hecho sangrar le habían abierto los ojos. No era un hombre, sólo era un niño. Todo son veleidades, escribió, simples y tristes veleidades de un poeta idiota. Abandono. Quiero ser sordo, mudo y ciego. Reniego de los sentimientos que me han llevado a creer que merece la pena sentir. Se sentía como un barco varado, partido, con la proa y la popa hacia arriba y el centro hundido, desbastado por las olas, que le hacía escupir de sus entrañas todo lo que llevaba dentro, desangrándose, mientras aquello que salía de sus adentros mataba lo que hollaba. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);" class="MsoNormal"&gt;Comenzó a sonar Kite. Dejó el lápiz. Cerró el cuaderno. Escuchó la música. Siempre sentía algo especial cuando oía esa melodía, que empezaba bajo, suave, deslizándose dentro, calándole por dentro, sacándole las lágrimas. &lt;em&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Hay determinada música, determinados momentos en la música en los que no cabe sino ser, ser y morir en ellos. Una canción &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;que habla, de alguna manera, aunque no exactamente o también, sobre las personas que perdemos en el camino de una u otra forma, de la pérdida, quizá del punto de partida. Perturbadora la voz de Bono. Recordó las imágenes y la lágrima recorriendo la mejilla del cantante mientras la interpretaba, mientras recordaba a alguna persona perdida. Había algo en la voz de aquel cantante que siempre le llevaba a interiorizar todo, a vivir lo escuchado y sentirlo como propio, más si tenía que ver con experiencia personales; y ese era el caso. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-1351875831403810936?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/1351875831403810936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=1351875831403810936&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1351875831403810936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/1351875831403810936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/historias-sin-acabar-i-llorare-rosas.html' title='Historias sin acabar. I (Lloraré rosas para ti)'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6009311204028482271</id><published>2010-05-17T15:22:00.002+02:00</published><updated>2010-05-17T18:45:57.065+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Relatos de los días de lluvia húmeda y helada. V</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;em style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;strong&gt;En los alrededores del camposanto&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Fui con mi madre de la mano a una casa de Laureano donde tenía las cabras. Fue el primer muerto que vi, aunque no lo vi. Era una mujer que le decían Andrea. Había mucha gente y mucho movimiento que no sabía por qué era. No vi nada. Ni te dejaban ver, porque era muy niño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;En otra casa vi a la Tía María, la mujer de Linares. Pasamos a la habitación y vimos a la mujer, allí, muerta. Yo tenía siete u ocho años. Estaban de vela en la casa. Iban de velatorio, a rezar aquella noche y acompañar a la familia. La gente de la aldea. Unos dieciocho o veinte. Rezaban entonces en voz alta. A la mañana, si se enterraba al muerto, en Alcalá, se llevaban a hombros el ataúd, los hombres. Tardaban hora y media. Echaban por lo derecho, por unos caminos que por aquí hay. Entonces no había carreteras. El camino de Alcalá. Se pasaba por Moralejos. Un camino de carros, de herradura. Y se bajaba a Alcalá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Entonces el alcalde de Alcalá era el padre de la abuela Ascensión. Antonio Miñambres Linares. El cementerio lo hicieron Pepe y uno que le decían Virgilio, que tocaba la bandurria; unos albañiles de Ayoz. Nosotros estábamos siempre de baile con ellos. Íbamos a bailar en muchas casas. El cementerio se hacía a “pionás”. Cada vecino iba un día a “pionar”, con carros y piedras. Se recogió dinero en toda la aldea. Como el cementerio era de la aldea, todos los vecinos tenían derecho a un vodal. Se empezaron a hacer nichos, que se hicieron por el año 45. Entonces todos estaban en tierra. Fue cuando se murió mi mujer, y ya fue en nicho. Por entonces todos iban a tierra. Los vecinos, y la familia y amigos iban a hacer la sepultura y se enterraban en tierra; se ponía una cruz en lo alto, o una lápida, según fueran más ricos o menos ricos. Las piedras se hacían en San Juan y… Se ponía la fecha del que había muerto, y un recordatorio de tu padre, tu madre, tus hermanos no te olvidan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Nunca me gustó la muerte, qué quieres que te diga. Es muy “jodía”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Yo tenía seis o siete años cuando murió el primero de mis abuelos. El padre de mi padre, que se llamaba también Jesús. Jesús Bastante García, se llamaba el padre de mi padre. Se murió el día de San Andrés, que decimos aquí, del año 15. El padre de mi padre, porque la madre de mi padre se había muerto ya el año que yo nací. La madre de mi padre se murió el 17 de febrero de 1908. Ana Martínez Martínez era la madre de mi padre. Trabajaban en la agricultura, labrando. Agricultores. Mi abuelo tenía las tierras en Las Peralosas. Tenía dos almudes. Era bastante persona mi abuelo. El año 20 murió mi abuela, con 45 ó 50 todo lo más. 45 podía tener, a 50 no creo que llegara. Yo no lo sé cierto. De calenturas tifoideas, de calenturas malas, porque entonces no se curaban. El que tenía calenturas… le daban medicinas que no eran a lo mejor… Los médicos de entonces no eran como ahora, que hacen análisis de todo y se preocupan y saben. Pero entonces a lo mejor no le daban lo que era bueno para eso. Fue a Alcalá, a San Lorenzo, como vivía su padre, que era mi abuelo, que vivía en Alcalá. Y estando allí alguno se las pegó… Y ya vino malo, de San Lorenzo, que era ese día, 10 de agosto del año 20. Luego se acostó el día de San Roque, y ya no se levantó, y murió el 30 de agosto. El médico de Alcalá me “paece” que era un tal Don Ignacio, el médico que había entonces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Luego mi padre, como se quedó ya viudo, al año y medio se casó… que fue cuando tuvo a Lino, que se ahorcó hace un año, y una hermana que tengo en La Zubia… No quedamos más que los dos ya. Es como si fuera mi sobrina. Resobrina se llama, porque ella es hija de un primo hermano, y además es sobrina porque yo estoy “casao” con una tía de Dolores. Así que es familia por dos sitios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Mi padre se casó con una mujer de Las Eras, viuda de un guardia civil. Tenía dos hijas. Estaba en Tolosa y vino aquí, a casa de un “cuñao”, y claro, como estaba, ella, viuda, y mi padre viudo, pues se enamoraron y se casaron, y fue muy bien. Fue una mujer muy buena. La quisimos mucho, porque valía mucho, y vivimos muy bien con ella, muy bien, muy bien, y como tenía familia, a los hermanos los hemos querido igual, aunque eran sólo de madre…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Nosotros vivíamos cerca de la ermita, y allí murió mi madre. Cuando murió nos quedamos muy desmantelados. Vivimos un año o año y medio. Mi hermano hacía la comida y yo le ayudaba. Mi tía nos ayudaba a amasar el pan… Entonces teníamos la harina en la casa. Se amasaba el pan “pa” una semana o “pa” más. Y ella nos ayudaba a amasar. Eran cosas gordas. Luego ya, cuando ya se casó mi padre, entró esta mujer, que era una buena mujer. Y vivíamos muy bien. Ella tenía dos hijas y nosotros cuatro éramos” sais”. Pero aparte de eso vivíamos y estábamos bien. Y luego vinieron cuatro o cinco con la mujer, pero le murieron dos. El primero que tuvo y el último que tuvo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Y mi esposa y señora también murió. Por eso me casé con la Ascensión. Y mi niña, que era una rosa, con cinco años. Eso fue “pa” la guerra. Y mi Jesús, más listo que el hambre. ¡Joder, qué vida!