25/11/08

Algunas cosas.

Cuando la dualidad de la unión perfecta se rompe, la vida no sigue, la vida se para, se angosta y se oscurece. Y ya todo es nada. O sí sigue, pero lo hace de esa forma que no es ya vida. No es vida, es otra cosa. Porque sabes que lo tenido no está, que no estará. Habrá otras cosas, diferentes, que las podremos camuflar de buenas, pero que en el fondo sabemos que no son, ni de lejos, como la brillantez de las otras. De ahí la tristeza, la amargura por la rotura, por la pérdida. Y ya sólo queda tratar de andar, seguir andando, pero sin búsqueda, porque sabes que encontraste, que tuviste, y que fuera del paraíso perdido, todo no son sino meras copias imperfectas de aquella belleza. Y es triste conformarse, aunque se puede. Pero eso ya es sólo sobrevivir.

Oigo caer el tiempo, gota a gota, y ninguna gota que cae se oye caer. ¡Respiro, suspirando!
Fernando Pessoa.

2 comentarios:

Rudy Spillman dijo...

¿Y qué del paraíso que se encuentra allí, esperándote detrás de aquellas "algunas cosas"? ¿No crees en ello?
Estate atento, vigila el transcurrir de los tiempos, pon atención a todo lo que sucede y te sorprenderás al descubrir que la desgracia de ayer tuvo un porqué... y que valió la pena ser tolerante con las horas... y saber esperar.
No existe nada más negro ni oscuro que lo que viene de nuestro interior. Y sólo nosotros somos capaces de blanquearlo.
Te envío un abrazo, amigo Diego.
Rudy

Diego Jurado Lara dijo...

A ese paraiso es al que quiero ir, como tantos, como todos. Claro, mi buen amigo. ¿Qué sería de mí si no? Dejaría de ser yo mismo. Y no es que no quiera, es que no sé hacerlo.
Seguiré tus consejos, y estaré en las horas y en los tiempos. ¡Siempre los tiempos!
Gracias por tus palabras. Calan hondo, llegan dentro. Como siempre. Tienes hondura, como el "cante".
Un fuerte abrazo, querido amigo.
Diego