
Y a veces, sólo a veces, sale el sol y alarga su sombra. Una más de sus bombillas vitales.
¿Habéis visto el baile de las luciérnagas en la noche?
Sonreí, pero apenas miró, apenas estuvo. El miedo es libre y siempre es de noche. Una noche de cartón plagada de gotas de agua que brillan.
Y sé... Y sé que la venganza del amor sólo es un mar de sargazos, y la del deseo... la del deseo es el amor, ese extraño que comparte mi espacio vital. Todo un exceso.
Tienes nombre de oasis.
Yo he visto llorar las estrellas, al levantar la vista para mirar. Otro de mis excesos que no puedo evitar.
Y sé... Y sé que la venganza del amor sólo es un mar de sargazos, y la del deseo... la del deseo es el amor, ese extraño que comparte mi espacio vital. Todo un exceso.
Tienes nombre de oasis.
Yo he visto llorar las estrellas, al levantar la vista para mirar. Otro de mis excesos que no puedo evitar.
Tienes nombre de oasis.
8 comentarios:
Tu relato tiene nombre de oasis de lágrimas con estrellas navegando a la deriva de su luz.
Muy hermoso, Diego.
Un beso.
¿De qué tienes tanto miedo ?
¿Quien tiene nombre de oasis?
Hay momentos en que escribes muy intenso.
Saludos
Mil gracias Marisa; un placer, como siempre.
Un beso
Respuestas, anónimo:
1. Sólo de la estupidez humana, sólo eso me da miedo. Me aterra.
2. ¡Vaya pregunta! Toda mujer tiene nombre de oasis.
Espero que la mayoría; de eso se trata, de poner intensidad en todo lo que haces, más en lo que sientes; y la escritura, la mía, al menos, es eso, expresar lo que siento (o eso creo).
Un saludo
un oasis q abre la imaginación y abraza con pasión...
un beso ♥
Gratificante tu paso, mi princesa.
Un beso
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