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30/3/13

Carta abierta a Rosa Díez y Fernando Savater ."No decís la verdad".

"Las dos caras... la verdad y la mentira". Aldana Domínguez González
 
http://www.elmundo.es/elmundo/ Cristina Fallarás 30/03/2013
Totalmente de acuerdo en todo lo que dice la escritora y periodista Cristina Fallarás, y mi más total respeto y consideración a ella y a todos y cada uno de los afectados.
Me dirijo directamente a vosotros porque en alguna otra época he comprendido vuestros argumentos. Me dirijo a vosotros atónita, profundamente entristecida y, si cabe, más desesperanzada de lo que acostumbro a pasar esta época siniestra. En fin, me dirijo a vosotros, que ya es algo.
Ambos habéis mentado a Eta, o a su entorno, que es lo mismo, para calificar la labor de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y de rebote, a Ada Colau, más concretamente el escrache. Ese gesto vuestro, esa mención al dolor y a la muerte me parece una de las tácticas más rastreras, viles e innobles que he leído u oído en toda esta confusión. ¿Y sabéis por qué? Porque no decís verdad, y lo sabéis. Porque vosotros sois muy conscientes de que, detrás de las amenazas aquellas a las que aludís, estaba la muerte. LA MUERTE. Porque detrás de cada mirilla dibujada en la puerta de un concejal dormía una bala, una bomba lapa, el final.
Comparar eso con los cientos de miles de ciudadanos que desesperados, DESESPERADOS, salen a la calle a pedirles a los políticos que no permitan su miseria radical y su abandono, que no permitan la creación de una nueva y gigantesca bolsa de exclusión, me resulta repugnante. Claro que utilizan métodos expeditivos. Los mismos que han vivido en sus carnes. Porque os recuerdo, aunque no os hace falta, que si miles y miles de ciudadanos se han quedado sin techo —¡sin techo, joder!— en este país, es porque un puñado de políticos que podía, no ha hecho nada por evitarlo, y otro gran montón se ha parado a mirar cómo sucedía. Os recuerdo, aunque sé que no os hace falta, que hemos contemplado estupefactos cómo los representantes de la ciudadanía ponían todos los medios y caudales para luchar hombro con hombro con los bancos y cajas mientras los ciudadanos perdíamos trabajo, casa y posibilidad de vivir. No de vivir dignamente, no solo, sino de comer. Os recuerdo, aunque sé que no os hace falta, que todos esos ciudadanos que boquean entre la estupefacción y la rabia más humana, más comprensible, no amenazan muerte, bala ni bomba. Sólo interrumpen la acomodada vida de quienes, pudiendo hacerlo, no han movido un músculo para evitar su exclusión social, en el sentido más bárbaro del término.
Qué fácil era reclamarse de izquierda desde las tribunas de un país que era rico, más o menos como ahora. Qué fácil era estar con los pobres, con los débiles, cuando tenían el viaje pagado a Benidorm. Qué dura me resulta ahora la vergüenza que siento.

18/6/12

Omnia sunt communia

El matrimonio Arnolfini. Detalle. Van Eyck

Esperando el día de la Resurrección de los últimos, mientras sigo la voz que llena el aire de un delicado Richard Ashcroft cantando “Slow was my heart”, aquí, soy el reducto suicida del mirador del Apocalipsis, extraño escalón desde el que se observa la aberración de las costumbres, la abyección de la carne, la ópera bufa en la que hemos convertido el caminar de la sociedad, el espanto de las formas y la salvaje estupidez de una moda deformada por los rayados ojos desde cuyas cuencas no se accede a nada que no sea vacío; vacío, deformidad, tristeza, y soledad.
Veo perros que arrastran personas y las reunen en torno a un árbol, tabernáculo deforme de una realidad irreal, ejena. Perros que parecen personas deformadas y personas que parecen perros trasmutados, deformes espejos de la locura.
Sus amos los eligen en función de lo que quieren ser, de lo que quieren parecer, del estatus que pretenden poseer, sin darse cuenta de que, en silencio, son los canes los que eligen a sus amos, haciendo que las personas acaben siendo una caricatura perruna de esas preferencias, de esas aspiraciones.
Predomina el chándal en invierno; los piratas en verano -cuadros sobre todo, y claros-, con chanclas y camisetas ajustadas, ellos; pantalones cortos y sandalias romanas (su sucedáneo), y camisetas de cuello ancho o de una sola manga, ellas.
Surgen de todas partes, como apariciones, como muertos revividos por el milagro del Maestro, recorriendo caminos preestablecidos desde el principio de los tiempos, con sus estaciones, para descansar mientras los otros hacen sus heréticas deposiciones a mayor deshonra de ese Via Crucis. Miran en todas direcciones, como buscando. Componen sus sonrisas, puestas, y avanzan hacia la siguiente estación.
Perros urbanitas, personas urbanitas, urbanitas todos, la redención está cerca, oígo gritar desde un púlpito no lejano al tabernáculo. Un loco suicida también, pienso, pero sin vermut, o más loco aún, no sé.
Todo esto no es sino el anuncio de que algo está a punto de suceder. Quizás por el bien de todos, quizás solo del planeta, quizá solo de ellos. Tal vez sea la primera trompeta del Apocalipsis, o la segunda y no escuchamos la anterior en nuestro fatal destino, en nuestra torpe necedad de querer solo escuchar ruidos. Quizá, sólo quizás.
Y yo sigo aquí sentado, en esta atalaya de mis Apalaches. La vista perdida, el oído alterado, el olfato tapado, el tacto yerto, como el de los muertos, pero eso sí, bebiendo un magnífico vermut de Reus. Y pienso en qué agradables debieron ser aquellos tiempos en que los perros eran eso, perros, y andaban sueltos, y los ayer ascendientes de estos otros dueños, no eran sino compañeros, gratos compañeros de ellos, con otros atuendos -dei gratia-, con otros ojos, y tras ellos sus cuencas y tras estas sus cerebros.
¿Lo sabrán los perros? Y con el último sorbo de mi vermut sólo me viene a la cabeza aquella frase, “Omnia sunt communia”. Sea pues.

