Hay un perro enterrado en la arena, que mira hacia arriba, a su izquierda, a un espacio vacío, hacia nada. Me pregunto qué ve, qué mira. Todos los que pasan a su lado lo observan, parecen identificarse con él, pero sólo lo ven como si tratase de un cuadro, como si la realidad fuese en dos dimensiones. Y siguen. Tal vez seamos nosotros el perro, me digo.
La carretera es larga. El sol se ha pegado al suelo, aplastándose contra él. Quizá porque se ha caído, derramando todos los tonos posibles del amarillo, y los imposibles también.
No puedo apartar mis ojos de ese perro, ahí, hundido, en la arena de la cuneta, tragándoselo; cautivo, herido ante la ausencia de tantos, ante el abandono, ante el castigo, ante la indiferencia.
Miro al frente y veo ese espejismo de locos que se forma en la línea del horizonte, como una borrachera gris, producida por un cigarrillo eternamente consumido. Una mujer sentada, cuya cara es el proceso de sus emociones, huesos y músculos, el punto final del camino, de su destino, un rostro de Bacon, me mira desde allí.
Todo es rápido a mi alrededor, ahora, y sin embargo veo, como pasa, todo, con mansedumbre, como la lluvia del norte, que hace que los sonidos queden idos, suspendidos en las gotas de agua, desvaneciéndose en el suelo, sin sonido.
Tengo frío, a pesar del sol que quema, que aplasta, con es gama de amarillos.
Tengo frío, y mirar al perro semienterrado en la arena aun me produce más frío. Alargo la mano y no le alcanzo. Dos lágrimas me brotan. Nada más.
La carretera es larga. El sol se ha pegado al suelo, aplastándose contra él. Quizá porque se ha caído, derramando todos los tonos posibles del amarillo, y los imposibles también.
No puedo apartar mis ojos de ese perro, ahí, hundido, en la arena de la cuneta, tragándoselo; cautivo, herido ante la ausencia de tantos, ante el abandono, ante el castigo, ante la indiferencia.
Miro al frente y veo ese espejismo de locos que se forma en la línea del horizonte, como una borrachera gris, producida por un cigarrillo eternamente consumido. Una mujer sentada, cuya cara es el proceso de sus emociones, huesos y músculos, el punto final del camino, de su destino, un rostro de Bacon, me mira desde allí.
Todo es rápido a mi alrededor, ahora, y sin embargo veo, como pasa, todo, con mansedumbre, como la lluvia del norte, que hace que los sonidos queden idos, suspendidos en las gotas de agua, desvaneciéndose en el suelo, sin sonido.
Tengo frío, a pesar del sol que quema, que aplasta, con es gama de amarillos.
Tengo frío, y mirar al perro semienterrado en la arena aun me produce más frío. Alargo la mano y no le alcanzo. Dos lágrimas me brotan. Nada más.
10 comentarios:
Todos nos hemos sentido alguna vez así.
Eres especial expresándote pues acoges en un puño, sentimientos comunes de muchas personas.
Eso lo consigue poca gente.
Un biquiño muy grande cual brisa marina desde Pontevedra.
Marcher tête basse
pour oublier cette femme qui tend la main
A ces chiens que la vie laisse encore de côté dans l'indifférence. Parceque d'autres les regarderont toujours en deux dimensions et 7 sens ( Acedia ,Superbia Gula ,Luxuria ,Avaritia,Invidia )selon le contexte on
confond force et faiblesse
l'âpreté de la vie ne rend pas
forcement meilleurs
les caractères.
On peut même être sous des apparences contraires
être indifferent à l'autre
quand la douleur est égocentrée parce qu'en vérité
c'est sur nous même
qu'on s'est prosterné.
parce que notre époque est d'accord dans le désaccord.
En prise avec nos paradoxes,
la peur de la chutte complique !
combien de vies ils nous faudra
pour comprendre qui ne faut pas avoir peur de celui ou celle qui tend la main dans le froid qui n'a peur que du lendemain
_______________________________
c'est un plaisr d'interagir sur tes blogs Diego que sensibilité dans tes mots mon Dieu c'est beau
La bonne journée
accompagné d'un Baiser
Elisabeth
Tan profundo y tan intenso que hace estremecer las fibras más sensibles de mi piel.
Besos Diego.
PDTA: Descubrí la cibertarjeta y ahora, en cuanto la recoja ya empiezo a comprar on line.
"La carretera es larga. El sol se ha pegado al suelo, aplastándose contra él. Quizá porque se ha caído, derramando todos los tonos posibles del amarillo, y los imposibles también.", "Una mujer sentada, cuya cara es el proceso de sus emociones, huesos y músculos, el punto final del camino, de su destino, un rostro de Bacon, me mira desde allí.", "Tengo frío, a pesar del sol que quema, que aplasta, con es gama de amarillos.
Tengo frío, y mirar al perro semienterrado en la arena aun me produce más frío. Alargo la mano y no le alcanzo. Dos lágrimas me brotan. Nada más.".. debería escribir nuevamente el texto.. pero enfatizo las letras que me han producido imágenes del orden alucinatorio, una mezcla extraña..no podría definirla.. pero sí podría decir, sin temor a equivocarme.. que la figura del "perro" se coló de mis heridas.. cuestión subjetiva.. pero bue.. comento comentando!.. cariños compañero.. un gusto leerte.. al pié!
Gracias Carmela, haces que sea agradable el que te lean.
Otro para ti.
Diego
En prise avec nos paradoxes,
la peur de la chutte complique !
combien de vies ils nous faudra
pour comprendre qui ne faut pas avoir peur de celui ou celle qui tend la main dans le froid qui n'a peur que du lendemain.
Me quedo con estas palabras tuyas, Elisabeth. Son así, verdad.
Merci pour les mots vers a moi et a ma sensibilité. Cest un plaisir pour moi.
Un baisser pour toi.
Diego
Tú, que me miras bie, Ruth. El placer es que estés aquí y sientas así.
Me alegro de que te adaptes a las nuevas tecnologías.
Un beso.
Diego
Un beso para ti, Ornella. Es difícil expresar esas cosas, lo sé. ¿Te has sentido como dices? Será el alma que llevas. El gusto es mío, siempre, que estés y leerte también.
Diego
Buenisimo, Diego, como siempre :D
Un besote y recuerda q sigo aqui!
Cuidate
Gracias Andro, tú siempre tan agradecida.
Otro beso para ti. Siempre te sé, aún en las ausencias y las distancias.
Diego
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