6/1/09

Ecribir, pintar, vivir, expresar.

Me gustaría que mis escritos supusiesen para el que los lee lo mismo que los cuadros de van Gogh, que inviten al silencio, porque para mí, como para él, el acto de crear es una forma de revelar y de demostrar por qué amo tan intensamente aquello que miro y vivo. Y eso, que puede parecer ingenuidad y locura, como fue considerado en su momento el gran pintor, sólo viene de esa capacidad de amar, tan difícil de entender y de llevar a la práctica. Y es así, que como él, cuando escribo, lo que intento es colmar ese amor.
Apostar siempre, aun a riesgo de perder. Cuando apuestas siempre se corre el riesgo de perder, pero no cabe más. En caso contrario se pierde intensidad.
Escribe Berger, de van Gogh que “cuando ganaba la apuesta, la ausencia de contornos en su identidad le permitía ser extraordinariamente abierto, lo hacía completamente permeable a aquello que estaba mirando. ¿O me equivoco? Tal vez, la ausencia de contornos le permitía darse, abandonarse y entrar e impregnar al otro. Posiblemente, se daban los dos procesos, una vez más, como en el amor”.
Cuando me pierdo completamente, cuando las cosas van demasiado lejos, la catástrofe aparece y viene la derrota y en la escritura está. Pero siempre hay algo que mostrar, la gratitud, ante la vida y los demás, sobre todo los cercanos, los que dan, los que me han dado y entregado sin pedir, sin esperar, y los regalos de la vida, lo más.
Dice Jung que “todo artista es una dualidad o una síntesis de actitudes contradictorias. Por un lado es un ser humano con una vida personal, mientras por otro es un proceso creador impersonal. Siendo así, el artista está en constante conflicto, entre su anhelo natural de felicidad, satisfacción y seguridad como individuo por una parte, y por la otra una pasión avasalladora por crear, la que a menudo lo lleva al olvido de sí mismo. Con frecuencia esto conduce a vidas altamente insatisfactorias o trágicas, pareciendo que es muy corriente que se pague caro el don de crear”.

El 29 de Julio de 1890, van Gogh, después de pintar una bandada de pájaros negros sobre un trigal, puso fin a su vida. Espero no terminar igual. Espero no ver los pájaros negros sobre el trigal, sino una blanca paloma de suave mirar sobre los ocres campos de trigo en primavera moteados de amapola.

7 comentarios:

Crestfallen dijo...

Buenas tardes Diego:

Se nota por tus escritos que pones el alma en ellos y que sientes intensamente lo que expresas, y yo creo que lo logras transmitir ciertamente.
Sí, siempre hay riesgo de perder, pero quien no apuesta ya tiene el no seguro.
¿Blancas palomas o pájaros negros? Hay que tener fer en que ganarán las primeras.

Saludos!

Anónimo dijo...

Siempre nos llega lo que escribes. Desde Berlin Ruben y Anabel

Anónimo dijo...

Gracias Mireia por tus palabras. Bella y agradables como siempre. Un placer. Siempre hay que apostar, a pesar de los riesgos. Eso es vivir. La mayoría no sabe o no se treve, pero...
Esperemos las palomas,la paz, los campos en primavera, las amapolas...
Un saludo.

Muchas gracias, Rubén y Anabel, por vuestra palabras. El aliento siempr es agradable, y mi gratitud inmensa por él. ¿Desde Berlín? Un buen lugar.
Un saludo.
Diego

Andrómeda dijo...

Con el último párrafo diste la estocada final. Gran escrito, Diego, directo, sincero y profundo. Me gustó mucho!

Debo ponerme al día con lo que has publicado.

Saludos a distancia ;)

Andro.

Anónimo dijo...

que pasa papa
me encanta como escribes
ya que se parece a lo que yo hago
gracias por estas neuronas
jajaja

P.D.:

para todos los que paseis por qui
leer mi rap
y comentarlo

TEQUIERO PAPA

leer a mi padre
ES BUENO
y vende mucho por internet
jajaja

Rudy Spillman dijo...

Cuánta acertada convergencia de personalidades artísticas rondando tus propias percepciones, Diego. Me gustó especialmente ese final en el que sabes apostar por la vida a pesar de todo, viendo premonitoriamente avanzar hacia ti una paloma blanca.
(Además, debo decirte que tu "distancia fotográfica" me impedía un poco saber con quien hablo, parecía como si te estuvieras escondiendo. El cambio es todo a tu favor).
Continúa siendo un deleite pasar por aquí.
Rudy

Anónimo dijo...

Gracias Rudy, siempre es un placer leer tus palabras. Siempre está la esperanza o siempr debe de estar, otra cosa es que sepamos o podamos saber aceptarla. Luchar por la paloma, ímbolo también de paz, nada mejor en estos momentos que sacuden tu entorno. Mis mejores deseos en ese sentido.
Y gracis por tu aprciación fotográfica.
Un furte abrazo amigo mío.
Diego