7/9/10

Ángel "El cojo".

Era aquel un personaje espectral. Parecía surgido de las mismas entrañas del Averno. Todas las partes de su cuerpo, que la ropa dejaba al descubierto, eran pústulas abiertas...
Ángel, el cojo, llevaba con cierta gracia el Misalito Regina, libro de reflexión con tapas de nácar blancas. Lo portaba en una mano a modo de hisopo, mientras con la otra cogía el aparato ortopédico que le permitía el desplazamiento, haciendo las veces de tercera pierna incorporada al juego con el que nació. Lo usaba porque la pierna que iba en el lado de aquella especie de prótesis, colgaba como un badajo, inerte, a unos veinte centímetros del suelo, especie de balancín siniestro, que lo mismo apuntaba a la diestra que a la siniestra.
Después he sabido que se dedicó a rufián, regentando un lupanar...

7 comentarios:

Marisa dijo...

Qué buena pinta literaria tiene ese Angel "El Cojo", Diego... porque física, poco, poco. Se me antoja convertirlo en un personaje salido de las mismas entrañas pestilentes de esos puertos pesqueros del siglo XVII. Muy buena descripción.
Besos.

PD: querido amigo, con el nuevo cambio de plantilla de tu blog, es un verdadero suplicio, cuando no irritante, poder leerte y comentarte. No sé si es a la única que le pasa, pero intentar moverme por tu blog es lento e incluso a veces imposible. Disculpa esta aclaración que consideraba oportuna a mis escasos comentarios, aunque no lecturas siempre que tu blog lo permite ( es en el único que me ocurre esto). Otro beso, querido Diego.

Anónimo dijo...

Gracias, Marisa, por ambas partes del comentario. Me habían dicho, sólo una persona, que tenía problemas, pero era por la trasparencia, y su miopía. Espero que así se solucionen; en caso contrario veré de arreglarlo de otra manera.
Un beso, y gracias de nuevo.
Diego

Carmela dijo...

Siniestra forma de describir...llegas.
Sobre el blog yo no tengo problemas...Antes si, la verdad.
Hay gente que no se da cuentas de que el espacio donde están las letras, tiene que estar claro y no buscar las letras entre dibujos, incluso en movimiento.
Aún así no dejé nunca de entrar ni dejaré :)
Un biquiño maestro.

Carmela dijo...

Ap, pienso lo mismo sobre la música... Para mi parecer debería ser opcional.
Lo digo porque para encontrar una melodía adecuada cuesta mucho, sobre todo si ponen una con letra.
Ya me calloooooooooo.
Dos biquiños.

Marisa dijo...

Desconozco la miopía, y las letras ( para algún comentario), sé perfectamente dónde están, los dibujos de vanidades los dejo para especialistas en la materia.
Perpleja ante este paseo.
Saludos, Diego.

Anónimo dijo...

Vale, Carmela; llevas razón en lo de la música, mucha razón, lo modifiaré
Y sí, en lo de los espacios entre las letras también. Creo que tú también lo habías visto, al igual que Marisa y más personas, y que yo era el único que no, en mi afán de dar más color y belleza, ovidando la razón pricipal, que son las palabras. Pero bueno, ya está.
Ah, y mil gracias por lo de maestro, pero sólo soy un simple apendiz.
Por cierto habla siempre, es un placer oírte.
Un beso.
Diego

Anónimo dijo...

Creo, Marisa, que ha habido una mala intrpretación en los comentarios.
Un saludo.
Diego