8/2/09

Sabiduría

Escribo el nombre de la sabiduría en cualquier lugar en que me hallo con la esperanza de que se muestre. Quiero ir a su encuentro, descubrirla, llenarme de ella, llenarla. Ruego a los dioses el hecho, pero sólo veo el llanto del cielo. Mi destino en la vida es esa búsqueda, ese amor por ella. Buscada, hallada, perdida. Necio. Me es esquiva. Pero la siento, aunque siempre en mis sueños. Y ella está ahí, esperando, pensándome, pero… La siento, la llevo. Está tan dentro que… Y ella, aun siendo, aun sintiendo, se hace invisible, se adentra en su claustro, como un espectro, esquivando un encuentro que, de ser, sería cierto. Y lo teme, aun sabiendo. Escribo su nombre con las letras sagradas, el sortilegio, esperando el milagro de volver a tener la mirada que me permita saber, y eliminar de mi alma el negro, aun tan bello. Quiero la sabiduría para vivir en lo cierto. Pero a veces ni ella, la única que entiende lo que escribo, sabe interpretarme.
La niña que hay en mi alma me pregunta dónde está la sabiduría, pero no sé responderle. O sí. Y esquivo la respuesta, y los ojos se me anegan en la ausencia de la que quisiera darle. Llámala, me dice. No puedo. Es mi contestación. Y mi interior se rompe, quedando sólo el deseo de encontrar la respuesta que ansío. El encuentro.
Tal vez sea el momento de cerrar el círculo. Un círculo lleno. La rueda es sabia. El tiempo. Círculos concéntricos. La sabiduría lo cierra y abre otros, vacíos o llenos. Tal vez nos encontremos. Tal vez se abra de nuevo, en ese tortuoso andar que me lleva en su búsqueda desde que abrí los ojos a la vida. Tal vez. Pero ahora lo cierro. Ya no puedo. A pesar del dolor inmenso que me produce y que mata mi alma y me deja huero. Abriré otros y trataré de llenarlos de belleza, de vida, como siempre he hecho, pero belleza y vida auténticas, no de sucedáneos. Sabia es la rueda.

8 comentarios:

emilia dijo...

hola
te escribo desde chile, soy emilia, miembro del blog literario dijo la changa; sería fantástico intercambiar links y tener acceso mutuo, visítanos y si encuentras algo que te guste o disguste,por favor comenta
un abrazo
emilia

Crestfallen dijo...

Hola Diego:

Muy bello escrito!
Es sano cerrar círculos, no amarrarnos al pasado para así poder seguir adelante y construir nuestro futuro. Trabajo duro, lo sé. Y a las personas nos cuesta demasiado. Actitud ante todo.

Abrazos!

Anónimo dijo...

Hola Emilia.
Me pasaré por tu sito. Gracias por el ofrecimiento.
Un brazo.
Diego

Anónimo dijo...

Hola Mireia.
No amarrarse al pasado, sí, pero al mal pasado; hay otro que siempe debemos llevar en el alma por todolo que nos ha dado y aportado. A ese hayqe llevarlo simpre, tenerlo siempre. Cerrar círculos, dejar que la rueda gire y que la sabiduría nos ecuentre siempre en la búsqueda de la belleza y de lo bueno que la vida tiene, del pasado, del presente y del futuro, es lo que hay que hacr. Hay pasados y pasados.
Un abrazo.
Diego

Andrómeda dijo...

Diego:

Siento mucho no haber pasado antes... Me has extrañado? jejejeje... Bueno, yo he estado de vacaciones estos días en el norte de mi país y no he tenido oportunidad de entrar a un ciber, ahora lo estoy haciendo porque estoy imprimiendo la tarjeta de embarque de mi vuelo de regreso.

Leí tu escrito y como siempre me ha encantado. Tienes mucha fuerza en tus líneas y eso jamás lo pierdas porque es lo que me ha conmovido de leerte e impulsarme a conocerte de a poco. Gracias por tus comentarios en mi blog ;)

Te mando un beso grande y cuídate.

Andro.*.

Anónimo dijo...

Hola Andro.
Un placer, como siempre, saber de ti. Siempre te extraño. No podía ser de otra manera. Espero que hayas disfrutado de tus vacaciones.
Gracias por tus palabras ytu aliento. Trataré de no defraudarte
Los comentarios en tu blog, merecidos. Un placer hacerlo.
Un beso
Diego

Crestfallen dijo...

Hola de nuevo Diego:
Respecto a tu comentario, tienes toda la razón en que el buen pasado hay que llevarlo en el alma, así es (tal vez mi respuesta sonó muy categórica jeje)
Saludos!!

Anónimo dijo...

Hola Mireia.
Claro. No t peocupes, será que yo te interpreté mal.
Un saludo
Diego