1/8/10

¡No hay mosquitos en Cuba! II

Y así día tras día desde que ingresé para que me operasen de una simple fimosis. Una nimiedad. Pero a mí edad, qué cosas. ¿A quién se le ocurre? Con treinta y cinco años y operarse de fimosis. Si es que… Cualquiera pensará que soy virgen, pero no, no lo soy, y quiero hacer hincapié en ello, no soy virgen, que quede claro, no soy un conquistador nato, pero no soy virgen. Lo llevé todo muy en secreto, y es lógico, no iba a ir contando por ahí a todo titirimundi lo de la fimosis, y menos a mis amigos -conociéndolos como los conozco-. Sería el hazmerreír del grupo. Y de ahí a empezar a elucubrar sobre mis inclinaciones sexuales, o la ausencia de relaciones, que es lo que pensarían todos, habría un paso. Y si hubiera dicho la verdad, peor, porque, ¿quién podría creer que es debido a una necrosis epitelial provocada por un hongo? ¿Qué pensaría todo el común? No quiero ni ponerme a imaginar al respecto. Me pongo rojo y todo de pensarlo. Y es que aquí cobra vida la frase, y de una forma literal, de que se me iba a caer la picha a trozos. Cuando me lo dijo el urólogo no podía dar crédito. Se te ha muerto la piel, me dijo. Coño, pensé, cómo va a ser eso posible. Me lo dijo mirándome el aparato, desde la distancia, mientras yo lo sostenía -el aparato- con mis dedos, en una posición un poco incómoda, de pie ante él, con los pantalones por los tobillos, calzoncillos incluidos, mientras miraba a uno, el urólogo, y otra, la picha. Pasé de la cara de sorpresa a la de alucinación, para terminar en la de temor. Le miré con lástima, a ella también, que tantas satisfacciones me había dado, no como él, que para lo poco que le conocía y ya me había dado un disgusto. Hay que cortar, me dijo. Casi me da un vahído. Joder, es que esas cosas hay que decirlas suavemente y con delicadeza, preparando el terreno, porque uno piensa que te la van a cercenar entera y ahí mismo, en ese mismo instante. Y soy un hombre, carajo. Ya te ves como un castratti. Una lágrima me escurrió mientras le miraba, ahí, con mi arte entre los dedos…
¡No hay mosquitos en Cuba! Otra vez. No gano para sustos, joder. Erre que erre, sin conmiseración alguna.

11 comentarios:

Marisa dijo...

Vaya con la necrosis epitelial...no me imaginé yo que iba a salir por aquí la cosa...
Pues nada, aquí me siento, delanto de la puerta de la habitación del hospital a esperar a ver el límite de paciencia del de la fimosis con el de los mosquitos...(¿te lo cargarás?,jeje)

Un beso, Diego.

Ms Sheet dijo...

jajaja! pobrecillo! me está dando lástima el pobre hombre, pero de una forma bastante divertida. Menos mal que dijiste que "el resto a la vuelta", porque eso quiere decir que hay más y mi curiosidad aumenta por momentos.

Pásalo muy bien en lo que te quede por recorrer :D

Un beso!

Kuyen dijo...

Que gusto las dos partes del texto, jocosas a más no poder, me siento muy, muy curiosa, por lo que consultare en la Web que es lo más grave de la necrosis epitelial.

Petones!

Ornella dijo...

interesante.. pero pues.. amigo.. me ha costado tanto leerte.. el fondo me perturba.. pero tus letras valen mi esfuerzo.. aunque quede lagrimeando..
Irónico cuento.. deja clara evidencia de lo que representa el "falo" en la cultura occidental..
La genitalidad que matan sin piedad.. cuando estigmatizan con diagnósticos y/o interpretaciones de las "formas"_ que forman..
Me gustó muchísimo, atrevido de tu parte.. puede ser solo una ficción.. no parte de tu vida.. lo que sea.. excelente.. como siempre..
Y amigo.. agradecerte infinitamente que hayas dejado un comentario en mi blog.. se que no lo haces, que te cuesta o que te niegas y vaya a saberse el motivo.. de última, tus razones.. pero me ha dado un alegrón..
cariños compañero!_ te sigo.. hasta la "fimosis"

Anónimo dijo...

Solo puedo decirte que en Cuba SÍ hay mosquitos .. y de los grandes

Un beso




Rachel

Anónimo dijo...

¿Al delosmosquitos, Marisa? No sé por dónde tirar. Tenía una idea, pero tanto ajetreo... Mañana me pongo a pensar.
Un beso para ti Marisa. Siempre es muy agradable verte por aquí.
Diego

Anónimo dijo...

Gracias María. Me alegro que te divierta. A partir de mañana veré qué le pasa. Qué sería la vida sin humor, incluso en trances poco agradables.
Y mil gracias por tus deseos. Aún queda algo para finales, barrancos y rafting como colofón a este ajetreado verano. Espero que tú estés disfrutando también estos días.
Un beso.
Diego

Anónimo dijo...

Espero que no sea nada peligroso lo de la necrosis, porque si no, me arruina la idea.
Un placer que te guste, Kuyen.
Besos para ti también.
Diego

Anónimo dijo...

Veré, ahora, con tiempo, Ornella, si consigo arreglar el tema, no de tu visión, que creo que va para largo, sino el del blog y sus colores (es broma, perdona la licencia). Gracias por el esfuerzo, y por tus palabras, siempre tan... totales, desentrañantes, analíticas y agradecidas (es un pacer). No es nada de mi vida, todo inventdo o imaginado.
En cuanto a lo del comentario, un placer.
Un beso para ti también. Yo también te sigo, aunque no lo pueda parecer, por lo de aparecer.

Anónimo dijo...

Ya imaginaba que ni Castro ha podido con ellos, Rachel. Pero, ¿quién sabe las razones que impulsan a ese tipo a gritar así? Yo, de momento, no.
Un beso fuerte, guapa.
Diego

Perla A dijo...

Las mujres sufrimos desde que empezamos a serlo, así una vez que te toca el cuchillo, que se le va a hacer, te podes hacer la idea de que te van a poner un piercing.
Saludos!