28/12/08

Hay un momento para todo

La vida es tan hermosa, tan sabrosa, cuando más duele como cuando más complace. Pero hay que saber apreciar y ver, saborear y aprender, para volver hacia atrás y volver a sentir con más intensidad, desde el saber. Es vital saber ser diferente y saber el por qué. Los iguales siempre se atraen. Siempre están. Hay que saber ver y aprender a mejorar. Nunca hay que temer a los sentimientos porque ayudan a saber que estás vivo, aunque a veces produzcan sufrimiento, ya que ese es el camino del aprendizaje, el camino que es y que lleva al lugar donde quieres ir. Hay que dejar que el viento susurre en el oído el momento oportuno. Hay un momento para todo y este es el de reflexionar. Otra vez Champán Cristal. Pero más profundo, más terrible, más vital. La vida últimamente no es un tobogán, es una montaña rusa, pero qué intensidad. Vida vivida al límite. Puro éxtasis. No hay más. La vida en su máxima expresión. Cae la lluvia lánguida sobre la arena y la espuma del mar, dibujando círculos. Lo miro todo desde el paraguas rojo, el de la ilusión o la tribulación. Quisiera escribir las palabras más hermosas para decir…, pero son tiempos oscuros, de reflexión. Hay un momento para todo. Pensar. Reflexionar. Siempre Champán Cristal.

Algo de Apollinaire para descansar. Hermoso hasta el éxtasis:
Mi boca tendrá ardores de averno,
mi boca será para ti un infierno de dulzura,
los ángeles de mi boca reinarán sobre el averno,
mi boca será crucificada y tu boca será el madero horizontal de la cruz,
pero qué boca será el madero vertical de esta cruz.
Oh boca vertical de mi amor,
los soldados de mi boca tomarán al asalto tus entrañas,
los sacerdotes de mi boca incensarán tu belleza en su templo,
tu cuerpo se agitará como una región durante un terremoto,
tus ojos entonces se cargarán
de todo el amor que se ha reunido
en las miradas de toda la humanidad desde que existe.
Amor mío mi boca será un ejército contra ti,
un ejército lleno de desatinos,
que cambia lo mismo que un mago sabe cambiar sus metamorfosis,
pues mi boca se dirige también a tu oído
y ante todo mi boca te dirá amor,
desde lejos te lo murmura y mil jerarquías angélicas
te preparan una paradisíaca dulzura en él se agita.

Un vermut con aceitunas. Estoy aquí, en la montaña rusa, bajando para subir. El vértigo y el placer. Será así. Será. Fe. Respeto, tolerancia, libertad, armonía, belleza. Hay que saber escuchar para poder hablar y después actuar. Amar bien. Cambiar. ¿Hay que cerrar el círculo? No. Hay que cambiar. Crear un bucle. El cerrar es terminar y los finales debilitan, son un paso atrás. Mortal. El amino hay que andarlo. La vida es mucho más. Porque ¿qué hay fuera de él? Apenas nada. Superficialidad. Lo mismo de siempre. Apariencia y vulgaridad. La belleza está en otro mundo. Sé donde está. Pero… ¿Cierro el círculo? No. Mejor estar. Crear un bucle. Vivir. Estar en lo bueno para atraer más. Saber lo bueno que tuviste para tener más. Saber vivir. Aprender.

2 comentarios:

Crestfallen dijo...

Muy sabia reflexión, Diego.
Después de la tempestad viene la calma dicen. Saber vivir: nuestra asignatura pendiente. La vida es aprender, siempre.
Saludos!

Diego Jurado Lara dijo...

Gracias Mireia. Me alegra mucho verte por aquí. Te agradezco las palabras. llevas razón. El problema, a veces, es saberlo hacer. Pero por ello hay que luchar.
Un placer siempre.
Diego