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10/7/08

El Arte en mayúsculas. La Vida.


(Enlazando con el escrito de enero, sobre "El grito" de Munch, y cambiando de registro. Por diversas razones que no vienen al caso).

Hay veces que el Arte se produce con mayúsculas, y es en esos momentos cuando alcanza una intensidad que te hace temblar. Pasa pocas veces, pero se da. En los momentos que se produce alcanzas un estado en el que todo cabe, en el que todo es posible. Sólo hay que dejarse llevar y estar. Pero eso pasa en contadas ocasiones, y por eso hay que saber mirar y dejarse llevar. El perder eso es triste, y ya sólo cabe llorar por la pérdida, salvo que no lo hayas visto pasar. Esto que escribo es una forma de hacerme perdonar. Un desagravio. Un homenaje a los amantes de la Ciencia Ficción, con mayúsculas también. Blade Runner es, no una película, es la película. Pero el libro en el que está basada, “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, es de una originalidad, de una belleza, que induce al llanto, por la emocionalidad. Y la película de Ridley Scott, también. La escena de la paloma y las palabras pronunciadas por el androide ante la muerte: ” he visto cosas que vosotros no podríais imaginar… y todas esas cosas se perderán… como lágrimas en la lluvia.”, al salvar a Deckard, son de una belleza inconmensurable. Amaba tanto la vida que… Y si las unimos a las imágenes y a la música de Vangelis, no cabe otra cosa que morir de placer. Extasiarse ante la belleza infinita que la vida, en contadas ocasiones, te da. Hay otros directores de cine que consiguen recrear algo así. Stanley Kubrick, sin ir más lejos. Pero lo dejo ahí. Cuando todos los sentidos se unen en uno solo, sólo cabe dejarse llevar. Eso es vivir. Amo la vida como nada, aunque a veces me den ganas de morir ante ciertas cosas. Pero tampoco quiero entrar ahí. Transcribo unas palabras del libro anteriormente mencionado, sobre el cuadro "El grito", de Munch:


"Muestra a una criatura pelada, con una cabeza semejante a una pera invertida, que apretaba sus manos horrorizadas contra sus oídos, con la boca abierta en un vasto grito mudo. Las olas encrespedas de su dolor, los ecos del grito, ocupaban el espacio que le rodeaba. El hombre, o la mujer, estaba encerrado dentro de su propio aullido. Se cubría los oídos para protegerse de su propia voz. La criatura estaba de pie en un puente, y no había nadie más. Gritaba a solas. Aislada por el grito o a pesar de él”.

Podría decir tanto… pero es preferible callar.Literatura, Pintura. Añadidle a Vangelis y el resto ponedlo vosotros. No hay más.

24/1/08

¿Hay alguien ahí?



Necesito sacar esto, y lo hago ya. Podría describir el cuadro (El grito, de Munch), pero está descrito ya, y de una forma magistral. Por tanto me debo callar. Aprovecharé las palabras de un maestro, Philip K. Dick, en una obra maestra, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Blade Runner.
Dice: “Muestra a una criatura pelada, con una cabeza semejante a una pera invertida, que apretaba sus manos horrorizadas contra sus oídos, con la boca abierta en un vasto grito mudo. Las olas encrespedas de su dolor, los ecos del grito, ocupaban el espacio que le rodeaba. El hombre, o la mujer, estaba encerrado dentro de su propio aullido. Se cubría los oídos para protegerse de su propia voz. La criatura estaba de pie en un puente, y no había nadie más. Gritaba a solas. Aislada por el grito o a pesar de él”.
¿Qué más puedo añadir? Podría decir el por qué, porque lo siento; o también… Pero no lo voy a hacer. Podría explicar una situación así, podría hablar tanto sobre eso…
¿Por qué grita así? ¿Sabría alguien decírmelo? ¿Hay alguien ahí? Y es que a veces no sé ni qué hacer ni qué decir.
¿Qué le pasaba a Munch? ¿Qué le pasa al personaje del cuadro? ¿Qué me pasa a mí? ¿Hay alguien ahí? Soy un niño pequeño, y…