2/3/10

Cuatro gotas

En la guerra no hay ninguna lección moral que aprender; no existe la redención. La guerra es una tragedia, sólo eso, una terrible e insana tragedia. Cuando te quitan todo, cuando lo pierdes todo, sólo queda la elección como ser humano de ser bueno o malo con tus semejantes.

En una sola noche, en una frase o en un silencio nos jugamos la vida entera. La imposibilidad, en suma, de controlar el tiempo presente. Ahí es donde morimos o vivimos, donde la mayoría fracasamos.

Destiló rocío una rosa de exquisita pureza. Se evaporó, se agotó en sí misma, en el reflejo de un rayo de sol excesivo. Hay seres que brillan cuando la luz incide en ellas. En su ausencia se hacen opacas y frías, oscuridades ausentes, sin vida.

Entre claveles
murió un noviembre frío.
Desposeído.

6 comentarios:

Ms Sheet dijo...

Sería bonito brillar aun cuando no haya luz, verdad? De todas formas, que no se quejen las rosas! las malas hierbas no brillan por más luz que incida!


La guerra es una tragedia, sí. Solo el pensar en la posibilidad de verme en medio de una me hace temblar. Lo peor es que está por todas partes, en algunas casas, en algunos países, en algunas mentes... ¿Dónde quedó Gandhi?

Un beso!

sunny dijo...

el amanecer más lluvioso
tiene la promesa del nuevo dia


besos!

Anónimo dijo...

Gandi murió, y sólo queda un fugaz recuerdo, y lo peor es que lo usan mal, y a destiempo. Y las rosas, a pesar de sus espinas, siempre serán rosas, llenas de belleza, aun con el dolor que puedan producir, incomparables con esas hierbas que nunca brillan, aunque en algún momento lo parezaca.
Un beso, María.
Diego

Anónimo dijo...

Precioso Sunny, pero no siempre sabemos abrir los ojos a ese sol que brilló en el pasado.
Besos.
Diego

Ruth dijo...

En las guerras todos acaban siendo víctimas, tanto los atacantes como los atacados, no hay vencedores ni vencidos, sólo hay mal derramado a raudales.

Me recorre un escalofrío de pánico siempre que pienso en las guerras, y tras la tan repetida pregunta en mi mente ¿para qué?, siento que de algún modo inconscientemente, nosotros, los que nos sentamos cómodamente en nuestras casitas a ver los noticiarios, somos en parte promotores de ellas.

Y como bien dices, no hay lección moral alguna, porque la educación moral es constituida para potenciar el bien y para que las personas interioricen unos valores sanos, jamás se vale de artimañas belicistas.

Un precioso homenaje Diego.

Besos.

Anónimo dijo...

El homenaje son tus palabras, no las mías, Ruth. Tú haces que las cosas parezcan más sencillas de lo que son. Haces la vida más fácil.
Todo un regalo tus apreciaciones. Todo un legado a la espontaneidad, al análisis, a las conclusiones reales.
Un beso. Y gracias por tu aporte.
Diego