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Ya sólo quedamos dos. No me gusta la muerte. Es muy “jodía”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6009311204028482271?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6009311204028482271/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6009311204028482271&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6009311204028482271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6009311204028482271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/relatos-de-los-dias-de-lluvia-humeda-y_17.html' title='Relatos de los días de lluvia húmeda y helada. V'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-171361597367004639</id><published>2010-05-12T23:18:00.003+02:00</published><updated>2010-05-13T03:31:54.695+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>La sombra de los sueños</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S-sb8B_n4pI/AAAAAAAAA3Q/Jx5GFp4SiW0/s1600/sombra.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 240px; display: block; height: 320px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5470496890512990866" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S-sb8B_n4pI/AAAAAAAAA3Q/Jx5GFp4SiW0/s320/sombra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Te veía tras cada esquina que doblaba, en la lejanía, en cualquier espalda, en una mirada que me miraba, en cualquier sombra que aparecía; pero sólo era eso, una sombra, la sombra de un deseo, la sombra de mis sueños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Y mientras, seguía, en el silencio, en el silencio quieto, en el silencio lento, en el silencio santo. Esperando. En el silencio, en la sombra de los sueños, en la sombra de mis sueños. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-171361597367004639?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/171361597367004639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=171361597367004639&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/171361597367004639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/171361597367004639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/la-sombra-de-los-suenos.html' title='La sombra de los sueños'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S-sb8B_n4pI/AAAAAAAAA3Q/Jx5GFp4SiW0/s72-c/sombra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2358548665826503836</id><published>2010-05-12T00:51:00.001+02:00</published><updated>2010-05-12T00:54:02.350+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Cuando la luciérnaga levantó el vuelo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Arrastro el sueño o el cansancio, o lo que sea que es lo que me tiene en un estado de estar sin estar, como flotando, desde hace eternidades. Llueve a mares. Me he calado hasta los huesos. Ha caído tanta agua que ni me gustaba pasear la lluvia. He tenido que correr. Estoy empapado, de cuerpo y alma. Tal vez necesite un deceso. No, “joer”, un deceso no, un receso. Me seco el pelo. Pongo música. Saco el Cd de Stigmata y en su lugar coloco The wall. Lo oí en el coche, en la radio, y me apetecía. Hacía tiempo. &lt;em&gt;Hey you&lt;/em&gt; comienza a sonar. La sigo mentalmente. Nunca canto en voz alta. Mi voz es trueno. Me siento en el sofá, es cómodo, bonito y cómodo, con la ropa mojada. No importa. Me gusta el salón. Es acogedor, minimalista y acogedor. Bello en sí mismo. Rodeado de libros que acogen. Claro. La mesa de cristal y metal de diseño exquisito, a juego con las sillas, metálicas y negras, sencillas y delicadas. Es una evolución de mis casas. Soy yo. Cojo el libro de Murakami, uno de los tres que estoy leyendo. Es curiosa la manía que me da con los libros. De repente aparece un autor o un país y me paso eternidades en él. Eso es lo que ha ocurrido con Murakami. Antes sólo había leído a Mishima y Oé. Murakami vino de la mano de Miyori. Huele jazmín y violetas. Ella olía a cerezos en flor. Su piel. No sé por qué ha aparecido ahora, de repente. No le doy más importancia. Las cosas son siempre como son, sin más. ¿Quién entiende las razones de las personas, de cómo somos, de los dioses? No seré yo quien entre en ese proceso absurdo, en esa tarea de titanes. Un breve correo. ¿Cómo estás? Te recuerdo. ¿Vendrás a Kyoto? Ahora estoy aquí. Tras más de un año. He buscado vuelos a Bolonia. No cuadran. Y tengo que ir el fin de semana sin falta. No puedo demorar esta situación. Me crea desasosiego. No tanto por mí. No me gustan las situaciones que implican a otros y que yo puedo solucionar. Los silencios matan. Me molesta estar así y tengo que hacerlo, pero los vuelos son los que son. Ir, tomas un &lt;em&gt;espresso&lt;/em&gt;, pasar dos noches y hablar. Hablar. Hablar con las palabras y los silencios. Mirar en los silencios y decir. Cómo cuesta estar en determinados espacios y decir, y ser, donde puedes entrar, donde no quieres estar. Tan sugestivos y sin embargo… Se ha de hacer. No quiero que estén, ni estar, en algo que no puedo ser. Me levanto para hacer la cena. Bato un par de huevos y echo pan rallado. Sumerjo en la mezcla los filetes de merluza y los frío en aceite de oliva muy caliente. Me apoyo en la bancada, roja, y miro el cuadro que le compré a Manu por un euro. No podía regalármelo. Nunca regalaba. Vendía. Cuestión de principios, decía. Ni a mí siquiera. El fondo naranja, de papel. Un cuerpo d mujer en verde, tumbada de espaldas y ligeramente escorada hacia el espectador, boca abajo. En ella resalta el pelo, liso, un pecho, el ombligo y el sexo, en negro. Sobre el cuerpo de la mujer, dos bustos indefinidos, aunque parecen de hombre, en negro también. Llevo la comida al salón. Coloco el plato, en rojo burdeos, con el borde en negro, sobre un camino de mesa de bambú. Un vino blanco de Rueda, para acompañar, que vierto en la copa alta, de boca sinuosa, de color verde claro. Las cortinas de seda, granate oscuro, que tapan el inmenso ventanal, acogen toda la habitación, abrigan, dan calidez y ganas de estar, de quedarse, de mirar. La música es una exquisitez, los bajos, la guitarra, la voz:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Mother do you think they´ll drop the bomb&lt;br /&gt;Mother do you think they´ll like the song&lt;br /&gt;Mother do you think they´ll try to break my balls&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Me gusta comer lento. Hablar con quien como, degustar el momento. Deleitarme en él, con la persona con la que comparto, y la música al fondo, y el escenario, el todo. El placer de estar. Suena el móvil. Miro el número. Un fijo de Madrid. Imagino quién es. No lo cojo. Me invitó a ir, pero no me apetece. Además, tengo que ir a Bolonia. Sigo comiendo. La música sigue sonando. El solo de guitarra, exquisito, perfecto, armónico. Me quedo en ella.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Mother do think she´s good for me&lt;br /&gt;Mother do think she´s dangeroux to me&lt;br /&gt;Mother will she tear your littlel boy apart&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Me quedo mirando cómo la luz de la lámpara atraviesa el vidrio y el líquido, cómo se rompe, cómo crea formas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Ohh ah, mother Hill she break my Herat&lt;br /&gt;Hush now baby, baby, don´t you cry&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Recojo las cosas. Meto los paltos en el lavavajillas. Me hago un café, muelo los granos de etiopía; negro, corto, con agua mineral. Iba a echar azúcar morena. Pero no. Debo empezar a volver a determinadas cosas que eran y que fueron dejadas en el proceso de dejadez, debo volver a como se debe ser en las cosas que son y que dejé de hacer. Demasiadas desviaciones tal vez. Vuelvo con el café al salón. El perro me miro. Me siento en el sofá, en la esquina. Bebo un sorbo. Cojo el libro de Murakami. Me pongo las gafas de pasta negra. Miro al perro. Tengo que sacarlo a dar una vuelta. Iría a correr con él, tal vez subir esa pequeña colina que hay al lado de la casa, pero no me apetece. Además ha llovido y el suelo está encharcado. Algo breve, por la acera, y volver rápido. Una sauna mejor, para transpirar, para limpiar por dentro y por fuera. Suena el móvil otra vez. El mismo número de Madrid. Siempre es así. Tengo que reservar el vuelo esta noche para Bolonia.