14/2/12

En el Kaos

Hacia Grecia, nuestra cuna, sólo me cabe una palabra en este momento de Kaos, palabra griega, la de "compasión", del latín cumpassio, calco semántico o traducción del vocablo griego συμπάθεια (sympathia), palabra compuesta de συν πάσχω + = συμπάσχω, literalmente "sufrir juntos", "tratar con emociones ...", simpatía. Eso es lo que siento hacia Grecia y los griegos. Y ante cada una de las gotas que en forma de noticias nos llegan, sesgadas, apagadas, como s is de un serial ajeno se tratase, sólo eso me cabe la compasión, la simpatía.
Y aquí expongo algo más que esas noticias del telediario o de los periódicos, algo que se dice en las redes sociales y que no se cuenta, que se oculta, la otra realidad, la real, la realidad veraz y auténtica, mientras ocurren cosas como que dos héroes nacionales, Manolis Glezos, de 91 años, y Mikis Theodorakis, de 87, fuesen agredidos por la policía mientras participaban en las protestas pacíficas junto a decenas de miles de personas.
COMUNICADO DE INTEGRANTES DE LA MARCHA A ATENAS QUE ESTÁN ACTUALMENTE EN GRECIA: Los medios de comunicación internacionales han hablado de la noche pasada en Grecia. Han hablado de fuego, de caos, de violencia... Hablan de las 100.000 personas congregadas en syntagma, pero no de las 200.000 que realmente habia ni de las 300.000 que no pudieron llegar a la plaza porque las calles y el metro estaban bloqueadas por la policia. No han hablado de como la policia provoco el inicio de los disturbios a las 17:00 arrojando gases lacrimogenos, indiscriminadamente por toda la plaza Syntagma, dispersando a los manifestantes por todo el centro de Atenas, para que no molestaran frente al parlamento. Los medios han hablado de destruccion indiscrimanada, han hecho correr el rumor de que la biblioteca nacional de Atenas ardia en llamas. Falso. Han ardido bancos, cafeterias y tiendas, franquicias de las industrias multimillionarias que han llevado a Grecia a esta situacion, los medios hablan de jovenes antisistema, pero no hablan de mujeres y hombres ancianos con sus mascaras antigas mostrando su apoyo durante horas golpeando ritmicamente las verjas de los bancos y multinacionales con manos y pies, silbando y gritando en apoyo a las primeras lineas que resistian los embites de los antidisturbios en calles llenas de lacrimogenos y fuegos, aplaudiendo al ver las llamas en alpha bank y eurobank. Hablan de que la Violencia no arreglara la situacion en Grecia, pero no hablan de la asamblea inter-barrios que se celebro la pasada semana en la universidad de pantios, no hablan de que la ocupacion de la universidad de nomiki tenia como objetivo ser un lugar de intercambio y debate entre los distintos movimientos griegos, no hablan sobre los comedores libres y mercados de intercambio que se realizan semanalmente en los barrios. Lo que no dirán los medios, es que tras la última expropiación masiva en un supermercado, y la distribución de lo alimentos en un barrio obrero de Salónica, las viejas decían que no habían llegado a tiempo, que volviéramos a entrar, y aunque por el momento ellas no entren, saben donde está su gente. Lo que no dirán es que mientras caminábamos por un barrio obrero, en una pequeña manifestación lejos del centro, la gente asomaba a los balcones alzando el puño, y la manifestación multiplicó su afluencia, la gente bajaba de sus casas, se sumaba, las viejas asomadas aplaudían, los viejos... Joder, los viejos cantaban himnos, no entendía ni papa pero no os imagináis, nos os hacéis idea, y eso no lo dirán los medios, pero ya lo decimos nosotrxs. Aqui, en Atenas, saben que no estan solos, que toda europa sigue el mismo camino, lo que no saben es que estamos haciendo el resto de europa... si estamos haciendo algo el resto de europa. No estamos viendo solo el presente de Grecia, Estamos viendo nuestro futuro. Atenas 13-2-2012
Y, por último, algo del gran Theodorakis, tan conocido, tan hermoso, tan mediterráneo, tan nuestro, tan griego, como la antigua Grecia, como esta Grecia.

http://www.youtube.com/watch?v=hw-Sho4sxuQ

22/1/12

Escepticismo

La creación de Adán. Capilla Sixtina. Miguel Ángel Buonarotti


Llevo una racha con cosas así, de reflexionar sobre cosas, sobre la vida en directo, la palpable, y sus tristezas y sus estupideces. Ayer, mientras andábamos en esa multitudinaria manifestación en Alicante, de 40.000 personas, contra los recortes en Sanidad y Educación, de esta Administración Valenciana que ha dejada las arcas secas y la Comunidad en bancarrata, hablaba con unos amigos sobre la Ciencia, la pseudociencia y la estupidez humana. Y hoy he desayunado con este artículo, un poco largo, es cierto, pero clarividente y certero. Yo, es evidente, no podría exponerlo mejor, pero me sumo a lo que dice con la humildad y el respeto de un lego.

A continuación lo transcribo íntegro:


La fe del escèptico mueve montañas.

Si hubiese un método infalible y barato para hacer crecer el pelo, no habría calvos; si la baba de caracol eliminase milagrosamente las arrugas, la piel de todo el mundo estaría tersa como la de un bebé; si alguien pudiese adivinar el futuro, parece poco probable que desperdiciase su don en la madrugada de una televisión local; si cada avance tecnológico provocase cáncer, sería raro que la esperanza y la calidad de vida del ser humano no pare de crecer; si una civilización extraterrestre hubiese desarrollado la tremenda tecnología para llegar a la Tierra, quizás no se mostraría en exclusiva al tonto del pueblo.
La falta de información, las intuiciones erróneas, los intereses económicos, la superstición, el “a mí me funciona” o la propia condición humana provocan que millones de personas tengan fe ciega en fenómenos que no están probados científicamente. O, más allá, que van contra los fundamentos de la física y la química. Para combatir esto, en busca de un pensamiento crítico y racional, gana espacio el movimiento escéptico.
A muchos de sus integrantes no les acaba de convencer la etiqueta “movimiento”. Se dicen simplemente personas heterogéneas preocupadas por el triunfo de la sinrazón en muchos ámbitos de la vida. Y que dudan. Dudan cuando algo se les presenta sin datos que lo respalde, sin comprobación, sin rigor. En las últimas semanas, la presión de muchas de ellas ha logrado parar el avance de cursillos pseudocientíficos que se habían colado en varias universidades españolas. Gracias a la recogida de firmas en la Red consiguieron frenar uno en la de Girona que, con el título Salud y harmonía del hábitat, trataba temas como la radiestesia, que es la supuesta y mágica capacidad de los zahoríes para localizar agua. Ante la protesta de los internautas, el decano de la de Granada decidió anular los ocho créditos que se concedían por la asistencia al curso Constelaciones familiares, una teoría que asegura que “todos los miembros de la familia, incluyendo aquellos ausentes por muerte y separación, están energéticamente presentes en la estructura familiar y afectan a los otros”.

Estos y muchos más nutren el blog La lista de la vergüenza, de Fernando Frías, vicepresidente del Círculo Escéptico. En su página pretende sacar los colores a “colegios profesionales, universidades y organismos públicos que promueven la pseudociencia”. Basta un vistazo para comprobar que son muchos más los que prosperan que los anulados.
El éxito de la recogida de firmas no ha sido más que “un espejismo”, en opinión de Luis Alfonso Gámez, periodista científico del diario El Correo y autor de Magonia, uno de los blogs escépticos más veteranos en español. “Cualquiera puede reunir unas miles de firmas para casi cualquier causa. Está bien que hayan anulado esos cursos, pero no tiremos fuegos artificiales”, reflexiona.
Una de sus premisas para divulgar el conocimiento frente a la superstición es no ofender a quienes profesan determinadas creencias o a los que, simplemente, han sido engañados. “No se le puede decir a nadie: ‘Tú eres imbécil porque piensas que los espíritus se conectan contigo’. A todos nos engañan. No eres más tonto que la media, pero si no sabes de esto, vamos a hablar”, explica.

Cree que uno de los grandes errores del escepticismo en España es que no ha sabido comunicar, atraer con la misma intensidad que lo hacen los profetas del misterio. Él trata de aprovechar las oportunidades para ser didáctico: “Si sale uno diciendo que ha encontrado el arca de Noé, construye un discurso para contar por qué esto no puede ser cierto, cómo se escribió la Biblia, las leyendas de la época, y concluye que buscar el arca es como buscar la cesta de Caperucita. Pero no le digas a la gente que es tonta porque hay cosas que nos las vienen enseñando desde pequeños”.
Gámez ha sido el presentador del programa Escépticos, que durante los últimos meses se ha emitido en la ETB, la televisión pública del País Vasco. Aunque las audiencias en televisión han sido discretas, las sucesivas entregas se convirtieron rápidamente en lo más visto de la página web del canal autonómico. Su creador y director, José A. Pérez, quería abordar un programa de divulgación científica desde un punto de vista diferente de los que había en España. En cada uno de los 12 capítulos han escogido un tema, desde los alimentos transgénicos a la llegada del hombre a la Luna, pasando por la religión o la homeopatía. “Pensé que era una fórmula que podía funcionar en televisión. Le damos a la ciencia un antagonista: el creyente, el estafador. Era fácil hacer un programa en el que se reflejasen, entre muchas comillas, un bueno y un malo, siempre con la visión científica como predominante”, relata.
Uno de los problemas que Pérez encuentra en España es que los científicos son, según dice, “reacios a la divulgación, casi está mal vista”. Los más conocidos son otros, como Eduard Punset, el economista que dirige Redes, Ana Montserrat, directora de Tres14 en La 2, o los propios responsables de Escépticos, que tampoco son investigadores, sino un guionista y un periodista. Ambos han conseguido que Televisión Española se interese por el formato y que esté prácticamente cerrado un acuerdo para emitirlo en su segundo canal el año que viene. “Esto es realmente extraño. En el mundo anglosajón, quienes se encargan de esa labor son científicos”, dice. Pone el ejemplo de Richard Dawkins, biólogo que hace en la BBC el programa Enemies of Reason. Pérez reconoce que Escépticos es “una copia en barato” de este espacio.

El coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco, Juan Ignacio Pérez Iglesias, matiza que no se llega hasta el punto de que la divulgación esté mal vista, pero reconoce que “lo prioritario es la investigación”. “Es nuestra primera vocación y es la manera de progresar académicamente. Algunos desempeñamos la divulgación como un añadido”. Los investigadores basan su prestigio y su carrera, sobre todo, en las publicaciones en medios especializados. La Ley de Ciencia aprobada el pasado junio trata de animarlos a que dediquen más esfuerzos a la divulgación. Rosa Capeáns, directora del Departamento de Cultura Científica y de la Innovación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), asegura que, cuando se desarrolle esta norma, la divulgación tendrá un impacto en la carrera de un investigador. Ahora se están articulando las fórmulas para evaluar esta actividad.
Hacer llegar el conocimiento generado por la ciencia a la sociedad es capital, según Pérez Iglesias, para inmunizar a la ciudadanía respecto a fenómenos paracientíficos. “Aunque no se puede generalizar, también me encuentro a científicos con extrañas creencias”, matiza. Internet puede tener un papel muy importante en esta divulgación y, de hecho, es uno de los focos de crecimiento del movimiento escéptico. Pero si se mide el impacto de la divulgación en comparación con el ocultismo y el misterio, por ejemplo, la batalla está claramente perdida. “La Red es un foco de pensamiento mágico terrible. Programas como Escépticos y blogs como Magonia están dando una batalla con algunos éxitos, como la retirada de cursos paracientíficos en algunas universidades. Generan un caldo de cultivo y con el tiempo cada vez seremos más los que vemos ese tipo de cosas como algo irracional, antiilustrado”, añade Pérez Iglesias.

Pero también hay mucho de convencer a convencidos. Quienes suelen acudir a los blogs escépticos son, muchas veces, personas de la misma cuerda. Es difícil llegar más allá. Por eso, Félix Ares de Blas, presidente de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, prefiere los medios tradicionales. “A veces dicen que somos dictadores. No. Solo queremos que se nos oiga”, explica. Él es uno de los pioneros del movimiento escéptico, cuando este se basaba sobre todo en la lucha contra la creencia de que los ovnis visitaban constantemente el planeta: “Ahora a cualquiera le parece una idiotez, quien quiera que los crea, pero en los ochenta aparecían avistamientos en prensa con frecuencia. Igual que la telepatía”.
Las creencias populares evolucionaron y con ellas el movimiento escéptico. Decayeron las abducciones extraterrestres como en su día lo hicieron las apariciones marianas. Ahora hay una especial preocupación por las cuestiones que pueden afectar a la salud de las personas. “Si quieres ir al homeópata porque te sientes mejor, ve, aunque tenga el mismo efecto que el agua de Lourdes, porque muchas dolencias se curan con simple atención. Pero si te están tratando un cáncer no dejes la quimioterapia o la radioterapia que te ha prescrito el médico”, aconseja Ares de Blas.
Los medios de comunicación serían el vehículo ideal para afianzar la cultura científica. Pero muchas veces se dedican más bien a lo contrario. Y no solo por programas de entretenimiento que se basan en el espiritismo. En noticias puras y duras se cuelan, igual que en las universidades, supercherías con pátina científica que contribuyen a la desinformación.
En el blog Amazings, que reúne gran actividad escéptica en la Red, tienen una sección llamada Alerta magufo. Trata tanto de desenmascarar a charlatanes como de poner en ridículo a medios de comunicación que les dan cancha. Su fundador, Javier Peláez, reconoce que hay “mucha mala leche” en este rincón de su web. “Creemos que es una buena práctica dar un toque de atención a los medios porque mucha gente se cree lo que le llega desde ellos. Un problema muy grande es el de la equidistancia. Si hablas de videncia, no puedes tratar a las dos partes por igual. Es como si alguien dijese que la tierra es plana y lo confrontases con otro que asegura que es redonda”, relata.
Aunque es muy activo en su labor divulgadora en Internet, Peláez cree que es difícil que gente de cierta edad le coja el gusto a la ciencia: “Si te apasiona es porque desde pequeño a lo mejor disfrutabas con Félix Rodríguez de la Fuente o con la serie La vida es así. Ahora no hay nada de eso. La ciencia en España son documentales de leones a la hora de la siesta”. Aunque, por la misma regla de tres, también tiene la solución para cambiar el panorama a largo plazo: “Tendríamos que hacer como las religiones: inculcar las cosas a los niños desde el principio de sus vidas”.


Un comunicador estadounidense sostiene un plátano en un programa de televisión. Lo muestra como prueba de que el hombre fue creado, tal y como es hoy, directamente por Dios. Explica que cada una de las aristas del plátano fueron diseñadas por el todopoderoso para adaptarse a la mano humana y que, tal y como el hombre ideó las latas de refrescos con una pestaña para abrirlas, el creador del universo puso sobre la banana un apéndice para que los humanos pudiésemos pelarla fácilmente. Semejante espectáculo, que echa por tierra todos los estudios sobre la evolución y la antigüedad del universo (defienden que tiene solo unos miles de años), refleja la conciencia de un amplio sector de la población del país más poderoso del mundo, encabezada por algunos de los que se disputan la candidatura a la presidencia del Gobierno en el partido republicano. Los plátanos que comemos hoy, dicho sea de paso, son fruto de la manipulación del hombre.
El creacionismo es uno de los caballos de batalla de los escépticos. Lo suelen poner al mismo nivel de la astrología, los videntes, los médiums, los ovnis, el tarot u otro tipo de misterios similares. Pero por encima de todos ellos, sus preocupaciones principales están por lo general en los aspectos que pueden afectar a la salud y cómo los ciudadanos reciben información errónea. Estos son algunos.
» Terapias alternativas. El problema de estas terapias surge cuando un paciente abandona las que están probadas científicamente. Un caso célebre es el de Steve Jobs, el fundador de Apple, que decidió posponer la quimioterapia para su cáncer de páncreas para centrarse en dietas y tratamientos sin respaldo científico. Puede que hubiese muerto de cualquier forma, pero perdió unos meses valiosísimos para luchar contra su enfermedad.
» Homeopatía. Entre las terapias alternativas, es la que goza de más predicamento. Es frecuente que sea relacionada con la medicina natural, cuando el concepto es algo distinto. Fue inventada en el siglo XVIII, cuando el funcionamiento del cuerpo humano era casi desconocido. Se basa, a grandes rasgos, en que la sustancia que causa un mal, diluida en proporciones infinitesimales en agua, puede curarlo. Se venden soluciones que equivalen a poner una gota de sustancia en el océano y agitarlo. Los análisis muestran que no son más que agua, con glucosa o lactosa. La prestigiosa revista médica The Lancet determinó en 2005, tras revisar un centenar de artículos, que la homeopatía no tiene más eficacia que el placebo. Sin embargo, en España está presente en varias universidades y se estima que la recomiendan unos 10.000 médicos, de los alrededor de 223.000 colegiados.
» Ondas electromagnéticas. La radio, como otros tantos avances, llega por ondas electromagnéticas. No había calado la idea de que esto pudiese afectar al ser humano, pero con la proliferación de tecnologías como el wifi o los teléfonos móviles se está generando un gran negocio que asegura que estas ondas pueden causar enfermedades, cansancio o dolores de cabeza, algo que carece de fundamento científico con los conocimientos actuales. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud incluyó a los teléfonos móviles como una posible causa de cáncer, en una escala que los situaba al mismo nivel que el café. Un estudio posterior publicado el pasado octubre en la revista British Medical Journal, el más extenso que se ha hecho hasta el momento, con un seguimiento de 350.000 personas durante 18 años, no halló ninguna relación entre tumores y uso de los celulares.
» Movimiento antivacunas. En 1998, un estudio halló una relación entre la vacuna triple vírica y la aparición de autismo en niños. Además de su falta de rigor, obvió un factor crucial: la edad en que se suministra esa vacuna y la de la aparición de los síntomas de este trastorno es la misma. El médico que promovió el estudio, Andrew Wakefield, tiene prohibido el ejercicio de la medicina en Reino Unido por sus prácticas deshonestas. Pero la idea caló. Hasta el punto de que hay movimientos de padres que se niegan a aplicar esta vacuna a sus hijos. En tres años, los casos de sarampión se han cuadruplicado en Europa, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.


