29/9/08

A veces. Siempre.

Se me va el alma cada vez que te vas. Y ya ni puedo tan siquiera vivir. Apenas respirar. Y mi alma me la dejo contigo. Se me queda. Se me muere. Se marchita. Desaparece con la languidez del desahuciado. Del condenado a la horca. Del apestado. De mí. Y apenas puedo ser. No soy. Tan sólo estoy. Y eso… En ti. Solo en ti. Pero… no estás. Ya no estás. Nunca estás.

2 comentarios:

Gabriela F. dijo...

Comunidad de Escritores y Poetas.
Espero que te unas a la Comunidad
Saludos
GabY.

Diego Jurado Lara dijo...

Gracias por la invitación.
Un saludo.
Diego