&lt;br /&gt;Sigo leyendo a Murakami:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fue mucho más tarde cuando la luciérnaga levantó el vuelo. Desplegó las alas como si se le hubiera ocurrido de repente.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Son días extraños &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2358548665826503836?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2358548665826503836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2358548665826503836&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2358548665826503836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2358548665826503836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/cuando-la-luciernaga-levanto-el-vuelo.html' title='Cuando la luciérnaga levantó el vuelo'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3275818438951863981</id><published>2010-05-11T18:55:00.001+02:00</published><updated>2010-05-11T18:56:30.404+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><title type='text'>Huele a soledad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Huele a cerrado el bar, a desinfectante y lejía, a música marchita, a luz apagada. La barra llena de taburetes. La espalda de un hombre frente a ella, en uno de ellos. Una mujer se sienta a su lado.&lt;br /&gt;- ¿Qué bebes?&lt;br /&gt;- Soledad.&lt;br /&gt;- ¿Puedo acompañarte?&lt;br /&gt;- Seríamos demasiados. Además, soy fiel por naturaleza.&lt;br /&gt;Se levantó, ella, y se sentó en el taburete más alejado. La mirada perdida en el fondo del vaso.&lt;br /&gt;Todo sigue igual. La música, el olor, la luz, la atmósfera… la vida. Siempre igual. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3275818438951863981?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3275818438951863981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3275818438951863981&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3275818438951863981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3275818438951863981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/huele-soledad.html' title='Huele a soledad'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-239629867974659242</id><published>2010-05-09T22:38:00.002+02:00</published><updated>2010-05-09T22:41:24.157+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Relatos de los días de lluvia húmeda y helada.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Cuarto relato.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Los idus de marzo.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé que te volvería a ver.&lt;br /&gt;Ni yo.&lt;br /&gt;Y menos, en el caso de que lo hubiera pensado, que fuese tan pronto.&lt;br /&gt;Fue un impulso.&lt;br /&gt;Ya. Como todos los tuyos.&lt;br /&gt;No he podido quitarte de mi cabeza ni un solo día, y… sin embargo…&lt;br /&gt;Sin embargo…&lt;br /&gt;¿Recuerdas el paseo por los Uffizzi?&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;¿Y la conversación aquella, tan larga, en la cafetería a espaldas de la Galería?&lt;br /&gt;Sí. Recuerdo la conversación. Sobre el poder y el querer, sobre las relaciones, sobre el amor, sobre el compromiso, sobre la libertad… Sí. Cómo no. También recuerdo como ibas vestida, cada detalle de ti aquel día. Me fascinó. Parecía que la ropa acompañara tu mirada…&lt;br /&gt;Se calló. La desazón le ocupó el interior, como aquella vez, en Florencia. La recordó sentada en aquella pequeña terraza, mirando el humeante capuchino, y a él, cuando bebía un sorbo, con aquella manera tan suya de coger la taza y beber.&lt;br /&gt;Andrea… Ahí estaba otra vez. Inopinadamente, como siempre hacía con él. Como la primera vez. Los ojos negros, con aquella línea que se le formaba en las pupilas y que les daba una intensidad que aturdía, mareante, donde era posible entrar para perderse, y de la que creía, no se podría salir, y, sin embargo, tan apenas abierta, tan difícil de atravesar, como un manantial sugerente, prometido, pero ausente, al que había que bajar, despacio, entre marrones y negros…&lt;br /&gt;Nunca debí volver a Florencia, pensó, ni tal vez a Bolonia, o quizá debí aceptar el trabajo allí. Nunca debí acceder a aquella primera vez. Nunca, nunca… demasiados nunca, demasiados tal vez, demasiados quizás. Demasiado todo o más bien demasiado nada, se dijo. Demasiados pensamientos, demasiados recuerdos, demasiadas palabras y su ausencia, demasiados sentimientos, demasiada búsqueda de ellas, de todo, de nada.&lt;br /&gt;Se apretó los ojos, sobre los lagrimales, con los dedos índice y pulgar, hasta sentir dolor. Apareció el color naranja, después unas nebulosas blancas y lilas, en espiral. Todo blanco y negro después, y cuadrados blancos, pequeños, moviéndose en una composición extraña.&lt;br /&gt;¿No te ha gustado que viniera?&lt;br /&gt;No lo sé. Se quitó los dedos de los ojos, mientras le contestaba, y la miró. No lo esperaba, le dijo, ni tan siquiera sé si lo quería. A veces, pensó, no sabía ni si servía de algo hablar, con los paréntesis, con los silencios, con las reglas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaban despacio, entre la ausencia de sonidos de un parque suyos parterres estaban poblados de margaritas blancas, violetas y anaranjadas, como si buscasen las palabras en el silencio de unos árboles aún pequeños, por entre el tapiz de flores. Unos parterres de color, que se perdían en la inmensidad de un parque lleno de pequeños promontorios elevados, y cubiertos de un césped ralo y amarillento, con pequeñas calvas, falto de riego, bordeados por caminos serpenteantes de tierra ocre, casi amarilla; con árboles, pocos y pequeños, muy separados entre sí, de largas ramas y hojas escuálidas, y demasiadas farolas megras. Un parque de una artificialidad absoluta, como un recorte de revista pegado sobre un cuadro en blanco y negro, un feo y extraño colage que había sido creado con la intención de aportar belleza y que, sin embargo, dañaba la retina de cualquier observador con un mínimo de sensibilidad.&lt;br /&gt;Él iba delante, ligeramente. Recordaba la tranquilidad con que ella paseaba el tiempo, como si se envolviera en el aire, como si éste fuera más espeso para ella que para las demás personas.&lt;br /&gt;Giró la cabeza hacia ella y sonrió, esperando alguna palabra, pero sólo recibió el inició de una sonrisa que se quedó en inicio, inacabada. Se sentó en un banco, y ella, tras pararse un momento, delante de él, lo hizo a su lado. El sol estaba a sus espaldas, proyectando sus bustos en una sombra alargada que se dibujaba en la arena del camino. Alguna vez había fotografiado las sombras, le gustaba el efecto.&lt;br /&gt;Un sin fin de hormigas recorrían un camino que parecía no tener fin y que, al parecer, sólo ellas conocían, perdiéndose en la hierba, en un ir y venir continuo. Le resultó curioso el tamaño de la cabeza de algunas de ellas –exagerado para su cuerpo-, y desproporcionado con respecto a la armonía de las demás, más pequeñas. Llevaban pequeñas briznas de hierba, secas, en sus pinzas; algunas, en su constante andar, se paraban milésimas de segundo para entrechocar sus antenas con otras hormigas, mientras algunas pasaban por encima de otras sin importarles, al parecer, el peso, el posible daño –si es que lo había- o cualquier otra circunstancia. Toda aquella mini autopista, sin señales, terminaba en un pequeño círculo, absolutamente liso, impoluto, que había sido rodeado de una semicircunferencia hecha con pequeños granos de arena más oscura, apilados, formando una especie de muralla o de barrera, en la parte opuesta a la dirección del camino, y en cuyo centro había dos agujeros, uno perfectamente circular, y otro, más grande, ligeramente irregular, donde entraba y salía todo un ejército de aquellos insectos, la mayoría con sus briznas de hierba. Pensó en aquella armonía absoluta, en la necesidad de gregarización, en la necesidad de seguridad ante su pequeñez, en sentirse resguardado, en la búsqueda de no sabía muy bien qué, en ese miedo que nos hace tan gregarios y que nos lleva a la uniformización, al pensamiento único, a ser una hormiga más en un hormiguero gigante, igual que las demás, haciendo siempre lo mismo, pensando lo mismo, ocultándonos, no apartándonos del camino, buscando refugio, seguridad, en la masa, en la apariencia, en el clan, en lo igual.