20/1/12

Borregos; borregos eternamente apaleados.

Albert Charpin. Pastora con ovejas



En el siglo XVII pasaban estas cosas en el gobierno de Francia, y como es lógico en cualquier otro gobierno. Cuatrocientos años después todo sigue igual, nada cambia. Siguen haciendo lo mismo y seguimos comportándonos igual. Doscientos años de lucha obrera no han servido de nada; todos los esfuerzos de esos luchadores, todas sus vidas dadas y entregadas, todas las ilusiones, todas sus conquistas nos las quitan una a una y callamos como borregos. Somos lo que decía Mazarino a su misnistro de Hacienda. Así nos va y así nos irá. Quizá sea eso lo que nos merezcamos, por borregos, si seguimos callando y aguantando.


Para los que piensan que debemos "jodernos", que no debemos quejarnos, que debemos aguantarnos, y para los que piensan que debemos hacer lo contrario y debemos decir y hacer algo, entre los que me encuentro, ahí va esto:



Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta el cuello...
Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto! No se puede mandar al Estado a prisión. Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose. ¡Todos los Estados lo hacen!
Colbert: ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Creamos otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos'
Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
Colbert: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día con enriquecerse y temiendo a los pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más! A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitemos! ¡Son una reserva inagotable!




Toda una lección para inútiles, para estúpidos. Toda una lección de la Historia, esa ciencia que no sirve para nada, que no enseña nada.

30/8/11

Hambre



"Es noble intentar lo imposible". Borges.

Lo lamentable es que casi nadie hacemos, tan siquiera, lo posible.

21/5/11

Los tiempos están cambiando

¿No es un buen momento para esta “vieja” canción de Bob Dylan?:

Los tiempos están cambiando
Venga la gente de alrededor, reúnanse, dondequiera que estén,
y admitan que las aguas han crecido a su alrededor
y acepten que pronto estarán calados hasta los huesos,
si creen que su tiempo es digno de salvarse,
será mejor que comiencen a nadar o se hundirán como piedras
porque los tiempos están cambiando.
Vengan escritores y críticos que profetizan con su pluma
y mantengan los ojos bien abiertos, la ocasión no vendrá de nuevo,
y no hablen demasiado pronto pues la rueda todavía está en giro
y no ha nombrado quién es el elegido
porque el ahora perdedor será más tarde el ganador
porque los tiempos están cambiando.
Vengan senadores, congresistas por favor, oigan la llamada
y no se queden en el umbral, no bloqueen la entrada,
porque resultará herido el que se haya opuesto,
hay en el exterior una batalla furibunda,
pronto golpeará su ventanas y crujirán sus muros
porque los tiempos están cambiando.
Vengan padres y madres de alrededor de la tierra
y no critiquen lo que no pueden entender,
sus hijos e hijas están fuera de su control,
su viejo camino envejece rápidamente,
por favor, dejen paso al nuevo si no pueden echar una mano
porque los tiempos están cambiando.
La línea está trazada y marcado el destino
los lentos de ahora, serán rápidos más tarde
como lo ahora presente más tarde será pasado,
el orden se desvanece rápidamente
y el ahora primero más tarde será el último
porque los tiempos están cambiando.


Me gusta esta versión de la canción:
http://youtu.be/YcOY-C76mbU

14/3/11

Haití. Cuentos Solidarios III -Líneas sin sombra-

Ya ha salido el volumen III de Cuentos Solidarios. Apenas nada, pero para Haití un mundo. O eso espero. Cuando la noticia desaparece de los medios de comunicación desaparecen, también, las ayudas. Por eso insistimos en ese país. Haití ya era uno de los países más pobres del mundo; tras el terremoto... Pero ya no está en los telediarios ni en los periódicos; y ahora está Japón. Haití no existe. ¿Existió?
Todos los beneficios de su venta son para ese país. Espero que sirva de algo.
Empezamos hace tres años y me parece una eternidad. Seguimos.

http://cuentossolidarios.blogspot.com/
Comprar en Bubok:
http://www.bubok.com/libros/200528/Cuentos-Solidarios--Lineas-sin-sombra
Descarga gratuita en Bubok:
http://www.bubok.es/download.php?book=MjAwNTI4LTIwMTEwMzEyLQ==
Versión virtual en línea:
http://issuu.com/masliteratura/docs/cuentossolidarios2010

12/7/10

Revista Mas Literatura, nº3; y hasta la vista.

Ya está en la calle, es un decir, el número tres de la revista Mas Literatura, en descarga libre, en papel y en su versión virtual. Espero que sea del agrado de todos aquellos que se acerquen a ella de una manera u otra. El posible placer que se pueda obtener, al leer alguno de sus elementos, será suficiente para satisfacer a todos los que hemos participado en ella.
Aquí dejo los accesos directos a cada uno de sus formatos:
Descarga gratuita: http://www.bubok.es/libro/detalles/186026/Mas-Literatura--n-3--Julio-2010--Formato-Ebook
Versión virual: http://issuu.com/masliteratura/docs/revista-julio2010
Versión impresa: http://www.bubok.com/libros/176301/Mas-Literatura--n-3--Julio-2010

Y ya, ahora, me voy de vacaciones, a viajar casi sin rumbo, sólo con fecha de salida y de vuelta. Aquí dejo algo, en palabras, para despedir.

De espaldas siempre, materializando el paso del tiempo y la compleja tarea de rememoración. Perdemos, con metros metálicos en las manos, midiendo espacios vacíos, señales de circulación con extrañas palabras, extraños símbolos, en lugares sin sentido. Debemos esculpir la vida, no gritarle ni increparle. Debemos sacar de la vida la palabra, aunque se obstine en su mudez, aunque sólo nos muestre su cara. Insistamos, seamos escultores de la vida. Imitemos al Divino.

