14/9/10

Ruidos

Es como ser mudo y susurrar palabras en la noche. No hay quien te oiga, nadie te escucha. Es inútil. Sordos en un mundo de ruidos, de ruidos que no dicen nada, de ruidos que dañan, pero con los que la estupidez humana baila. El “hombre nada” siempre lo es, a veces no lo ves, se oculta, se tapa, pero siempre reaparece.
Tal vez somos incapaces de adaptarnos a nuestras deformaciones. Y, por lo tanto, posiblemente no podamos aceptar el dolor y el sufrimiento que provocan. Pero lo que no estoy dispuesto es adaptarme a las deformaciones de los demás.

11 comentarios:

Carmela dijo...

La soledad es la mirada hacia ti mismo.
A veces es mejor escuchar el ruido de la nada, que nuestras propias respiraciones...
Pero mejor solos que mal acompañados meniño :)
Un biquiño tierno

40añera dijo...

Yo soy amante de los silencios y mis oidos se dañan ante el ruido vacio que nos rodea.
Saludos

Ornella dijo...

Hola amigo!!_ que bien le asienta a mis ojos el estilo de tu blog!!_ que bien has combinado el fondo con otro fondo.. sos un grande..
"Sordos en un mundo de ruidos"_ nunca mejor dicho!_
me quedó en el tintero lo de las "deformaciones"_ todavía le estoy dando vueltas.. en algo coincido .. es que yo tampoco estoy dispuesta a soportar las deformaciones de los demás!!_ ya bastante con las propias no?_
El hombre en esa sobre adaptación crea una falsa identidad.. por tanto.. así.. deformada su subjetividad.. entre otras cosas más..
Anduve viajando por cuestiones de índole familiar.. y en mi regreso.. siempre encuentro.. letras.. de las buenas.. como éstas!_ repito.. sos un grande!_
Cariños compañero!

Anónimo dijo...

Siempre mejor solos que mal acompañados, siempre, Carmela, aunque muchos nos escondemos en la compañía con tal de no estarlo; y es ese pánico a la soledad no buscada, supongo, el miedo a mirar dentro de uno y ver.
Un beso para ti también.
Diego

Anónimo dijo...

En ese amor al silencio te acompaño, 40añera. Es un buen lugar para encontrar y encontrarse.
Un saludo.
Diego

Anónimo dijo...

Me alegro de que te guste el nuevo aspecto, Ornella, y me alegro más, aún, de que así se hayan solucionado tus problemas visuales con la página.
De acuerdo contigo en tus apreciacones, salvo en lo de "grande" (ni en altura, solo 175 cmts). Me guta más lo que escribes tú que lo que escribo yo. Espero que hayas disfrutado de tus viajes.
Me alegró tu vuelta.
Un beso.
Diego

Escondida en el tiempo dijo...

La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.

buena reflexion

saludos

Escondida en el tiempo dijo...

La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.

buena reflexion.

saludos

Rudy Spillman dijo...

Este tipo de textos me disfrutan, y yo en ellos. Me permiten encontrar ecos de mi propia voz interna. Me ofrecen esperanzas de entendimiento, una identificación en el afuera.
Entrañable amigo Diego, después de tanto tiempo transcurrido y en medio de los siglos que me pasan por encima sin darme respiro, quería saludarte y saber que estás bien.
Te dejo un fuerte abrazo.
Rudy

Diego Jurado Lara dijo...

Hermosa frase, Escondida..., todo un prdigio de belleza.
Gracias por estar por aquí y pensr así de estas palabras.
Un saluo.

Diego Jurado Lara dijo...

Qué placr tan intenso el vr tus palabras, de nuevo, por aquí, después de tanto, amigo mío. Y a pesar de ese tiempo, que nos acerca más que separa, ese nuestro "tiempo", siempre estás conmigo.
Yo bien, aquí, al abrigo, como espero que lo estés tú, siempre en mi memoria, como ese querido amigo que eres y seguirás siendo.
Un fuerte brazo.