&lt;br /&gt;Miró a Andrea. Tenía la mirada perdida en el color de las flores. Se preguntó dónde estaría ahora, en aquella búsqueda constante de palabras, de palabras que pudieran expresar lo que sentía, pero que se negaba, y de ahí aquella inconstancia, de ahí aquella necesidad de seguridad, aquel ir y venir -a veces sin sentido-, aquel querer y no poder, aquel poder y no querer, o no saber o no atreverse. ¿Y él? Seguramente no podía, pensó; y tal vez no quería. Le dio vueltas a las razones, a las de ambos. Y pensó que quizá tuviera que ver con el comportamiento de aquellas hormigas. Tal vez Andrea fuera como una de ellas, o quizá no. Tal vez él también, aunque no, se dijo, él no. Le molestaba la idea de pertenecer a un colectivo así, tan monótono, tan simple, aun dentro de su complejidad. No, a él le gustaba volar. Tal vez una cigarra. Tal vez. Recordó la fábula de la cigarra y la hormiga y sonrió para sí.&lt;br /&gt;Mañana me voy. Sonó como un martillazo. La miró y se quedó callado.&lt;br /&gt;¿Quieres que me quede?&lt;br /&gt;Lo que yo quiera o deje de querer, carece de importancia alguna. Harás lo que quieras tú, de cualquier forma. Además…&lt;br /&gt;Miró el cielo, roto en los colores de una tarde que se desvanecía en una gama de rojos muy intensos. Una nube, gris oscuro, rompía el sol por su mitad. Volvió a mirar a las hormigas, con su paso apresurado, siguiendo su ir y venir, ausentes a aquella otra realidad suya, y a aquella perfección. Se giró hacia ella, extremadamente bella. Se quedó en sus ojos un instante; era excesivamente preciosa, distinta, y distante y silenciosa.&lt;br /&gt;Ninguno encontraba las palabras que parecían buscar.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-239629867974659242?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/239629867974659242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=239629867974659242&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/239629867974659242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/239629867974659242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/relatos-de-los-dias-de-lluvia-humeda-y.html' title='Relatos de los días de lluvia húmeda y helada.'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5770920186720331616</id><published>2010-05-07T13:56:00.000+02:00</published><updated>2010-05-07T13:58:58.407+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Ser</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Con mis lágrimas, recubriré tu vientre, de amaneceres.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5770920186720331616?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5770920186720331616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5770920186720331616&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5770920186720331616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5770920186720331616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/ser.html' title='Ser'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5347537544855801800</id><published>2010-05-03T00:41:00.000+02:00</published><updated>2010-05-03T00:42:36.989+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><title type='text'>Pinturas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Hay un perro enterrado en la arena, que mira hacia arriba, a su izquierda, a un espacio vacío, hacia nada. Me pregunto qué ve, qué mira. Todos los que pasan a su lado lo observan, parecen identificarse con él, pero sólo lo ven como si tratase de un cuadro, como si la realidad fuese en dos dimensiones. Y siguen. Tal vez seamos nosotros el perro, me digo.&lt;br /&gt;La carretera es larga. El sol se ha pegado al suelo, aplastándose contra él. Quizá porque se ha caído, derramando todos los tonos posibles del amarillo, y los imposibles también.&lt;br /&gt;No puedo apartar mis ojos de ese perro, ahí, hundido, en la arena de la cuneta, tragándoselo; cautivo, herido ante la ausencia de tantos, ante el abandono, ante el castigo, ante la indiferencia.&lt;br /&gt;Miro al frente y veo ese espejismo de locos que se forma en la línea del horizonte, como una borrachera gris, producida por un cigarrillo eternamente consumido. Una mujer sentada, cuya cara es el proceso de sus emociones, huesos y músculos, el punto final del camino, de su destino, un rostro de Bacon, me mira desde allí.&lt;br /&gt;Todo es rápido a mi alrededor, ahora, y sin embargo veo, como pasa, todo, con mansedumbre, como la lluvia del norte, que hace que los sonidos queden idos, suspendidos en las gotas de agua, desvaneciéndose en el suelo, sin sonido.&lt;br /&gt;Tengo frío, a pesar del sol que quema, que aplasta, con es gama de amarillos.&lt;br /&gt;Tengo frío, y mirar al perro semienterrado en la arena aun me produce más frío. Alargo la mano y no le alcanzo. Dos lágrimas me brotan. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5347537544855801800?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5347537544855801800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5347537544855801800&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5347537544855801800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5347537544855801800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/pinturas.html' title='Pinturas'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-2679880873003005026</id><published>2010-05-02T14:45:00.001+02:00</published><updated>2010-05-02T19:12:30.324+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>El otoño de las rosas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Necesito que apartes el velo, aun de seda, para verte sonreír, para poder hacerlo, para poder reír. Y es que nos queda tanto por decir, por ser y por sentir…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Alimentas mis adentros, en silencio, cuando te siento, cuando te huelo, como un drogadicto de luz, donde busco la verdad que sé, la fuente del ser, del saber, de todo; de eso que no se puede dejar, que se lleva como una oración, prendido en el pecho a fuego y cincel, como una promesa, como un milagro que no puedes creer, pero que es.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;No quiero vivir más en tiempos rezagados, en el silencio del mundo, mientras no haya nada. Quiero el brillo de las perlas de lluvia. No quiero el otoño de las rosas, sino el esplendor de su olor, la primavera, tus pasos. Y escribo, por eso, con la nostalgia de un niño, nostalgia de la vida, nostalgia de ti. Y siento, como una pérdida, la vida no hecha. Por eso quiero verte sonreír, para poder hacerlo, para poder reír, por pura necesidad de respirar, de sentir, pero necesito que apartes el velo, para poder seguir, para ver la luz, para mirar la lumbre, para verte, ahí, a ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-2679880873003005026?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/2679880873003005026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=2679880873003005026&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2679880873003005026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/2679880873003005026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/05/el-otono-de-las-rosas.html' title='El otoño de las rosas'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4128066693143567845</id><published>2010-04-30T10:41:00.004+02:00</published><updated>2010-04-30T12:05:40.550+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='haiku'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Hauki 16. Pureza/Pasión</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S9qZRpCoaRI/AAAAAAAAA2o/Px3XP63RJT0/s1600/lirios%25201971-1%2520red.