15/4/10

El nacimiento de una revista literaria

Con el nacimiento de "Másliteratura", con un formato muy cuidado y muy agradable a la vista, culminó un proceso de más de un año, y vio la luz una revista que pretende acercar la palabra a través de internet, mediante el cuento, la poesía, reseñas de libros, análisis de escritores y temas variados, así como el acceso del escritor nóvel a la publicación y una guía de concursos, entre otras cosas a las personas interesadas en estos temas. Un proyecto de muchos escritores, de diversas partes del planeta, en lengua castellana, que surgió de Escritores club, del que han ido saliendo algunos y entrando otros.
Se puede acceder a ella a través de internet, en descarga libre desde el sitio y también se puede adquirir en papel.
Aquí, el enlace a la página web de la revista y el widget del número 1:
http://www.masliteratura.com/

Número 1:



23/3/10

La belleza veneciana

Venecia otra vez, y mil veces que la viera y jamás me cansaría. Tiene ese aire -a pesar de los turistas- de oriente, de ciudad dormida, ausente, donde hasta el aire parece de otro tiempo, de otro instante, como si estuvieras en un espacio que no es, que sólo es intuido o quizá soñado. No sé. Es como mirar un cuadro de Canaletto, y cierras los ojos y te paseas en él. Y al tiempo está soñando la voz de Peter Gabriel, porque es como soñada, o me lo parece; y también es, tan suave y decadente, tan nostálgica en esta canción, The boy in the bubble. Y cómo me gustaría poder estar contando todas estas cosas con un vermú en la mesa, delante, de un bar pequeño y bonito, cálido, de luces tenues, rodeado de humos y de voces bajas, y poder decirlas mirando a los ojos y ver los gestos y los cambios de expresión. Pero… Pero son otros tiempos... Y San Marcos se aparece, tan bizantina, ya vista mil veces y que tantas ganas tenía de volver a ver, como Ravenna y sus San Apolinar, y sentarme en el césped, bajo esos pinos que hay en Italia de anchas y altas copas, de marrones, largos y pelados troncos. Cuánta nostalgia de lo no tenido. Cuánta belleza la presente. Cuánta nostalgia de tantas cosas. Siempre se echa de menos lo bueno cuando no lo tienes. A veces tanto que te produce un dolor intenso, tanto que hiere, y a veces, incluso, mata. Pero bueno. Beber lo tenido y recrearse, seguir el camino de la belleza, ese que es, el que se puede, el que se tiene, el que se sabe. De la mayoría no queda ni quedará nunca recuerdo, al contrario o al igual que de determinadas ciudades. De otros sólo se recordará porque fueron en quienes hicieron; del resto, la minoría, se recordará aquello que crearon, fueron y sintieron, porque su vida fue una búsqueda perenne de la belleza, la verdad y la vida, aunque no se lo reconocieron; admirados y por lo mismo envidiados, arrastrados, quemados en esta hoguera de las vanidades, por no ceder a la simplez generalizada, a la idiotez permanente, a la estulticia, a la nada aparente. Qué bella es Italia, Venecia, Ravenna. Sólo, y parece una idiotez, por comerse una pizza rustica, ya merece la pena echar un vuelo, cuanto ni más por pasear los ojos por Venecia y sus canales, por ver lo que vio y pintó Canaletto.

28/2/10

La Roma de Caravaggio

Algo vertiginoso, aprovechando las horas, los días, los tiempos. Caravaggio y Roma. Un viaje rápido, sólo un par de días. Una de mis ciudades preferidas, por tantas cosas, y uno de mis pintores favoritos, también por tantas cosas. Me gusta pasear esa ciudad, entre tanta gente, a solas, o brevemente acompañado. Me gusta más así, la saboreo mejor. La miro con más tranquilidad. Me gusta mirar las personas, las de carne y hueso, como hacía el pintor. Por eso me fui a la Stazione Termini, y me senté un rato allí, en la inmensidad de su hall, para verlas, esas personas romanas, que andan de un lado a otro, entrando y saliendo de la ciudad por esa boca que engulle todo. Después a la Scuderia del Quirinale, en la Via Maggio, para degustar a uno de los más grandes.
Caravaggio es inmenso. Atrae por muchas cosas, porque se ve que vida y obra están intrínsecamente conectadas; porque vivió como a todos nos gustaría vivir, o como a la mayoría, pero que casi nadie se atreve a hacerlo, y él si lo hizo; porque fue un espíritu libre, absolutamente creativo, y eso es obvio, pero sobre todo porque no se sometió a las leyes de su tiempo; porque era una persona, un genio siempre en conflicto y siempre desesperado; por su descarado e irreverente realismo, inesperado, audaz, contra la época. Usó siempre modelos reales, personas reales que buscaba en la sórdida Roma, en la baja, en la de verdad. Esa ya es una gran novedad, como lo fue el apartarse de la luz universal para entrar en la luz cotidiana y dramática. Y ello sólo era posible si se había visto, si se había vivido. Por otra parte, Caravaggio, aunque pinta esa realidad que está en las profundidades de la ciudad, con su luz real, tal y como es, parece que hubiesen sido vistos en un espejo, como suspendido dentro de él, como una verdad excesiva, como muerto, y eso se nota en sus pieles cenicientas. Hay cierta distancia entre esos personajes y nosotros.
Me gustó, especialmente, quizá por tan vista, pero sobre todo por el tema -uno de mis preferidos en la pintura universal-, su Judith y Olofernes, con una Judith que tomó como modelo, sin duda, a una prostituta. Una mujer seductora y erótica, pero también piadosa y destructora. Un cuadro que representa el momento más dramático y cruel, cuando secciona.
Me gustan sus puttos, el dormido, el vencedor. Las composiciones geométricas, de la Anunciación, de la Cena de Emaús, sus San Juan Bautista, su bodegón.
Me encanta Caravaggio. Y me gustó la sencillez de la exposición, como la han montado. Pocos y escogidos cuadros, y los autentificados. Casi minimalista. Perfecta.
Después más Roma. Cenar en una pequeña trattoría cerca del Foro Palatino. Buenos recuerdos. Y para terminar un espresso (tan sublime), cerca de la escalinata de la Plaza de España. Y allí, turistas, miles de turistas. Son las paradas de Roma, donde todos se detienen. Donde la gente se siente como en las películas, y se fotografía para inmortalizar el hecho. Yo estuve allí, en la escalinata, dicen mostrando la foto. Fotografías de un momento romano, de un emblema, otro de tantos. Y muchos romanos, a la caza de algo, tan aparentes y tan huecos; esa forma de ser tan romana, tan italiana. Mil imágenes. Mil personas. Mil miradas. Y entre ellas la mía, en unas pocas horas. Roma siempre será Roma. Muy especial.

11/2/10

Cuentos solidarios. 2009


Acabamos de terminar y sacar a la luz el segundo volumen de "Cuentos Solidarios". Como el anterior, la finalidad es obtener beneficios para proyectos de ayuda. Si el año pasado dichos beneficios fueron y siguen yendo a Amnistía Internacional, los de este volumen se destinarán como ayuda a Haití. La descarga es gratuita, en Bubok y en Lulu, sólo su edición en papel tiene precio. Si se descarga, lo ideal sería que se hiciese un donativo, lo que crea o pueda cada cual, en los enlaces que hay en la página web de "Cuentos Solidarios". Todo es una ayuda, por pequeña que sea. Y espero que quien lo lea lo disfrute.

http://www.cuentossolidarios.blogspot.com

26/12/09

Escritores autoayuda

Antes de nada quiero pedir disculpas por si alguien se ofende. No quiero que nadie se moleste. No quiero, ni muchísimo menos, parecer lo que no es, sino dar mi opinión, que viene de hace tiempo y que no tiene por qué ser ni mejor ni peor que la de los demás. Nadie está por encima del bien ni del mal, ni tiene la verdad absoluta ni la sabiduría total. Yo, mucho menos. Es simplemente eso, una opinión, la mía.
Dice Eugenio Trías, eminente filósofo, que la audacia del pensamiento consiste en encontrar alguna respuesta respecto al reto de la verdad, pero asumida de forma crítica, no dogmática. Hemos padecido una razón ensoberbecida, incapaz de conocer sus propios límites.

