20/7/12

aI. 2


Tras los días de la tempestad, como un perro enloquecido, con lágrimas de noche se despojó de sedas y quiso ser aurora para vestir rocío.

4 comentarios:

Indira Jara dijo...

Me gusta esta frase, preciosa de verdad!
Un placer, Diego.

Diego Jurado dijo...

Me alegro de ello. Es tuya.
El placer es mío, Indira.

Indira Jara dijo...

¿De verdad es mía? ¡Eres un encanto!
Siempre será un placer, Diego.

Diego Jurado dijo...

Claro. Qué menos. El placer es mío, Indira.