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465849626121234706" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S9qZRpCoaRI/AAAAAAAAA2o/Px3XP63RJT0/s320/lirios%25201971-1%2520red.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;Quiero vestirte &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;con lirios; desnudarte,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;con amapolas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4128066693143567845?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4128066693143567845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4128066693143567845&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4128066693143567845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4128066693143567845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/hauki-16-purezapasion.html' title='Hauki 16. Pureza/Pasión'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S9qZRpCoaRI/AAAAAAAAA2o/Px3XP63RJT0/s72-c/lirios%25201971-1%2520red.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-4195669610877800973</id><published>2010-04-29T00:12:00.000+02:00</published><updated>2010-04-29T00:13:02.590+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Las razones de los muertos. II. Final</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CDiego%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:applybreakingrules/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:usefelayout/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:ES;} @page Section1 	{size:21.0cm 836.35pt; 	margin:70.9pt 3.0cm 70.9pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.45pt; 	mso-footer-margin:35.45pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1026"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap ext="edit" data="1"&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;En todo ese tiempo no me he podido llevar un puto cigarrillo a la boca, y mira que lo he intentado. Lo he probado todo, de mil maneras diferentes, pero nada. Nada de nada. Por no poder no he podido ni siquiera cogerlo. Pero no sé que coño pasa que el olor si que me llega, o eso creo, pues a lo mejor es un asqueroso recuerdo. No sé. Pero estoy harto de estar muerto y no poder fumar a pesar de desearlo con todas mis fuerzas. ¡Qué asco de vida! No, ¡qué asco de muerte! Hay tres compañeros que no paran de seguirme a todos lados. Le han cogido gusto a mirarme cuando me acerco a alguien que está fumando e intento aspirar el humo que expulsa. Me muero de deseo, cierro los ojos, abro la boca y aspiro, pero nada, el humo me atraviesa y no consigo que entre en los pulmones. ¿Tendré? Pero lo huelo. ¡Maldita sea! Lo huelo, y me está matando. Bueno, matando no, que ya estoy muerto. Y los desgraciados se parten de risa mientras miro como lo hago. Si pudiera los mataba, pero como están muertos. Y ahí están, muertos de risa. Vaya frase: Muertos de risa. Muertos que se mueren de risa. Debe ser el colmo. Seguro que no se le ha ocurrido eso a ningún cuentachistes. Debería estar muerto para llegar a eso. Creo que estoy en el infierno. Si no, no lo entiendo. Mi castigo, oler eternamente el tabaco y no poder probarlo. Ah, que tiempos aquellos en que estaba vivo. Y así, me temo, durante el resto de los tiempos. ¡Qué asco de vida, pijo! ¡Qué asco! De muerte quiero decir. Aquí, sentado, y diciéndome a mí mismo esta sarta de tonterías, porque yo soy el único que me entiende, porque como estoy muerto -bueno, y esos tres estúpidos muertos que me siguen a todas partes riéndose a mi costa-, pues nadie me oye. ¿Quién iba a escuchar a un muerto aunque pudiera? Y todo por un puñetero cigarrillo. Qué mala suerte. Qué perra muerte. Perra vida y perra muerte. Si ya me lo advirtió mi mujer: un día, ya verás, el tabaco te va a matar. Quién me lo iba a decir. Qué cosas.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-4195669610877800973?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/4195669610877800973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=4195669610877800973&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4195669610877800973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/4195669610877800973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/las-razones-de-los-muertos-ii-final.html' title='Las razones de los muertos. II. Final'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-9100678760389212901</id><published>2010-04-27T21:42:00.000+02:00</published><updated>2010-04-27T21:44:51.764+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Las razones de los muertos. I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Yo soy un muerto. Así, sin más. Un muerto. Puede parecer una broma pero no lo es. Muerto, muerto. ¿Increíble? No. Es sencillo. Me quedé sin tabaco (que esas cosas pasan). Busqué por toda la casa, en los cajones, en los bolsillos de las chaquetas, en el bolso de mi mujer. Nada. Vacié el cubo de la basura por si había alguna colilla. Encontré una bastante grande pero estaba húmeda. La cogí ansioso e intenté encenderla. Ni “patrás”. Intenté recordar donde dejé aquel puro de la última boda a la que me invitaron. Le di vueltas al cerebro en busca de una respuesta. Y llegó. Me lo había fumado en una situación similar a ésta. Y es que soy un desastre y además... más perro que un trillo. Me hice una especie de liadillo con papel de periódico, pero el picor en la garganta y el dolor tan tremendo en los pulmones que el humo me produjo al entrar en mi cuerpo tras la primera calada, me indujeron a apagar aquello so pena de morir de una forma rara y espantosa. No me quedó más remedio que bajar a comprar un paquete. Me quité mi batín de cuadros escoceses, el pijama de felpa gris con la cara de un bulldog impreso en la camiseta, que mi mujer había tenido a bien regalarme para mi cumpleaños, las zapatillas de estar por casa, y me vestí. Las tres y media de la madrugada. No podía dormir y no tenía tabaco. Viernes. Mi mujer de parranda con las vecinas. Cuando llegué al único bar que quedaba abierto, después de recorrerme no sé cuantas manzanas, no les quedaba nada más que Ducados. Yo fumo rubio casi desde que nací. Parecía una conspiración para que dejase de fumar. Pero la necesidad de nicotina pudo más que el asco que me producía el olor del tabaco negro. ¡¿Que remedio?! Compré un paquete. Le di un billete de cinco euros y recibí (tras la consiguiente pregunta de: ¿No lleva suelto?, y la respuesta: ¡No!, un paquete de Ducados y una infinidad de monedas de diez céntimos. ¿Mala leche? Salí a la calle con un ligero desequilibrio hacia la derecha, provocado por el sobrepeso de las monedas en el bolsillo derecho del pantalón, abrí el paquete, saqué un cigarrillo y lo fui a encender cuando, en mitad de la avenida, me pareció ver un billete. No todo van a ser desgracias, pensé. Me acerqué y... efectivamente, un billete de cincuenta euros. Me agaché, con el cigarrillo aún sin encender en los labios, para cogerlo. Más contento que unas pascuas. Lo tenía ya en las manos y me iba a levantar cuando sucedió. Un borracho, sin miramiento alguno, me atropelló. ¡Y el cigarrillo sin encender! Muerto en el acto. Es sencillo. Por eso estoy muerto. Llevo dos años, tres meses y veintitrés días muerto. Y estoy harto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-9100678760389212901?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/9100678760389212901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=9100678760389212901&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/9100678760389212901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/9100678760389212901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/las-razones-de-los-muertos-i.html' title='Las razones de los muertos. I'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6327812179834096504</id><published>2010-04-25T20:22:00.001+02:00</published><updated>2010-04-25T20:26:41.865+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Helio Martín</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Helio Martín murió de susto. Jueves Santo. Se fue a pescar. Le dicen que en esa fecha… Pero él, que los santos le importan un comino, se baja al río. Un desprendimiento de un molino. Un estruendo enorme en la lejanía. Se corta el agua. Se seca el río. Sube asustado. En la puerta de su casa murió. Murió de susto. Era un Jueves Santo por la tarde. Allí quedó, caído sobre los adoquines, en la calle, delante de la puerta de su casa. Los ojos como salidos. Cara de loco, de aturdido, de ido…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6327812179834096504?