Viento. Hace unos días había viento y me llamaron para hacer windsurf. Me apetecía, aunque hace tiempo que no hago y me he ido. Ahora todo es kitesurf. Siempre me pareció de snobs, pero lo he probado y he de reconocer que está muy bien. Rectificar es de sabios. No me duelen prendas reconocer mis errores. Si es, es. Normalmente hasta que no veo el error no doy mi brazo a torcer. Se me debe demostrar. Tal vez sea uno de mis puntos flacos. Debería ser más flexible y aceptar antes, pero soy así; es algo que debo modificar, pues en caso contrario me perderé cosas y cometeré errores. Me han presentado a una chica que lo hace, y hemos estado hablando largo y tendido. Buena conversación. En la comida, al lado de la playa, en determinado momento surgió el tema de la autoayuda, de Coelho, Deepak Chopra, Osho… No tengo nada en contra de cualquier escritor ni de lo que escribe ni como lo escribe. Respeto todo, aunque no lo comparta. Pero no puedo evitar tener mis opiniones al respecto. Pero para poder tener una opinión hay que conocerlos, leerlos, analizarlos, pensarlos, ver otras opiniones y sacar tu propia conclusión. Coelho, como dijo alguien que leí, es un moralista frustrado, porque la forma en que propugna escapar de la realidad y la forma en que enseña sobre la vida es mediocre e insustancial. Desde un principio me parecieron malos, en cuanto a la forma y en cuanto al fondo. Aunque sus frases pueden ser bonitas, agradables, y creer que en ellas está la respuesta a lo que buscas, a lo que necesitas. Esta mujer es adicta a él. Ha tenido una pérdida reciente, de la que no voy a entrar en detalles, y necesita paz a raudales. Y se abandona a la palabrería fácil de estos pseudomaestros, sobre todo Coelho, porque necesita que alguien le diga entre mentiras que hay esperanza, sin ir más allá, sin tener que ser uno mismo el que se desentrañe, sin ir a los de verdad. Y la envidio, como envidio a la gente que tiene una ideología o una religión clara que promete un presente o un futuro lleno de esperanza y armonía, pero mi camino va por otro lado, quizá equivocado, no lo sé. Pero sí tengo claro que lo mío no es eso, tan fácil, tan vago, tan falso. Prefiero la suave cadencia de la vida, el dejar que la vida fluya, como el río, no estar ciego y que me dirija un tuerto, o un ciego, sino abrir los ojos por mí mismo y por quien de verdad piensa con profundidad, y no estos pseudo filósofos que nos dirigen hacia la autosuperación. Su discurso, y leí a Coelho, pues en caso contrario no me atrevería a opinar, es vacuo, insustancial, tedioso si se analiza desde la inteligencia, (y no quiero decir que quienes lo lean y crean ,no sean inteligentes, sino que tienen necesidades emocionales tremendas y buscan la solución a sus problemas en ellos, fuera de ellos mismos, porque se sienten incapaces, porque no conocen otros, quizá, a los especialistas, los serios y profundos; tal vez por la comodidad; no lo sé, y es respetable, por supuesto); la filosofía que pretende usar es sinceramente irrisoria y pueril, nos trata de narrar una historia por medio de hechos prosaicos, que sólo puede conducir a la risa o a la indignación. Estas cosas sólo pueden servir para hechos concretos y simples, pero aplicado a problemas más serios como el desajuste entre la realidad y los deseos, no sirven. En todos sus libros, que no logré terminar en su mayoría (sólo terminé El alquimista y porque fue un regalo; otros dos los empecé y no pude), me encontré con lo mismo: moralina a raudales, karma, pseudo religiosidad y sobre todo consejos para ser una mejor persona, para que tu esencia emane paz y amor. Terrible. Porque la vida es mucho más. Porque en la vida hay tristeza y se debe aceptar, y tratar de superar; maldad, que hay que tratar de modificar, y si es propia, eliminar… y además aunque hagas el bien, los caminos que sigas pueden estar plagados de trampas, que hay que sortear. Y con el sufrimiento no se llega mucho más lejos que con el bienestar. Esa es otra de sus grandes falacias. Y no es que lo diga yo, que sí, lo dice gente mucho más inteligente, sabia y preparada que yo, especialistas en el ser humano y sus problemas, filósofos, psicólogos, escritores. Y lo triste es que muchas personas van a estos pseudo guías espirituales buscando la salvación, y se dejan enganchar, como esta mujer que acabo de conocer. Yo prefiero, siempre, la vida real, y lo que hacen, escriben o piensan los hombres profundos, los filósofos, los psicólogos, los artistas, los científicos, los escritores de verdad. Porque sus temas son reales: la tristeza, la angustia, los elementos deprimentes, pero también los lúdicos y los rigurosos, la melancolía y la alegría y, a veces, muestran la esperanza de verdad. En el silencio gritamos hasta la extenuación, pero al final nos acostumbramos y nos dejamos ir por esos caminos tan fáciles, cómodos e ilusorios. Hay que buscarse para encontrarse, pero en la vida, no en la pseudo vida, en la pseudo filosofía. Y sí, hay que estar dispuesto a perderse para poder encontrase, pero dentro de uno y fuera de las pseudo filosofías, de las falsas ayudas, de las autoayudas. Viviendo la vida, entre las personas. Porque tiene que estar oscuro para que veamos la luz, para que la conozcamos. Estos escritores están bien para reírse un poco de sí mismo, para detalles simples, sin importancia. Pero si la vida está en el límite, si los problemas emocionales son serios, profundos, como los de esta mujer, hay que ir a lo de verdad, leer a los clásicos, leer a los especialistas, a los científicos, o ir a ellos. Por ejemplo "La Odisea", desde dentro, viendo como es el camino, que te pone un espejo en el alma y si sabes leer te muestra las metas de las personas. Pero la elección es de cada uno. Y tal vez el equivocado sea yo. Es posible, pero prefiero a Homero, a Kipling, a Becquet, a Hobbes, a Buda, a Lao Tse, que a estos. E insisto, puede que el equivocado sea yo. Porque no es que yo esté en mejor situación, quizá, que no es la ideal, ni es uno de mis mejores momentos, pero el camino escogido es otro bien distinto, de búsqueda interior, de escuchar a quien sabe, piensa, siente y vive de verdad, a quien me quiere de verdad, sin interés; de búsqueda de personas de verdad, no de medianías, no de la apariencia, no de pseudofilósofos, sino de los de verdad, de los que mediante el raciocinio, la ciencia, el pensamiento profundo y real analizan los problemas, los particulares y te ayudan a encontrar el camino, tu camino, con elementos reales, de verdad. Y quizá esté equivocado. No estoy en posesión de la verdad. Me equivoco muchísimo. Tengo alguna virtud y mil defectos. Y respeto a todos los que tomen cualquier camino o decisión, porque es así como debe ser, porque todos somos distintos, ni mejores ni peores, sólo distintos; unos intentando salir y buscar por un lado, otros por otro, y otros, los más, conformándose con estar como están, sin más. Sólo busco estar tranquilo, aprender, ser y vivir la vida como se debe, con todo lo que ella tiene, que es mucho, porque la vida es un regalo, aunque cuesta a veces un horror, porque es duro vivir, porque es arduo, aunque hermoso, porque no encuentras con quién, porque es muy difícil encontrar, y de ahí la soledad, a veces. Pero ahí estamos, intentándolo. El viento que te empuja a coger las olas y deslizar por la superficie del agua, y a veces volar. Un placer.

Algunas opiniones más sobre esto. Héctor Abad Faciolince. Uno de los mejores escritores colombianos de los noventa. En www.elmalpensante.com, desmonta el discurso cursi, espiritual y mercantil de Coehlo. Y a continuación la contestación de Coelho a alguien que no opina como él. Hay que ver su lenguaje, sus insultos y ver entrelíneas su ideología…

Señor Jose A. Pérez y lectores del blog Mi Mesa Cojea: Ante la polémica desatada por mi cuento titulado El pastor y el camello, quiero manifestar lo siguiente:

1. Que yo, Paulo Coehlo soy el único autor de la narración. La declaración de Jose A. Pérez respecto a su autoría es, por tanto, completamente falsa.

2. Que Periodista Digital tiene razón no sólo en esto, sino en todo lo que dice. Periodista Digital contiene siempre la verdad, incluso cuando parece una mierda estúpida copiada de un blog cualquiera de Internet.

3. Que el concepto de plagio es libre. Por ejemplo, si Periodista Digital publica el contenido de una entrada de un blog, con puntos y comas no es plagio. Pero si me plagian a mí, sí.

4. Que el autor de el blog titulado Mi Mesa Cojea es un sucio comunista, sin un ápice de inteligencia emocional, que sólo busca sembrar el caos y la confusión entre la sociedad española. Además de apoyar el plagio, apoya el aborto, el laicismo y el sexo desenfrenado sin mayores consecuencias a la mañana siguiente.

5. Que, al contrario de lo que sugieren ciertos comentaristas de tan despreciable blog, practicar el coito con un camello es completamente legítimo siempre que uno ame sinceramente al animal.

Paulo Coelho, escritor estrella muy equilibrado.

Y eso que iba a hablar de viento, de windsurf, de kitesurf, y de dos mujeres que se están fumando un habano en la mesa contigua a nosotros.


3/9/09

Dinamarca. Costa norte, Helsingør, Copenhague-Cristianía-.


Dinamarca es un país pequeño, frío y lento, de luz mortecina, apagado y triste. Brumoso y con un viento constante, molesto. No sé a qué se dedica y no parece dedicarse a nada. Parece sobrevivir en sí mismo, retroalimentándose. Parece sólo subsistir en una lenta monotonía. Las personas son serias, adustas. Y, entre ellas, un número ingente de vagabundos, borrachos, drogadictos, colgados, solitarios en un país de solitarios. No hay apenas miradas, sonrisas, apenas niños. Son amables, sí, pero solitarios, lejanos, fríos, como el país. Todo lo contrario de los suecos. Tan cerca, tan lejos.

Copenhague es una ciudad pequeña, decepcionante para la capital de un país. Sucia, con poco que mostrar. No hay apenas color. Paredes oscuras, grises o marrón apagado, lisas, frías. Está mal hecha y mal organizada, mal señalizada. La vida que hay se reduce a tres calles. Tal vez tenía otra imagen del país y de sus habitantes, pero no, no da mucho de sí, aunque lo intento.

País pequeño, ventoso, abúlico, lento y frío. Casi siempre cubierto de nubes. La primera ciudad a la que llego está desierta. Nadie en las calles. El vacío es absoluto. Viento. Un único sitio para comer, y, al parecer, el único donde se puede fumar en el interior, de todo el país. Está abarrotado. Una especie de minibufet medio italiano, medio autóctono, que se reduce a tres formas de preparar el salmón (rarísimas), y dos de carne. Cerveza Tuborg. Mejor que la Calsberg, o más a mi gusto. Todos los colgados de la ciudad se han concentrado allí. Los actuales y los que han ido quedando con el devenir de los tiempos desde los años del hipismo. El espectro de edad es amplio. Todos fuman. Todos beben, cerveza solo. Pocos comemos. Todos beben en solitario, o de a dos como mucho, y sin hablar entre ellos. Sentados frente a una Tuborg. La barra, de madera, llena de cuerpos sentados en taburetes. Humo, cervezas y miradas perdidas. Al salir, el ambiente no mejora mucho. Vacío, viento, frío, humedad, soledad, colores apagados.

La costa norte es impresionante, pero por sí misma, y por el windsurf. Al menos se puede navegar y eso es un placer en esos días lentos, de nada. Algo de bosque, mar, roca y el fuerte viento y la tabla en la punta norte. Está bien. Me gusta. Buenas olas. Me alegro de encontrar ese momento, y esas personas.

Copenhague de nuevo, y la gran decepción, Cristianía. When you see long hear and funny people, like you, me decían cuando preguntaba por el lugar. No fotos. Terrible. El experimento fallido. Esperaba un sitio libre, de creatividad, de personas con deseos de libertad, de ansias de superación del sistema, de organización autónoma con proyección, alegre, divertido, con sentido. Es un lugar libre, pero disoluto en la nada, en el vacío, sin creatividad; lo escaso creativo son puestos de artesanía como los que te encuentras en cualquier parte de España; los grafitis son lamentables, las pinturas pésimas, los ¿”museos”? para llorar; el ambiente creativo es nulo, absurdo y lamentable; la libertad ha pasado a una pseudolibertad para emborracharse libremente, para fumar libremente y para que nadie te lo impida. No hay diversión fuera de un canuto tras otro sentados en torno a los bares, mil. Fumar y fumar, y beber, no hay más. No se ha superado el sistema. Es otro y sin sentido, muerto, vacío. No hay alegría, sólo tristeza con sonrisas de marihuana o hashis. Sucio, feo, deprimenete. Nada. Personas de cualquier edad, desde sesenteros a catorceañeros, y algún niño de tres o cuatro llorando y pidiendo a su madre que la lleve a casa, mientras ellas beben entre gente que se tambalea, vomita y se cae por la calle, que va hacia un lugar y que cambia la dirección porque ha chocado con otra persona y se ha girado sin querer al no tener fuerza. Alcohol y droga. Vacío. Muerto.

Aarhus es otra cosa. Más viva, más alegre, pero sin estridencias. Para ser más pequeña me gusta más que Copenhague, aunque sin alardes.

País frío, ventoso, lento, apagado.

20/2/09

El viejo

Un hombre viejo, enjuto, arrugado y gastado, intenta medir una cajonera que está en lo alto de unos estantes, en un hipermercado. Viste de gris apagado, como su mirada. No alcanza. Gira la mirada hacia todos los lados. Las personas pasan ignorándolo. Me acerco. ¿Le ayudo? Yo se la alcanzo. Le digo. La mide mientras lo observo. Apunta los datos en una libreta ajada, como él. Termina. Es que estoy en una residencia..., me dice. Tiene ganas de hablar. Los ojos llorosos. No debe hablar mucho, ni con nadie. Tal vez solo. Mi mujer se murió hace un año, la pobre… La soledad, el abandono. Apestados viejos. Esquivados. Expulsados. Ocultados. Tengo noventa y seis años. No los aparenta, le respondo, yo le echaba unos ochenta. Se ríe. Será por la vida que he llevado. Dura, muy dura. Me cuenta la guerra, su guerra. Le escucho. Sonrío. La vida al final te da lo que mereces. Pone a cada uno en su sitio. Te voy a dejar, me sigue diciendo, porque tendrás que hacer tus cosas. Me sonríe con más amplitud. Los ojos acuosos. Cálidos. Me siento bien. Dos horas de pie. Dos horas hablando. Gracias muchacho, que Dios te lo pague, me dice. A usted, ha sido un placer. Le contesto. Le tiendo la mano. Me la estrecha con fuerza y se acerca como para abrazarme. Le aprieto contra mi cuerpo. Calor humano. Veo como se aleja. Despacio. Se vuelve. La sonrisa en el rostro y unas lágrimas que se le escurren por las mejillas. Levanta la mano. Se gira y sigue andando. Me duele el alma. Sonrío mientras lamento su lamento en mi interior. Hoy ha sido un buen día.

19/2/09

Lágrimas negras

Caen lágrimas negras, con una constancia aterradora, de un cielo perlado de estrellas, lleno de almas que miran y esperan. Y el llanto no llega a ese dios tenebroso que esquiva la mirada y alarga la pena de un llanto que arrasa y que quema.
Cayuco tras cayuco. Almas que huyen de una agonía corta y horrible. Vidas que arriesgan por vida. Muertes anunciadas. Niños que surgen del abismo con los ojos abiertos. Niños que se ahogan en el sumidero del océano. Niños y más niños. Niños. Almas en pena. Cuerpos ahogados. Cuerpos sin vida. Sueños rotos. Esperanzas muertas. Desahuciados. Negra vida. Y ese dios tenebroso esquiva la mirada, esquiva la herida. Sólo espera el carnaval para enjuagarse la vista. ¡Cómo somos!
Cada diez segundos, además, muere un niño, de hambre, en el mundo.