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6327812179834096504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6327812179834096504&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6327812179834096504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6327812179834096504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/helio-martin.html' title='Helio Martín'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-6384604218496043513</id><published>2010-04-22T08:39:00.000+02:00</published><updated>2010-04-22T08:40:47.853+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Delicadeza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Caen, una a una, las hojas, como gotas de lluvia de los ojos de los afligidos. Sutiles, como las caricias de una mano que apenas roza, que sólo perfuma.&lt;br /&gt;Y las siento en mí, dentro; delicadas, terciopelo.&lt;br /&gt;Quiero perderme en los sonidos, y danzar, como la lluvia lo hace, sobre las hojas. Pero tan sólo puedo, tan sólo quiero, si estás ahí, entre los pétalos de las flores, como el regalo de una vida, intensa; como el sonido de una nana, adormeciendo suave. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-6384604218496043513?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/6384604218496043513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=6384604218496043513&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6384604218496043513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/6384604218496043513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/delicadeza.html' title='Delicadeza'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-7086107287339057175</id><published>2010-04-20T20:52:00.003+02:00</published><updated>2010-04-22T00:07:07.030+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>El leve temblor de las amapolas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S834rX2V8_I/AAAAAAAAA10/W4puUnN6PBE/s1600/Amapolas%2520viento.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: center; margin: 0px auto 10px; width: 320px; display: block; height: 213px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462295347090289650" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S834rX2V8_I/AAAAAAAAA10/W4puUnN6PBE/s320/Amapolas%2520viento.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;La cara compungida. El espíritu descompuesto. Siente la línea de su vida desdibujada, perdida en la nada, en el vacío, como agua clara que se escapa entre los dedos, como el rocío de la mañana con los primeros rayos del alba. Perdida en palabras, fruto de nada, de búsquedas inútiles por donde no hay. Vaga como un alma en pena, ido por dentro y por fuera. Calles ocupadas por el ruido. Noche sin estrellas. Una iglesia. Entra. La atmósfera suave. Tranquilidad. Silencio. Recogimiento. Una vieja, de negro, está sentada en un banco; la cabeza gacha. Le mira mientras anda por el pasillo central. Imágenes de la niñez le llegan cuando se arrodillaba en el banco, de suave rojo, casi apagado por el paso del tiempo y por tantas rodillas hincadas, por tantas plegarias rezadas, por tantas necesidades mostradas, por tantas agonías padecidas. Y las lágrimas, suaves, de un niño, surgiendo a borbotones, impenitentes, como de manantiales, como ofrendas de cristal transparente al dios de los milagros, al dios de sus padres, al dios de los niños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Se arrodilla como antaño. Apoya los antebrazos sobre el respaldo del banco de delante. Cruza las manos, con fuerza. Siente el dolor en los nudillos de tanto que aprieta. Lo hace aún con más fuerza, en un intento, que sabe absurdo, de suplir el dolor del alma con el dolor del cuerpo. No hay lágrimas. Ya, parece, no hay niñez. Se siente nadie. Un ser solo. Roto, con un pasado maltrecho, con un presente muerto, con un futuro oscuro como la tumba donde yacen los seres más amados, los añorados, los extrañados, aquellos que se sienten como pérdidas de dentro y que te dejan un sentimiento de irredentismo. Apoya la frente sobre los pulgares de la mano mientras se sume en el sueño de unos sueños céreos. Llora hacia dentro. Padre, ¿por qué me has abandonado?, dice en apenas un susurro, para sí, con la esperanza, como cuando niño, de ser escuchado. Suave, a un dios desechado pero siempre presente; ocultado en los pliegues más recónditos de su atormentada alma. Señor ten piedad –siguió, y lo repitió una y otra vez, como un mantra-, Señor, ten piedad, ten piedad de mí, ayúdame, por favor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;De repente, como si a penas nada, una gota salina le escurre del alma, y la siente cómo suaviza el espíritu, cómo libera. Una gota apenas perceptible, silente, que siembra el suelo y levanta, apenas, unas motas de polvo, que se elevan. Oye un susurro. Levanta la cabeza. Mira hacia arriba. Ve.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Una estatua sencilla, de colores suaves, en tonos de azul, de rojo y de nácar, recién pintada, apenas acabada, que exhala un olor dulzón, muy agradable, y que antes no había notado entre los olores de cera e incienso. Pareciera que le mirase desde una mirada de siglos, profunda, que se le mete y se le clava, que le descubre y le traspasa, que le llega a los adentros, donde nadie antes. Y se deslumbra ante la sonrisa que le envuelve, que le arrebata. Y su alma ya no es su alma; se la regala, sobrecogido ante tanta belleza, ante el brillo de esa mirada. La piel blanca; el pelo oscuro, que asoma por debajo del azul del velo. Se siente perdido, y encontrado. Tan vivo como nunca antes. Muerto de un éxtasis que no conoce pero que ansía, que bebe. Ausente de sí, extrañado en ese poder, en esa inmanencia que ante sí tiene. Toda una vida de búsqueda y está ahí. Siempre hay un momento para todo, y éste es ese momento. La esperanza, nunca perdida, de una vida cruzada en mil azares, océanos de tiempo atravesados, tormentas inclementes, y ahí estaba, presente. El todo. Ahora es. Ahora siente. Sabe que no hay más, que en ella está todo, que siempre será. La mira a los ojos y siente que siente lo mismo, que sabe. Sonríe. Baja, ven conmigo, le dice. Soy yo, Munio. Sigue arrodillado. No consigue apartar su mirada de esos ojos, unos ojos que le dan, que le muestran el alma que lleva; de la sonrisa, una sonrisa que ilumina el espacio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Se levanta. Se va. La vieja le mira partir. La calle es fría y ensordecedora. Ahora sabe que está preparado para la liturgia de la vida. Recuerda esa mirada y esa sonrisa, que lleva prendidas en el pecho como un escapulario. Siente el tremendo poder evocador de esas imágenes que lleva incrustadas en sus ojos. Siente el placer exquisito, y reservado -porque es lo que ocurre con los placeres exquisitos- de perderse ahí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Vuelve todos los días. Se sienta y la mira. Un día tras otro. Impenitente. La mira. Le habla con los sonidos del silencio, con el alma, con los ojos. Paciencia, le oyó, cuajará la lágrima. Se convertirá en isla. Lloró, mientras sonreía, como sólo saben hacerlo los niños, como el niño que ha sido siempre, el que lleva dentro, el que es y no ha querido perder. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-7086107287339057175?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/7086107287339057175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=7086107287339057175&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7086107287339057175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/7086107287339057175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/el-leve-tembor-de-las-amapolas.html' title='El leve temblor de las amapolas'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S834rX2V8_I/AAAAAAAAA10/W4puUnN6PBE/s72-c/Amapolas%2520viento.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-5473516208652321121</id><published>2010-04-18T23:38:00.000+02:00</published><updated>2010-04-18T23:40:08.539+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Relatos de los días de lluvia muda y helada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Tercer relato.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Nunca es&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La luz ilumina una estancia pintada en colores verde grisáceo y amarillo macilento, desde un ángulo bajo, dejando casi en penumbra un espacio en el que hay dos recipientes de cristal, desvencijados, donde el polvo, posado, ha creado una pátina que apenas deja descubrir lo que hay en su interior. Una sábana, blanca, está arrugada, hecha un ovillo y tapa, casi en su totalidad, el sexo de lo que parece una persona mayor, de rasgos suaves, con arrugas que marcan el paso de un tiempo inexorable, intenso. Pelo blanco, barba blanca. Enjuto. Se reincorpora a medias y mira en derrededor. Extiende los brazos cómo inquiriendo. Crispa las manos, como sarmientos desperezándose. Fija la mirada en el techo, después en el suelo. Su mirada muestra la desesperanza, la imposibilidad de enderezar las cosas. Se sienta sobre la sábana. No le queda más que aguardar lo irremediable. Se introduce en él. No es la tragedia de un error fatal, o de un cúmulo de errores, sino la tragedia de la inevitabilidad. Un sino en manos de un destino inclemente, ausente de miramiento, inquebrantable en su decurso, en su acción, en sus tiempos y formas. Displicente y terrible. Quiso ser libre, piensa, pero no se atrevió, y de ahí el castigo, de ahí la culpa. Su responsabilidad es suya, solo suya. De ahí su abatimiento. Todo lo que pasa es su responsabilidad y el destino no juega, el destino es uno mismo, y él no fue su destino, no lo es.&lt;br /&gt;En el otro recipiente yace una mujer, en posición fetal, desnuda. Encogida en su misma. Como queriendo fagocitarse. La mirada perdida en el otro, atravesando el ocre cristal sin ver, tal vez sin mirar.&lt;br /&gt;Es un mundo de resignados. Un mundo de dos. Sólo dos. A solas consigo mismos y con el otro, pero sin el otro. A solas sin ellos, en ellos, con ellos, y nadie más. Un mundo de fantasmas, de vidas fantasmales. Una atmósfera irreal, de aire perdido, de aire malsano, pútrido, descompuesto, apenas irrespirable. Un olor acre lo llena todo. Se hablan con frases cortas, sobre ayer, como si no hubiera más tiempo que el del último día. Como si su vida se redujera a ese último día y el resto se hubiera perdido o no hubiera existido nunca. Hay en las miradas algo de incomprensión, y de aceptación, tal vez resignación, ante ese espacio, ese su mundo reducido a ese espacio y ese tiempo. Sin más espacio, sin más tiempo, en el pasado y en el futuro.&lt;br /&gt;Hay una silla de ruedas en el lateral del espacio. De espaldas a los recipientes y a las personas que los ocupan. Una camilla se mueve, al lado, como movida por un leve aire que apenas perturba las motas de polvo suspendidas, como engarzadas por hilos invisibles, muy levemente, apenas, haciendo rechinar sus engranajes, muy quedamente, pero de una forma aguda, irritante.&lt;br /&gt;No hay cólera. Todo es pausado. Sólo es. Resignación.&lt;br /&gt;Parece la morgue, pero con vivos, o con muertos ya, precadáveres resignados. Muertos en vida, con un solo día. Nunca es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-5473516208652321121?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/5473516208652321121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=5473516208652321121&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5473516208652321121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/5473516208652321121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/relatos-de-los-dias-de-lluvia-muda-y_18.html' title='Relatos de los días de lluvia muda y helada'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-8000733062474167105</id><published>2010-04-17T14:22:00.001+02:00</published><updated>2010-04-18T00:06:04.808+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>Hay un cuadro en mi mente</title><content type='html'>&lt;div style="color: rgb(0, 0, 0);" align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Hay un cuadro en mi mente que me ocupa espacios y tiempos, pensamientos continuos, a destiempo o en él, en el tiempo. Un cuadro que me habla, que me dice despacio formas y colores,  y sentimientos también. Es como si algo, dentro, me impeliese a volver atrás, a decir las palabras con el color, con las líneas. Y no entiendo muy bien por qué. Quizá resurge aquella antigua forma de expresión; quizás. Tal vez no debí hacerlo nunca, el apartarme de la pintura; tal vez no debí dejarla de lado, abandonada. Tal vez no debí hacer caso a las palabras ajenas y obviar mi interior, mis sentimientos, mis querencias, mis instintos. A veces ocurre eso, escuchamos a los demás y nos olvidamos de lo que nos susurra nuestro interior, nuestra alma, nuestro corazón. Quizá fue un error abandonar aquella vía de creación, de expresión, el tratar de expresar sentimientos mediante el pincel, de mostrar mundos, reales o imaginados, al margen de las palabras, de expresarlas sin estar, sin su grafía –a pesar de su belleza-, en un lienzo, en una madera o en cualquier material. Quizá. Quizá sea el momento de retomarlo, de volver a empezar, de nuevo, otra vez, de expresar así, de expresarme así también, para mí, por mí; tal vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Es una imagen extraña, un cuadro extraño, que será la expresión de una lluvia de lágrimas de colores, del llanto de las estrellas en la noche, en el fondo negro, tenue, de una noche ausente de luz, cuajada de líneas que resbalan por el oscuro espacio, por el negro terciopelo de la sombras, como perlas de color que resbalasen suave, con la delicadeza de una música tranquila, delicada y quieta, que acompañase esos momentos en los que estás cuando eres necesitando. Líneas del rojo de amapolas, del verde de la hierbabuena, del amarillo de los girasoles. Línea a línea, perla a perla, iluminando la noche, salpicando el firmamento oscuro, coloreándolo, resaltando el bellísimo azabache. Y es que siempre haces que lluevan colores, en la noche, cuando estás, cuando me sonríes. Me haces crear de una forma que…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Lo haré. Lo pintaré. Debo hacerlo y lo haré. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-8000733062474167105?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/8000733062474167105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=8000733062474167105&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8000733062474167105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/8000733062474167105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/hay-un-cuadro-en-mi-mente.html' title='Hay un cuadro en mi mente'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1685262322230327414.post-3576413932687381364</id><published>2010-04-16T23:37:00.003+02:00</published><updated>2010-04-16T23:39:40.044+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viajes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='personas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='prosas'/><title type='text'>Camuflaje</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S8jYx75hX2I/AAAAAAAAA1k/41TcVQYM36w/s1600/camuflaje1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 313px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460852900590870370" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S8jYx75hX2I/AAAAAAAAA1k/41TcVQYM36w/s320/camuflaje1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;El teniente coronel es vanidoso. Le gusta representar. Es el típico militar con mucha mano izquierda que le gusta trepar y que llega lejos, muy lejos. Habla cuatro o cinco idiomas y es querido y admirado por sus superiores, y entre la gente de otras naciones cuando se reúnen los mandos de la OTAN.