22/11/08

La chica ausente

Hay una chica que cada vez que la veo me rompe el alma. Regordeta, bajita, lo que redunda en la sensación de gorda. La cabeza siempre gacha. La mirada pegada al libro o a la libreta. La sonrisa ausente. La cara llena de granos. No es fea. No es guapa, pero no es fea. La gente la ve así, pero quizás es por su forma, por su carácter y por su aspecto exterior. Pero no lo es. Normal, simplemente normal. Tiene ojos oscuros y unas pestañas inmensas. El pelo, de color castaño, recogido en una cola baja. Viste siempre con sudaderas, bajo las que lleva una camiseta blanca de algodón y pantalones oscuros del mismo tejido. Intenta estar al día, pero la falta de dinero le impide tener marcas, y por ello se viste los dedos con anillos de plata, dos, y pulseras de hippie, tres. Todo en la mano izquierda, junto al reloj, hacia abajo, ocultando la ausencia de marca. Cuando escribe, la mano izquierda, con la que sujeta el papel sobre el que desliza el bolígrafo, siempre tiene el dedo meñique levantado en una postura elegante y graciosa. Me mira a veces. Muy rápido, fugazmente. Temiendo que la vea. Ayer le pedí que me enseñara lo que hacía. Me miró aún más. No con desconfianza, sino como si se hubiera dado cuenta que le importa a alguien por primera vez, que sentía interés por ella, como si hubiera descubierto que hay quien la ve, que está presente, que cuenta.
Los demás la ignoran absolutamente. No existe. Es un bulto que se sienta en una mesa contigua a la de ellos. Insignificante, casi transparente.
Me puede. Siempre que la veo se me parte el alma. Trato de estar presente, pero a veces no sé. Tampoco puedo. Tal vez con algún detalle, pero nada más. Por mi situación, por mi cargo. Pero se me abren las carnes. Sólo debo alguna mirada, y aun así temo. Por lo que sé que provoco o puedo provocar, y eso no quiero ni debo, pues los efectos pueden ser desastrosos. Ayer sólo le pedí ver lo que hacía y la miré un par de veces, con mirada suave, y a partir de ahí no dejó de mirarme. De hito en hito, pero continuamente.
La mayoría de las personas son inmunes a estas situaciones. La mayoría de las personas no ven a esas otras, incluso les son molestas. Como los pobres, los vagabundos o los viejos. Son los apestados de la vida. Y me puede. Yo no puedo con ello. Las lágrimas pugnan por salir debido a la impotencia, por el deseo de decir cambia, sonríe, la vida es maravillosa, un don del cielo, toda para ti, cógela, vívela. Pero no sé cómo hacerlo. Y sé, aunque espero que algo cambie ese destino, que su vida será un reguero de tristeza, de monotonía, de ausencias, de sinsabores, de abatimiento, intentados superar a base de esfuerzo en los estudios, en el trabajo, en las cosas triviales, pero viendo que a su alrededor hay cosas que le atraen y a las que nunca tendrá acceso. Así de triste. Así de tremendo. Y ruego al Dios de los necesitados, si es que existe, que se apiade, que abra la luz y le de lo que de verdad merece, lo que todos merecemos. Porque debe poseer un mundo interior grande e intenso. Que le muestre alguien que haga algo, que la saque de esa prisión, que le de lo que se merece, lo que todos merecemos.
A su lado todo son risas, todo parece normal, pero casi todo es vacío, ausencia, simplicidad sin límites, vidas grises aun con apariencia de color, simples, vacías, anodinas, carentes de interés.
Hoy he sabido que se ha suicidado. Y yo me fustigo por no haber sabido, por no haber estado. Y el Dios de los mediocres reina en este mundo del que yo sólo soy un pobre bastardo. Por inútil. Por innecesario. Por no saber estar, por no saber ser. Por…
Hay cosas que sobrepasan lo imaginable. Hay cosas imposibles. Hay hechos que te dejan mudo y sin sentido, atado al sillón, muerto. Hoy, leyendo la prensa me encuentro con esta terrible noticia. ¿Coincidencia? Sólo me produce abatimiento, y una sensación de soledad e impotencia, de tristeza y dolor, que me rompe el alma. Hay días que sería mejor no levantarse.
La noticia es la siguiente:

ANNA GRAU NUEVA YORK
Sábado, 22-11-08
Extraído del periódico ABC

A muchos les pareció que era una broma de mal gusto pero era real. Abraham K. Biggs, un chico de 19 años de Florida, se suicidó ante los ojos de 1.500 personas que le veían por Internet. Tuvo el pudor de dar la espalda a la webcam antes de ingerir una dosis letal de antidepresivos combinados con sedantes y tumbarse en la cama. Así permaneció expuesto a la curiosidad de todos los usuarios del canal de vídeo Justin.tv.
Algunos le acusaron de hacer el payaso y le insultaron. Otros se acabaron dando cuenta de que incluso si se había quedado dormido su inmovilidad resultaba sospechosa. Como si no respirara. El canal acabó rastreando la localización geográfica del joven, cuyo nombre de guerra era CandyJunkie (yonqui de las golosinas, adicto al dulce), y avisando a la policía. Los agentes le encontraron muerto y lo único que pudieron hacer por él fue apagar la cámara.
Al día siguiente la angustia embargaba a la comunidad electrónica, aunque no a todos por igual. Los dueños del canal se defendieron apelando a los mismos usuarios para dar el aviso cuando se emitan imágenes «impropias». El perfil de Abraham en MySpace se convirtió en un punto de peregrinación electrónica, con mensajes de los amigos del suicida expresando su consternación y afirmando que le echaban de menos.
¿Por qué lo hizo? Dejó una nota llena de vaguedades terribles: se acusaba de haber hecho daño a otras personas y decía despreciarse por considerarse un «fracasado» sin remedio a los 19 años. Algunas informaciones apuntaban a un amor contrariado, a una novia que le abandonó por otro con más dinero.
No hace tanto Abraham no parecía tan desesperado, y pedía atención y amistad por la red de redes. «Llamadme o escribidme si tenéis un problema, y nunca os daré la espalda», aseguraba. Hasta que se acostó.

17/11/08

Crisis, Arte, Pobreza: España es así. ¡Olé!


Y ahora pasa esto. Arte y dinero de la mano. El dinero que debe ir destinado al desarrollo de los países pobres, resulta que se destina a pagar a Miquel Barceló, el pintor por excelencia de los tiempos modernos en España (y que el tiempo colocará en su sitio, espero), para la cúpula de la sede de Naciones Unidas en Ginebra. Un pellizco de los que duelen. Más a los pobres, todo hay que decirlo. Pero como no se van a enterar, pues no pasa nada. Y mientras tanto, por aquí, de copas. Zapatero en Breton Woods, la crisis por todas partes, y la cúpula decorada. ¿Decorada? Aquello parece una feria. Sobre gustos no hay nada escrito, pero eso va más allá de lo permisible. Hasta Barceló reconoce que se pasó en los colores. La Sixtina del Siglo XX, la Sixtina española. La chorrada, diría yo. De Barceló, del Gobierno Español, y de todo aquel que dice que eso es una obra de arte y que pasará a los anales del Arte Moderno. ¡Qué Dios nos pille confesados! Sé que muchos me llamarán de todo por criticar a Barceló. Estoy curado de espantos. Sabe vender. Sabe venderse. Pero hay miles de mejores pintores por ahí que no salen al ruedo, que no están para esas cosas, que hacen pintura de calidad. Pero no son conocidos. Ahí radica el problema. Y sobre el Gobierno y sus mojigaterías, ¿qué decir? Se califica por sí solo. Si no fuera porque los pobres no van a recibir ese dinero, su acto sólo me movería a la risa y a la conmiseración. Pero por salir el dinero de donde sale, me mueve al susto y al desprecio. Crisis, ¿qué crisis? Arte, ¿qué Arte? ¿Pobres? ¿Dónde?