&lt;br /&gt;Adopta una actitud muy falsa cuando está con los hombres, sobre todo o por encima de todo, delante de la tropa. Aumenta el número de tacos hasta límites fuera de lo normal en un afán de ser ¿duro?, ¿como ellos?, ¿accesible? Sin embargo discrimina un grado. Cuando manda lo hace con cierto desprecio, distancia, marcando las clases incluso a su subordinado directo, al que le hace bromas como que ya sabe quién le va a limpiar las botas la siguiente mañana, o le espeta: ¿Te quieres ganar un arresto? Le ordena que conduzca él, a pesar del desconocimiento del terreno y de llevar un profesional que lo conoce y que domina ese tipo de coches como nadie.&lt;br /&gt;Su preocupación principal es que se ha olvidado la gorra en su coche, y por ello no para de inquirir si está allí o no, porque no vaya a llegar el GMOE y… Su otra preocupación es estar para la llegada de éste, y cuando alguien le hace ver que eso puede hacer que se retrase monta en cólera y habla ordenando con toda la mala leche posible, a pesar de que muchas de las pérdidas de tiempo que estamos teniendo han sido culpa suya, por afán de protagonismo, por afán de chulería, como el subir a un punto determinado por una zona de bancales y plantas que laceran como cuchillos, con taludes prácticamente inaccesibles o de muy difícil acceso. Le digo que hay un camino cerca para el Nissan, pero me contesta que si yo podré, con interrogante, o que me vaya en el coche porque cree que para mí será difícil… No soy un miembro de operaciones de especiales, es cierto, pero la montaña es mi marco… Comenzamos y se va quedando atrás. Mi amigo me dice que bajemos el ritmo no vaya a ser que…&lt;br /&gt;Tras la visita del GMOE nos quedamos sin tecol. Comienza la fiesta, el espectáculo.&lt;br /&gt;1ª noche.&lt;br /&gt;Día intenso. Extremadamente fatigoso. Exceso de kilómetros, paredes altas, algún descenso… Cenando bajo los pinos. Comida triste recogida a salto de mata. A veces he tenido cosas peores, también mejores. Las circunstancias. Lo importante es el desarrollo del momento, la montaña, las dificultades, el estar con los mejores especialistas. Aprender de ellos y con ellos, solventar obstáculos y escuchar este mundo nuevo, inédito para mí, al menos en directo, pues sus batallas las he oído con un par de amigos de allí dentro, y de alto rango. Sin nombres. Absolutamente prohibido. La seguridad lo exige.&lt;br /&gt;Hablo con un sargento primero. Una cazoleta de café amargo y un cigarrillo en las manos.&lt;br /&gt;- Cuando estás en una situación real, mientras se planifica, se organiza y te preparas, no hay nada en la mente, como miedo personal o por mi familia. Todo eso queda al margen.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Porque automatizas. Durante toda la vida te has estado preparando para eso. Has hecho esas cosas miles de veces, en las maniobras, y actúas como si fuera una más. Sólo cuando comienza, o bien saltas del helicóptero o bien bajas del camión o del coche, te planteas el hecho. Y este es: ¿Estoy preparado para esto? Hasta ahora me han pagado todos los meses para hacer esto y cuando se presenta me asaltan estas preguntas: ¿Daré la talla? ¿Mis hombres darán la talla?&lt;br /&gt;- ¿Qué te preocupa más, la primera o la segunda?&lt;br /&gt;- Buena pregunta. Se ríe. Me alegro de que me hagas esa pregunta -en un remedo de gracioso, como si fuese una entrevista de periodista a personaje-. Pero la pregunta se queda en el aire.&lt;br /&gt;Me cuenta cuál era la situación real. Renuente al principio para después pasar a generalidades, aunque sin querer decirme cuál era el objetivo. Pero la confianza, el frío, la noche que une, el hecho de saber que escribo y que a mi lado está mi mejor amigo, jefe del grupo, desata la lengua. Hace una pausa y lo suelta.&lt;br /&gt;- Se trataba de entrar de noche en un pueblo serbio, donde había algunas casas separadas unas de otras y donde se sospechaba que, en el granero de una de ellas, había armas escondidas. El objetivo es entrar sin ser vistos, hacer fotografías, sacar pruebas y presentarlas al mando para demostrar que ahí hay eso y cómo actúan los serbios. Sabemos que los serbios son duros y están locos. Sabemos que todos tienen un kálashnikov, y aunque son personas y nos respetan o nos temen como fuerzas de la KFOR, queda el peligro que, de noche, se levanten, te descubran y, por miedo o por lo que sea, disparen, que se les crucen los cables. Porque a las dos o las tres de la madrugada, ¿qué pueden pensar que somos?, ¿qué hacemos? Y ante eso, ¿cómo responderíamos? ¿Hasta dónde me está permitido? ¿Puedo disparar a muerte sin problemas, sin límites? ¿Responderé a lo que se espera de mí? Hace una pausa. Mis hombres son todos unos pavos…&lt;br /&gt;- Pero, ¿no son voluntarios? ¿No son todos del GOE?&lt;br /&gt;- Sí, pero no valen “pa ná”.&lt;br /&gt;Se calla de nuevo. Creo que con un vino y mejores viandas contaría más, o tal vez no pueda o no quiere contar más.&lt;br /&gt;2ª noche.&lt;br /&gt;Otro día de infierno. Intenso y magnífico.&lt;br /&gt;Volvemos en el jeep, de madrugada. La noche tirado en el monte, comiendo lo que se ha encontrado. Vueltas y revueltas en busca de un enemigo fantasma. Toda una odisea. Me recuesto dentro como puedo. Un soldado primero, y uno raso con un gorro del desierto sujeto por los laterales, hablan sobre mujeres. La típica conversación de hombres. No hay variación apenas. Es lo típico. El soldado raso habla muy fino. Parece de Madrid, de Valladolid o de algún sitio similar. Gira la conversación hacia las motos. De mal en peor. Uno de ellos, no recuerdo cuál, opina sobre el que se mató, que se joda, larga, se lo merecía. No sé a qué se refiere, no puedo centrarme en sus conversaciones, me matan. De nuevo a las mujeres. Uno de ellos vive con una, en una casa con jardín y gatos extraños. Ha matado a uno; abatido, dice. No puedo más. Cierro los oídos, pero nada. El primero se tumba y sigue hablando mientras se baja el gorro sobre los ojos, como para dormir. Me suena a película de la guerra de Irak. Qué vida. Qué conversaciones. Me gustaría conocer a la mujer que vive con el soldado primero para saber cómo puede aguantar semejante vida. Sus palabras clave, caótico, abatir y “niquelao”.Todo un diccionario unido a miles de tacos, risas sin sentido y conversaciones de impresión.&lt;br /&gt;Llegamos. Me hago una especie de colchón con hojas de pino en un minihueco que previamente he hecho. Me meto en el saco. Hace un frío intenso. Dormiré poco pero tranquilo.&lt;br /&gt;Mañana se acaba esto. Me marcho a mi mundo.&lt;br /&gt;Una paella a la vuelta con un vino blanco. Mi amigo y yo. Recogemos mis cosas en el cuartel. Me regala ciertos elementos del ejército, material de primera para la montaña. Seguimos hablando. Me promete información, pero cuando salgamos por ahí. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1685262322230327414-3576413932687381364?l=diegojlara.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://diegojlara.blogspot.com/feeds/3576413932687381364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1685262322230327414&amp;postID=3576413932687381364&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3576413932687381364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1685262322230327414/posts/default/3576413932687381364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://diegojlara.blogspot.com/2010/04/camuflaje.html' title='Camuflaje'/><author><name>Diego Jurado</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941885689338394366</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-9yuPtU3gOsE/Tp8LcRsKqLI/AAAAAAAABGg/K6JWl-kE5o4/s220/P1050837.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lYBnjLvrtQg/S8jYx75hX2I/AAAAAAAAA1k/41TcVQYM36w/s72-c/camuflaje1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
